jueves 19 de noviembre de 2009

Mujeres constipadas



Sea en Rumania o en Argentina, son las mujeres las que no logran cagar bien (ups, perdón, las que tienen "tranzitului intestinal lent").

Pregunto yo, ¿los hombres nunca se constipan? ¿O será que los publicitarios no pueden concebir mostrar a los hombres ocupándose de temas tan poco nobles y hablando de sus intestinos entre ellos?

Una trabajadora social feminista relató hace poco en una lista de correo que recibo que consultó sobre el tema a algunos médicos con los que trabaja. Los médicos le contaron que efectivamente, las mujeres tienen más tendencia a la constipación que los varones, pero vincularon ese hecho a determinantes culturales más que biológicos.

"Por ejemplo", dijo esa trabajadora social, "es posible que los varones tomen más líquido que las mujeres, y que permanezcan más tiempo sentados en el inodoro facilitando la concreción del segundo reflejo defecatorio. Estas dos conductas por sí mismas favorecen el tránsito intestinal".

O sea, la inmensa mayoría de las mujeres, cuando vuelven del trabajo, también tienen que encargarse de todo lo que concierne la casa y los hijos, mientras que la inmensa mayoría de los hombres sólo se tienen que encargan de ellos mismos. Esto les da más tiempo para sentarse a cagar. Así de simple.


PD: En algunos de los comerciales, las mujeres dicen algo así como: "Antes, me sentía mal todo el tiempo, me dolía la panza, me sentía hinchada, y no sabía por qué. Una amiga me comentó que era porque tenía tránsito lento y me recomendó tomar A***".

Ahora, ¿tan pelotudas son las mujeres que no saben a qué atribuir sentirse hinchada cuando no cagan durante cuatro días? ¿Tiene que venir una amiga para decirles: "Nena, lo que tenés ahí adentro es mierda acumulada"? Para variar, nos muestran como unas imbéciles descerebradas, que más que en la panza, acumulan mierda en el cerebro...
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lunes 16 de noviembre de 2009

Tengo envidia del falo

Sí, Freud tenía razón. Tengo envidia del falo. Totalmente. Pero ojo, no el falo como objeto físico, sino como lo que representa: el poder, la dominación, y sobre todo, la libertad.

Libertad de vestirse, de comportarse, de caminar, de hablar, como se me cante el ojete.

La gente no se da cuenta de la libertad que tienen los hombres.

Veamos algunas diferencias:
  • Si un hombre se viste con un jean, una chomba y un par de zapatos cómodos, está correctamente vestido. Excepto para eventos formales, con ese atuendo está bien en cualquier circunstancia.
    Si una mujer se viste con un jean, una chomba y un par de zapatillas, se dice que está de entre casa y se espera de ella que se cambie cuando salga. Que vaya al supermercado así, vaya y pase. Pero en cualquier otra circunstancia tiene que hacer un esfuerzo extra para vestirse.
  • Si un hombre tiene panza, es sexy. Algunos hombres llegan a divertirse agarrándosela y diciendo: "Mirá qué cacho de panza que tengo, jajaja".
    Una mujer, al contrario, la va a ocultar, metiendo panza, matándose en el gimnasio y con dietas, porque la panza en las mujeres no es sexy. Ninguna mujer se la va a agarrar como hacen los hombres, orgullosas de sus panzas, porque serían objeto inmediato de burlas.
  • Si un hombre tiene arrugas, o canas, es sexy.
    De una mujer que no se tiñe el pelo cuando está gris se dice que "se deja estar". Y una mujer con arrugas no es sexy, está vieja.
  • Si un hombre putea, está bien.
    Si una mujer putea, está mal.
  • Si un hombre tiene hijos, no tiene que poner el cuerpo, no tiene que estar nueve meses con molestias, no tiene que parir y desgarrarse el periné, no tiene que amamantar y tener las tetas caídas, no tiene ningún problema físico con eso. Está bien, eso es culpa de la naturaleza. Pero además, puede no hacerse cargo de nada, seguir durmiendo como si nada cuando el bebé llora a la noche (total es la madre la que amamanta... ¿levantarse uno para ir a buscar el bebé y acercárselo a la madre? ¡Ni en peeeeedo!), seguir trabajando como antes, no ocuparse de vestirlo, planchar la ropa, verificar si quedan medias limpias, ir a las reuniones de padres o ir a buscarlo a la escuela, faltar al trabajo cuando está enfermo, y si no quiere cambiar pañales porque le da asco, siempre habrá algún psicólogo para decir que está bien, que la paternidad se construye, que no hay que forzar las cosas... y sin embargo los hijos llevarán igual su apellido.
    Si a una mujer se le ocurre no hacer alguna de esas cosas, es un monstruo egoísta y preguntan para qué quiso hijos. Y aunque las haga todas, sus hijos nunca tendrán su apellido.
  • Si un hombre está con barba incipiente, fuera del trabajo en que le pueden exigir que esté bien afeitado, está bien.
    Una mujer tiene que estar bien depilada, incluso de vacaciones.
  • Corrolario de lo anterior: para ir a la playa, un hombre tiene que agarrar su traje de baño y salir.
    Una mujer tiene que tomarse el tiempo de depilarse de pies a cabeza, axilas, cavado, piernas, y si no tuvieron tiempo o se olvidaron, algunas, sobre todo en países como Argentina, llegan al extremo de no ir, para no pasar vergüenza. Un hombre nunca dejará de ir a la playa porque no está afeitado (y lo peor es que hablándolo con hombres que sí exigen que las mujeres estén depiladas, me dijeron: "Ay pero qué boludas, mirá que no ir a la playa por algo así", siendo los primeros en señalar a las mujeres que no se depilan).
Si se dan cuenta, al hombre se lo deja ser más natural, más cómodo, no tiene que estar pensando en cómo se tiene que sentar, cómo se tiene que vestir, cómo se tiene que comportar, yendo a lo más natural y cómodo estará bien.

Una mujer siempre tiene que estar más atenta a todas esas cosas, menos natural, más producida, y siempre se le exigirá mucho más.

Y cuando digo "exigir", no estoy hablando de ponerle una pistola en la sien. No existe solamente la violencia física, también está la violencia simbólica de la que habla el sociólogo Pierre Bourdieu, y que puede ser tanto o más dañina como la violencia física (ya hablaré de este concepto en otra entrada).

A ver, aclaro algo: no digo que esos mandatos, esas obligaciones que pesan sobre las mujeres sean culpa de los hombres como individuos. Ellos, como individuos, no fijaron las reglas. Es culpa de una sociedad, de un sistema, que funcionó así por siglos.

Ahora, si viene un hombre y me incita a cerrar las piernas o vestirme de manera distinta o me dice: "Ay, qué boquita, qué feo en boca de una mujer" cuando puteo, entonces considero que ahí sí se hace cómplice del sistema sexista.

Es muy simple saber si uno está siendo machista: es suficiente preguntarse si eso que va a exigir de una mujer se lo exigiría de un hombre.

Exigir a las mujeres lo que la sociedad no exige para los hombres es machismo.
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viernes 13 de noviembre de 2009

Guía a la pajera paterna

Sé que no hay que leer estas notas, y sin embargo... cierto tipo de masoquismo hace que invariablemente, mis ojos sigan las palabras y terminen leyendo hasta el final.

Bueno, es así: Yahoo Mujer (nunca he visto a un "Yahoo Hombre", será que toooodo el resto es para los hombres y nosotras solamente podemos interesarnos en temas relacionados con la maternidad, la cocina y la moda?) Yahoo Mujer, decía, publica una entrevista con una "maestra en Psicología" (¿?) que nos aclara algunas dudas sobre la maternidad.

El texto, publicado en el blog de una ignota Eugenia Correa, se llama "Guía al instinto materno". Lo cual ya es contradictorio, porque si es un instinto, no necesita guía, precisamente porque es innato y no necesita ser enseñado (¿les hago un dibujo o queda claro?).

Bueno, sigo leyendo, y aparecen consejos para una madre que acaba de parir, cuál es la importancia del vínculo entre la madre y su hijo, cómo se crean esos vínculos (¿cómo, no era que la mujer en el momento de parir ya amaba incondicionalmente a su cría y sabía qué hacer por instinto?), etc. etc.

Por supuesto, la madre es la que tiene que hacerlo todo.

Ah, no, perdón. La madre tiene que "dejarse ayudar". ¿Por el padre? No, no, qué va. Al padre no vamos a molestarlo con esas nimieces. No, tiene que dejarse ayudar por otra mujer, una doula ("mujer al servicio de otra mujer"). Que haya otra persona en casa como, digamos, el padre, no tiene importancia. A él no se le pide nada, mejor pagarle a una doula para eso.

Bueno, soy injusta. Porque sigo leyendo, y casi abajo de todo, en la novena pregunta (de diez), leo: "¿Qué rol juega el padre en este caso? ¿Es importante involucrarlo? ¿Cómo se le puede incluir en esta etapa de la vida del bebé?"

O sea, el padre, pobre criatura inútil, necesita que se lo involucre, que se lo incluya. No puede hacerlo solito, no puede tomar iniciativas, no puede sentirse involucrado desde que pone la media-semillita en la panza de la mujer, no, no, no.

El padre necesita que la madre, después de pasar por nueve meses de embarazo, de padecer náuseas, malestares, hemorroides, várices, después un parto a veces más próximo a la carnicería que a un momento de plenitud, de que le corten la vulva con una tijera y que salga de su cuerpo un ser de tres o cuatro kilos, agarre de la manito al pobre papá medio perdido después de tantas emociones, y le diga: "Vení, papito, mirá, te presento a tu bebé. Nos vamos a ocupar de él yo y la doula. Vos no te preocupes que está todo cubierto. Andá a trabajar, andá a jugar al fútbol con tus amigos, no sea que cambie algo a tu rutina, yo y la doula nos encargamos de todo. Bueno, sí querés, pero sólo si querés, eh, no te quiero obligar, te puedo enseñar cómo involucrarte en su vida, porque sos un idiota perdido y no sabés cómo cambiar un pañal ni cómo dar un biberón. Yo, en cambio, que soy la madre y tengo un instinto innato, aunque necesite una guía para eso, me vino en los genes eso de cambiar pañales: cuando nací, puf, ya sabía cambiar pañales porque tengo una vulva, y eso es muuuy importante para saber cambiar pañales, está directamente relacionado. La vulva hace que mis manos sepan qué hacer cuando agarran un pañal. No necesito que me lo enseñen. Experta de nacimiento, soy. Vos, en cambio, pobrecito, no sabés nada, sos un cero al as, no sabés que podés levantarte a la noche para darle la mamadera, o para acercármelo para amamantar, no sabés que podés tomar la iniciativa de cambiar los pañales sin preguntarme: "¿No habrá que cambiarlo?", no sabés que podés bañarlo, no sabés que podés acurrucarlo, cantarle, ocuparte de él, crear un vínculo con él. No sabés una mierda. Dale, vení, yo con mi vulva te enseño".

Bueno. Fue una disgresión. Leo la respuesta de la "maestra en Psicología", y descubro, entre otras cosas muy interesantes, que "otra función muy importante del padre es como mediador ya que entra a sustituir a la madre para que ella pueda por momentos dedicarse a otras necesidades".

Uuuuuf, menos mal. Pensé que las madres teníamos que estar dedicadas las 24 horas al bebé. No, ahora resulta que el padre nos da permiso, "por momentos" (ojo, que no se haga una costumbre), para dedicarnos a otras necesidades (pero francamente, cuando tenemos un bebé, ¿tenemos otras necesidades? ¿No tenemos acaso toooodas nuestras necesidades cubiertas con un ser que llora-caga-chupa todo el día?).

El padre, claro, siempre se dedica a otras necesidades, ya que está la madre para ocuparse del bebé por default. "Por momentos", porque los hombres son muuuuy generosos y muuuuy buenos con nosotras, aceptan hacer de niñeros de su propio bebé para que podamos, no sé, ver alguna amiga, hacer crochet, y por qué no, ¿hasta trabajar un poco?

Y supongo que en esos momentos, la madre tiene que estar eternamente agradecida al padre de haberse hecho un tiempo para ocuparse de su bebé para que podamos "dedicarnos a otras necesidades".

Él no está eternamente agradecido de poder seguir con su vida como si nada gracias a que la madre sacrificó su carrera, su trabajo, su independencia económica, sus actividades normales. No, eso es lo que se espera de nosotras las mujeres, quienes, dice nuestra "maestra en Psicología" debemos "esperar (...) no ser dueñas de nuestro propio tiempo, así como estar preparadas para mayor trabajo, mayor entrega".

Al hombre nunca se le exige ni mayor trabajo, ni mayor entrega con el bebé. Eso corre por cuenta de nosotras. El hombre no debe estar preparado para no ser más dueño de su propio tiempo. Es más, el hombre no solamente sigue siendo dueño de su propio tiempo, sino que también es dueño del nuestro: él es el que decide cuándo ser "mediador" y darnos "por momentos" algún tiempo para que podamos dedicarnos a otras actividades.

Qué generoso, che... ¿No será mucho?

En conclusión, más que una guía al instinto materno, me parece que este texto es una guía a la pajera paterna.

No sé ustedes, pero a mí este tipo de textos me dan cada vez más ganas de practicarme una histerectomía...
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miércoles 11 de noviembre de 2009

Hombres feministas bis

Hace unos meses descubrí una organización que se llama Varones para la equidad. Me encantó descubrir que en Argentina, hay varones que dicen abiertamente ser feministas.

Por supuesto, la mayoría de la gente que me rodea me dijo: "Pero si son todos puuuuutos"... Con lo cual empecé a pensar que tenía que cambiar a la gente que me rodea...

En fin, en mi búsqueda blogueril, encontré otros hombres feministas argentinos, y otro blog de hombres feministas argentinos, y me puso de muy buen humor. Se trata de Masculinidades en deconstrucción, al parecer redactado por dos hombres.

Recomiendo en particular algunas entradas sobre Marcelo Tinelli, sobre el Registro por Puntos de Género (desternillante, recomiendo a todas y todos su ejercicio), sobre las mentiras misóginas de los varones para legitimar la prostitución, y sobre el techo de cristal de las mujeres en el ámbito laboral.

¡Buena lectura!
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lunes 9 de noviembre de 2009

Yo me quiero casar, ¿y usted?

En estos momentos se está debatiendo en el Congreso argentino si se amplía el matrimonio a todas las parejas, sea cual sea su composición.

Pará pará pará... Primero les dieron el derecho de voto a las mujeres. Después les dieron la patria potestad compartida sobre los hijos. ¿¿¿Y ahora esto??? ¿¿¿A dónde vamos a parar, santo dios??? Vas a ver que pronto vamos a considerar que los negros son humanos y todo... Qué horror...

Algunos forros pelotudos retrógradas consideran que eso sería desnaturalizar la sagrada institución del matrimonio, cuya finalidad es, según ellos, la procreación.

O sea, la gente no elige casarse para acceder a una cantidad de derechos como heredar de nuestra pareja si se muere, tener acceso a su obra social, tener la patria potestad compartida, o simplemente clamar su amor ante la sociedad.

No, no, no, nada de todo eso. La gente se casa para poder tener hijos biológicos. Esa es la meta.

Siguiendo esa lógica implacable, habría que hacer pasar un test de fertilidad a cada uno de los miembros de la pareja, y prohibir casarse a todas las personas imposibilitadas de tener hijos propios, a saber: personas infértiles, mujeres menopáusicas, hombres impotentes. Ah, y por supuesto, habría que hacer firmar un documento en el que la pareja se compromete a tener hijos biológicos. Claro. Sino, minga que se puedan casar. ¿No querés hijos? ¿No los podés tener? Chaaaau, no podés casarte.

Los pelotudos esos Los que están en contra del casamiento de las personas homosexuales dicen también que si se permite que se casen, se va a desvirtuar el matrimonio.

¿Tengo que recordarles que las personas heterosexuales se han encargado solitas de desvirtuar el matrimonio?

Frases como:
  • El hombre no está completo hasta que se casa. Después está terminado.
  • No es verdad que los hombres casados viven más que los hombres solteros, sólo parece más largo el tiempo.
  • Matrimonio: Única sentencia a cadena perpetua que se cancela por mal comportamiento.
  • Matrimonio: Dícese de la principal causa del divorcio.

... han sido inventadas por las personas heterosexuales solitas, sin ayuda de las personas homosexuales.

¿Desvirtuar el matrimonio? ¿Por qué no se van a lavar las tetas, mejor, antes de decir pelotudeces?

Ah, y también está el famoso argumento de que el matrimonio está basado en la "ley natural".

La ley natural... ¿Me puede decir qué mierda es la ley natural? Ley natural es coger en la calle con el primer energúmeno que se me cruce. Ley natural es la poligamia (entre los mamíferos, excepto los lobos, creo, ¿cuántas especies tienen una sola pareja en toda su vida?). Ley natural es no tomar anticonceptivos y dejar que la naturaleza me dé la cantidad de hijos que quiera. Ley natural es no apelar a la procreación asistida si soy estéril.

Una ley instituida por humanos no tiene absolutamente nada de natural, es una construcción social por donde se la mire, y ni siquiera es universal (como sí lo es la naturaleza), sino que depende de cada país, cada cultura. No es lo mismo casarse en Argentina que en Afganistán o en Namibia. Que yo sepa, en Arabia Saudí obligan a casarse a nenas de 9 años y es perfectamente legal. En Argentina no.

La ley del matrimonio ha ido cambiando a medida que pasaron los años, los siglos. Originalmente fue creada para controlar la sexualidad de las mujeres y que los hombres estuvieran seguros de que su herencia iría a un vástago suyo y no a un bastardo. Hace algunos años (no muchos), era inconcebible que una mujer tuviera la patria potestad sobre sus hijos. Supongo que cuando se debatió la modificación de la ley, muchos también levantaron la bandera de la "ley natural" para explicar que sería una aberración dejar que las féminas tengan el mismo poder de decisión sobre los hijos que los machos.

Ahora, son los mismos que pegan alaridos cuando se habla de permitir que dos personas del mismo sexo se puedan casar, con los mismos argumentos retrógradas e imbéciles.

Las personas homosexuales no se quieren casar para tener acceso a una institución sagrada de por sí, y su intención no es ni desvirtuarla, ni transformarla en otra cosa, ni nada de nada. Es más, les chupa un ovario la institución del matrimonio en sí. Quieren casarse por las mismas razones que cualquier hijo de vecino: para tener acceso a los derechos que genera esa institución, a saber, herencia, pensiones, patria potestad sobre los hijos, adopción, etc. O para gritar ante el mundo su amor.

Yo no tengo intención de casarme precisamente porque el origen del matrimonio es machista (por lo explicado antes). Además las mujeres casadas siguen sin tener los mismos derechos que los hombres casados, por ejemplo con el tema del apellido, sea el propio o de los hijos. Yo odio la institución del matrimonio y no me someteré a ella.

Pero esa es mi opinión personal, y no soy nadie para negarle ese derecho a alguien.

Negar los derechos inherentes al matrimonio a las personas homosexuales es discriminatorio, por donde se lo mire.

Así que los imbéciles que se la van de tolerantes con su discursito "respeto las personas homosexuales pero no pueden tener acceso a la sagrada institución del matrimonio porque su naturaleza reside en la procreación y en la complementariedad de los sexos", emulando a Dieguito: que la sigan chupando, sea un pito o una concha, me da perfectamente igual.


PD: tras la sugerencia de una lectora, recomiendo la lectura de este texto didáctico, que explica a modo de preguntas y respuestas, con mucha paciencia y muchas referencias históricas lo que explico con impaciencia y bronca.
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miércoles 4 de noviembre de 2009

¿Guerra de sexos? El sexismo como sistema.

Bueno, bueno, bueno... Dedico especialmente esta entrada a toda la gente que tarde o temprano, me acusa de querer fomentar una guerra entre los sexos en mi lucha contra el sexismo, y/o de posicionarme como víctima de los hombres.

A ver. Explicando como si fueran nenes de preescolar.

El sexismo es un sistema.

¿Qué quiero decir con eso? Que no se trata de que todos los hombres por un lado son abusadores-violentos-machistas-asquerosos, y de que todas las mujeres por el otro son víctimas-de-los-hombres-sometidas-discriminadas.

Esto es caricaturizar al extremo lo que es el sexismo.

El sexismo como sistema quiere decir que todas y todos estamos inmersos en él. Un sistema que asigna por sexo ciertos atributos, cualidades, deberes, consideraciones, etc. O sea, un sistema esencialista que dice que hombres y mujeres son de tal o cual forma por esencia (por eso se llama sexismo: discrimina, en el sentido de que hace la diferencia, por sexo).

En ese sistema, todos y todas pierden en algún punto, hombres y mujeres. Porque no nos consultan acerca de cómo queremos ser como individuos: ni bien la ecografía muestra nuestro sexo, ya nos asignan caracteres, preferencias, cualidades y defectos, sin saber qué clase de individuo vamos a ser. Y si, como individuos, no correspondemos a lo que el sistema espera de nosotras/os, estamos fritas/os.

En ese sistema, efectivamente, los que menos pierden son los hombres. Se les asigna un papel dominante, con privilegios, porque lo masculino es más valorizado que lo femenino, y vienen con ventaja por los siglos y siglos de machismo que nos preceden (tuvieron acceso a la educación, a la salud, a la universidad, al trabajo, desde siempre, en cambio las mujeres tenemos acceso a la educación desde hace cuánto... ¿100 años?).

Sin embargo, a pesar de esas ventajas y esa posición de privilegio, los hombres tampoco ganan siempre en ese sistema: si no se atienen estrictamente a lo pautado por el sistema, también están en el horno.
  • pueden ser discriminados por ser "afeminados";
  • si quieren la tenencia compartida de los hijos en caso de divorcio es probable que no se la den, o en todo caso tendrán que pelearla mucho, porque en ese sistema, se considera que las mujeres están mejor preparadas para ocuparse de los niños;
  • tienen muy poquitos días de licencia cuando tienen un/a hijo/a;
  • si quieren un trabajo en un ámbito tradicionalmente femenino, como pueden ser los jardines de infantes, es probable que sean discriminados;
  • se exige de ellos que sean viriles, que no lloren, que no "mariconeen";
  • todavía en muchos lados se tiene la idea de que tienen que ser los proveedores del hogar, etc. etc.
Todo eso no es una discriminación específica contra los hombres: es parte de lo mismo, del mismo sistema sexista y machista.

Se habla de "machismo" porque justamente, por lo general, son los "machos" (aquellos que corresponden a los mandatos culturales sobre cómo tiene que ser un hombre "de verdad") los que tienen la posición de privilegio (*). Y la inmensa mayoría de las violencias son cometidas por hombres contra mujeres. No porque los hombres sean más malos que las mujeres por esencia. Sino porque la sociedad sexista se lo permite y les incita a ello (poniendo a la mujer en un papel de objeto sexual y de consumo a disposición de los varones). Si la posición de privilegio la tuvieran las mujeres, sería exactamente lo mismo, pero al revés (y esa sociedad no se llamaría "feminista" sino "hembrista", porque el feminismo no es la lucha por la superioridad de las mujeres, sino por la igualdad).

Pero en ese sistema global, las personas machistas, sexistas, son tanto los hombres como las mujeres: todos y todas hemos recibido los mismos mensajes, los mismos mandatos, las mismas conminaciones a ser de tal o cual manera, y todos y todas estamos en el mismo barco del sexismo.

Así que para los que me tiran, con la prepotencia de los que creen haber descubierto la luna, pero en realidad repiten como loros lo que todo el mundo dice: "Pero entonces tenés que decir lo mismo a las mujeres, porque ellas también son machistas", pues , las mujeres son tan machistas como los hombres, porque forman parte de la misma sociedad machista, y también me dirijo a ellas cuando puteo contra el sexismo.

Así que no estoy diciendo que los hombres tienen la culpa de todo, pero en esta sociedad, es una realidad que los hombres tienen una posición de privilegio, por lo tanto, lo que cuestiono no son "los hombres" como individuos, sino su posición de privilegio, atribuida por la sociedad (posición de privilegio que muy poquitos hombres están dispuestos a reconocer, convencidos de que hombres y mujeres ya estamos en una posición de igualdad absoluta).

Por eso es tan difícil luchar contra el sexismo: no se trata de una guerra entre hombres y mujeres. Se trata de un sistema que abarca todo y cada uno de los detalles de nuestras vidas, y que nos afecta a todas y a todos. Todas y todos nacemos sexistas, porque la sociedad entera lo es.

El primer paso para la lucha contra ese sistema es la toma de consciencia del problema, sacarse la venda de los ojos, deconstruir el sistema. Es lo más difícil. Porque significa cuestionar todos los aspectos de nuestra vida. Y para los varones, significa reconocer primero y cuestionar luego su posición de privilegio.

Entonces claro, las personas que, como yo, cuestionan todos los aspectos de la sociedad, de la vida, de la cultura, son muuuuy hincha pelotas, porque asocian todo con el sexismo. ¿Cuántas veces me han reprochado: "Peeeero, ¿otra vez con eso? ¿Todo tiene que ver con el machismo según vos?"

Y sí... Lamentablemente, casi todo. La educación. La salud. La televisión. La literatura. El cine. La cultura. El trabajo. El salario. La violencia. La calle. Las publicidades. El lenguaje...

Por lo general, el comentario siguiente es: "¿O sea que sos una eterna víctima de los hombres?"

Bueno, para las personas que me dicen esto, va esta entrada. Y este blog. Ojalá les quede un poquito más claro ahora.


(*) En otra entrada explicaré una teoría de por qué el machismo, el sexismo en favor de los hombres, es tan universal y se repite en todas las sociedades.
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domingo 1 de noviembre de 2009

Pija, concha, teta, pito

Les cuento un secretito: tengo un programa espía que me cuenta al oído cómo lxs lectores llegan a este blog. A veces es porque alguien puso un link en su página. Otras porque la persona ya conoce el blog. Y muchas veces, llegan después de una búsqueda en Google.

Mi programa espía, al que tengo mucho cariño, también me va contando con qué palabra de búsqueda esas personas llegaron a mi blog.

Y muchas veces, tengo algunas sorpresas. He aquí una listita de las palabras de búsqueda que más gracia me dieron:
  • videos porno caseros de mujeres violadas en pleno acto
  • videos porno de ninas abusadas por sus padres
  • fotos de chicas lindas eroticas con lindas teta y bello cuerpo
  • imágenes de pijas en medio de las tetas
  • mujeres enyesadas
  • mujeres buen culo enseñando el ano
  • video mujeres tragando semen
  • mirar debajo de las polleras
Claro, en mi blog no me censuro y uso palabras como pija, pito, teta, concha, vulva, clítoris, genitales, porno...

Como este blog está cada vez mejor referenciado en Google (¿será por eso?), pues aparece en las listas de sitios que contienen esas palabras.

Y me divierte un montón pensar en ese tipo (o esa mina, no saquemos conclusiones sexistas...) que tipeó "mujeres buen culo enseñando el ano" y que llega a mi blog. Capaz que hasta lee dos frases sobre sexismo, machismo, igualdad y todo...

A lo mejor, alguno se queda chusmeando... A lo mejor, a alguno se le abre la cabeza... A lo mejor, esa frase que leyó le quedará dando vueltas por su mente y lo hará pensar... A lo mejor...

Bueno, cheeee, no me corten el mambo y no me digan que estoy delirando, ¡por una vez que soy optimista!
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viernes 30 de octubre de 2009

¿Y? ¿Ya tenés novia?

Indefectiblemente, a los niños se les pregunta si tienen novia, y a las niñas si tienen novio. No importa que tengan tres, cuatro, cinco años, ya se les atribuye atracciones hacia el sexo opuesto.

Siempre hacia el sexo opuesto. Claro.

Enfureciendo a mucha gente, cuando escucho este tipo de pregunta idiota(*), agrego: "¿O novio?" si se trata de un nene, "¿o novia?" si se trata de una nena.

Miradas escandalizadas de los padres, a punto de saltarme a la yugular, con aires de estar machucando entre sus dientes: "Delante del nene no, pero después te voy a reventar".

Claro, porque según ellos, la homosexualidad se adquiere en la infancia, por influencias, educación (perdón: mala educación), y yo qué sé otra cosa más . Es más, la gente que no sabe un sorete acerca de la homosexualidad habla de "elección". Como si los homosexuales eligieran serlo.

Gente, lamento decepcionarles, pero los homosexuales no eligen serlo. No más que los heterosexuales eligen ser atraídos por el sexo opuesto.

Uno o una no elige ser homosexual: lo es, y punto. No sé si es un tema de hormonas, de genes o de pindonga ni me interesa. Yo creo que homosexual se nace y listo.

Lo que sí es largo es el descubrimiento de que uno o una es homosexual. Desde que nacemos nos ponen el chip heterosexual. Por default, somos heterosexuales. A los niños se les pregunta si tienen novia, y a las niñas, si tienen novio. Toda la vida, desde que nacemos, recibimos mensajes que nos ponen en el casillero "heterosexual". El cine, las publicidades, la escuela, las revistas, los libros, en todos lados, los niños y las niñas reciben conminaciones a ser heterosexuales. Se dice a un varón que "no sea maricón", significándole que ser gay es algo negativo.

¿Cómo pretender que un infante se dé cuenta enseguida de si es homosexual? Es casi imposible que lo pueda hacer antes de la adolescencia o incluso la edad adulta, porque uno mismo se cree, por default, heterosexual. Ser homosexual es lo anormal, lo fallado. Primero se piensa en la heterosexualidad. Luego, si algo "anda mal", bueno, a ver, pensemos, ¿ese chico será gay, que no nos trae a ninguna noviecita? ¿Esa chica será trolita, que nunca se pinta y prefiere el pelo corto?

Por lo general, cuando hago la pregunta fatídica "¿o novio?" a un varón y "¿o novia?" a una chica, sus padres, ya con baba espumosa en la boca de lo rabiosos que están, me escupen: "¿Qué? ¿Vos querés hacerlo gay?".

O sea. Porque yo, una vez, le pregunto acerca de alguna atracción por alguien del mismo sexo, ¿voy a tener una influencia tal que voy a modificar su orientación sexual, cuando este mismo chico recibe millones y millones de mensajes por día que lo conminan a ser heterosexual?

Vaaaaamos, padres y madres, no sean ridículos, tanta influencia no tengo en los chicos...

Aparte creo una cosa: si homosexual se nace, creo que al contrario, escuchar esa pregunta puede ser beneficioso para el chico o la chica. Por una vez, alguien va a significarle: "Es absolutamente normal que sientas atracción por alguien del mismo sexo". Si ese chico o esa chica es homosexual, ¿se imaginan el alivio que va a sentir, aunque sea inconscientemente, por una vez? Quizás mi pregunta quede en algún rinconcito de su cerebro, y le retumbe cuando se sienta anormal o rechazado... Digo, si tanto influencia tengo, que sea positiva, ¿no?

Así que seguiré agregando mi preguntita pérfida cada vez. Los padres me odiarán, pero si ese chico o esa chica es gay, en algún lugar de su mente me lo estará agradeciendo.


(*) ¿Es razonable preguntar a un niño o una niña de cuatro o cinco años si tiene novio o novia? ¿Es razonable sexualizarlos desde tan chicos? ¿No tendrán tiempo suficiente para esas cosas? ¿Desde tan chicos hay que enchufarles el tema de la seducción? ¿No les pueden dejar vivir su infancia en paz, que ya tendrán tiempo para esas cosas? .

miércoles 28 de octubre de 2009

La felicidad de los hombres

Excelente ejemplo de lenguaje en el que se considera que lo masculino es lo universal, lo general, lo global. Clarín titula: "La fórmula de la felicidad: casarse con una mujer más educada y al menos 5 años menor", citando un oscuro estudio británico.

¿La felicidad para quién? Para los hombres heterosexuales, claro. Al poner "casarse con una mujer", el o la periodista muestra que está hablando de hombres heterosexuales, no de la humanidad en su conjunto.

Un título menos sexista habría sido: "La fórmula de la felicidad para una pareja heterosexual: que la mujer le lleve cinco años al hombre y sea más educada". Ahí, el sujeto ya no era "el hombre que se casa con una mujer", sino "la pareja".

Pero para eso, hay que tener consciencia de que "la humanidad" no significa "los hombres heterosexuales".

Algo todavía demasiado complicado para la mayoría de la gente...

De todos modos, no sé si una pareja duradera es garantía de la felicidad... Pero ya es otro debate...
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martes 27 de octubre de 2009

14 años, mamá y baleada

"Drama del paco", relató Clarín hace pocos días: "matan a una embarazada de 14 años". Luego el diario cuenta la historia desgarradora de una chica de 14 años mamá de una beba de ocho meses y embarazada de cuatro meses, baleada por su pareja o su hermano, no se sabe muy bien, ambos drogados en el momento del crimen.

Lo que no se comenta es: ¿cómo puede ser que una nena de 14 años tuviera una hija de ocho meses y estuviera nuevamente embarazada? Quiere decir que la primera vez que quedó embarazada tenía 13 años.

¿Educación sexual desde la escuela primaria? Qué va, eso sería fomentar el sexo entre los jóvenes, dice la Iglesia católica... ¿En qué momento el no tener educación sexual ayudó a esa chica y a su compañero a no tener sexo?

¿Qué futuro podía tener esa chica de todas formas? ¿Un hijo por año? ¿Ése era su destino?

Considero que la Iglesia y todos los mal llamados "pro-vida", que no solamente están en contra de la legalización del aborto, sino también de la educación sexual y de la distribución gratuita de anticonceptivos, son responsables de los 400.000 abortos que se practican todos los años en Argentina y de los miles y miles de embarazos de niñas y adolescentes, que deberían estar en la escuela formándose para su futuro en lugar de dar la teta.

Acuso a la Iglesia, acuso a los que se oponen a la libre elección, a la educación sexual, a la anticoncepción, a los DIU, a la pastilla del día después, al aborto legal, de ser directamente responsables de las muertes por aborto séptico y de la miseria de las nenas que empiezan a parir a los 13 años.

Los abortistas son ellos, y no las personas sensatas que reclaman educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir.
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jueves 22 de octubre de 2009

Ser madre, lo más lindo que le puede pasar a una mujer

¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase trillada? ¿Cuántas veces hemos leído en una revista que tal actriz consiguió su "rol más lindo: mamá"? ¿Cuántas veces han entrevistado a mujeres sobre su maternidad y han elegido contar experiencias siempre positivas?

Y como corolario, ¿cuántas veces hemos escuchado que el embarazo y el parto son los momentos más lindos que puede vivir una mujer? ¿Cuántos testimonios hemos escuchado acerca de lo hermoso que es llevar un ser en el vientre, y el momento único que es el alumbramiento, y toda una serie de descripciones llenas de rosas y corazones sin ninguna sombra?

¿Y cuántas veces nos han dicho que "lo mejor para el bebé es darle la teta durante dos años"?

Todos estos discursos son muy lindos, pero completamente culpabilizadores para las mujeres que no viven las cosas de esa manera. Y las hay. Y muchas. Y el choque con la realidad puede ser terrible para todas aquellas que se comieron el discurso de que todo es siempre lindo, y para las que embarazo, parto, lactancia y maternidad terminan siendo sinónimo de dolores, molestias, heridas, degarros, o depresión.

Olvidemos por un momento que se puede ser mujer y no tener ni querer hijos, y que la felicidad de una mujer no pasa necesariamente por la maternidad, que existen muchísimas maneras de sentirse plena sin necesidad de pasar por tener cría.

Olvidemos también por un momento que un embarazo no deseado puede ser vivido como una tortura o una violación (ni hablar un parto no deseado).

Hablemos solamente de las mujeres que quieren tener hijos y deciden por voluntad propia quedar embarazadas.

Pero... ¿por voluntad propia? Desde el vamos, esta decisión muchas veces no es tal, sino impuesta socialmente. Nos machacan tanto el cerebro con que tenemos que tener hijos sino no vamos a ser felices (ni bien nacemos nos enchufan muñecas y nos enseñan a cambiarle los pañales, nos hablan de "cuando" tengamos hijos, nunca de "si" tenemos hijos, etc.) que la inmensa mayoría de las mujeres ni siquiera se plantea si los quiere realmente o no. Ni se lo cuestiona. Hay que tener hijos para ser una mujer feliz y plena, punto y aparte.

Pero además, en general, no saben bien en qué se meten. Creen que tener hijos es mirarlos jugar y crecer y morirse de amor viendo sus caritas de ángeles inocentes. Recientemente, una amiga que trabaja en su casa me contó que cuando decidió tenerlo, sin pensarlo demasiado, estaba convencida de que con su bebé, podría seguir trabajando sin problema, mientras él jugaba solo. "Pensé que estaba buenísimo porque podría trabajar, y al mismo tiempo tenerlo cerca para abrazarlo y darle besitos cuando se me antojara", me dijo, visiblemente influenciada por la imagen siempre positiva y libre de problemas que se da de la maternidad.

A los pocos días de nacer el bebé, se dio cuenta de la realidad que le ocultaron. El bebé se la pasa llorando, cada dos o tres horas hay que dejarlo todo para amamantarlo, la sesión muchas veces dura más de media hora y te deja agotada, cuando no dolorida, es imposible dormir a la noche, con lo cual lo único que una quiere durante el día es descansar, y eso no se puede porque el bebé es muy demandante. Y cuando crece y empieza a gatear, peor todavía, hay que vigilarlo constantemente, estar con él, jugar con él. ¿El padre? Bien gracias, afuera todo el santo día.

¿Alguien le advirtió de que sería así? ¿Alguien le contó: "Mirá que la cosa no va a ser tan fácil, que ocuparse de un bebé las 24h del día es agotador y que es probable que el padre a lo sumo cambie un pañal cuando vuelva de trabajar"?

No. La gente prefiere obviar esos detalles y hablar solamente de lo "lindo" y "enternecedor" que son los bebés. Tan enternecedores que más de una vez escuché a amigas que acababan de tener a un bebé que tuvieron la fantasía de tirarlo por la ventana después de escucharlo gritar desaforadamente durante una hora seguida sin que nada pudiera calmarlo... O que se aburrían soberanamente al cabo de dos semanas de llevarlo a la plaza y no saber qué más hacer con un ser cuya conversación es muy limitada y que no nos ayuda precisamente a realizarnos como personas.

Claro que me contaban eso con un cargo de culpa enorme, pensando en lo espantosas que eran por decir eso, cuando todos te aseguran que ocuparse de un bebé es la actividad más gratificante del planeta.

Pero parece que esas cosas no se cuentan, a ver si las mujeres empezamos a pensarlo dos veces y nos negamos a tener hijos, o en todo caso retrasamos el momento de tenerlos. O exigimos que sean nuestros compañeros los que se queden en casa y nosotras vayamos a trabajar...

En cuanto a embarazo y parto, lo mismo. El discurso mayoritario es: "Bueno, sí, en el embarazo hay molestias, en el parto hay dolores, pero después, estás tan feliz que te olvidás de todo". Y sí... Mejor olvidarse, porque a veces el parto puede ser una tortura tal que si una no se olvida, no se vuelve a embarazar ni de casualidad.

El embarazo, momento de plenitud para la mujer... Sí, y momento de náuseas, de vómitos, de hemorroides, de infecciones urinarias, de retención de líquidos, de várices, de estrías, de dolor de espalda.. Pero no te cuentan esos "pormenores". Y si lo hablan, te lo minimizan: ¿cómo te van a importar algunas estrías si estás llevando a tu Hijo en el vientre? Por lo general, los que dicen eso son los hombres, que nunca tendrán que pasar por eso, y que aparte son los primeros en reprocharte tus defectos físicos y en dejarte por una pendeja de 20 años cuando tengas 45 y estés hecha mierda después de tres embarazos y tres partos y tengas las tetas caídas porque amamantaste durante seis años.

Y ojo con quejarse. Si te quejás, es porque no sabés apreciar ese don de la naturaleza.

Y ni hablar de la carnicería que puede llegar a ser un parto. Claro, cuando hablo de carnicería para un parto, me miran horrorizados. Yo lo lamento, pero no podría asistir ni en pedo a una operación quirúrgica, por ejemplo. No soporto la sangre, las heridas, los cortes. Y la mayoría de la gente es como yo. Pero un parto, aaaaah, un parto es distinto, un parto es hermoso...

¿En qué es hermoso? No porque al final haya un bebé de por medio deja de ser, en el mejor de los casos, muy impresionante (¿cuántas historias escuchamos de padres que se desmayan?), y en el peor, repugnante. En un parto, no solamente hay sangre y cortes (la episiotomía, inútil en el 90% de los casos, pero muy cómoda para el obstetra, y de la que nunca hablan, te la imponen sin preguntarte), sino también mierda. Y sí, es probable que una persona, si puja mucho, se cague (y no hablo de los hemorroides, con la mierda creo que me hago entender lo suficiente).

¿Cuentan eso a las mujeres que van a dar a luz por primera vez? No, o se minimiza. Como si cagarse delante de varias personas fuera una anécdota. Un acto que durante nuestra vida entera hemos hecho en total intimidad, porque tenemos pudor, y que hemos tratado de tapar con música en el momento decisivo o con desodorantes de ambiente para que nuestra pareja no se entere, de repente lo hacemos delante de nuestro compañero, las/los enfermeras/os, las parteras, el o la médico/a, con ruido, olor y todo... Y se supone que no nos tiene que importar, no nos tiene que dar vergüenza o asco. De repente, ya no somos seres humanos con pudores, somos animales y tenemos que sentirnos únicamente animales.

Y nuevamente, ojo con quejarse. Si lo hacemos, es porque no entendemos lo hermoso del asunto...

Solamente a las mujeres se pide que se olviden de conceptos como el pudor, la vergüenza. Muchos hombres afirman que en ese momento te olvidás de esos conceptos, ¿pero acaso ellos estarían dispuestos a perder el pudor así nomás? ¿Ni un poquitito de vergüenza les daría cagarse delante de su compañera? Cuando pregunto a un hombre si cagaría delante de su compañera, me dice: "Ni en pedo". Pero cuando le comento algo acerca de la vergüenza que puede sentir una mujer en el momento del parto, contesta: "Ah, pero no es tan grave, en ese momento no te importa nada".

Yo no creo que nadie, ni hombre ni mujer, pueda cagarse con las patas abiertas delante de todos (y en particular delante de su compañera/o) y no sentir vergüenza. Pero algunos hombres son los primeros en decir: "Peeeeero, cómo te va a dar pudoooor, estás dando a luz a tu bebéééé, es el momento más lindo de tu viiiiiida, qué te importa ese detaaaaalle". Sí, y mientras tanto ellos están vestidos y de pie al lado nuestro, no cagando delante de todos con una enfermera limpiándoles el culo como si fueran bebés.

Si cagarse delante de todos es tan anecdótico, propongo que el hombre, antes o después del parto, cague delante de su compañera, tirado en la cama y con las piernas abiertas. Así, ambos se habrán visto en esta situación tan vergonzoza y estarán a mano.

Luego viene el momento de amamantar, con el verdadero terrorismo psicológico que existe alrededor de un acto que tendría que relevar de la voluntad de la mujer y únicamente de la mujer, dado que se trata de su cuerpo.

Que tenga información acerca de las ventajas y desventajas de cada una de las opciones, me parece bárbaro. Esta entrada es justamente acerca de tener la mayor cantidad de información posible. Pero decretar así nomás que, en todos los casos, "lo mejor para el bebé es la teta hasta los dos años", me parece horriblemente culpabilizante para las mujeres que no pueden o no quieren amamantar, o no lo quieren hacer tanto tiempo.

He visto a una amiga mía llorar del dolor cada vez que amamantaba, la he visto llorar desde antes mismo de que el bebé se acercara a su pecho sabiendo el dolor que la esperaba. Lo intentó varios días y decidió dejar de intentarlo. La culpabilizaron con todo.

¿Dar la teta llorando del dolor es realmente lo mejor para el bebé? ¿Dar la teta es siempre la mejor opción para el bebé, aunque sea con una madre estresada y odiándolo por infligirle tanto sufrimiento, como le pasó a mi amiga, que veía a su bebé como una especie de instrumento de tortura que había nacido para hacerla sufrir?

¿Hasta dónde nos van a pedir que nos sacrifiquemos con la eterna excusa del amor materno?

Yo creo que lo mejor para el bebé es proporcionarle amor y contención y cariño, no sacrificarse, hacer las cosas sin ganas, por obligación, y terminar odiándolo por lo que sentimos. Yo no creo en el sacrificio como prueba de amor. Y mucho menos para un bebé, porque lo más probable es que cuando crezca, si hemos hecho las cosas por obligación y si lo hemos padecido, le recordemos a qué punto nos hemos sacrificado por él, hemos sufrido por él, cosa que él nunca pidió, y probablemente le provoque algún tipo de trauma o de culpa.

Estos discursos culpabilizan a las mujeres que no viven su embarazo o su parto o la lactancia como una bendición y que han sufrido durante esos procesos. Se sientan malas mujeres, malas madres, entonces se callan la boca porque nadie quiere escuchar que la pasan o la pasaron mal. En todo caso, se les dice: "Cuando veas a tu bebé te olvidarás de todo". Y si no se olvidan, que se jodan.

Nena, si te dijimos que era lo más lindo del mundo, ¿qué nos venís a hinchar los huevos con tus problemitas?

Ah, y ojo con desatender a tu compañero durante el embarazo. Porque además de todos los problemas que puede acarrear el embarazo, encima se exige de ellas que sean sexys y siempre dispuestas. ¿Cuántas veces hemos escuchado que las mujeres embarazadas siempre tienen ganas de tener sexo porque tienen las hormonas a full? Y las que no sienten ganas, que están hartas de vomitar, de sentirse gordas, de que les duela la espalda y las tetas, que se jodan, encima tienen que ponerse lencería sexy y ocuparse de mantener alegre al muchacho, a ver si se harta y se va con otra... O sea, además de tener que soportar el embarazo, se tienen que ocupar de calentar a su compañero.

A mí me parece que todas estas visiones angelicales del embarazo, el parto, la lactancia, la maternidad, son para ocultar una realidad que puede ser muy distinta ("suavizar el horror", dijo mi psicoanalista), porque si las mujeres supieran todo eso, se lo pensarían dos veces antes de tener un bebé. O, en todo caso, esperarían a ser más maduras para tenerlo.

Y no estoy diciendo que el embarazo, el parto, la lactancia, siempre sean un horror. Digo que pueden serlo, y que ocultarlo a las mujeres con discursos siempre positivos no es la mejor manera de permitirles que elijan con libertad.

Sí estoy a favor de que se muestre al embarazo, el parto, la lactancia, como momentos que pueden ser positivos y agradables. Pero no estoy a favor de que se oculte que también pueden ser desagradables. Para una mujer, tendría que quedar claro que puede ser algo positivo, y también que algunas mujeres lo viven mal, porque física o psicológicamente es difícil, estresante y/o agotador, y que no pasa nada con eso, que es normal, tan normal como lo otro, y que no todas las mujeres lo viven de la misma manera.

Ninguna mujer debería sentirse culpable de vivir esos momentos como algo negativo.
Si la pasan mal, la pasan mal, y listo. Eso no quiere decir que serán malas madres u odiarán a su hijo. Creo que es mucho más probable que lo odien si, además, tienen que ocultar y callar el hecho de que sufrieron.

Tampoco estoy diciendo que hay que desalentar a las mujeres a tener hijos. Estoy diciendo que hay que darles toda la información disponible, lo bueno y lo malo, para que se puedan hacerse su propia idea y puedan hacer una elección real, y no impuesta por falsas expectativas y falsas promesas de felicidad infinita. Porque el choque con la realidad puede ser terrible si creen que todo va a ser siempre rosas y sonrisas. Y es la mejor manera de crear mujeres resentidas y que se la pasan reprochando cosas a sus hijos y haciéndolos culpables de todos sus males ("yo que sufrí 17 horas para tenerte", "yo que por culpa tuya tengo estrías", "yo que lloré todos los días amamantándote, sos un desagradecido").

Y sí, teniendo toda la información en la mano, probablemente menos mujeres tengan hijos, pero probablemente también esos hijos sean más deseados, con mayor consciencia, y criados con más placer, más entrega, más madurez y sabiduría y, sobre todo, sin rencores de ningún tipo.

PD luego de leer uno de los comentarios de mi nota: les recomiendo leer, como complemento, esta entrada escrita por una lectora de este blog. Habla más o menos de lo mismo, con un poco más de humor! :-)
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domingo 18 de octubre de 2009

¡¡Feliz día de la mucama!!


El tiempo pasa, pero las mentalidades no cambian... Nos siguen haciendo creer que lo mejor para regalar a las madres para su día son electrodomésticos. O sea, no un regalo que le guste, algo lindo, bonito, algo que ella desee, no, no: un electrodoméstico para que pueda seguir haciendo de mucama en la casa y que papá pueda seguir rascándose la panza como antes.

De hecho, Clarín sacó algo divertido al respecto el otro día: parece que según una encuesta de D'Alessio Irol, los hombres, a la hora de comprar un regalo a sus compañeras, prefieren consultarlo directamente con ellas para saber qué es lo que quieren (fue la opción más mencionada, 36%). Nada de tomarse la molestia de investigarlo discretamente y de caer con una linda sorpresa. "¿Qué querés que te compre?" y listo, a otra cosa mariposa, van, lo compran, y se olvidan del tema. Una muestra de cariño maravillosa...

Yo un regalo así, paso.

El 35% es más atento, prefiere guardar la sorpresa y pide consejos a hermanos, vendedores y amigos.

Pero parece que los que no preguntan nada, deciden comprar... ¡electrodomésticos!

Sólo que a ellas, oh sorpresa, según esta misma encuesta, no les gusta que le regalen aparatos para limpiar, cocinar o planchar, y preferirían que les regalen carteras, zapatos, perfumes o ropa.

A la flauta, ¿¿EN SERIO?? Por qué sera, pregunto yo...
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martes 13 de octubre de 2009

Contradicciones #3

Ultimamente, me estoy dejando crecer las uñas para disfrazarme de mujer-mujer. A veces me divierte. Pero muy rápidamente pasa algo que me recuerda lo incómodo que es ser mujer-mujer.

Como lo dije en otra entrada, parece que todo lo incómodo se enchufa a las mujeres: maquillaje que se te corre, esmalte de uñas que tarda horas en secarse, tacos que te hacen torcer los tobillos, y con los que no podés ir a más de 1 km por hora (ni hablar de correr un colectivo...), vestidos o polleras o pantalones apretados que te traban los movimientos, medias que se corren, uñas largas que se rompen, peinados que tardás horas en hacer y que un imbécil tarda segundos en deshacer al abrazarte, etc. etc.

Bueno, entonces me estoy haciendo crecer las uñas. Todo bárbaro, queda muy lindo con esmalte, estamos de acuerdo. Pero intenten escribir en la computadora con uñas largas. Se las regalo. O hacer cualquier actividad manual, de hecho, con uñas largas... Imposible. Lo único para lo que sirven es deshacer un nudo, despegar una etiqueta o sacar una astilla de la piel. Para el resto... una mierda.

En fin, estaba con un amigo enseñando mi nueva cámara de fotos. Apreto una tecla chiquitita, y claro, si lo hago con la yema del dedo, la uña larga toca la tecla de arriba y se me va todo al carajo. Entonces debo apretar con la punta de la uña. Grito de mi amigo: "Con la uña no, mamita, sos igual a mi madre, con la uña vas a estropear la tecla en dos segundos. Con la yemita, ¿ves?", hablándome como si fuera una tarada mental...

Lo irónico del asunto es que ese amigo es el primero en criticar el hecho de que yo no sea femenina, opinando que debería pintarme más, peinarme mejor, y dejarme crecer las uñas...

Eso es para poner en la categoría Contradicciones: te dicen de tener uñas largas, pero después te critican que no puedas usar los dedos correctamente.

¿Por qué no se van un poquito a la pija que los escupió con sus mandatos de mierda?
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viernes 9 de octubre de 2009

Tener ovarios

Hacen falta pocas cosas para ponerme de buen humor. Y me puso de buen humor algo que dijo... Diego Maradona. Sí, sí, Diego Maradona.

Maradona dijo, hablando de Mercedes Sosa:

"Ninguna mujer tiene ovarios como para cantar lo que cantaba ella".

Por una vez que alguien habla de "ovarios" y no de los masculinos "huevos" o "cojones" para hablar de coraje, valentía, bravura, pues me pone de buen humor.

Y ya que siempre resalto lo negativo, también me parece bueno resaltar lo positivo cuando sucede.

Bueno, mi felicidad será completa cuando alguien diga de un hombre valiente que tiene "ovarios". Al fin de cuentas, ¿cuántas veces se dijo de una mujer valiente que tiene cojones?

lunes 5 de octubre de 2009

La pija que te escupió

Vieron que, al menos en Argentina, siempre insultamos a las mujeres cuando insultamos? La concha de tu madre, la puta que te parió, andá a la concha de tu hermana...

En España, algo cojonudo es algo bueno. Un coñazo, en cambio, es algo malo.

Bueno, yo les propongo modificar las cosas y empezar a insultar también a los hombres, los padres, los hermanos, el sexo masculino...

Así que propongo difundir masivamente insultos derivados de la pija en lugar de la concha:

La pija que te escupió
Andate a la pija de tu hermano
Por qué no te vas un poco a la pija de tu padre

etc. etc.
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jueves 1 de octubre de 2009

Las mujeres son masoquistas a las que les gusta sufrir

Hoy leo una nota en el diario La Nación titulada: "Ellas eligen zapatos que causan dolor".

En la nota, que cita un estudio estadounidense, se explica que "más del 60% de las mujeres dijeron que generalmente habían usado tacos altos o tacones, sandalias y chatitas, que son calzado considerado de alto riesgo para la salud de los pies".

Y concluye: "El estudio halló también que, cuando se trata de zapatos, los hombres eligen mucho mejor: menos del 2 por ciento usaba zapatos malos para el bienestar de los pies".

Ahora resulta que las mujeres son unas idiotas subnormales masoquistas que no saben elegir lo que es bueno para ellas, y los hombres, muuucho más inteligentes, a la hora de escoger un calzado, piensan: "Veamos, veamos, ¿qué me pongo hoy, tacos aguja o zapatos cómodos? Mmmmhhh, no sééé... Bueno, sí, mejor zapatos cómodos porque son menos nocivos para mis pies"...

¿No será que la moda, la presión social, los mandatos culturales, siempre imponen calzados, vestimentas, hábitos poco cómodos para las mujeres, y en cambio para los hombres siempre son cosas simples, cómodas, para nada dolorosas, que no traban los movimientos?

¿No será que se exige siempre a las mujeres un atuendo incomodísimo, y si no se someten a este tipo de atuendos, son criticadas y consideradas machonas, feas y poco arregladas?

¿Cuántas veces tuve que soportar que novio, padre, amigo, me reprocharan que no me pusiera minifaldas, tacos altos, pantalones ajustados, que no tuviera uñas largas? Y ellos, comodísimos en sus zapatos, pantalones, camisas, sacos anchos, sin tener problemas para caminar por la calle, correr un colectivo, sentarse con las piernas abiertas...

Y ahora resulta que nosotras somos unas taradas, idiotas y masoquistas y ellos, que son tan racionales, "eligen" mejor...

Si quieren, puedo hacer la lista de todo aquello que nos impuso la moda a lo largo de los siglos, de los continentes, para trabar nuestra libertad de movimiento, y vernos taaaaan lindas:

La crinolina

Era una prenda de ropa interior que se usaba en el siglo XIX. Era de metal y servía para darle forma de campana a las faldas. Por la forma y sobre todo por el peso del atuendo, el caminar se hacía difícil, por no decir imposible. Ni hablar de las dificultades para pasar por las puertas, caminar por la calle, etc. Los caricaturistas empezaron a burlarse de las mujeres que llevaban crinolina. Como siempre se alienta a las mujeres a llevar cosas incómodas, y cuando lo hacen, se les burla y se les reprocha que sean masoquistas...

La mujer jirafa


Alrededor de los cinco años, las nenas de la tribu Padaung, en el norte de Tailandia, reciben su primer collar espiral, para estirar su cuello, collar que será reemplazado a lo largo de los años por unos más largos, siguiendo el crecimiento de la nena. Después van a decir que las mujeres lo hacen por gusto... ¿Qué elección puede tener una niña de cinco años?

Los pies vendados de las chinas



Durante más de 1000 años (la costumbre fue prohibida a principios del siglo XX), las madres vendaron los pies de sus niñas para impedir su crecimiento. Los chinos pensaban que de esta atrofia dependía el prestigio de la familia. Para ellos, una mujer que no tenía pies pequeños no podría encontrar marido. Llegadas a la edad adulta, las mujeres apenas podían caminar, lo cual restringía su libertad de movimiento, sin hablar de los dolores atroces que esto generaba. Ah, pero cierto, nosotras elegimos sufrir...

Los tacos altos


Otra manera de impedir los movimientos. Imposible caminar normalmente con ellos en la calle, mucho menos en las calles porteñas, con veredas irregulares, baches, baldosas flojas... El caminar se hace lento, difícil, doloroso. Es malísimo para los pies, las rodillas, la espalda. ¡Pero quéééé sexyyyy! Y sí, muy sexy, pero nuevamente, muy incómodo, mientras que para los hombres, un buen calzado elegante nunca deja de ser cómodo.

La minifalda


¿Alguna vez intentaron sentarse con una de esas en el subte? ¿Agacharse para levantar algo que cayó al piso? ¿Caminar normalmente? Imposible. Cuando caminás, se te levanta aún más. Tenés que estar continuamente bajándotela. De todas formas, por lo general el pack viene con los tacos altos, así que de por sí no se puede caminar normalmente. Ni hablar de correr el colectivo...

El pantalón apretado
Marca el culo, ¡buenííísimo! También favorece las micosis vaginales, las infecciones urinarias... Aprieta, duele, es difícil sentarse, te corta la circulación...

Las uñas largas
Muy sexy, pero hace de tus manos dos paletas inútiles. Imposible usar un teclado normalmente, o realizar cualquier tipo de actividad manual. Hasta la masturbación se nos hace difícil con uñas largas... ¿Los hombres? Y, ellos son taaaan inteligentes que eligen cortarse las uñas al ras...

Y puedo seguir así durante horas... ¿La moda para los hombres?

El traje


Elegante, cómodo, no te aprieta, no te impide caminar, no te impide correr, no te impide sentarte, no te duele nada, a lo sumo te aprieta un poco la corbata (¡¡y los muy turros se quejan y te dicen: "Claro, vos no tenés que soportar una corbata, no sabés el suplicio que es eso"!!).

Y sí, ellos "eligen mucho mejor"...
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martes 29 de septiembre de 2009

Contradicciones #2

Hace unos días, abrí una nueva sección, "Contradicciones". Tuve muchos comentarios de lectores y lectoras con otros ejemplos de contradicciones acerca de lo que se exige a las mujeres, pero se les reprocha si lo hacen.

He aquí los ejemplos de contradicciones que más me gustaron (gracias a todas y a todos por sus aportes):

- Si se realizan profesionalmente, y tienen un título (o varios), un buen trabajo y un buen sueldo, intimidan (y si ganan más que el hombre, los hacen sentir menos viriles). Ahora, si no es así, son unas mantenidas de mierda.

- Si no saben de fútbol, son unas taradas e ignorantes (y no saben lo que les gusta a los hombres). Si saben de fútbol, son unas machonas. Esto se aplica también a automóviles, arreglos en la casa, etc.

- Te preguntan 80000 para cuándo vas a tener hijos, y cuando los tenés, te critican por tomarte los tres meses de licencia (que gran descanso, no te imaginás)

- Se les exige que no sean "huecas" ni pusilánimes, pero si tienen un pensamiento propio y lo defienden son "hinchapelotas".

- Se exige que te vistas con ropa "femenina", te maquilles y te pongas tacos (para ser más "mujer")... eso sí, si te ponés un escote muy pronunciado, sobras negras o azules y taco aguja sos un "gato"...

- Y la típica, los hombres que se quejan de las mujeres que viven cuidándose con las comidas, pero despues no se sienten atraídos por una que no sea flaquita.

- Muchas veces escucho que las mujeres usamos maquillaje, sujetadores que nos levantan el pecho, perfumes, nos depilamos, invertimos dinerales en ropa, nos matamos a dietas, tacones... Todo eso para engañar a los hombres y conseguir lo que queremos con nuestras mentira.
Pero...
¿Adivináis qué piensas esos mismos hombres de la mujeres que ni se maquillan, ni se depilan, ni usan tacones ni ropa sexy? Noooo, desde luego que nada bueno. Jajajajaja.
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viernes 25 de septiembre de 2009

28 de septiembre, día por el Derecho al Aborto de las Mujeres de América Latina y del Caribe

Hace poco, el diario Crítica Digital reveló que cada 30 minutos, una mujer de Argentina llama a una línea telefónica abierta recientemente para asesorarse sobre el aborto farmacológico. Esta línea gratuita, llamada “Aborto: más información, menos riesgos”, da asesoramiento acerca de la interrupción farmacológica de un embarazo.

O sea, por más que el aborto esté penalizado, las mujeres abortan, y lo hacen masivamente.

En este contexto, en que el tema del aborto está nuevamente en los medios de comunicación, con la jueza Carmen Argibay que volvió a reiterar que había que despenalizarlo, el lunes 28 de septiembre se celebra el Día por el Derecho al Aborto de las Mujeres de América Latina y del Caribe.

A las 16h30 está organizada una marcha para reclamar por este derecho básico de las mujeres. La concentración comienza en Plaza de Mayo para luego marchar por Avenida de Mayo hacia Congreso, parando en la calle Perú. A las 19h se realizará una concentración en Plaza Congreso.

Educación sexual para decidir
Anticonceptivos para no abortar
Aborto legal, seguro y gratuito para no morir


Por un Estado laico

Ni una muerta más por aborto clandestino

Nosotras parimos, nosotras decidimos

Por la inmediata sanción del proyecto de ley presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

Convocan:
Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito (Ciudad de Buenos Aires) / Mujeres organizadas e independientes CONURBANAS / Campaña “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución” / Pañuelos en Rebeldía - Equipo de Educación Popular / Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del ABORTO / Foro por los Derechos Reproductivos / Revista Baruyera, una tromba lesbiana feminista / Asoc. Civil “ La Casa del Encuentro / Lesmadres / Juventud Comunista Revolucionaria / Mujeres de Socialismo Libertario / Agrupación de Mujeres Pan y Rosas / Organización de Mujeres Plenario de Trabajadoras / Partido Obrero / Agrupación de Mujeres Las Rojas (MAS e Independientes) / Convergencia de Izquierda / Partido de los Trabajadores Socialistas / Agrupación de Mujeres de Izquierda / Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades de CTA Nacional / Partido Comunista de la Argentina. CABA / Amas de Casa del País / Comisión de Mujeres del PCR

miércoles 23 de septiembre de 2009

Esencialismo entre profesionales de la salud

Dos notas esta mañana, una en Clarín, la otra en La Nación, contienen pequeñas frases que son las que me hacen saltar sobre mi silla. Frases que muestran a qué punto el esencialismo está presente en las mentes.

Las dos notas son firmadas por profesionales de la salud mental. O sea, personas que, a mi entender, deberían estar alejadas de los prejuicios culturales imperantes en nuestra sociedad pero que, visiblemente, los perpetuan.

En La Nación, Hugo Marietan, "psiquiatra especialista en psicopatías", escribe sobre el crimen de una chica por otra, que la degolló. Y concluye: "son pocos los que pueden pensar que una mano femenina, diseñada para el amor, se prolongue en el acero que cercenará una vida".

Es posible que este psiquiatra haya usado esta formulación en segundo grado, y no me queda claro si está de acuerdo o no con el postulado de que la mujer fue diseñada para el amor, pero... ¿diseñada para el amor? ¿Quién dijo? ¿De dónde saca que hubo un diseño especial de amor en la mujer? ¿Y por qué en la mujer y no en el varón? ¿En qué una mano femenina está diseñada para el amor?

En Clarín, se trata de una psicoanalista, Any Krieger, la que analiza una noticia trascendental: en Internet existe una página en que chicas que no son ni estriper ni desnudistas, o sea, chicas como usted y yo, suben fotografías de ellas en poses sugestivas hasta llegar al desnudo total, para participar en un concurso y ganar 500 dólares. Algo extremadamente original, en efecto, y absolutamente acorde a una sociedad machista que hace de las mujeres un objeto de deseo masculino. Pero ella interpreta que "la fantasía de ser objeto y causa de deseo del hombre está presente en todo sujeto femenino y desde siempre", como si fuera una realidad biológica y no un mandato cultural.

¿Desde siempre? ¿Siempre cuándo? ¿Desde que nacen las nenas? ¿Desde que existe la humanidad? ¿De dónde saca esta afirmación? ¿Es tan complicado entender que desde muy chiquita, las niñas ven cómo se objetiza el cuerpo de la mujer, cómo se le alienta a seducir a los hombres, a corresponder a sus fantasías y sus deseos, y son alentadas a reproducir ese esquema?

A veces me pregunto qué se enseña en la facultad de Psicología, pero en realidad no me asombra. En un mundo esencialista, es normal que hasta los profesionales de la salud mental lo sean. Aunque viniendo de estas personas habría esperado una reflexión un poquito más profunda.
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miércoles 16 de septiembre de 2009

Violaciones perfectas

Existen dos tipos de violaciones: las violaciones perfectas y las imperfectas.

Las violaciones perfectas son aquellas de las que nadie pone en duda su realidad. Nadie, excepto personas realmente enfermas, van a atreverse a decir: esto no fue una violación. Son casos excepcionales, que no ocurren casi nunca en la realidad, pero son los casos de los que más se habla en los medios y son los casos que las mujeres más temen, cuando las posibilidades de ser violadas en esas circunstancias son casi tan escasas como las de morir en un accidente de avión: ocurre, pero es raro.

Ejemplo de violación perfecta: una mujer que se encuentra sola en una calle oscura o una playa de estacionamiento, y es atacada por un violador serial que la amenaza con un arma y le deja heridas en las partes íntimas (porque la mujer se debatió y hubo desgarros) que son una prueba irrefutable de la existencia de la violación.

Cuando se habla de violación, en general la gente piensa en este tipo de violación. Son casos suficientemente raros como para que se crea que pocas mujeres fueron violadas (y es cierto, la cantidad de violaciones de este tipo es realmente mínima) pero de los que se habla lo suficientemente como para infundir miedo entre las mujeres y que éstas no se atrevan a salir solas de noche por la calle.

Sin embargo, la inmensa mayoría de las violaciones (el 70%, según lo que tengo entendido) no ocurren así. No ocurren en la calle sino en la propia casa de la víctima o en un lugar familiar. No son cometidas por desconocidos sino por personas allegadas, marido, novio, familiar, padre, médico o amigo. No dejan rastro, porque la mujer no se debate tanto. De hecho, a mí siempre me han enseñado que en caso de violación (perfecta o imperfecta), lo mejor era no resistir para no sufrir heridas mayores; sin embargo, las heridas constituyen una prueba, y si no hay heridas, poca gente se tomará en serio eso de que hubo una violación.

Una mujer que acepta estar en una cama con un hombre, pero finalmente cambia de opinión a último momento, corre el peligro de ser violada... y que nadie considere que eso fue una violación. Un caso reciente fue el de la hermana de un amigo mío, hace pocos días. Ella estaba saliendo con un chico. Terminaron en la cama. Ella, a último momento, por razones que desconozco pero que sólo le incumben a ella, cambió de parecer. Él insistió. Ella se negó. Él no tomó en cuenta la negación y siguió adelante con su propósito y la forzó. Ella, por miedo a que se pusiera violento, finalmente dejó de debatirse.

¿Fue una violación?

Para mí, no cabe la menor duda de eso. A partir del momento en que hay un "no" y en que la otra persona hace caso omiso a ese "no", se trata de una violación.

Cualquier persona, hombre o mujer, tiene derecho a cambiar de opinión en cualquier momento de la relación sexual y a negarse a seguir. Se le podrá tachar de histérica, de gataflora, de lo que sea, pero no se tiene derecho a insistir o forzarla si esa persona se niega. El límite entre la insistencia pesada ("Dale, dale, abrite, dejame, dale...") y la violación es muy fino. Pero el derecho a la integridad física es mayor al supuesto derecho a una relación sexual. Nadie debería creerse que tiene un derecho sobre el cuerpo de otra persona.

Sin embargo, el psicólogo de esa chica decretó que no se trató de una violación, porque un varón, cuando empieza, "no puede parar", y que ella tendría que haberlo previsto cuando aceptó meterse en la cama con él.

A ese psicólogo habría que demandarlo y sacarle la licencia (como mínimo). Considera que un hombre tiene derecho a tener acceso al cuerpo de una mujer a partir del momento en que "empezó", sin tomar en cuenta el consentimiento de la mujer.

¿Y qué es una relación sexual sin el consentimiento de ambas partes? Pues sí: una violación. Sea cuando sea que se produzca esa falta de consentimiento.

Si un psicólogo considera que esto no es una violación, imagínense un policía, un juez. ¿Esa mujer denunciará a su violador? No, porque sabe que nadie considerará que fue violada. Y esa falta de reconocimiento duplica el sufrimiento de la violación: a la violación en sí hay que soportar la negación de la existencia de la violación. Les puedo asegurar que esa falta de reconocimiento de la violación es tan dolorosa como la violación en sí.

Por eso es que la inmensa mayoría de las mujeres violadas (más del 90%) no denuncian las violaciones de las que fueron víctimas: saben que si no se trata de violaciones perfectas, nadie les creerá, porque todavía existe la idea de que los hombres tienen derechos sobre el cuerpo de las mujeres.
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