Mostrando las entradas con la etiqueta Orientación sexual. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Orientación sexual. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de junio de 2013

Mejor sola que mal acompañada

A las feministas nos ven en general como mujeres feas, mal cogidas, o amargas porque nadie las quiere coger, frustradas, y que vuelcan esa frustración en odio hacia los varones y, en el mejor de los casos, se vuelven lesbianas.

Porque, por supuesto, el feminismo es el odio hacia los hombres y el lesbianismo es el resultado de esa frustración...

Más allá de que tal aserción demuestra el cretinismo absoluto de quien la formula, en algo tienen razón: a las mujeres feministas heterosexuales nos cuesta encontrar pareja.

¿Por qué?

Pues es muy simple. Sabemos lo que no queremos. Sabemos lo que queremos. Y lo que queremos no abunda.

No queremos un machista. No queremos un esencialista. No queremos a alguien que diga "amar" a las mujeres. No queremos a alguien que nos diga estar a favor de la igualdad, pero luego nos deje ocuparnos del bebé porque "vos sabés mejor, vos lo tuviste nueve meses en la panza", o nos diga que somos paranóicas porque vemos sexismo en todos lados. O que tenga una sexualidad centrada en la penetración y que hable de "preliminares" al hablar de caricias. No queremos a alguien que salte con que "yo no soy así" cada vez que denunciamos la dominación masculina.

Queremos un varón feminista. Que no tenga miedo a decirlo. Que comparta nuestra lucha. Que nos entienda cuando decimos que queremos deconstruir el patriarcado y la masculinidad hegemónica. Que se reconozca dominante en una sociedad desigual, y que haga esfuerzos por no aprovechar ese lugar privilegiado. Que no hable en nuestro lugar.

Evidentemente, chocamos con la realidad: la inmensa mayoría de los varones son machistas (y de las mujeres también), o, al menos, esencialistas. La mayoría cree, en el mejor de los casos, que somos "iguales en la diferencia".

A la mayoría les conviene esa estafa de los sexos "complementarios", y no buscan a una igual, sino a una mujer que los ponga en valor. No soportan que ella gane más, viaje sola, tenga su vida propia. No soportan que esté muy segura de ella misma.

Quieren una  mujercita con un dedito en la boca (pero que pueda ser salvaje en la cama). A una mujer que esté siempre hermosa, flaca, maquillada, depilada (para poder despotricar contra las mujeres que pasan tres horas preparándose para poder estar hermosas, flacas, maquilladas, depiladas). A una mujer que no cuestione el orden social y la jerarquía de género (aunque serían incapaces de decirlo así porque no tienen ni la más remota idea de lo que significa "jerarquía de género").

Entonces claro. Nos resulta muy difícil encontrar pareja. Muchas feministas o nos conformamos con historias sin compromiso. O nos arreglamos con la soltería (y a veces, la reivindicamos, como el único estado posible para un correcto desarrollo de nuestro potencial), porque mejor solas que mal acompañadas. 

O, también, por qué no, empezamos a fijarnos en las mujeres. Después de todo, si lo que buscamos es una persona feminista que comparta nuestra vida, tendremos más posibilidades, estadísticamente hablando, de encontrar a una mujer que a un varón*.

¿Que si a veces no me gustaría ser "un poco menos" feminista? ¿Que si no me cansa estar siempre en lucha? Pues sí, claro. Ser feminista duele, porque el sexismo está en absolutamente todos los ámbitos de la vida cotidiana, profesional, personal, íntima, urbana... La lucha antisexista cansa. Pero es imposible cerrar los ojos sobre el sexismo una vez que se los ha abierto.

La verdad, debería crear un sitio de citas feminista. El problema sería, por supuesto, la escasa cantidad de varones inscriptos: no creo que los varones feministas heterosexuales tengan tantos problemas en encontrar a una pareja feminista...

En todo caso, ese sería mi anuncio:
Busco varón heterosexual o bisexual de entre 30 y 45 años, 
con consciencia de igualdad de género e igualdad social (absolutamente excluyente), 
que entienda lo que significan expresiones como "estereotipo de género", "esencialismo" "mandatos sociales" sin que yo le tenga que convencer de nada (o sea, que ya venga formadito con nudito y todo, no tengo ganas de jugar a la maestra como tantas veces lo he hecho, ya fue, ya no tengo edad para esas cosas, no pretendo cambiar a nadie), 
por ende, y por supuesto, que no piense que varones y mujeres somos "complementarios" o "iguales en la diferencia" (¡¡PUAJJ!!), 
que no le tenga miedo a una mujer feminista, militante e independiente (en todos los aspectos), 
que sea inteligente y con mucho humor (ambas cosas relacionadas, y excluyentes), de izquierda y con consciencia ecologista,
que esté disponible (no casado, no de novio, no en una relación complicada: dis-po-ni-ble), 
que no sienta la necesidad absoluta de tener hijxs, o de tener más hijxs de lxs que ya tiene, 
que no tenga un concepto cerrado de lo que significa "estar en pareja"
que sea compañero, cariñoso, tierno, que exprese sus sentimientos, 
que sea maduro y responsable en sus relaciones, que no huya a la primera de cambio cuando surgen dificultades. 
Ah, y preferentemente no fumador. 
Escucho todo tipo de propuestas a mi mail. Histéricos y falsos feministas abstenerse (igual son fáciles de detectar y neutralizar).
¿Qué les parece? ¿Que tendría éxito? Yo, creo que no.

Eso sí: de haber tenido esta lista antes y haberla seguido a rajatablas, me habría ahorrado muchos dolores de cabeza... Hoy, definitivamente prefiero estar sola antes que mal acompañada.


que mal acompañadá...
*Ojo, ya veo venir a algunxs. No estoy diciendo que el lesbianismo sea una elección "por descarte" por no haber encontrado a un varón, como muchxs piensan (volvemos a lo de la frustrada sexual). Tengo mis serias dudas acerca de la posibilidad de "convertirse" en lesbiana por "voluntad propia". Pero como creo, como expliqué en una entrada anterior, que las categorías "heterosexual" y "homosexual" son construidas socialmente, y que de no ser por esas categorías, todxs seríamos pansexuales con alguna tendencia/preferencia hacia un lado o hacia otro, pues también creo que, a fuerza de deconstrucción de nuestras sexualidades impuestas, algunas personas pueden, efectivamente, dejar inclinar la balanza hacia un lado que no sospechaban hasta ahora.



lunes, 10 de junio de 2013

¿Existe la homosexualidad?

La pregunta es provocadora. Pero no se trata de una pregunta homofóbica. Bien podría haber hecho esta otra pregunta: ¿existe la heterosexualidad?

A ambas preguntas, yo contesto: no.

Por supuesto, existen personas que prefieren tener relaciones sexuales, amorosas, sentimentales, con personas del mismo sexo.

Pero la homosexualidad como colectivo, como comunidad, como identidad, es algo relativamente reciente. Y algunxs sociólogxs consideran que se trata de una de las tantas construcciones sociales a las que estamos tan acostumbradxs que las creemos naturales.

El concepto de homosexualidad (preciso que estoy hablando del concepto, no del hecho de preferir tener relaciones con personas del mismo sexo, que es algo tan antiguo como la humanidad misma, me imagino) no apareció sino en el siglo XIX. 

En la Historia de la Sexualidad, el filósofo Michel Foucault explica que la homosexualidad como concepto es un "invento" de la psiquiatría de esa época.

Antes, se hablaba de "prácticas" (la sodomía), que, por supuesto, estaban prohibidas y castigadas, pero no de "homosexualidad". Fue al querer teorizar al respecto, al querer ver en esas prácticas "un hermafrodismo del alma", cuando se empezó a usar ese término y cuando nació el concepto de homosexualidad.

Pero entonces, si la homosexualidad y la heterosexualidad como categorías son construcciones sociales, ¿qué somos exactamente?

Yo creo que somos el producto de una sociedad que siente la necesidad imperiosa de categorizar a la gente, de ponerla en casillas (como las casillas "varón" o "mujer", por ejemplo), por miedo a no saber a quién tiene adelante y a no saber qué esperar de esa persona.

Poner en una casilla es una forma muy práctica de creer que vamos a poder predecir las acciones de esta persona. Así es como nacen los estereotipos, de género, de "raza", de clase, etc.

Si sabemos que tal persona es homosexual, la vamos a tratar de cierta manera (para mucha gente, de manera discriminatoria). Pero si no sabemos qué es, ¿qué hacemos? ¿Cómo nos comportamos? Que miedito, ¿no?

Estoy convencida de que todxs tendríamos tendencias heterosexuales y homosexuales, si no estuviéramos formateadxs por la sociedad, si no nos obligaran a elegir una u otra tendencia.

Creo que, si no tuviéramos esa obligación de elegir (y de elegir a muy temprana edad), todas y todos seríamos bisexuales, como los bonobos, nuestros primos primates más cercanos, que tienen relaciones sexuales con ambos sexos.

La reproducción biológica es, efectivamente, heterosexuada. Pero a partir del momento en que los seres humanos han separado la sexualidad de la reproducción, no hay ninguna razón "natural" por la que deberíamos ser completamente heterosexuales o completamente homosexuales.

La sociedad, por lo general, nos formatea para que seamos heterosexuales. Desde nuestra prima infancia, nos cuentan cuentos heterosexuales, nos hablan de cuando estemos casadxs con una persona del otro sexo, la heterosexualidad es la norma absoluta y la homosexualidad, lo anormal, lo otro, lo raro. En ese sentido, vamos construyendo una sexualidad heterocentrada.

Cualquier niñx que parezca tener "tendencias homosexuales" será catalogado, de inmediato, como homosexual. Quizás este niñx demuestre tendencias homosexuales Y heterosexuales, pero sólo se verán las homosexuales, y se lo categorizará como "homosexual" (sea para apoyarlo en esa "tendencia" o tratar de revertirla, o para discriminarlo luego).

De ese niñx, no se dirá: "Uh, mirá, puede que sea bisexual". Se dirá, de prepo: "Mirá, puede que sea homosexual". Ignorando por completo las posibles tendencias heterosexuales que también pueda tener.

Al crecer, ese niñx deberá elegir necesariamente entre ser 100% heterosexual y ser 100% homosexual. Y si se le considera homosexual, pues se le empujará a la "homosexualidad" por no considerarse en ningún momento la posibilidad de que sea, simplemente, bisexual.

La discriminación y la homofobia terminan de encerrar a las personas con tendencias homosexuales en la categoría absoluta "homosexual".

Así que efectivamente, creo que no existe la homosexualidad. Como tampoco existe la heterosexualidad. 

Existen sexualidades diversas, tendencias, preferencias, que podrían variar a lo largo de nuestra vida si nos sintiéramos realmente libres de cambiar, si no nos encerraran, y si no nos termináramos encerrando a nosotrxs mismos, heterosexuales y homosexuales, en casillas herméticas.

Para saber más:
- Historia de la Sexualidad. 1. La Voluntad de Saber, de Michel Foucault.
- La invención de la cultura heterosexual, de Louis-Georges Tin.







Edit del 10/06: me señalan en los comentarios que sería más justo hablar de "pansexualidad", en vez de "bisexualidad", de lo contrario, caemos nuevamente en una categorización binaria de los sexos y de los géneros.

domingo, 7 de noviembre de 2010

¡El apellido paterno no se toca!

España está a punto de modificar la ley acerca de la transmisión de los apellidos a lxs hijxs. Hasta ahora, los padres podían elegir libremente el orden de los apellidos (primero el de la madre o primero el del padre, indiferentemente), lo cual ya era un gran avance. Pero en caso de desacuerdo, primaba el apellido paterno.

Si se aprueba la ley, en caso de desacuerdo, se elimina la prevalencia del apellido paterno y regirá el orden alfabético.

Ya era hora de que esto sucediera. La primacía del apellido paterno es una discriminación absoluta entre hombres y mujeres, que ya no tiene ninguna justificación. Es un resabio de la sociedad patriarcal en que el padre era el jefe de familia encargado de protegerla. Los tiempos han cambiado.  La ley debe cambiar también.

Hace poco, mi abuela fue bisabuela, de parte de mi primo hermano. Como las otras primas hermanas somos todas mujeres, mi abuela deseaba con fervor que el hijo de mi primo fuera varón, "para que no desaparezca el apellido". Con la nueva ley, se podrá descorchar el champán tanto cuando nace un niño como cuando nace una niña.

Ahora, los que se oponen a la ley buscan excusas como: "Con lo del orden alfabético irán desapareciendo los apellidos de la última parte del alfabeto". Pues bien, si lxs legisladores tuvieran un poquito de imaginación, podrían proponer que en caso de desacuerdo, se impusiera el orden alfabético ascendente si el bebé nació un año par, y el orden descendente si nació un año impar, y asunto resuelto.

Ahora bien, ¿qué pasa en Argentina?

Una de las aberraciones discriminatorias entre varones y mujeres que sigue existiendo en la ley argentina concierne precisamente el apellido de lxs hijxs (y algunos siguen diciendo que varones y mujeres son iguales ante la ley...).

Por ley, el apellido del padre es siempre el primero. Se puede, muy generosamente, agregarle el de la madre, pero siempre atrás. Y el que esa persona legará luego es su primer apellido, o sea, siempre el apellido paterno.

La única manera de que alguien lleve primero el apellido de su madre desde el nacimiento, es que sea la madre que lo reconozca primero, y que el padre lo haga más tarde. Se imaginarán el drama si la madre llega a morir en el ínterin: el bebé se queda sin madre y, de hecho, sin padre legal.

Ahora bien, en el medio de todo ese lío machista, llega el matrimonio igualitario. De repente, chan chan, dos hombres o dos mujeres pueden casarse y por ende, tener hijxs. ¿Qué se hace en esos casos, ya que no hay un padre y una madre, sino dos padres o dos madres?

Lxs legisladores lo resolvieron de manera extremadamente simple:
Los hijos matrimoniales de cónyuges del mismo sexo llevarán el primer apellido de alguno de ellos. A pedido de éstos podrá inscribirse el apellido compuesto del cónyuge del cual tuviera el primer apellido o agregarse el del otro cónyuge. Si no hubiera acuerdo acerca de qué apellido llevará el adoptado, si ha de ser compuesto, o sobre cómo se integrará, los apellidos se ordenarán alfabéticamente. Si el interesado deseare llevar el apellido compuesto del cónyuge del cual tuviera el primer apellido, o el del otro cónyuge, podrá solicitarlo ante el Registro del Estado Civil desde los DIECIOCHO (18) años.
¡Así de simple!
Pero ojo, la ley sigue estipulando que
(...) los hijos matrimoniales de distinto sexo llevarán el primer apellido del padre.
O sea, la ley de matrimonio igualitario viene a echarles en cara la discriminación sexista de la ley sobre transmisión del apellido, entonces le agregan un párrafo sobre hijos de parejas del mismo sexo, ¡pero no se toman la molestia de modificar lo que se hace en caso de pareja de distinto sexo!

Resultado: ahora hay una doble discriminación: entre varones y mujeres por un lado, ¡y ahora entre parejas de distinto sexo y parejas del mismo sexo por el otro!

¿Qué tan difícil era modificar esa parte de la ley? ¿Y por qué extraño motivo no lo hicieron? ¿Debo pensar que la sociedad argentina está lista para aceptar el matrimonio igualitario, pero no está lista para aceptar la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres?

No me gustaría llegar a esa conclusión, pero...
.

viernes, 16 de julio de 2010

Viva la igualdad

Algo me está molestando bastante en torno a toda esa alegría por la aprobación de la ley que permite las bodas de personas del mismo sexo.

Son las personas que, alrededor mío, gritan "viva la igualdad", pero cuando les hablo de igualdad entre hombres y mujeres, pegan alaridos de vírgenes ofendidas, con el argumento de que "si hombres y mujeres fueran iguales el mundo sería aburrido".

Y no entiendo. La verdad que no entiendo. ¿No se dan cuenta de que aceptar la homosexualidad como algo normal es precisamente aceptar que las cualidades "femeninas" o "masculinas" son estereotipos y construcciones sociales, y no algo natural? ¿Y que, por lo tanto, la supuesta complementariedad de los sexos no existe? ¿Que todas y todos somos individuos distintos entre sí, independientemente de nuestra pertenencia a tal o cual sexo, pero iguales en derechos y en valor?

Por supuesto, me alegro mucho de que el 99% de mis amigxs celebren la ley de matrimonio igualitario. Pero sé que dentro de ese 99%, al menos el 80% se me pone en contra cuando hablo de igualdad de género. ¿No se dan cuenta de la contradicción fundamental? ¿No se dan cuenta de que considerar que hetero y homosexuales somos iguales significa precisamente que todo lo que les contaron acerca de la diferencia entre los sexos, lo "femenino" y lo "masculino" son simplemente un invento social y cultural en el que no todas las personas se reconocen?

¿No se dan cuenta de que decretar que las mujeres son de tal o cual manera, y los hombres de tal o cual otra, es un esencialismo caduco? ¿Que no todas las mujeres por un lado, y todos los hombres por otro, tienen las mismas características? ¿Que no hace falta ser gay o lesbiana para no conformarse a los estereotipos impuestos?

O sea, esa misma gente celebra la igualdad entre personas heterosexuales y personas homosexuales, y me alegra sobremanera, porque entonces significa que entendieron eso de la igualdad de género, pero la misma gente celebra la supuesta diferencia intrínseca y natural (que no existe más que en las pautas sociales que nos imponen desde que nacemos) entre hombres y mujeres, demostrando que no entiendieron nada a eso de la igualdad de género...

Van a tener que explicármelo mejor porque hay algo que se me perdió en el camino...
.

lunes, 12 de julio de 2010

El mismo amor, los mismos derechos


El martes 13, la Iglesia Católica saldrá en Cruzada contra la igualdad de derechos en el matrimonio, que el Senado tratará el miércoles 14. Bergoglio convocó a una “guerra de Dios”.

Por eso se organizó para el mismo martes un "Ruidazo por la Igualdad", en que todxs están invitadxs a salir a la esquina o plaza desde las 19h30. Pueden llevar vuvuzelas, trompetas, cacerolas, bombos, invitar a amigos y familiares, organizar una movida barrial. También pueden unirse y propagar el evento de Facebook.

Algunos barrios que ya tienen su Defensa de la Alegría confirmada para el 13:

1) Plaza Juramento y Vuelta de Obligado (Belgrano)
2) OBELISCO, Corrientes y 9 de Julio (centro)
3) Scalabrini Ortiz y Corrientes (Villa Crespo)
4) Plaza Flores (Flores)
5) Parque Rivadavia (Caballito)
6) General Paz y Ruta 3
7) GBA - San Isidro: Belgrano y 9 de Julio
8) San Juan: esquina de Mitre y Mendoza
9) Salta: ANFITEATRO - PARQUE SAN MARTIN - Avda. San Martin y Lavalle
10) La Plata: Martes 13/07 - 17HS - desde Pza. San Martin marchamos a la CATEDRAL y cerramos frente a la GOBERNACION.
11) Mar del Plata: Plaza Mitre

PD el 15 de julio: ¡¡¡ya es ley el casamiento entre personas del mismo sexo!!! Difícil creer en un país tan machista como Argentina, pero los milagros sí existen. Y ahora, ¡a por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito! Siempre se puede soñar... ¿quién hubiera dicho que en Argentina las personas homosexuales se podrían casar? ¡Así que a seguir soñando!

lunes, 9 de noviembre de 2009

Yo me quiero casar, ¿y usted?

En estos momentos se está debatiendo en el Congreso argentino si se amplía el matrimonio a todas las parejas, sea cual sea su composición.

Pará pará pará... Primero les dieron el derecho de voto a las mujeres. Después les dieron la patria potestad compartida sobre los hijos. ¿¿¿Y ahora esto??? ¿¿¿A dónde vamos a parar, santo dios??? Vas a ver que pronto vamos a considerar que los negros son humanos y todo... Qué horror...

Algunos forros pelotudos retrógradas consideran que eso sería desnaturalizar la sagrada institución del matrimonio, cuya finalidad es, según ellos, la procreación.

O sea, la gente no elige casarse para acceder a una cantidad de derechos como heredar de nuestra pareja si se muere, tener acceso a su obra social, tener la patria potestad compartida, o simplemente clamar su amor ante la sociedad.

No, no, no, nada de todo eso. La gente se casa para poder tener hijos biológicos. Esa es la meta.

Siguiendo esa lógica implacable, habría que hacer pasar un test de fertilidad a cada uno de los miembros de la pareja, y prohibir casarse a todas las personas imposibilitadas de tener hijos propios, a saber: personas infértiles, mujeres menopáusicas, hombres impotentes. Ah, y por supuesto, habría que hacer firmar un documento en el que la pareja se compromete a tener hijos biológicos. Claro. Sino, minga que se puedan casar. ¿No querés hijos? ¿No los podés tener? Chaaaau, no podés casarte.

Los pelotudos esos Los que están en contra del casamiento de las personas homosexuales dicen también que si se permite que se casen, se va a desvirtuar el matrimonio.

¿Tengo que recordarles que las personas heterosexuales se han encargado solitas de desvirtuar el matrimonio?

Frases como:
  • El hombre no está completo hasta que se casa. Después está terminado.
  • No es verdad que los hombres casados viven más que los hombres solteros, sólo parece más largo el tiempo.
  • Matrimonio: Única sentencia a cadena perpetua que se cancela por mal comportamiento.
  • Matrimonio: Dícese de la principal causa del divorcio.

... han sido inventadas por las personas heterosexuales solitas, sin ayuda de las personas homosexuales.

¿Desvirtuar el matrimonio? ¿Por qué no se van a lavar las tetas, mejor, antes de decir pelotudeces?

Ah, y también está el famoso argumento de que el matrimonio está basado en la "ley natural".

La ley natural... ¿Me puede decir qué mierda es la ley natural? Ley natural es coger en la calle con el primer energúmeno que se me cruce. Ley natural es la poligamia (entre los mamíferos, excepto los lobos, creo, ¿cuántas especies tienen una sola pareja en toda su vida?). Ley natural es no tomar anticonceptivos y dejar que la naturaleza me dé la cantidad de hijos que quiera. Ley natural es no apelar a la procreación asistida si soy estéril.

Una ley instituida por humanos no tiene absolutamente nada de natural, es una construcción social por donde se la mire, y ni siquiera es universal (como sí lo es la naturaleza), sino que depende de cada país, cada cultura. No es lo mismo casarse en Argentina que en Afganistán o en Namibia. Que yo sepa, en Arabia Saudí obligan a casarse a nenas de 9 años y es perfectamente legal. En Argentina no.

La ley del matrimonio ha ido cambiando a medida que pasaron los años, los siglos. Originalmente fue creada para controlar la sexualidad de las mujeres y que los hombres estuvieran seguros de que su herencia iría a un vástago suyo y no a un bastardo. Hace algunos años (no muchos), era inconcebible que una mujer tuviera la patria potestad sobre sus hijos. Supongo que cuando se debatió la modificación de la ley, muchos también levantaron la bandera de la "ley natural" para explicar que sería una aberración dejar que las féminas tengan el mismo poder de decisión sobre los hijos que los machos.

Ahora, son los mismos que pegan alaridos cuando se habla de permitir que dos personas del mismo sexo se puedan casar, con los mismos argumentos retrógradas e imbéciles.

Las personas homosexuales no se quieren casar para tener acceso a una institución sagrada de por sí, y su intención no es ni desvirtuarla, ni transformarla en otra cosa, ni nada de nada. Es más, les chupa un ovario la institución del matrimonio en sí. Quieren casarse por las mismas razones que cualquier hijo de vecino: para tener acceso a los derechos que genera esa institución, a saber, herencia, pensiones, patria potestad sobre los hijos, adopción, etc. O para gritar ante el mundo su amor.

Yo no tengo intención de casarme precisamente porque el origen del matrimonio es machista (por lo explicado antes). Además las mujeres casadas siguen sin tener los mismos derechos que los hombres casados, por ejemplo con el tema del apellido, sea el propio o de los hijos. Yo odio la institución del matrimonio y no me someteré a ella.

Pero esa es mi opinión personal, y no soy nadie para negarle ese derecho a alguien.

Negar los derechos inherentes al matrimonio a las personas homosexuales es discriminatorio, por donde se lo mire.

Así que los imbéciles que se la van de tolerantes con su discursito "respeto las personas homosexuales pero no pueden tener acceso a la sagrada institución del matrimonio porque su naturaleza reside en la procreación y en la complementariedad de los sexos", emulando a Dieguito: que la sigan chupando, sea un pito o una concha, me da perfectamente igual.


PD: tras la sugerencia de una lectora, recomiendo la lectura de este texto didáctico, que explica a modo de preguntas y respuestas, con mucha paciencia y muchas referencias históricas lo que explico con impaciencia y bronca.
.

viernes, 30 de octubre de 2009

¿Y? ¿Ya tenés novia?

Indefectiblemente, a los niños se les pregunta si tienen novia, y a las niñas si tienen novio. No importa que tengan tres, cuatro, cinco años, ya se les atribuye atracciones hacia el sexo opuesto.

Siempre hacia el sexo opuesto. Claro.

Enfureciendo a mucha gente, cuando escucho este tipo de pregunta idiota(*), agrego: "¿O novio?" si se trata de un nene, "¿o novia?" si se trata de una nena.

Miradas escandalizadas de los padres, a punto de saltarme a la yugular, con aires de estar machucando entre sus dientes: "Delante del nene no, pero después te voy a reventar".

Claro, porque según ellos, la homosexualidad se adquiere en la infancia, por influencias, educación (perdón: mala educación), y yo qué sé otra cosa más . Es más, la gente que no sabe un sorete acerca de la homosexualidad habla de "elección". Como si los homosexuales eligieran serlo.

Gente, lamento decepcionarles, pero los homosexuales no eligen serlo. No más que los heterosexuales eligen ser atraídos por el sexo opuesto.

Uno o una no elige ser homosexual: lo es, y punto. No sé si es un tema de hormonas, de genes o de pindonga ni me interesa. Yo creo que homosexual se nace y listo.

Lo que sí es largo es el descubrimiento de que uno o una es homosexual. Desde que nacemos nos ponen el chip heterosexual. Por default, somos heterosexuales. A los niños se les pregunta si tienen novia, y a las niñas, si tienen novio. Toda la vida, desde que nacemos, recibimos mensajes que nos ponen en el casillero "heterosexual". El cine, las publicidades, la escuela, las revistas, los libros, en todos lados, los niños y las niñas reciben conminaciones a ser heterosexuales. Se dice a un varón que "no sea maricón", significándole que ser gay es algo negativo.

¿Cómo pretender que un infante se dé cuenta enseguida de si es homosexual? Es casi imposible que lo pueda hacer antes de la adolescencia o incluso la edad adulta, porque uno mismo se cree, por default, heterosexual. Ser homosexual es lo anormal, lo fallado. Primero se piensa en la heterosexualidad. Luego, si algo "anda mal", bueno, a ver, pensemos, ¿ese chico será gay, que no nos trae a ninguna noviecita? ¿Esa chica será trolita, que nunca se pinta y prefiere el pelo corto?

Por lo general, cuando hago la pregunta fatídica "¿o novio?" a un varón y "¿o novia?" a una chica, sus padres, ya con baba espumosa en la boca de lo rabiosos que están, me escupen: "¿Qué? ¿Vos querés hacerlo gay?".

O sea. Porque yo, una vez, le pregunto acerca de alguna atracción por alguien del mismo sexo, ¿voy a tener una influencia tal que voy a modificar su orientación sexual, cuando este mismo chico recibe millones y millones de mensajes por día que lo conminan a ser heterosexual?

Vaaaaamos, padres y madres, no sean ridículos, tanta influencia no tengo en los chicos...

Aparte creo una cosa: si homosexual se nace, creo que al contrario, escuchar esa pregunta puede ser beneficioso para el chico o la chica. Por una vez, alguien va a significarle: "Es absolutamente normal que sientas atracción por alguien del mismo sexo". Si ese chico o esa chica es homosexual, ¿se imaginan el alivio que va a sentir, aunque sea inconscientemente, por una vez? Quizás mi pregunta quede en algún rinconcito de su cerebro, y le retumbe cuando se sienta anormal o rechazado... Digo, si tanto influencia tengo, que sea positiva, ¿no?

Así que seguiré agregando mi preguntita pérfida cada vez. Los padres me odiarán, pero si ese chico o esa chica es gay, en algún lugar de su mente me lo estará agradeciendo.


(*) ¿Es razonable preguntar a un niño o una niña de cuatro o cinco años si tiene novio o novia? ¿Es razonable sexualizarlos desde tan chicos? ¿No tendrán tiempo suficiente para esas cosas? ¿Desde tan chicos hay que enchufarles el tema de la seducción? ¿No les pueden dejar vivir su infancia en paz, que ya tendrán tiempo para esas cosas? .

viernes, 10 de julio de 2009

No tengo nada contra los gays, pero...

Hace poco, alguien me dijo: "Yo no tengo nada contra los gays, pero cuando son demasiado maricas, ya me empieza a molestar".

Y no entiendo. ¿Qué problema hay con que una persona homosexual lo muestre? Lxs homosexuales han tenido que ocultarse durante siglos. Durante su infancia, su adolescencia, su juventud, y muchas veces durante su vida entera, la inmensa mayoría de las personas homosexuales todavía tienen que ocultar sus preferencias, sin poder pasear por la calle agarradxs de la mano con su persona querida, sin poder contar a casi nadie sus historias, sus vivencias, sus penas, sus alegrías (y no hablo de los países en que la homosexualidad sigue siendo un crimen castigado por la ley, por supuesto)...

Poco a poco, la sociedad acepta que esas personas existan... Pero ojo con mostrarse "demasiado" gays. Ahí sí que no. Si se funden en la masa, si son "como la gente", vaya y pase. Pero si quieren expresarse tal como lo sienten o lo quieren, ya no. Un tipo no tiene que ser demasiado marica, una mina no tiene que ser un camionero. Tampoco la pavada...

Yo no sé si los homosexuales muy "maricas" toman una postura o lo sienten realmente. No sé si lo hacen como una provocación o porque realmente se sienten cómodos así. Habrá un poco de las dos cosas. O ninguna.

El tema es que no me importa, y no le debería importar a nadie. Si acepto la homosexualidad, acepto su exhibición, su presencia visible en la sociedad, acepto que se vea, y acepto todas las formas de esta exhibición, aunque parezca caricatural. Porque a nadie le molesta ver un tipo muy viril ni una mina excesivamente femenina.

Y conociendo el duro camino que una persona homosexual tiene que recorrer para poder plantarse ante la sociedad y decir: "Soy homosexual", entiendo que en algún punto lo quiera reivindicar en su apariencia, su forma de ser, sin tabúes ni miedo a ser juzgado, cagándose en que le digan "marica".

Y además, ¿por qué habría de exigir de las personas homosexuales un pudor, una retención, una moderación, una discreción, que no exijo necesariamente de las personas heterosexuales?

Que los gays y las lesbianas y los trans vivan como quieran, nadie debería tener el derecho de decirles cómo se tienen que comportar para ser aceptados. Son las personas heterosexuales las que tienen que aceptar que las personas homosexuales tengan su propia identidad y su propia manera de ser, cada cual a su manera, y no las personas homosexuales las que se tienen que adaptar a un mundo heterosexual.

Lo peor de todo es que ese mismo comentario, lo escuché también hace unos meses de un amigo... gay. Me parece que él también estaba totalmente formateado con la idea de que la homosexualidad es tolerable, pero sólo si es discreta.

De hecho, no se "notaba" para nada que ese chico es gay. Es más, cuando me lo anunció (lo había conocido tres años atrás y me había hecho amigo de él hacía más o menos un año), no le creí.

Ese chico todavía no salió del todo del placard. Sigue ocultando su homosexualidad. Aunque desde que lo empezó a revelar a sus amigos, noté un cambio en su actitud, parece mucho más "gay" que antes. No sé si esto significa que antes se retenía en su actitud para que no se supiera.

Valdría la pena preguntarle dentro de unos años, cuando ya asuma plenamente su homosexualidad (a la que él mismo no terminó de aceptar hasta bien entrado en la edad adulta) si sigue teniendo la misma opinión acerca de la actitud que los gays deberían tener en sociedad...

domingo, 14 de junio de 2009

La homosexualidad, ¿contra natura?

Para todas aquellas personas retrógradas y todavía convencidas de que la homosexualidad es contra natura, les invito a leer esta noticia, publicada por el sitio Internet de un zoológico de Alemania.

La historia es así. Resulta que una pareja de pingüinos Humboldt tuvo un huevito, pero se negó a empollarlo. Ni la mamá ni el papá se quisieron hacer cargo de la futura criatura, a pesar de los reiterados intentos de los veterinarios de colocar el huevo en el nido familiar.

Entonces, los veterinarios tuvieron una idea: confiaron el huevo a tres parejas de pingüinos... gays, con la esperanza de que a alguna de ella se le despertara un sentimiento de paternidad que permitiera que naciera el pingüinito.

Y así fue. Dos pingüinos machos que forman una aparentemente enamorada pareja lo recibieron con alegría, lo empollaron con orgullo y, desde entonces, alimentan y crían al bebé que hoy tiene cinco semanas como si fuera el propio, limpiándolo y dándole puré de pescado todos los días.

"La homosexualidad no tiene nada de inhabitual entre estos animales. El apareamiento en ese mundo no necesariamente está relacionado con la reproducción", explica el zoológico de Bremerhaven, en el norte de Alemania.

Y ojo, no me vengan a decir que es porque son pingüinos europeos y por lo tanto degenerados, y que en Latinoamérica no pasa porque los machos son machos de verdad. Los pingüinos Humboldt viven en las costas chilenas y peruanas.
.