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jueves, 26 de junio de 2008

Es posible

¿Por qué será que se pagan miles de dólares a agencias de publicidad tan poco creativas que lo único que se les ocurre como gran idea original para vender es mostrar mujeres desnudas y perpetuar el sexismo con estereotipos caducos? ¿Por qué será que la sociedad cambia, las mujeres cambian, los hombres cambian, y las personas encargadas de diseñar publicidades no?

Menos mal, algunas personas se iluminan y crean comerciales como éste:



¿Ven que es posible hacer una publicidad no sexista y divertida?

(Enlace encontrado en el sitio Sexismo Publicitario)

miércoles, 18 de junio de 2008

¿Para una nena o para un nene?

Al entrar en una juguetería, el personal pregunta inevitable y fatalmente lo mismo: ¿es para una nena o para un nene?

El otro día, buscando un regalo para el hijo de una amiga, me metí en la página de una juguetería argentina. No me sorprendí al ver que el catálogo estaba dividido entre "niños de 3 años en adelante" y "niñas de 3 años en adelante".

Recorrí los dos catálogos. Además de aspiradoras, bijouterie, hornos microondas, cajas registradoras, set de maquillaje y ponys, no encontré un solo juguete educativo o que fomente la imaginación, la creatividad, la destreza de las nenas.

Los varones, además de los eternos juguetes de guerra, sí cuentan con juegos de construcción (ladrillos encastrables tipo Lego). Pero ojo, siempre cosas muy viriles, para construir edificios, automóviles, robots o aviones.

Desde la más tierna infancia, estamos condicionados por una sociedad que se encarga de dejar bien en claro cuáles serán los futuros papeles de las niñas y de los niños.

Desde que nace, el bebé sabe lo que se espera de él. Se habla con un tono más suave a una nena, más enérgico a un nene. Es más, yo diría que todo se juega desde la panza: se sabe que las mismas patadas del feto son interpretadas de manera distinta si se trata de un nene o de una nena. Algunos estudios han mostrado que el futuro padre toca la panza de la futura madre de manera distinta según si se trata de una niña o un niño.

Me recuerda un experimento que se hizo una vez: se mostró la película de un bebé llorando. En un primer caso, se lo vistió de rosa y se preguntó a veinte adultos: "¿Por qué llora esta nena?" Y contestaron: "Porque está triste". Luego se vistió al mismo bebé de celeste y se preguntó: "¿Por qué llora este nene?". Y contestaron: "Porque está enojado". O sea: proyectaron sobre ese bebé una emoción que no le pertenece (tal vez lloraba porque tenía hambre, o porque le dolía algo), pero con la que ese bebé se va a empapar a lo largo de su vida: las nenas se ponen tristes y los nenes se enojan.

Ropa, juguetes, color del cuarto: el bebé todavía no ha nacido y ya se empiezan a dibujar estrategias para condicionarlo, sin siquiera que padre y madre se den cuenta de esa programación anticipada.

Nacemos socialmente antes de nacer biológicamente.

Y cuando el bebé crece y empieza a expresar deseos, éstos se conforman lógicamente a lo que le inculcaron desde que nació: el niño pedirá juguetes de niño, y la niña, pues de niña.

Recuerdo una escena en un supermercado de juguetes. Una nena de unos cuatro años con su mamá, recorriendo pasillos en busca de un juguete. La nena miró un muñeco de GI Joe y dijo: "Mamá, ése, quiero ése". La madre ni siquiera se detuvo a mirar y respondió con total naturalidad: "No, esto es un juguete para nenes, vayamos a ver los juguetes de las nenas".

Estoy prácticamente segura de que a partir de ese momento, esta nena nunca más pidió un juguete "para nenes".

La nena que pide que le regalen una aspiradora o un set de maquillaje sólo copia el modelo que tiene ya sea en la casa, ya sea en la casa de otras personas o en la televisión. Desde que son bebés, se les regala muñecas que hacen pis y dicen "mamá". Se les regala incluso muñecos de recién nacidos, con la venda en el ombligo y todo. ¿Y después hablan de "instinto" materno?

Al nene se le regalan armas, juguetes violentos, muñequitos de super-héroes: desde que nacen se identifican con imágenes violentas, ejemplos de virilidad, coraje, acción.

¿Cómo quieren, en esas condiciones, que niñas y niños crezcan en condiciones reales de igualdad?

A veces me dicen: "A mis hijos les dejé elegir pero luego, naturalmente, el varón pidió armas y la nena pidió muñecas".

¿Naturalmente?
Puede que algunos padres intenten dejar total libertad a sus hijos de elegir sus juguetes. Pero lamentablemente, los padres no son los únicos en criar a su prole. Es más, llega un momento en que su influencia es casi minoritaria: está la televisión (se calcula que l@s niñ@s ven un promedio de 50 comerciales por día...), abuelas y abuelos, el resto de la familia, la escuela, l@s compañerit@s de escuela y sus padres...

Por más que un niño juegue en su pequeña infancia con muñecas o aspiradoras, muy pronto elegirá juguetes más acordes a lo que se espera de un varón, no porque les guste realmente más, sino porque se conformará al modelo impuesto la mayor parte del tiempo.

¿Cómo se puede hablar de elección real cuando toda la sociedad nos grita: "Niños, a sus armas, niñas, a sus muñecas"? ¿Qué libertad de elección tenemos cuando de cada diez mensajes, nueve son para ubicarnos en la vía del sexismo (y del heterocentrismo, porque la homosexualidad nunca es un modelo, el único camino "normal" que se enseña a l@s niñ@s es el de la heterosexualidad)?


domingo, 15 de junio de 2008

No Kid 2

Tras uno de los comentarios recibidos en la entrada anterior, aquí van dos publicidades políticamente incorrectas en que l@s niñ@s no son mostrados como seres maravillosos que nos hacen derretir con su tierna sonrisa y olvidarnos de todos nuestros problemas, sino como mocosos insoportables que pueden también estorbanos y jodernos la vida:





PD para las almas sensibles: no estoy diciendo que l@s niñ@s son mocosos insoportables sino que a veces lo son. Preciso también que en general l@s niñ@s me adoran (no sé bien por qué), y que yo sería incapaz de hacer daño a un@ de ell@s (ni a ningún ser humano, de hecho, en todo caso no a propósito).

sábado, 14 de junio de 2008

No Kid


En su libro No Kid, la autora francesa Corinne Maier explica las "40 buenas razones para no tener hijos". Aunque muchas de esas razones me parecieron un tanto de mala fe, me reconocí perfectamente en su filosofía.

Lo que destaco del libro es la crítica al mandato que pesa sobre las mujeres de tener hijos. Toda mi vida dije que no quería tenerlos, y toda mi vida me vieron como un monstruo de egoísmo. Como si tener hijos fuera una muestra de altruismo.

Así como las razones de no tener hijos son egoístas, las de tenerlos también lo son: se tienen hijos para no envejecer en soledad, para tener la ilusión de la continuidad y de la inmortalidad, para cumplir con el mandato de la sociedad, para jugar a la muñeca, para intentar que ese hijo o esa hija haga lo que no pudimos hacer, para vengarse de una infancia desdichada, en fin, hay un sinfin de razones que son todas más egoístas unas que otras (en el sentido de que tiene que ver con un@ mism@ y no realmente con la persona que está por nacer).

Las razones por no tenerlos son exactamente del mismo tenor, ni más, ni menos: para poder dedicarse a la carrera (sabemos que las mujeres muchas veces tienen que elegir entre una cosa y otra, no así los hombres, cuyas carreras nunca sufren con la llegada de los hijos, porque total, está mamá para ocuparse de todo), para poder seguir despertándose tarde por la mañana, para vivir una vida en que un niño o una niña no tiene cabida.

A mí me han dicho de todo por no quere procrear. A los hombres no se les pone tanta presión, por lo general. Y, nuevamente, un hombre puede formar una familia sin que su carrera sufra por ello. Es más, los estudios muestran que los hombres son más exitosos en su vida y su carrera cuando están casados y tienen hijos. Las mujeres, es exactamente el contrario.

No sé si algún día tendré hijos. Francamente, no creo. L@s niñ@s no me atraen en lo más mínimo, después de jugar un rato con ell@s me aburren, la idea de cambiar un pañal me da arcadas.

Claro, siempre existe la posibilidad de cambiar, he cambiado en muchos otros aspectos a lo largo de mi vida, porque la vida no es lineal. Pero lo más probable es que no los tenga. Lo que sí sé es que si los tengo, no será por una presión social o familiar, sino por un genuino deseo que reconoceré ser completa y absolutamente egoísta. No esgrimiré falsas razones de altruismo y sacrificio como tantas personas hacen.

Por eso es que mientras tanto, me adhiero completamente al movimiento No Kid, que habla de no ceder a presiones sociales y buscar lo que un@ realmente desea, con total y absoluta consciencia de lo que esto significa (¿cuántas amigas mías, después de parir por primera vez, me confiaron totalmente deprimidas que si hubieran sabido antes lo que era tener un bebé -no dormir a la noche, sentirse totalmente alienadas por ese ser fagocitario, macrófago-, no lo habrían tenido tan temprano, o directamente no lo habrían tenido jamás?).

Por lo demás, el hecho de que tantas mujeres se nieguen a procrear, sientan indiferencia o rechazo ante un bebé, le tengan asco a la caca y los mocos infantiles, es una prueba contundente de que el instinto materno no existe. existe la presión social para hacernos creer, desde que somos niñas, que la maternidad es una obligación. Cada vez que le enchufan una muñeca a una niña le están diciendo: "En el futuro serás madre y hay que prepararte desde ya para ese papel".

No me parecería mal en sí enseñar a las niñas el amor, la entrega, el sacrificio, si también se enseñara lo mismo a los niños. ¿Acaso ellos no serán futuros padres? ¿Acaso no hay que enseñarles cómo cuidar a un bebé?*

Aquí tenemos nuevamente al esencialismo, el bendito esencialismo que decreta que las mujeres son ante todo madres en potencia, que son atraídas naturalmente por los bebés, etc. No hay nada natural en esa atracción: está fomentada desde la infancia.

*
De los juguetes sexistas hablaré más ampliamente en una entrada posterior.

PD:
Una nota de La Nación cuenta las reacciones en Italia ante la salida del libro de Corinne Maier.

PD2: Una entrevista a Corinne Maier en español.


martes, 10 de junio de 2008

Poderoso el sexismo

En resumidas cuentas: el varón es perfeccionista y habla del secarropas en un plan técnico. No lo usa: lo observa.
La nena, ella, lo usa. Y sí, es mujer. Usa lo que los hombres fabrican.

La casa está en orden, cada sexo en su lugar desde la infancia. Ah, y si de paso podemos fomentar la guerra entre los sexos, mejor: "Las mujeres son todas iguales".

Faltó decir que son todas putas, salvo mi madre (casi casi que se le escapa...) y estamos como queremos...

sábado, 7 de junio de 2008

Mitos acerca de la prostitución

Anoche durante una cena con personas amigas, uno de los hombres presentes contó sus hazañas de cuando era joven y frecuentaba prostitutas. Todo el mundo se rió de sus aventuras, enterneciéndose ante el candor del adolescente intimidado por esas mujeres experimentadas.

Todo el mundo, excepto yo. Pensé en esas prostitutas. En esas mujeres cuyo "trabajo" se asemeja a una violación legal. ¿Cuántas de esas chicas que mi amigo cogió sin el menor escrúpulo eran esclavas sexuales? ¿Cuántas habían sido secuestradas y obligadas a tener sexo con cualquiera, bajo amenaza de golpes, torturas, violaciones, muerte? ¿Cuántas habían decidido realmente, en su alma y consciencia, ejercer esta actividad? ¿Cuántas habían sido violadas en su infancia y sentían tanto asco por ellas mismas que sólo sabían reproducir la humillación y los malos tratos? ¿Cuántas lo vivían como una actividad normal y cuántas se sentían en realidad violadas cada noche por decenas de desconocidos?

En Argentina desparecieron 550 mujeres desde 2007 y se considera que muchas (tienen entre 13 y 24 años) fueron a parar a redes de explotación sexual, convirtiéndose en esclavas.

¿Se preocupó mi amigo en saber de dónde venía la "mercancía"? ¿Se preocupó alguna vez en saber por qué esas chicas hacían lo que hacían? Nos escandalizamos porque algunas prendas están hechas por esclavos en talleres clandestinos, no queremos hacernos cómplices de una explotación inmunda. ¿Cuántos de los clientes de prostitutas se preocupan en saber si las mujeres con las que toman placer son esclavas sexuales? ¿Se acuerdan de Marita Verón?

Más allá de eso, ¿se puede hablar de prostitución realmente voluntaria?

Muchos estudios muestran que la mayoría de las prostitutas han sido violadas o golpeadas en su infancia. Son personas debilitadas, sin autoestima, a merced de explotadores y hombres sin escrúpulos que sólo toman en cuanta sus "necesidades" sexuales.

Los clientes prefieren creer en la libertad de la persona que se prostituye para evitar cuestionarse y para tener la consciencia limpia. Si tuvieran que cuestionar el mito de la prostituta voluntaria, estarían obligados a interrogarse sobre ellos mismos.

¿Pero cuántas prostitutas han elegido serlo? ¿Y cuántas pueden dejar esa actividad cuando se les da la gana?

Claro que hay mujeres que ganan mucho dinero con eso. Claro que algunas son chicas que no sufrieron ningún tipo de violencia y lo hacen porque es una manera "fácil" de hacerse unos mangos. Puede que hasta haya algunas que lo disfruten. Pero más allá de que no creo que coger con cualquiera pueda ser considerado algo "fácil", de todas formas esas mujeres son una ínfima minoría, diría que son el árbol que nos impide ver el bosque.

Otro mito: la prostitución es el oficio más antiguo del mundo y siempre existirá.

Antes que nada, la actividad más vieja del mundo es la de recolectar frutos o de cazar animales. No la de prostituirse. La prostitución no siempre existió y en algunos lugares del mundo sigue sin existir. Por lo demás, no es un argumento para justificar su existencia. Los asesinatos también existen desde hace milenios, y a nadie se le ocurriría decir que entonces está bien que existan.

La prostitución tiene que ver con una relación de dominación, en general de hombres sobre mujeres, a veces de hombres sobre otros hombres, y muy raras veces de mujeres sobre hombres.

Otro mito: la prostitución es un mal necesario, evita las violaciones.

En primer lugar, la mayoría de los clientes son hombres "normales": casados, padres de familia, o solteros, pero sin el perfil de un violador serial.
En segundo lugar, ¿quién se salva de las violaciones? ¿Las mujeres "decentes"? ¿Aceptamos el sacrificio de algunas mujeres, obligadas a tener sexo con cualquiera, para proteger la integridad de otras? ¿Y quién se preocupa por la integridad de las mujeres prostitutas?
La prostitución nunca ayudó a hacer disminuir el número de agresiones sexuales. Porque un violador lo que quiere es obligar a alguien a tener sexo con él. No le interesa una persona que accede a tener la relación sin ningún tipo de resistencia.

Además, decir que la prostitución evita las violaciones da a entender que los hombres son animales con pulsiones incontrolables, incapaces de razonar y que necesitan "descargar", sin lo cual son capaces de llegar a violar. Esto es realmente ofensivo para los hombres mismos. Sin hablar del hecho de que es biológicamente falso: nunca escuché hablar de ningún testículo que haya explotado bajo la presión del esperma acumulado. Y si tal fuera el caso, existe algo bastante práctico, sano e inocuo para descargar que se llama masturbación.

Último mito: la prostitución es un trabajo como otro.

Si la prostitución es una actividad como cualquiera, ¿por qué nadie desea ejercerla? ¿Por qué no dejar de ser hipócritas y crear una carrera de prostitución en la universidad? ¿Por qué ningún padre, de esos que defienden la prostitución, la ven como un trabajo como otro y pagan por sexo, desearía que su hija ejerza este noble trabajo? ¿Por qué uno de los mayores insultos es "hijo de puta"?

Ojo: si bien siento un legítimo rechazo por la prostitución, no siento rechazo alguno por las personas prostitutas. Para mí esas personas son víctimas. Víctimas de un pasado de agresiones y humillaciones. Víctimas de hombres inescrupulosos que hacen pasar su propio placer por encima de todo. Víctimas de una sociedad machista que utiliza a las mujeres como bienes de consumo. Víctimas de la pobreza y de una explotación sin nombre. Son el eslabon más débil de la cadena social.

Por eso mi posición es abolicionista: no creo que haya que penalizar o prohibir la prostitución, porque eso castigaría a las mujeres. A los que hay que castigar es a los proxenetas, por supuesto, pero también a los clientes, que son los primeros responsables de que exista la prostitución: sin demanda, no habría oferta.

Se puede comparar la venta del sexo con la venta de órganos: esta última está prohibida porque es contraria a la dignidad humana. Es una explotación en la que alguien que tiene dinero explota a alguien tan desesperado que es capaz de vender un trozo de su propio cuerpo, favoreciendo todo tipo de tráficos. En este tipo de delitos, la persona castigada no es la que vendió su órgano (es considerada una víctima: víctima de la pobreza que la llevó a ese extremo, víctima de una persona con tan pocos escrúpulos que es capaz de comprar la dignidad de alguien), sino la persona que compró el órgano y las personas que participaron en el tráfico. O sea, el delito no es la venta sino la compra.

En la prostitución debería suceder lo mismo: se debería castigar a las personas que participan en el tráfico, los proxenetas, y a las personas que compran el sexo de otra persona, los clientes. Y las prostitutas deberían ser consideras víctimas y no delincuentes. Es el caso en Suecia, donde la prostitución es considerada una forma de violencia contra las mujeres desde 1999.

En muchas ocasiones las prostitutas se han quejado de que las feministas no tomamos en cuenta su palabra, y decidimos por ellas lo que está bien y lo que está mal. Este debate me recuerda otra situación: la del "lanzamiento de enanos". En Estados Unidos, algunos Estados han prohibido esta actividad. En Francia, un alcalde hizo lo mismo, argumentando que atentaba contra la dignidad humana, y todas las instancias jurídicas le dieron la razón, a pesar de que varias organizaciones de enanos se quejaron, puesto que se les cortaba una fuente de ingreso. Pero se consideró que la dignidad humana pasaba por encima de consideraciones económicas.

O sea: el hecho de que alguien realice una actividad no convierte esa actividad en moralmente aceptable. La prostitución atenta contra la dignidad humana por donde se la mire.

Si comparamos la prostitución con, digamos, una panadería, la prostituta no sería la panadera, sino el pan.

Algunas personas quieren regular la prostitución, como se hace en Holanda: que sea una actividad reconocida, con derechos a una seguridad social, aportes jubilatorios, etc. Parte de una buena intención: evitar los tráficos clandestinos. Pero además del hecho de que legalizar la prostitución no contribuye a la eliminación de la misma, estas políticas suponen una legitimación de esta forma de violencia sexual.

La igualdad entre hombres y mujeres será imposible mientras siga habiendo hombres que compren, vendan y exploten a mujeres.

Y hoy, leo esta noticia en el diario Perfil: el líder del grupo mexicano Maná, José Fernando Olvera, explica que uno de sus placeres es "promover encuentros entre intelectuales y figuras ligadas a la cultura, para conversar, beber y filosofar", reuniones exclusivas para hombres pero a las que se invitan prostitutas: "Nos dan otra visión sobre asuntos como el sexo y la vida misma", precisó.

Saco dos conclusiones: para este eminente cantante, intelectuales y figuras de la cultura sólo pueden ser de sexo masculino. Y las mujeres no tienen opiniones interesantes sobre la "vida misma", excepto las prostitutas.

No sé por qué, pero dudo mucho de que en esas reuniones sólo se converse, beba y filosofe. Nunca fui fanática de Maná, ahora simplemente los voy a boicotear.

Si sos hombre y te indigna la explotación sexual de las mujeres, podés firmar el Manifiesto de Hombres por la Abolición de la Prostitución.

En Argentina la Campaña "Ni una mujer más victima de las redes de prostitución" cumplió un año.