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domingo, 7 de diciembre de 2014

Catálogos no sexistas de juguetes: ¡se puede!

Se acercan las fiestas de fin de año, y cada vez tenemos que soportar los catálogos de juguetes sexistas divididos en dos categorías: para niñas y para niños.

Muchas veces contestan: es que así es más fácil encontrar un juguete.

¿Más fácil? ¿Qué pasa si un varoncito quiere una muñeca o si una niña quiere un disfraz de cow-boy, como yo soñaba con tener (y obtuve) (sí, ya sé, los cow-boys son representantes de un sistema patriarcal y racista)?

Me imagino a mis padres deambulando por los pasillos de una juguetería, siguiendo los carteles, y buscando infructuosamente el disfraz de cow-boy en las góndolas "para niñas" (ya que yo era una niña)... ¿En qué es eso más fácil?

¿No sería más lógico dividir los juguetes de acuerdo al tipo de juguete, y no de acuerdo al supuesto género del o de la niña?

Pues buena noticia, esto es lo que ha hecho la marca Toy Planet en su último catálogo en España. 

Todo no está perfecto, el color rosa sigue siendo el predominante en cuanto a todo lo que sea juguetes tradicionalmente atribuidos a las niñas, ya saben, esos que apuntan a convertirlas en futuras esclavas domésticas de su marido e hijxs.

Pero se ven a niños jugando con muñecas y a niñas con autitos o herramientas de construcción. Y esto, sólo eso, ese detalle que parece tan anecdótico, pues es casi revolucionario.

Un niño juega con un cochecito de bebé
Además, las categorías son muchísimo más inteligentes, y permiten encontrar más fácilmente el juguete buscado: aire libre, fiestas y disfraces, manualidades, muñecas, primera infancia, electrónicos, vehículos grandes, etc.

También hay lista por edad, y otra por personajes (Dora la Exploradora, Minnie, Spiderman), etc.

Aquí otros ejemplos de las páginas del catálogo:

Una niña juega con herramientas

Un niño y una niña comparten herramientas de juguete

Niños y niñas juegan con muñecas y cocinas

Un niño juega con un lavarropa de juguete. ¿Par hacer como papá?

Una niña juega con cochecitos (¡como yo de niña!)

Niñas juegan con autitos

Una niña subida a una moto roja y negra (¡no rosa!)

Niñas jugando con cochecitos

Me parece que no era taaaan difícil cambiar el paradigma de los juguetes. Es una muestra de que dividir a la humanidad por sexo no es una fatalidad (como tampoco lo es dividirla por clase o por color de la piel). No es la humanidad a la que hay que dividir y poner en categorías, sino, en todo caso, si realmente queremos crear categorías, son nuestras actividades o nuestros comportamientos o nuestras "orientaciones íntimas" a las que hay que categorizar.

Es lo que propone el sociólogo francés Michel Bozon, que considera que las categorías por orientación sexual (hetero, homo, bi, etc.), por comportamiento sexual (monogámicx o no) o en función de la apariencia y de las actitudes en materia sexual (machote, afeminado, mujer "honesta"/mujer "fácil"...) no logran dar cuenta de los significados que revisten los comportamientos sexuales.

Michel Bozon propone entonces tres tipos de "orientaciones íntimas":

- el modelo de red sexual o de sociabilidad sexual: aquel en que se valoriza el hecho de tener muchas parejas y en que la intimidad se exterioriza (en general, la sociedad sexista considera que este modelo no es el adecuado para las mujeres).
- el modelo del deseo individual: orientación individualista en cuanto a sexualidad, y uso narcisista de dicha sexualidad
- el modelo de la sexualidad conyugal (sea cual sea, entonces, la orientación sexual de las personas).

Esta es una manera de categorizar los comportamientos sexuales, pero se pueden encontrar otras.

A lo que voy, es que no es necesario categorizar a las personas de acuerdo a su sexo, su género o su orientación sexual. Esas categorías no ayudan a entender mejor a la humanidad y a cada individuo.

Porque si, por ejemplo, divido a las personas de acuerdo a su sexo, ¿qué hago con las personas intersex?

O si divido a las personas de acuerdo a su género, ¿qué hago con una mujer que es "masculina" pero que no necesariamente es lesbiana? ¿En qué categoría la ubico? ¿Cómo hago para entenderla, para acercarme a esa persona?

Si somos humanistas, si nos interesan las personas que nos rodean, si las queremos entender, es imprescindible no ponerlas en categorías cerradas. Esas categorías son restrictivas, limitadoras, nos nos permiten entendernos.

El humanismo debe pasar, necesariamente, por romper los estereotipos de género, de clase, de raza.

jueves, 2 de octubre de 2014

Los hombres deben pagar la cena... y las mujeres abrirse de piernas

Ya es un clásico: cuando los varones se quejan de que el sexismo les afecta a ellos por igual, dan el ejemplo de quién paga la cena.

En efecto, en esta sociedad, se espera de los varones que sean ellos los que paguen la cena, el cine, las salidas. 

"¡Qué feminismo ni feminismo, si al final las mujeres pretenden que seamos nosotros los que paguemos todo!", lloran (comparando su desgracia con las violaciones, los acosos, las agresiones que sufrimos a diario).

Tienen razón y no tienen razón. En efecto, la mayoría de las mujeres, en todo caso en Argentina, esperan eso de los varones, y consideran que un varón que no pague o pague a medias es un desubicado, un maleducado, un grosero.

El tema es que no son "las mujeres" las que impusieron eso, y mucho menos las feministas, sino, nuevamente, la sociedad patriarcal

Aquella sociedad que hace de los varones los proveedores, y de las mujeres las que planchan sus camisas y limpian la caca de sus hijxs (aunque en el mundo real, las mujeres también trabajan, y algunos varones -muy pocos, como lo muestra este estudio del Indec- comparten el trabajo doméstico).

Aquella sociedad que establece los códigos dentro de los cuales varones y mujeres nos movemos sin haberlos elegido realmente.

Aquella sociedad que dice que un varón debe ser caballeroso, abrirle la puerta a una dama y dejarla pasar, caminar del lado de los autos en la vereda, y, claro está, pagarle la comida.

Aquella sociedad que discrimina a las mujeres en el campo laboral, les paga menos que a un varón, y luego, lógicamente, establece que el varón es el que tiene que pagar la cena.

Aquella que, de esa manera, sostiene a las mujeres en un estado de dependencia económica con respecto a los varones: quien tiene el dinero tiene el poder de decisión, o sea, el poder.

Y muchas mujeres creen que así se debe comportar un varón para respetar verdaderamente a una mujer, sin darse cuenta de que ese sistema las encierra en un rol de sumisión.

Esto se llama sexismo benevolente, un concepto que expliqué en otra entrada: cuanto más machista y violento con las mujeres es un país, más aceptado y deseado por las mujeres es el sexismo benevolente, porque, muy maltratadas a diario, buscan que las protejan, las cuiden, y el sexismo benevolente da precisamente la ilusión de proteger y cuidar a las mujeres.

¿Por qué digo que es una ilusión?

Porque el sexismo benevolente no es gratis. Un varón que le paga la cena a una mujer no lo hace de manera desinteresada. La idea es que si le abriste la puerta del taxi, le regalaste flores, la llevaste al cine y le pagaste la entrada y la cena, debe haber una retribución.

¿Qué tipo de retribución? Pues sexual, por supuesto.

Una mujer que no responda favorablemente (o sea, que no acepte tener una relación) a un hombre que le pagó el cine, el restaurante, etc., será tildada de malagradecida, de histérica.

Y así lo entendieron los que idearon este cartel visto en el centro comercial del Abasto:


El mensaje es claro, escrito en un tono conminativo: si él invita el cine, tú invita los besos. 

Y que no te quepa la menor duda: esto es lo que tenés que hacer, es tu obligación. ¿Te pagó la cena? ¡A la cama! ¿Te invitó al cine? ¡Poné el cuerpo!

Este cartel roza la violencia simbólica, naturalizando el hecho de que si él paga la cena, entonces la mujer debe retribuirle con besos (por no decir directamente con sexo).

Este cartel lo ven niñxs, adolescentes, a los que se presenta como normal que un varón pague y una mujer agradezca con besos. Y esto reproducirán más tarde, creyendo que así es cómo un varón (heterosexual, por supuesto) seduce a una mujer, cómo consigue sexo: pagando.

Hilando fino, es una justificación del sistema prostituyente: si pago, tengo derecho a tener acceso a tu cuerpo.

Y sino... ¿y sino qué? ¿Te violo?

Algo de eso hay. De hecho, si una mujer sale con un varón, luego no quiere acostarse con él y él la viola, siempre habrá gente para decir que "se lo buscó", "si aceptó salir con él, que se la banque", "si no quería acostarse con él, ¿para qué aceptó ir a cenar con él?

Los debates sobre la suerte de la pobre Melina Romero son un ejemplo de ello.

(Gracias V. por la foto)

martes, 30 de septiembre de 2014

La imbecilidad de los varones, según Samsung

Los varones son tarados.

Esto es de lo que se nos acusa a las feministas: de pensar que los varones son todos tontos, inútiles, imbéciles.

Sin embargo, si hay algo que nunca hacemos las feministas, es poner a todas las personas en una misma bolsa, generalizar, y por supuesto, difundir estereotipos sexistas.

La que sí denigra a los varones es la propia sociedad patriarcal, cuando le conviene, por supuesto. ¿Y cuándo le conviene a la sociedad mostrar a los varones como imbéciles?

Pues sí, cuando de trabajo doméstico o cuidado de lxs niñxs se trata. 

Ya teníamos una publicidad de Alto Palermo, que mostraba a los varones completamente perdidos en ausencia de su pareja que se había ido al shopping. O una otra de Movistar, que mostraba a un papá incapaz de entender que su hijo lloraba porque quería leche...

Mensaje subliminal: ustedes las mujeres lo hacen muchíííísimo mejor que nosotros, así que mejor les dejamos el lugar preponderante en el hogar.

Ahora le toca a Samsung presentar a los varones como tarados a la hora de cumplir con su parte de trabajo doméstico:


Este tipo de publicidad muestra a los varones como imbéciles al cuadrado y deberían sentirse ofendidos.

Pero no nos confundamos: muchos se reirán de este comercial y dirán que no ven dónde está la ofensa, porque en realidad, el mensaje oculto les conviene.

El mensaje oculto es que si usar un lavarropa o una aspiradora es muy complicado e insume mucho tiempo, entonces los varones no se harán cargo de su parte. 

Los varones intervienen únicamente si se trata de apretar un botón o jugar (no será que se entienda que el trabajo doméstico tiene que ser hecho por los dos miembros de la pareja, eh, qué va...).

O sea, es un mensaje para nada igualitario, para nada revolucionario: el esquema que atribuye a las mujeres la responsabilidad del trabajo doméstico si éste es engorroso sigue intacto. Ellos "ayudarán" si y sólo si es fácil para ellos.

Para ellas, puede ser complicado y largo, no pasa nada, es su deber. Ellos tendrán la inmensa generosidad de "ayudar" a su mujer, siempre bajo la supervisión femenina, por supuesto, si las cosas están al alcance de un niño de dos años. Sino, tendrán cosas muchísimo más importantes que hacer, como por ejemplo tomar esa cerveza que están guardando en la heladera.

En ese sentido, no me extrañaría que muchos varones salgan a defender a Samsung a pesar de que deberían sentirse ofendidos, porque el comercial no subvierte para nada el orden establecido.

viernes, 9 de mayo de 2014

Desigual, #túdecides mostrar a las mujeres como imbéciles

Para el día de la madre, la marca de ropa española Desigual decidió emitir un comercial en que se ve a una mujer probarse un vestido, luego colocarse por debajo una almohada a modo de barriga de embarazada, constatar que el vestido le queda bien igual, y acto seguido, agarrar un alfiler y pinchar unos preservativos con cara de picarona.

Todo, bajo el lema: #tudecides y el eslogan final y habitual de Desigual: "La vida es chula".


Este comercial, que ha desatado una gran polémica, es escandalosa, denigrante y sexista por donde se lo mire.

En primer lugar, porque muestra lo que debería ser castigado, y no promovido (engañar a un varón quitándole el único método anticonceptivo fiable a su disposición), como una picardía de mujer que quiere a toda costa un hijx: pinchar preservativos es chulo, nos dice la publicidad.

Pero peor todavía es la justificación de Desigual. Pinchar un preservativo "puede ser un canto a la maternidad", contestó la empresa a las críticas. Es más, reivindica su comercial como "el derecho a perseguir los sueños".

¿Cómo cuernos engañar a un hombre y obligarle a ser padre en contra de su voluntad manifiesta (si se puso un condón, es claramente porque no quiere serlo) puede ser interpretado como "un canto a la maternidad"?

¿Qué mente retorcida piensa que la maternidad es un derecho que puede ser conseguido incluso aplastando a otra persona y destruyendo su vida (una paternidad no deseada, como una maternidad no deseada, te pueden destruir la vida)?

¿Qué grado de taradez hay que tener para justificar que se persigan los sueños pisoteando los de otras personas?

¿Cómo no tener luego a los masculinistas quejándose de las paternidades impuestas en contra de su voluntad, si se muestra un engaño, una maldad y un golpe bajo como algo divertido, recomendable y cool, y tildando de feminazi a la primera mujer que exija al padre de sus hijxs el pago de la cuota alimentaria?

Pero la publicidad es doblemente nefasta, porque precisamente, muestra como un comportamiento normal y corriente algo que se asemeja más a la idiotez más completa. Da una imagen superficial, imbécil y manipuladora de las mujeres, capaces de las más abyectas bajezas para conseguir ser madres.

Mujer vil, mujer malvada, mujer retorcida, mujer bruja a quien no le importa destruir la vida de los hombres con tal de conseguir lo que quiere.

No, gente de Desigual, las mujeres no somos tan taradas, no somos tan malvadas, no somos tan manipuladoras, como para pintarlas así en un comercial, ¡y pretender encima que se trata de un homenaje por el día de la madre!

Sin hablar, por supuesto, de que un preservativo pinchado es la puerta abierta a enfermedades de transmisión sexual, HIV, etc. Comercial triplemente nefasto, por ende.

Capítulo aparte merecería la imagen de la mujer (de una delgadez que roza lo cadavérico, por cierto) retorciéndose como si tuviera resortes en todo el cuerpo delante de su espejo. ¿Se imaginan la misma imagen de un varón moviendo las caderas, meneándose de manera tan ridícula y dándose cachetadas en las nalgas haciendo trompita?



PD: La advertencia del final, "Ficción publicitaria. No lo intentes en casa", roza lo sublime.

martes, 22 de abril de 2014

La excusa de la ignorancia

Tuve que mirar dos veces el comercial de las bolsas Asurín para poder creer lo que estaba viendo. 

Para vender bolsas de basura, se muestra a una niña de 14 años que le pide a su padre que para su fiesta de 15, en lugar de fiesta y viaje, le regale una operación de cirugía estética para tener más mamas. El padre se desvanece, pero no por lo que le pide su hija, sino por el olor que se desprende de la bolsa de basura. Cuando su hija cierra la bolsa, el hombre vuelve en sí y contesta a su hija lo más naturalmente del mundo: "¿Por qué no arreglás con tu mamá. Quizás nos hacen un 2x1."

El sexismo de este comercial es tan aberrante que no sé ni dónde empezar. Lo peor de todo, es que cuando, ante la avalancha de quejas, el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión se reunió con  la encargada de la imagen corporativa de la firma NECHO S.A. y el director de cuentas de la agencia FKW responsable del aviso, éstos contestaron que, cito: 
"no habían reparado en que el comercial hacía una explícita cosificación de las mujeres y de las niñas."
La respuesta me deja sin voz.

Nos muestran una niña de 14 años que sueña con tener más pechos, o sea, que es completamente víctima de una sociedad que cosifica a las mujeres y les impone cánones de belleza inalcanzables, a un padre que no solamente le parece completamente normal, sino que encima desea que su esposa haga lo mismo, ¿y tienen la desfachatez de decir que no se dieron cuenta de que el comercial cosifica a las mujeres y a las niñas?

¿Tan normal les parece que las mujeres nos sometamos a mutilaciones para que nuestro cuerpo se adecúe al ideal de belleza de la sociedad patriarcal? ¿Tan normal les parece que una niña de 14 años quiera ser una Barbie con tetas grandes? ¿Tan normal les parece sexualizar a ultranza a una niña desde los 14 años?

Lo peor de todo es que probablemente sí: les parece normal. Estamos en un mundo en que una niña de 14 años debe tener el deseo de mutilarse, operarse quirúrgicamente, para ser lo más atractiva sexualmente posible, y en que ningún adultx está para darle otra visión de las cosas, al contrario: su propio padre la alienta.



lunes, 10 de marzo de 2014

Alto Palermo, acosador oficial de mujeres

Leí una nota en el Diario Veloz, y lo primero que pensé es que era un chiste, así que fui a verificar por mis propios ojos. 

Pero era cierto nomás: para "homenajear" a las mujeres en su "día", el centro comercial Alto Palermo instaló una tarima simulando una obra, en la que actores disfrazados de obreros se dedican a "piropear" a todas las clientas que pasan.

Stand de "Hombres piropeando" en el shopping Alto Palermo
Hoy fui directamente al lugar, y efectivamente, allí está un cartel de "hombres piropeando", y unos hermosos y musculosos varones me largaron un piropo relacionado con el shopping, por el que casi me ahogo de la indignación.

Empecé a charlar con los actores, que en un principio, defendieron su trabajo (lo cual me parece normal) con el libreto de la empresa: que se trata de "homenajear" a las mujeres por su "belleza" y de "enaltecerlas" con comentarios "agradables" y "nunca faltándoles el respeto".

Querían a toda costa hacer la diferencia entre un "piropo lindo" y una guarangada. Me aseguraban que al 90% de las mujeres les gustaba la escenografía armada y se sentían halagadas.

Pasé entonces a explicarles lo que me mato explicando aquí:

- que no importa si un "piropo" de un desconocido en la calle es "lindo" o guarango: se trata de la consideracion de un varón sobre el cuerpo de una mujer, que es rebajada al rango de teta-culo-vagina, de objeto de deseo a disposición de los varones; O sea, la intención es la misma entre uno y otro;

- que el acto de "piropear" es una forma de acoso sexual, que de hecho está penado por la ley en Bélgica;

- que les creo que al 90% de las mujeres les gusta, porque las mujeres fueron criadas para necesitar la mirada de los varones para sentirse existir. Las criaron para ser princesitas lindas para las que la apariencia lo es todo. Si no les dicen nada sobre su apariencia, se sienten ser la nada misma. Pero no por ello la situación deja de ser machista;

- que el "piropeador" no tiene consciencia de que está acosando a una mujer, sobre todo si dice un piropo "lindo", porque a los varones también se les educa para decirles cosas a las chicas en la calle, para ser sujetos activos que tienen que hacer comentarios sobre el cuerpo de las mujeres para demostrar su virilidad. O sea, el "piropeador" también es la consecuencia de un sistema del que no es directamente responsable. Pero no por ello la situación deja de ser machista;

- que justamente las empresas tienen una responsabilidad ética y no deben perpetuar estereotipos de género, machismo o discriminación alguna, y que esta propaganda, como todas las de Alto Palermo (ver al respecto una entrada mía aquí, y una nota en la revista Damasco aquí), es machista y discriminatoria de aquí a la China.

A medida que les explicaba todo eso, algunos actores (que evidentemente no tienen la culpa de todo eso, ellos sólo son empleados que cumplen con un papel) empezaron a admitir que sus novias/esposas/amigas también se quejaban de los "piropos", que si bien la mayoría de las mujeres que pasan por el stand se sienten halagadas por sus comentarios, ellos también han recibido desde palabras de indignación hasta insultos, que algunas mujeres les dijeron que "homenajear" de esa forma a las mujeres en un día que es de lucha por sus derechos y contra el machismo era algo cínico, y que finalmente, pensándolo bien, a lo mejor, era posible entender que usar el símbolo de un acoso no era una muy buena idea para un 8 de marzo, pero que los responsables del Alto Palermo probablemente no pensaron en todo eso a la hora de idear esa campaña.

Y bueno, es hora de que piensen. No puede ser que sigamos ninguneadas a ese punto por empresas publicitarias que, a pesar de las denuncias, siguen insistiendo en el machismo más abyecto.

¿Cuál es el siguiente paso? Como sugirió una amiga, ¿una performance de un subte en hora pico con un montón de señores que te apoyan? Después de todo, ¿no era lo que proponía una marca de cerveza que mostraba el "roce" en el autobús como una picardía de varón inmaduro?

Como siempre digo, entre un "piropo" y una agresión sexual, hay una cuestión de grados, pero no de naturaleza. En ambos casos, se trata de un varón que se cree el derecho de imponer su punto de vista (verbal en un caso, físico en otro) sobre una mujer desconocida que no pidió nada a nadie y sólo pretende caminar tranquila por la vía pública.

Ya se habló lo suficiente del "piropo" como acoso callejero como para que lxs publicitarixs dejen de hacerse lxs imbéciles que creen genuinamente que "piropear" es un halago.

Los actores en el stand del shopping Alto Palermo.
Y si lo siguen sin entender, siguiendo el enlace aquí podrán leer todas mis entradas sobre el tema.

Edit: para expresar su repudio, tres opciones:

sábado, 30 de noviembre de 2013

Axe estigmatiza a las mujeres

Axe "hace de la permanente discriminación hacia [las mujeres] un rasgo distintivo de la marca"


¿Se acuerdan del comercial de Axe, "Mujeres impredecibles"? Lo había denunciado aquí y también ante el Observatorio

En los comentarios del video en YouTube, me tildaron, como siempre, de loca, de amargada, de histérica que no entiende el humor, etc. etc. Los varones, en particular, lo defendieron con ahínco, incluso cuando el video muestra a mujeres golpeando y hasta dejando inconsciente a sus novios.

Pues bien, el Observatorio acaba de publicar un informe, que pueden leer en su versión completa aquí, y del que copio algunos extractos:
La asociación de conductas valoradas negativamente en el comercial y vinculadas a un solo género, el femenino, estigmatiza a las mujeres y refuerza prácticas sociales generadoras de desigualdad. Así, una de las consecuencias que tiene este mito de la mujer como un ser impredecible e irracional es que genera prácticas discriminatorias con las consiguientes dificultades para las mujeres para de acceder luego a lugares de responsabilidad o conducción, perpetuando las relaciones de desigualdad. 
(...) La publicidad de AXE muestra a las mujeres como seres violentos capaces de golpear y violentar a los varones (a sartenazos, rompiéndoles la nariz, o clavándoles tacos aguja en el cráneo) al punto de dejarlos inconscientes, para terminar inesperada y sorpresivamente la agresión en besos y abrazos cariñosos y apasionados. 
Consideramos que este tipo de mensajes resulta doblemente peligroso. Por un lado, la violencia aparece no solo como naturalizada sino incluso como algo divertido y habitual en las relaciones románticas, omitiendo cualquier referencia al carácter reprochable de esta índole de prácticas. Por otro lado, al representar de forma tan violenta a las mujeres se minimiza el hecho de que la enorme mayoría de víctimas de la violencia son mujeres. Lo cierto es que si bien existen casos de mujeres violentas, las estadísticas a nivel mundial demuestran las mujeres son víctimas de violencia en una proporción significativamente más elevada que los varones. La forma más común de violencia experimentada por las mujeres en el mundo es la violencia física inflingida por una pareja íntima, incluyendo mujeres golpeadas, obligadas a tener relaciones sexuales o abusadas de alguna otra manera.
(...) No obstante, consideramos que pese a que Axe exprese no tener intenciones de ofender a las mujeres, hace de la permanente discriminación hacia ellas un rasgo distintivo de la marca transformándola en un guiño hacia quienes suponen sus compradores, estigmatizando con este gesto de complicidad a los varones en general. Por ejemplo, en este intento de justificación de su campaña publicitaria se argumenta como rasgo positivo características que atribuyen a las mujeres, “impredecibilidad” y “violencia”. Sin embargo, más allá de su enunciación, éstos no son atributos considerados positivos socialmente, ni tampoco se plantean como positivos en el contexto de esta publicidad. 
Pese a las buenas intenciones declaradas, la publicidad de Axe Random, La Donna e Mobile, legitima la asimetría entre varones y mujeres, perpetuando patrones socioculturales reproductores de desigualdad y habilitando así la violencia contra ellas."
No es la primera vez que el Observatorio le llama la atención a Unilever por el sexismo de sus comerciales. Por ejemplo, la empresa fue citada en un informe sobre publicidades sexistas en 2008

Me imagino que, a pesar de que en Unilever "aceptaron las recomendaciones" y "tomaron las sugerencias del Observatorio para que en futuras campañas comerciales de Axe no se repitan mensajes que discriminen a las mujeres y asimismo estereotipen a los hombres", lo seguirán haciendo sin ningún tipo de prurito.

Como siempre.

Link para denunciar el sexismo en la radio y la televisión: aquí.

(PD: no sé si, como dice el informe del Observatorio, las mujeres son "víctimas de violencia en una proporción significativamente más elevada que los varones". Habría que hacer un estudio completo que incluya violencia callejera (las mujeres son acosadas, pero los varones tienen más posibilidad de ser asesinados en la calle que las mujeres), la violencia doméstica, las agresiones sexuales, las violaciones... Sí, en cambio, son víctimas de violencia doméstica en una proporción muchísimo más elevada que los varones.)

martes, 26 de noviembre de 2013

GoldieBlox: juguetes para futuras ingenieras

Las niñas quieren jugar con muñecas. A las niñas sólo les interesan las Barbies y las princesas. Las niñas no van naturalmente hacia los juegos de construcción o de ingenio... Los varoncitos, al contrario, son atraídos naturalmente hacia lo que fomenta su creatividad, su habilidad espacial, su inteligencia. Las niñas están más en lo emocional, lo sentimental...

Sí, bueno. ¿Qué tal si salimos de milenio anterior y entramos, por fin, en el nuevo, que ya estamos en el 2013? Es lo que propone la marca de juguetes especializada en juegos de construcción para niñas GoldieBlox, "cuya misión es inspirar a la próxima generación de mujeres ingenieras". 

Miren esta fantástica publicidad que muestra a tres niñas formidables que rechazan los juguetes sexistas que la sociedad les asigna:


 Ahora, ya sé que siempre le busco la quinta pata al gato, peeeero... ¿No estamos aquí ante otra forma de sexismo? ¿Por qué hacer juguetes para niñas exclusivamente? ¿No estamos siguiendo una y otra vez un modelo binario? ¿No sería mejor hacer juguetes para niñas y niños, sin atribución de género, resaltando, claro, que son para ambxs, y poniendo a jugar a ambxs juntxs a los mismos juegos?

Esto era lo que proponía Lego en sus inicios: nenas y nenes jugando juntxs...


Hasta que un buen día, Lego decidió que su marca estaba hecha, en realidad, para los niños, y que se necesitaba una gama específica para niñas: Lego Friends, basada en temáticas que fomentan muchísimo la imaginación y el ingenio, como, al azar: ir a tomar un café con amigas, ir a la pileta con amigas o ir al salón de belleza con amigas...



La transformación de Lego hacia una empresa de juguetes sexistas es el tema de dos videos de Anita Sarkeesianaquí y la segunda parte aquí.

Entonces, alabo el esfuerzo de GoldieBlox, pero todavía se necesita un pasito más para llegar a juguetes realmente no sexistas.

PD: los autores de la canción original, los Beastie Boys, dicen estar escandalizados por el uso de su tema y amenazan con hacer un juicio por violación de derechos de autor. Y sí, sabiendo que el tema original era de contenido altamente sexista (aunque más tarde se disculparon en buena forma), es entendible que no les guste que sea usado ahora para defender una causa feminista... Por otro lado, la empresa GoldieBlox tampoco es una fundación de caridad...

jueves, 12 de septiembre de 2013

Axe y las mujeres impredecibles

Con Axe, es una de cal, y otra... de cal también.

Luego de sus nefastas publicidades en que incitaban poco menos que a violar a las mujeres, ahora nos presentan un nuevo comercial llamado "La Donna e mobile".

¿El mensaje?

Como verán, super revolucionario: las mujeres son impredecibles, son seres irracionales, incapaces de tomar decisiones con su cerebro, son guiadas por sus hormonas, pero qué le vamos a hacer, las queremos así.


Las mujeres presas de sus hormonas, inconstantes, es un estereotipo muy arraigado en el sistema patriarcal.

¿Qué mejor, efectivamente, que hacer creer que las mujeres son impredecibles, irracionales e incapaces de templanza y cerebralidad, para alejarlas de los lugares de poder y de toma de decisión sobre la marcha del mundo?

En efecto, habría que ser muy irresponsables para dejar el gobierno, el ejército, las empresas, el poder, en manos de personas tan impredecibles, ¿no?

Mejor dejar que seres racionales, que actúan con el cerebro, en el que las hormonas no tienen absolutamente ningún tipo de influencia en su comportamiento, dirijan el mundo. Pongamos... a ver... al azar... ah, ya sé, ¡los varones!

Pero la reproducción de este estereotipo no es el único mal de este comercial. También muestra a las mujeres como seres violentos, que golpean a los varones a sartenazos, rompiéndoles la nariz, o les clavan tacos aguja en el cráneo, dejándolos inconscientes.

Claro que luego los terminan besando y abrazando.

Esto es ofensivo doblemente:

- contra los varones, porque muestra la violencia de mujeres contra varones como algo divertido, minimizando esa violencia como una anécdota casi jovial, como si no fuera un delito y un drama.

- contra las mujeres, porque al mostrar a mujeres tan violentas como si fueran la norma, hace creer que las mujeres en general, además de ser impredecibles, son violentas, cuando la inmensa mayoría de los casos de violencia doméstica son de varones contra mujeres. La violencia de las mujeres existe, pero no tiene ni comparación, estadísticamente, con la violencia de género.

En su página de You Tube, Axe se defiende contra cualquier acusación de sexismo afirmando:
La campaña de Axe Random piensa que lo impredecible de las mujeres es un rasgo positivo de su carácter. Las escenas de pareja que se plantean en los comerciales, exageran situaciones de seducción buscando un efecto de humor desde lo absurdo y la ironía, código que la marca ya comparte con sus consumidores.
Y remata (ojo, la siguente frase puede contener material de cinismo explícito):
No existen intenciones ofensivas para el público femenino.
Naaaa, qué va... Tan pocas intenciones ofensivas tiene el comercial que ya lo denuncié ante el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión, y les invito a todxs a hacer lo mismo.

Gracias a Nayra por señalarme el comercial.


lunes, 12 de agosto de 2013

"Santa for your vagina": una publicidad inteligente es posible

Una publicidad para tampones y toallitas divertida, inteligente, directa, que no le tenga miedo a las palabras, ni siquiera la tan temida "vagina"...

Una publicidad que no apele a viejos temores y estereotipos, que no se preocupe de que "no se note que estás en esos días", que diga las cosas por su nombre...

Una publicidad que no muestre líquido azul para hablar de la sangre, que no pinte a las mujeres menstruando como seres sufrientes o mujeres maravillas que todo lo pueden (y lo deben) hacer, pero que tampoco oculte que puede ser doloroso...

Una publicidad humorística sobre un tema siempre considerado tabú, oculto, del que solamente se debía hablar a escondidas de los varones, como si fuera una maldición y como si los varones fueran a desmayarse si se enteraran de que las mujeres sangramos todos los meses...

Una publicidad cuyo mensaje no sea: "que por favor los varones no se enteren de nada"...

¿Existirá algún día?

Pues sí, existe. Es obra de la empresa Hello Flo, que promociona el envío periódico de kits de tampones y toallitas.

Muestra a una niña de 12 años que habla con total naturalidad de la menstruación, de la vagina, de los tampones, sin tenerle miedo a las palabras, a los hechos, mostrando la regla como es: una realidad biológica como otra, sin interpretaciones esotéricas ni sexismos implícitos...

La prueba de que es posible hacer publicidad sin mostrar a las mujeres como pobres seres frágiles que tienen vergüenza de su propio cuerpo y de sus manifestaciones.

Ojalá hubiera visto este tipo de publicidad cuando me vino la menstruación, uno de los acontecimientos más traumáticos de mi vida. Ojalá hubiera tenido el ejemplo de esta niña tan alegre; ojalá hubiera sabido, a esa edad, que se puede decir "vagina" sin caerse muerta...

Una nota en Página/12 sobre el comercial aquí.



Gracias a Florencia por enviarme el enlace.

martes, 11 de junio de 2013

La menstruación, un asunto de varones

A las mujeres nos han acostumbrado a todo tipo de publicidades idiotizantes sobre las toallitas íntimas y los tampones.

La menstruación, que nunca se nombra (se habla de "esos días"), nunca se muestra (alguien tendrá que contarme algún día quién tuvo la genial idea de transformar la sangre roja en líquido azul), siempre se insinuó como algo molesto, discapacitante, pero que tenía solución gracias a las toallitas X/ los tampones Z/ los antidolores Y.

Antes, el mensaje era que la regla no te impidiera hacer absolutamente nada: trabajar, nadar, correr, podías ser la Mujer Maravilla incluso en "esos días".

Y ojo con quejarte, que con todo lo que tenés a tu disposición, nena, no me vengas con la excusa de que estás "indispuesta" como lo podía estar tu bisabuela.

El mensaje, lógicamente, se dirigía a las mujeres. Y sí... Algo de lógica tenía, ¿no?

Pero hete aquí que en este último comercial, por primera vez, no se apela a las mujeres y a todas las cosas maravillosas que pueden llegar a hacer con los tampones, sino a... la mirada de los varones.

Ya directamente se saltó, sin más, a que actuemos, con nuestra menstruación, en función de los hombres, porque "el varón no tiene que notar nada".

A ver si al pobrecito le da un infarto por ver un poco de sangre, ¿no?

Y así, mágicamente, un asunto exclusivamente femenino se transforma en asunto de varones.

No tenemos derecho a pensar lo femenino ni siquiera desde una perspectiva femenina: hasta eso lo tenemos que ver desde una perspectiva masculina, de acuerdo a la mirada de ellos, a su deseo, que necesariamente apela a estereotipos de belleza y de pulcritud (porque básicamente, las mujeres somos un asco) que sólo se exigen a las mujeres (nótese la cara de babosos de los tres del final, que tampoco deja muy bien parados a los varones), y para que nunca-nunca-nunca se lleguen a enterar de que sangramos (sí, eso, SANGRAMOS) todos los meses.


Francamente, si vamos a hacer una publicidad para tampones y alabar el hecho de que no dejan correr la sangre entre las piernas (que, al fin y al cabo, es la meta de un tampón, no que "no se note"), preferiría mil veces esta.

Aunque claro, no se trata de un comercial auténtico, sino de una parte de la película Movie 43...

viernes, 7 de junio de 2013

Si no te gusta el sexismo en la tele,
no la mires

Esto, "si no te gusta el sexismo en la tele, no la mires", es lo que me dicen cada vez que me quejo por las publicidades sexistas.

Y es el comentario que más se reproduce en You Tube cada vez que alguien tiene la osadía de criticar un comercial: "Si no te gusta, no lo mires, y listo, nadie te obliga".

Es notable cómo a la gente le cuesta entender la diferencia entre una queja personal, y una queja social.

Yo, personalmente, no tengo tele. Es una elección de vida. Crecí sin tele, excepto entre mis 13 y mis 17 años. El resto de mi vida transcurrió sin tele en mi casa.

Hoy en día, me mantengo firme en mi decisión: la tele no entrará en mi casa. No tengo hijxs, pero si lxs hubiera tenido, lxs habría criado sin tele, como me criaron a mí (y no, no me morí ni fui más infeliz por eso).

Cuando quiero ver un programa, lo veo en Internet, donde también hay publicidades, pero con el programa Adblock, pude deshacerme de la mayoría de ellas.

Ahora, ¿qué es lo que critico cuando critico un comercial sexista? 

Evidentemente, ya que no tengo tele, no critico algo que me molesta a mí personalmente en mi vida cotidiana. 

Critico el hecho de que ese comercial esté en la televisión, exista, sea emitido, y le llegue a muchísima gente, en particular a lxs niñxs y lxs adolescentes, porque estoy convencida de que la publicidad no es inocente, tiene una influencia en la gente, y creo que la repetición de un mismo mensaje decenas de veces al día (en este caso, la difusión de estereotipos de género) cala en el cerebro de las personas más influenciables (y no tanto también).

Una cosa es una queja personal (me molesta a mí en mi vida personal que pase tal cosa), y otra, la queja social (me molesta que esto exista en la sociedad, me parece nefasto y creo que habría que modificarlo para el bien de la sociedad).

Se puede estar de acuerdo o no con esa visión de la sociedad que yo deseo. Pero estamos en democracia y todxs tenemos derecho a expresarnos.

Cuando critico un comercial sexista, no hago otra cosa que ejercer ese derecho a expresar en qué tipo de sociedad me gustaría vivir.

Así que, a las personas que se creen super inteligentes cuando dicen "si te molesta, no lo mires", como si hubieran encontrado la respuesta para taparnos la boca definitivamente, qué tal si empezamos a usar un poco más el cerebro y a entender que no todo se refiere a unx mismx, y que puede haber gente comprometida en la búsqueda del bienestar colectivo, y no solamente individual.

martes, 4 de junio de 2013

Papá se ocupa de sus hijxs... cuando mamá
no está

Siempre me quejo de las publicidades sexistas.

Hoy, tuve la alegría de ver una que, por fin, muestra a un papá ocupándose de sus hijxs, sin que esté mamá atrás (real o simbólicamente, como en este comercial para pañales, donde el papá hace referencia a la mamá como la verdadera responsable del cuidado de lxs niñxs, y le explica a su hijo que si no le cambia el pañal, "después mamá me reta"...).

Aquí vemos a un padre que se despierta por la noche para ocuparse de su hija resfriada, y tiene que tomar él mismo un remedio para sentirse mejor.

¡Qué gran avance!

Peeeero... porque lamentablemente, siempre hay un pero...

En el comercial, el padre está solo. No hay nadie en la cama al lado de él, ni durante la noche, ni por la mañana cuando se despierta.

Esto puede ser debido a dos causas: se trata de un padre soltero (heterosexual y separado o viudo, o bien homosexual). O la mamá no estaba aquella noche por algún motivo.

En todo caso, lxs publicitarixs siguen siendo incapaz de concebir la situación en que, en una relación heterosexual (que es la que aparece en el 100% de los comerciales), papá y mamá estén en casa, y sea papá el que se despierte a la noche para ocuparse de lxs niñxs, mientras mamá sigue durmiendo...

La única situación imaginada para mostrar a un padre cuidando a sus hijxs, es borrando por completo a la madre del cuadro (porque claro, si estuviera mamá, sería ella la encargada de hacerlo y no se entendería que sea el padre el que se ocupe)... O dando a entender, como en el comercial para pañales, que se trata de una situación excepcional debida a la ausencia de ella...

Pero bueno, vamos queriendo, vamos queriendo...

Edit del 5/6: alguien me señala en los comentarios el anillo de casado que tiene el padre. O sea, volvemos a la primera posibilidad: se ocupa de su hija porque la madre excepcionalmente no está, que sino...



Gracias a Gaby por el enlace.

jueves, 4 de abril de 2013

Primero, la apariencia

Para las mujeres, lo primero, esencial, fundamental, es la apariencia física. TODO lo demás viene después. Y el aprendizaje de esa gran verdad empieza en la adolescencia.

Eso nos enseña una marca de toallitas de limpieza.

Chicas, ya saben: ¿tienen talento? ¿Quieren ser primeras violinistas del Teatro Colón? ¿Son abanderadas de su clase? ¿Tienen las mejores notas en matemáticas? ¿Pretenden ser un premio Nóbel de Física? 

Bueno, ojo, que no conseguirán absolutamente nada de todo eso ni obtendrán ningún reconocimiento de nadie si tienen defectos físicos. Primero, la apariencia. Después hablamos del resto.



Gracias a Enrique por señalarme el enlace.

viernes, 22 de marzo de 2013

La cerveza Schneider, cada vez más machista

¿Qué tan difícil es entender lo ofensivo de una campaña a las que nos somete la cerveza Schneider?

Evidentemente, lxs responsables de las publicidades de esa marca no entendieron absolutamente nada. No les bastó con que el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión denunciara uno de sus comerciales por su "fuerte mensaje discriminatorio" y por su "violencia simbólica".

Tampoco les bastó con las múltiples quejas recibidas después de su patético comercial Perdón, en que muestran a los varones como subnormales que no son responsables de cometer agresiones sexistas en la calle o de "pensar que un no es un sí" (o dicho de otro modo, de ir en contra de la expresa voluntad de una mujer).

En los últimos días, siguieron adelante con su magnífica idea de desresponsabilizar a los varones por el machismo, y nos castigaron con afiches en la calle:


Traducción: perdón por "apoyar" nuestro pene en su cuerpo en el autobús, algo que es considerado una agresión sexual y un delito ante la ley argentina, pero que vaaaaamos, no es tan grave, no es para ponerse así, es sólo una picardía, ya saben cómo somos los varones de juguetones...

Las reacciones no se hicieron esperar. El martes se abrió la página Facebook "Repudio a la campaña en vía pública de cerveza Schneider". En tres días, 4.500 personas se adhirieron a la página. 

El repudio fue tal que Schneider decidió retirar los carteles de la calle, y emitió un comunicado diciendo que lamentaba que "el objetivo humorístico de la campaña haya sido interpretado de una forma alternativa".

O sea: no entendieron NADA.

¿De una forma alternativa? ¿En serio? ¿Es humor minimizar las agresiones que las mujeres viven todos los días en la calle? ¿Es humor reivindicar un modelo de masculinidad que pasa por la agresión sexual, el acoso callejero, la dominación, la impunidad? ¿Es pícaro obligar a una mujer a sentir un pene entre sus nalgas mientras viaja en autobús?

Como preguntó la organización de lucha contra el acoso callejero Hollaback, "¿qué sigue después? ¿“Perdón por violarte” o “perdón por prenderte fuego”?"

Por la reacción de lxs responsables de Schneider, que muestra que no tienen absolutamente ningún remordimiento por su nefasta publicidad, me temo que bien podría ser el siguiente paso.

Dos días después del Día internacional contra el Acoso Callejero, me parece lamentable tener que volver a explicar, una y otra vez, que los "piropos" son acoso, y que agredir sexualmente a una mujer no es una picardía, sino un delito.

Esta publicidad es la prueba más fehaciente de que entre un piropo y una violación, sólo hay una cuestión de grados, pero que se trata del mismo mecanismo: el de la impunidad de varones que creen que la calle es su feudo, que las mujeres sólo están ahí de invitadas, y que ellas se tienen que someter a lo que impongan ellos, estén o no de acuerdo: comentarios sexistas, toqueteos, violaciones.

En este blog, ya hablé mucho del acoso callejero, que algunxs trogloditas siguen llamando "piropos", pueden volver a leer mis entradas al respecto aquíaquíaquí aquí. Y también aquí. Ah, y aquí. Y aquí. Puf, y aquí

Sin olvidarme de mencionar otra nefasta publicidad, la de Coca-Cola, que también mostraba a los piropos como una picardía deseable...

PD: una nota en Tiempo Argentino, otra en Télam y otra en Página/12.

jueves, 17 de enero de 2013

Ser glamour en cualquier circunstancia:
sólo para mujeres

¿Se imaginan un comercial en que se recomiende a los varones ser glamorosos incluso en el campo de batalla? ¿O ponerse pantalones ajustados y zapatitos de charol cuando juegan al fútbol?

Bueno, pues es lo que se hace constantemente con las mujeres, incluso cuando están en situaciones en que deberían privilegiar la comodidad antes que el glamour, como el embarazo, o cualquier práctica deportiva, de hecho (recuerdo que el uso de la pollera es obligatorio para las mujeres en los campeonatos de tenis).

La marca de pañales Huggies, en todo caso, cree que las mujeres deben cuidar su aspecto siempre. En este video, se describe a una mujer que cursa lo que parece ser su último trimestre de embarazo, bajando las escaleras de su casa.

Está vestida lo más cómoda posible, es decir: una remera amplia, un pantalón de jogging y pantuflas a prueba de frío.

Pero claro, Huggies define esa mujer como "necesitada de glamour"

Porque es bien sabido que las mujeres, incluso embarazadas de 8 meses, incluso en la intimidad de su casa, deben llevar tacos de 10 centímetros para resbalar en las escaleras, vestidos ajustados para entorpecer sus movimientos y dificultar la circulación sanguínea, y escotes pronunciados para enfermarse de anginas.

¿Estar cómodas? Nooooo, qué horror. Eso se lo dejamos a los varones. Las mujeres deben ser glamorosas en cualquier circunstancia, y Huggies está para recordárnoslo y darnos "clases de belleza y muchos temas más":

jueves, 8 de noviembre de 2012

El machismo según Schneider: un simple problema de inmadurez

La marca de cerveza Schneider nos tenía acostumbradxs a publicidades sexistas, por las que, incluso, fue señalada por el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión por su "fuerte mensaje discriminatorio" y por su "violencia simbólica".

Evidentemente, Schneider no ha sido la única marca de cerveza en ser señalada por el Observatorio. Recordamos la nefasta publicidad de Quilmes, "Igualismo", sobre la que el Observatorio también emitió un informe sobre su sexismo.

Qué hizo entonces la marca Schneider, luego de la advertencia del Observatorio? ¿Tratar de hacer publicidades menos sexistas? ¿O ignorar por completo la advertencia?

Pues no. Hizo algo peor: eligió burlarse, lisa y llanamente, de la advertencia, y hacer una publicidad provocativa y machista, pretendiendo presentarla como feminista porque muestra a los varones como subnormales, como si el feminismo pensara eso de los hombres, buscando en realidad desprestigiar ese movimiento.

Así es el comercial "Perdón":

>

¿Qué nos dice ese comercial?

A primera vista, se trata de un pedido genuino de perdón de parte de los varones por su machismo (partiendo de la base, por supuesto, que todos los varones son machistas).

Pero el tono irónico, y un análisis un poco más detallado del mensaje, muestran que es más de lo mismo y aún peor: una justificación abyecta de lo peor del sexismo, presentado como una cuestión de inmadurez, que coloca a los varones machistas como inimputables: como niños, no son responsables de sus actos porque en el fondo, no saben lo que hacen.

¿Y de qué no son responsables?

Pues, entre otras cosas, del acoso callejero y las agresiones sexistas ("los piropos cochinos") y las violaciones ("pensar que un no es un sí").

El tono irónico y el hecho de mezclar y poner en un mismo nivel actos gravísimos del machismo como la violación (que, recuerdo, es un crimen) con otras completamente insignificantes y más bien cómicas, como "una camisa abierta como arma de seducción masiva" o  "tocar una guitarra que no existe", presenta esas quejas como todas irrelevantes, incluidas las que conciernen la violencia de género, y muestra las reivindicaciones feministas y las críticas al machismo como exageradas, y las mujeres como hincha pelotas.

Y claro, las mujeres, perdón, las "señoritas" (otra manera de desprestigiar los reclamos feministas) debemos ser comprensivas, pacientes, perdonarles, pobrecitos ellos que están en pleno proceso de maduración, mientras nosotras, claro, ya somos maduras "naturalmente", tenemos un "gen" de la maduración, y nos tenemos que bancar todo y perdonar todo, violaciones incluidas, porque ellos no lo tienen.

De nuevo, como en "Igualismo", de Quilmes, se confunde "ser varón" con "ser machista", "ser mujer" con "ser feminista" y se presenta al feminismo como una serie de reclamos más superficiales unos que otros (que los varones se laven las manos luego de mear, que no miren pornografía, que destapen las botellas correctamente... ah, y si puede ser, que no violen y no agredan sexualmente en la calle).

Lo increíble son los comentarios en You Tube, en que varones consideran que esta publicidad es genial, cuando los muestra como subnormales.

Aunque rescato un comentario, por el que tildaron a su autor de "nena de barrio":
"Me da asco y bronca que muestren a mi género como unos imbéciles. Esta propaganda es misándrica. No entiendo a los pelotudos que todo el tiempo andan acusando a las feministas de odiar a los hombres y cuando aparece una propaganda como esta que nos denigra no dicen nada".
PD: un refrán dice "no se queje si no se queja". Pueden enviar su reclamo por discriminación al Observatorio  de la Discriminación en Radio y Televisión aquí

Gracias a Luchiitaa16 por señalarme este comercial.

lunes, 8 de octubre de 2012

Mujer, ¡sos un desastre!

Viendo los comerciales destinados a las mujeres, ¿qué niña querría ser mujer?

Digo, somos peludas (los varones también, pero para ellos está todo bien), estamos constipadas, tenemos la panza llena de mierda, nos duele siempre la cabeza, tenemos incontinencia urinaria, tenemos olor a pescado en la concha, tenemos la ropa de nuestros hijxs toda sucia, la cocina hecha un caos y el inodoro lleno de caca pegoteada... 

La verdad, ¿quién quiere ser mujer en esas condiciones?

Yo crecí sin televisor y me salvé, pero me imagino teniendo 7 u 8 años, mirar esos comerciales, y temblar ante lo espantoso, molesto y doloroso de la condición femenina.

Mientras tanto, los varones lo único que tienen que hacer para sentirse bien es afeitarse, usar el shampoo X, ponerse algún desodorante y tomar cerveza. El resto, ya lo tienen por naturaleza, son perfectos sin necesidad de artificios.

Menos mal, alguna gente se da cuenta del desequilibrio patente y de la visión abyecta que se da a lxs niñxs de lo que es ser mujer:



Gracias Lady Persefone por el enlace.

jueves, 30 de agosto de 2012

Los malos olores de la vagina

La cosa es así: las mujeres somos, básicamente, un asco.

Además de esos asquerosos pelos que tenemos que depilar íntegramente, porque sabemos que los pelos femeninos son muuuucho más asquerosos que los pelos masculinos, que son taaaan sexy, las mujeres tenemos... malos olores.

Sí, las mujeres apestamos.

¿Quién no ha hecho alguna vez un chiste sobre el olor a pescado podrido que nos sale de la concha?

Menos mal, lxs científicxs del mundo han estudiado el problema, y nos han sacado productos que ni camuflarlo, ni enmascararlo: lo eliminan, gracias a "perlas activas" que "capturan, neutralizan y por fin eliminan el olor" (no, no es joda).

O sea, las mujeres, por siglos, hemos olido mal, pero "por fin" el olor es eliminado gracias a la tecnología y a industriales que sólo quieren nuestro bien:



¿Y para cuándo un desodorante íntimo, no? Ah, cierto, ya existe:

Spray desodorante íntimo


Es increíble el odio y el desprecio que nos tiene la sociedad patriarcal, presentándonos como seres asquerosos a los que hay que limpiar, depilar, higienizar, para que estén más o menos presentables (¿deseables por los machos?).

Digo... ¿alguna vez olieron el pene de un tipo que no se lavó durante dos días? No debe ser mucho mejor que la vulva de una mujer que no se lava durante dos días tampoco. Olor rancio a pis que da arcadas... ¿y pretenden que se la chupemos luego? ¡Puaj!

¿Pero se imaginan los mismos comerciales para los varones? ¿Un desodorante de pene? Bueno, supongo que lxs industriales ya lo están pensando, porque francamente, ¿qué más se puede inventar para las mujeres? Ya deben de estar pensando en ir a por los varones también.

Pero por ahora, somos las mujeres las asquerosas. Y será mucho más difícil convencer a los "machos de verdad" que tienen que desodorizarse el pubis, porque ellos no tienen el desprecio que las mujeres tienen por su cuerpo.

Lo más irónico de la historia es que los malos olores que pueden llegar a existir muchas veces son provocados por... el exceso de higiene.

Las chicas que ven esos comerciales, convencidas de que sus vaginas son un caldo de cultivo de horribles bichos a los que hay que eliminar, no vacilan en hacerse duchas vaginales con agua, vinagre y toda clase de productos químicos.

¡Hasta he leído en un foro femenino a una chica recomendando ponerse óvulos al final del periodo para neutralizar los olores supuestamente provocados por los restos de sangre putrefacta!

¿Cómo se pudo llegar a semejante nivel de auto-desprecio por el cuerpo femenino? ¿No era que las mujeres eran todas lindas, sanas, suaves, que no se tiran pedos ni cagan nunca? Al final, tenía razón yo: las mujeres son mucho más feas que los varones.

¿Cuándo vamos a entender que el olor de la vulva es perfectamente normal, excepto en caso de micosis con algunas bacterias en particular?

Los malos olores reales que una mujer puede tener tienen causas patógenas, como la bacteria gardnerella vaginalis, una enfermedad sexualmente transmisible (o sea, por lo general, se nos es transmitida por... los varones, ya saben, aquellos varones que no tienen malos olores y son super pulcros en comparación con las asquerosas hembras que deben desodorizarse a cada rato).

La vagina, a diferencia del pene varonil, es autolimpiante. No es necesario hacer duchas vaginales y, al contrario, se desaconseja hacerlas.
El exceso de higiene, pensando que la mujer es sucia y hay que limpiarla "de adentro", es lo que provoca las micosis y los malos olores.

Lo que hay que hacer es limpiar la vulva con agua y jabón neutro, sin hacer penetrar ni el agua, ni el jabón.

Y ese comercial, que pretende "eliminar los malos olores", es doblemente nefasto: primero porque insinúa que las mujeres olemos mal de por si. Segundo, porque si hay malos olores de verdad, no hay que taparlos, ni "eliminarlos" con una toallita, que no va a eliminar nada, sino consultar y tratar el eventual problema de salud con óvulos o pastillas.

Gracias a Kuxille por el enlace al video.