jueves, 12 de abril de 2012

El mito de la testosterona

Testosterona
Mucha gente está convencida de que los varones son más violentos que las mujeres porque tienen un nivel de testosterona más elevado que ellas.

Esto significaría que los varones que golpean a las mujeres, los violadores, los criminales, son presa de un destino biológico del que no son responsables y, peor aún: todos los varones son delincuentes en potencia, ya que llevan en su sangre la razón misma de su violencia, y no hay nada que hacer al respecto.

Lo extraño es que las mismas personas que piensan eso son también las que critican el término "violencia de género", creyendo erróneamente que ese término significa "violencia atribuible al hecho de ser de sexo masculino y por ende violento", cuando, todo lo contrario, la palabra "género" se refiere a una construcción social, y no biológica.

Lo que no entiendo es por qué, por un lado, esas personas sostienen que los varones son más violentos por naturaleza (por culpa de la testosterona), y por el otro, niegan lo que creen ser una teoría que afirma que los varones... son violentos por naturaleza.

Si esas personas fueran lógicas, se unirían a la causa feminista, que reconoce en la violencia de algunos varones una causa socio-educativa, y no biológica.

Pero volviendo a la testosterona, ¿cuál es la realidad?

Las personas más violentas, ¿tienen  mayor nivel de testosterona que las otras? ¿Se puede explicar el hecho de que los varones tengan el poder y manejen las riendas del mundo con causas hormonales?

Pues lamento comunicarles que NO.

Ningún estudio, jamás, ha pudido establecer una conexión entre violencia y nivel de testosterona. Es más. Se ha establecido que no es la testosterona la que incita a los varones a ejercer su poder. 

Como lo explica la neurobióloga francesa Catherine Vidal en su libro "Cerebro, sexo y poder", se midió el nivel de testosterona entre jugadores de tenis, antes y después de un partido. Y se detectó un mayor nivel después del partido (no antes) y únicamente... entre las personas que habían ganado. No entre los perdedores.

¿Qué significa eso? Que no fue la testosterona la que permitió ganar, sino que fue el hecho de ganar lo que aceleró la secreción de esa hormona esteroidiana.

O dicho de otro modo: no es la testosterona elevada la que origina la violencia: es la violencia la que origina un aumento del nivel de testosterona.

Y los varones no son violentos "por naturaleza", porque tengan más o menos testosterona

Detrás de esa violencia, hay una red de instancias de sociabilización (padres, otros familiares, escuela, compañerxs, padres de esos compañerxs, televisión -no nos olvidemos de que lxs niñxs de hoy pasan más de tres horas por día delante del televisor-, literatura, etc.) que, sin que nos demos cuenta, asignan a los varones y a las mujeres valores determinados, de manera tan sutil que esos valores nos parecen ser el orden "natural" de las cosas (creer eso se llama "esencialismo": creer que los varones o las mujeres son como son por "esencia").

Estos valores son los famosos estereotipos de género de los que tanto hablo, y que explican, entre otras cosas, por qué cuando un varón golpea a su pareja mujer, se llama "violencia de género".

En otra entrada desconstruiré el mito de la influencia de las hormonas en el estado de ánimo y el humor de las personas.

7 comentarios:

Pato dijo...

Excelente y revelador análisis,como siempre.Saludos.Pato.La Plata.

Felipe dijo...

"Si esas personas fueran lógicas, se unirían a la causa feminista, que reconoce en la violencia de algunos varones una causa socio-educativa, y no biológica."

Y si fuera biologica, ¿eso implicaria condonar la violencia? Las posturas biologicistas en torno a la violencia u otras desigualdades de genero han sido injustamente acusadas de sustentar una falacia naturalista, esto es que del "es" (naturaleza) se infiere un "deber ser" (orden moral o social).

Sostener que ciertos comportamientos tienen un origen biologico no implica necesariamente darles legitimidad. El orden humano, en tanto orden social y moral es justamente un rechazo del orden natural y sus mas basicos impulsos. El pacto social consiste justamente en rechazar ciertas tendencias naturales que en adelante seran juzgadas moralmente buenas o malas segun el caso. Uno podria tener una concepcion hobbesiana de la naturaleza humana (correcta o no) pero no por ello se deduce que hay que dar via libre a la violencia.

No todas las defensoras de la causa feminista han rechazado las explicaciones biologicas para dar cuenta del sometimiento de la mujer, Shulamith Firestone por ej. ha dicho "(...) to gran that sexual imbalance of power is biology based is not to lose our case. We are not longer just animals. And the Kingdom of Nature does not reign absolute" (The dialectic of Sex, The Case for feminist revolution).

Esto no implica de ningun modo: sostener un determinismo biologico, ni considerar a la biologia como algo estatico ni homogeneo, ni negar las influencias culturales, ni negar las diferencias entre los individuos varones, ni negar la interaccion entre biologia y sociedad. Ni por supuesto pensar que la testosterona tiene un rol directo y lineal en el comportamiento humano, a esta altura los estudios han demostrado que la cosa es mucho, pero mucho mas complicada.

Saludos

Bastadesexismo dijo...

Felipe, si la causa primera de la violencia de los varones fueran sus niveles de testosterona, significaría que no hay nada que hacer para revertir eso.

De todos modos, no es cuestión de negar la biología por una cuestión ideológica. Sino de ver la realidad y descartar los mitos que se construyen alrededor de esa realidad.

Aquí no se está negando la influencia de la testosterona por ideología, sino porque simplemente, esa hormona no actúa como el grueso de la gente piensa que actúa, y mi intención con esta entrada es derribar ese mito.

No niego la influencia de la biología en algunos comportamientos, como lo explicaré en mi entrada siguiente, pero una cosa es la realidad biológica, otra cosa son los mitos acerca de esa realidad, las creencias arraigadas desde hace muchos años, y las interpretaciones sociales que se hacen sobre esa realidad.

En este caso, la realidad biológica es que los varones tienen más testosterona que las mujeres. La realidad biológica es que la testosterona es la hormona que ayuda a fabricar músculos. La realidad biológica es que por eso (y por otras causas sociales como lo expliqué en mi entrada anterior), el promedio de los varones es más fuerte que el promedio de las mujeres.

Pero el MITO que se construyó sobre esa realidad es que los varones son más violentos que las mujeres porque tienen más testosterona.

Esos mitos están muy arraigados en la gente, que cree que son realidades biológicas, cuando son simples interpretaciones de la realidad biológica.

Saludos.

Nicolás Aqueveque Merino dijo...
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Anónimo dijo...

Totalmente. En la guerra del golfo se median los niveles de testosterona de los soldados antes de entrar en el campo de batalla y al salir de éste. Se analizaron los datos y se descubrió que los soldados presentaban mayores índices de testosterona al salir del campo de batalla.

Tal y como señalas en este artículo, la testosterona aumenta debido a la violencia. No al revés.

Enrique dijo...

Hoy, leyendo el periódico "20 minutos", en la sección de deportes me he encontrado con esta noticia:

"Un estudio elaborado por la Universidad de Valecia revela que el fútbol aumenta los niveles hormonales de los hinchas y, mientras observan un partido, se incrementa en ellos la testosterona y el cortisol. El estudio, publicado en la revista Plus ONE, ha sido realizado por investigadores del Laboratorio de Neurociencia Social Cognitiva de la UV. La investigación señala que los niveles de testosterona y cortisol aumentaron en los seguidores españoles mientras veían la final de la Copa del Mundo de Fútbol, que se disputó entre España y Holanda en 2010 y que dio a nuestro país su primer triunfo en el Mundial".

Besos.

Ricardo Martínez Pastor dijo...

La violencia o el abuso no va del hombre hacia la mujer, si no del mas fuerte hacia el mas debil de la pareja. Se dan casos de violencia de mujeres contra hombres y tambien de un hombre a otro en una pareja gay, o de una mujer a otra en el caso de parejas lesbianas. Los hombres tenemos de meddia mayor peso y desarrollo muscular que las mujeres de nuestro mismo margen de edad y es debido a esto que los casos de violencia casi siempre son del hombre a la mujer, pero no es el sexo lo que determina esto, si no la fuerza fisica. Siempre es el mas fuerte de los dos el que abusa del otro, sin importar el sexo de cada uno.