lunes, 25 de noviembre de 2013

Todxs somos responsables de la violencia de género

Hoy, 25 de noviembre, es el día internacional de lucha contra las violencias contra las mujeres. 

Cada vez que un varón mata a su pareja o su ex pareja, saltan muchxs a pedir pena de muerte, se escandalizan, cómo puede ser, qué monstruo aquel, qué enfermo aquel otro.

Volvió a pasar en estos días, con la tremenda noticia del hombre que asesinó a golpes a su ex esposa y a su hijastra en San Martín, tras lo cual se atrincheró en la casa de ellas simulando tenerlas de rehén. 

El jefe de la policía bonaerense, Hugo Matzkin, explicó que el asesino dejó una carta en la que explica "por qué fueron asesinadas". ¿Por qué fueron asesinadas? La única razón de este asesinato es la sociedad patriarcal. Es la dominación masculina. Es el machismo. Es la violencia de género. No hay ninguna otra razón. 

Decir que en la carta se explica "por qué fueron asesinadas" es una manera de insinuar que hay otras razones. Y que ellas hicieron algo para desencadenar semejante tragedia. Que las mató porque su ex se fue por otro, por ejemplo. Y que esa es una razón para explicar el drama. 

No las mató porque se fue con otro. Las mató porque la sociedad le dijo que esta mujer le pertenecía y que tenía un derecho de vida o muerte sobre ella.

Ese tipo no está loco. Decir que los varones violentos son locos es una manera de disculparlos, pero sobre todo, de situarlos fuera de la sociedad "normal": "Miren, este tipo no forma parte de la comunidad de los seres humanos, esté tipo está fuera de sí, es un enfermo, un monstruo, no pertenece a la categoría "humano". Nosotrxs no somos así. Él no es como nosotrxs." Exactamente como en el caso de Angeles Rawson, cuyo asesino no es ningún loquito que anda suelto por ahí, sino un hijo sano del patriarcado.

Sin embargo, sí somos así. Sí somos como él. Y él sí es como nosotrxs. 

La sociedad educa a los varones para que sean bien machitos. Nada de llorar, nada de parecerse a una mujer, nada de andar con sensiblerías. Los educa para que sepan pelear, sean dominantes, y consideren que su sexualidad es incontrolable y sin límites, para que crean que siempre deben tener ganas, y que las mujeres están para saciar ese deseo (y si no están, pues se las fuerza un poquito, total, dicen que no, pero siempre terminan gozando como perras). 

Cuando un niño le levanta la falda a una niña, se lo ve como algo enternecedor. Cuando un varón dice un "piropo" a una mujer, se lo ve como un halago. De hecho, se le dice "piropo", y no lo que es, es decir, "acoso". Cuando un varón apoya su pene contra el cuerpo de una mujer en un bondi, se lo veo como un tipo piola o apenas inmaduro.

A las mujeres, por el contrario, se las educa para ser pasivas, dóciles, y para que sueñen toda su vida con el príncipe azul. Se les incita a ser lindas, atractivas, a buscar siempre la aprobación de la mirada masculina, a responder a cánones de belleza esclavizantes.

A las rebeldes, se les dice que terminarán solas. A las que no siguen los cánones de belleza femeninos, se las trata de machonas. A las que ven los piropos como un acoso, de histéricas ("si no te dijeran nada, te sentirías fea"). 

A las que se quejan de que su novio las acosa para tener sexo aún cuando ellas no quieren, se les dice "deberías forzarte un poco, sino se va a ir con otra, mirá que ellos tienen otras necesidades que nosotras". 

A las que se quejan de que sea violento, se les dice que "no es para tanto, pensá en los chicos" o "pero vos siempre le llevás la contra" o "es que gritás mucho, el tipo se sacó". 

A una mujer que va a denunciar a su pareja a la policía, se le dice que es un asunto privado, que el tipo ya se va a tranquilizar, que no se puede hacer una denuncia por una amenaza nada más, que vuelva cuando tenga moretones. O bien, se toma la denuncia, pero se archiva la causa, o se le piden pruebas a la mujer que puede difícilmente aportar y se le ponen mil trabas que dificultan que la causa siga adelante, como explica este informe del Observatorio de Violencia de Género de la Defensoría del Pueblo bonaerense.

Muchas veces, se culpa a las mujeres golpeadas de quedarse con una pareja violenta o de no hacer nada para librarse de él. "Les gusta que les peguen", llegan a decir algunos, y algunas.

El asesino de San Martín tenía varias denuncias. Ella lo había dejado. Sin embargo, ni la policía ni la justicia hicieron absolutamente nada. Todos en su familia, en el barrio, sabían que era violento. Ninguna autoridad hizo nada. Y luego se extrañan de lo ocurrido.

Y cuando, finalmente, se toman medidas específicas contra la violencia de género, cuando se decide alejar al varón denunciado por violencias, cuando se le niega la custoria de lxs hijxs a un varón violento, ahí saltan los masculinistas a 1) negar la realidad de la violencia de género, 2) quejarse de las medidas legales que se toman ANTES de que termine la investigación para proteger a la mujer por las dudas de que su denuncia sea auténtica.

Para esos masculinistas, en caso de denuncia, habría que hacer exactamente lo que se está haciendo ahora en la mayoría de los casos: nada. Dejar a la mujer en contacto con el varón denunciado, mientras la investigación sigue su curso, si es que abren una investigación. No tomar medidas de protección. Y luego, todxs saltan asombrados: "¿Cómo es posible que semejante tragedia ocurra?"

Como sociedad, somos responsables de que haya tanta violencia de género. El día de lucha contra la violencia de género debería ser un día para replantearnos a nosotrxs mismxs como sociedad.

Cada vez que se mire con una sonrisa a un varón "piropeador", acosador, agresor, se está dando permiso a todos los varones para acosar, agredir y hasta matar.

Cuando ocurren cosas como la que ocurrió en San Martín, no deberíamos extrañarnos. Deberiamos pensar: "Al fomentar una sociedad sexista, al fomentar los estereotipos de género, yo también soy responsable de esto que pasó".

"La maté porque era mía": sigue siendo la triste realidad de centenares de mujeres, con el beneplácito de toda la sociedad. Y esto no tiene nada que ver con la inseguridad de la que lxs anti-K tanto hablan. Y tampoco tiene que ver con la droga, el alcohol o pertenecer a tal o tal clase social, porque esto pasa en las mejores familias.

Tiene que ver con el machismo. Tiene que ver con nosotrxs mismxs.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Marcelo Tinelli, 53 años, futuro padre... ¡qué ternura!

Marcelo Tinelli

Cuando nazca su hijo o su hija, el conductor tendrá cerca de 54 años.

"Dulce espera", "buena nueva", "felicidad", apuestas sobre el nombre del futuro bebé... Parece que esta noticia sólo despierta elogios, felicitaciones, alegría...

Qué raro... No escuché a nadie tildándolo de monstruo, de egoísta, por tener un bebé tan tarde. No vi a nadie calculando cuántos años tendrá él cuando su hijo o su hija cumpla 20. Nadie anticipó el trauma terrible que vivirá ese hijo o esa hija cuando su padre de 60 lx vaya a buscar a la escuela, y le pregunten: "¿Es tu abuelo?"

Eso sí, si una mujer se atreve a tener hijxs pasados los 50 años, y peor aún, si apela a la ciencia para poder procrear más allá de la menopausia, como fue el caso de esta mujer que dio a luz a los 64 años, salen todxs a tildarla de la peor basura del universo.

Cuando Julio Iglesias Puga, el padre de Julio Iglesias, deja embarazada a su esposa a los 89 años y muere antes del nacimiento del bebé, todxs se enternecen.

Cuando el propio Julio Iglesias fue padre a los 65 por séptima vez, escuché sólo cantos de alabos a su virilidad y declaraciones de alegría por su felicidad.

Marcelo Tinelli se prepara a ser papá a los 54, y nadie, digo bien, nadie insinúa que quizás sea demasiado tarde.

Ojo, yo no creo que sea demasiado tarde tener un hijx pasados los 50 años. Cada cual lleva su vida como quiere y como puede. No creo que tener un padre que se parece a un abuelo sea un trauma tan tremendo. En todo caso, será algo con lo cual el niño o la niña aprenderá a convivir, como se conviven con tantas otras cosas que se salen de la norma.

Pero esto vale tanto para varones como para mujeres. Si se acepta que un varón sea padre pasados los 50, se tiene que aceptar que una mujer también lo sea.

Sé que algunxs retrucarán que en el caso de los varones, se trata de una paternidad "natural", en cambio para las mujeres, se necesitan tratamientos de fertilización asistida, o implantaciones de óvulos de mujeres más jóvenes.

Sí. Bueno, ¿¿Y?? ¿Cuál es el problema? Muchas mujeres estériles se someten a tratamientos de fertilización asistida. ¿Habría que prohibírseles también en nombre de lo "natural"?

Y si consideramos que todo lo artificial es malo, ¿deberíamos dejar de tomar medicamentos, porque no son naturales?

Si la ciencia permite que una mujer de 60 años dé a luz a un niño sano o una niña sana, ¿cuál es el problema de que haya nacido por un método artificial en lugar de uno natural?

Y, de nuevo, si el argumento es que a los 50 o a los 60 años, la esperanza de vida para una mujer es mucho menor que para una de 30, y ese niño o esa niña corre el riesgo de ser huérfanx muy temprano (argumento que sí puedo entender), pues entonces deberíamos tener el mismo razonamiento para los varones de 50 o 60 años

Y no es el caso. Ni siquiera para uno de 89 años...

Como siempre, un doble discurso: lo que es autorizado para los varones no lo es para las mujeres.

Edit: es muy llamativo que alguna gente siga creyendo que los espermatozoides no envejecen nunca, y que un varón es tan apto para procrear a los 50 como a los 20. ¿Por qué extraño milagro las células de los espermatozoides se salvarían del envejecimiento? ¿Hasta en eso se supone que la vejez no afecta a los varones pero sí a las mujeres que, muy rápidamente, se convierten en viejas decrépitas e inútiles mientras los varones conservan todo su poder, su potencia y su virilidad a pesar de las canas y de las arrugas?
Para todxs aquellxs que creen que un varón puede procrear de la misma manera a los 50 que a los 20, y que su edad no tiene ninguna incidencia en la salud del bebé, les invito a leer este enlace que explica que:

"La edad paterna se asocia a una tasa superior de alteraciones en los cromosomas de los espermatozoides y de mutaciones nuevas que pueden manifestarse en forma de esterilidad, abortos, enfermedades o malformaciones congénitas en sus hijos. Así, el riesgo de mutaciones espontáneas de un gen puede ser 5 veces mayor en un padre de 45 que en uno de 20 años." 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Axe y las mujeres impredecibles

Con Axe, es una de cal, y otra... de cal también.

Luego de sus nefastas publicidades en que incitaban poco menos que a violar a las mujeres, ahora nos presentan un nuevo comercial llamado "La Donna e mobile".

¿El mensaje?

Como verán, super revolucionario: las mujeres son impredecibles, son seres irracionales, incapaces de tomar decisiones con su cerebro, son guiadas por sus hormonas, pero qué le vamos a hacer, las queremos así.


Las mujeres presas de sus hormonas, inconstantes, es un estereotipo muy arraigado en el sistema patriarcal.

¿Qué mejor, efectivamente, que hacer creer que las mujeres son impredecibles, irracionales e incapaces de templanza y cerebralidad, para alejarlas de los lugares de poder y de toma de decisión sobre la marcha del mundo?

En efecto, habría que ser muy irresponsables para dejar el gobierno, el ejército, las empresas, el poder, en manos de personas tan impredecibles, ¿no?

Mejor dejar que seres racionales, que actúan con el cerebro, en el que las hormonas no tienen absolutamente ningún tipo de influencia en su comportamiento, dirijan el mundo. Pongamos... a ver... al azar... ah, ya sé, ¡los varones!

Pero la reproducción de este estereotipo no es el único mal de este comercial. También muestra a las mujeres como seres violentos, que golpean a los varones a sartenazos, rompiéndoles la nariz, o les clavan tacos aguja en el cráneo, dejándolos inconscientes.

Claro que luego los terminan besando y abrazando.

Esto es ofensivo doblemente:

- contra los varones, porque muestra la violencia de mujeres contra varones como algo divertido, minimizando esa violencia como una anécdota casi jovial, como si no fuera un delito y un drama.

- contra las mujeres, porque al mostrar a mujeres tan violentas como si fueran la norma, hace creer que las mujeres en general, además de ser impredecibles, son violentas, cuando la inmensa mayoría de los casos de violencia doméstica son de varones contra mujeres. La violencia de las mujeres existe, pero no tiene ni comparación, estadísticamente, con la violencia de género.

En su página de You Tube, Axe se defiende contra cualquier acusación de sexismo afirmando:
La campaña de Axe Random piensa que lo impredecible de las mujeres es un rasgo positivo de su carácter. Las escenas de pareja que se plantean en los comerciales, exageran situaciones de seducción buscando un efecto de humor desde lo absurdo y la ironía, código que la marca ya comparte con sus consumidores.
Y remata (ojo, la siguente frase puede contener material de cinismo explícito):
No existen intenciones ofensivas para el público femenino.
Naaaa, qué va... Tan pocas intenciones ofensivas tiene el comercial que ya lo denuncié ante el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión, y les invito a todxs a hacer lo mismo.

Gracias a Nayra por señalarme el comercial.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Soy feminista y me depilo: ¿terminaré
en el infierno?

¿Se puede ser 100% feminista en la vida cotidiana? ¿Qué implicaría esto?

Muchas veces, recibo correos o comentarios de mujeres desesperadas porque dicen no poder obedecer un 100% a las "normas" feministas: se depilan, se pintan, se ponen tacos altos... Y lo peor de todo: les gusta.

Entonces, ¿cómo sería ser feminista en lo cotidiano? ¿Es posible, factible, deseable?

¿Soy contradictoria si, como explico en el artículo de 20minutos.es, en que la periodista Paula Arenas me entrevistó sobre la norma de la depilación, reconozco depilarme, cuando me la paso denunciando esa norma?

La primera respuesta que se me ocurre, es que decir que existe una "norma" feminista es un error conceptual, y garrafal.

Si nos limitamos a la depilación, el feminismo no dice que las mujeres no tienen que depilarse.

El feminismo lucha precisamente contra todo tipo de normas, de mandatos sociales, de imposiciones. Sea en un sentido o en otro. Con lo cual, lejos está del feminismo decretar qué hay que hacer y qué no hay que hacer para vivir de manera realmente acorde a sus principios.

El feminismo no critica las acciones personales: critica las normas sociales.

Sobre la depilación, el feminismo critica la norma impuesta a las mujeres de depilarse. Critica el hecho de que si no se depilan, las mujeres serán despreciadas, rechazadas, criticadas, miradas con asco, juzgadas, por una sociedad (varones y mujeres) machista que impone normas muy severas sobre el cuerpo de las mujeres (mucho más que sobre el cuerpo de los varones).

Pero de ninguna manera el feminismo juzga a las mujeres que se depilan. Ni tampoco a las mujeres que se matan a dietas, o se pintan mucho, o usan faldas muy cortas, o se ponen tacones muy altos, o posan desnudas en revistas, o se operan las tetas o se ponen botox. Por dos razones:
  • Primero, porque no se puede exigir a las mujeres encarnar en sus cuerpos la lucha feminista y aceptar ser objeto de burla por convicción politica (en el sentido amplio de la palabra).
Cada persona hace lo que puede, como puede, con sus posibilidades. 

No todas las mujeres soportan las miradas o los comentarios de desaprobación. Algunas pasan olímpicamente de lo que la sociedad, la familia, las amistades, pueden pensar de ellas. Otras no tienen esa fuerza de espíritu, y nadie puede venir a echarles la piedra.

Bien lo dice la historiadora de las ciencias Ilana Löwy*: "Las convicciones feministas, por más sólidas que sean, no pueden, lamentablemente, ofrecer una protección suficiente contra el desprecio y el rechazo."

Cuando finalmente una mujer criada en un mundo sexista se despierta al feminismo, algo que suele ocurrir después de la adolescencia, ya es tarde: ya le han lavado el cerebro, ya le han impuesto sus gustos y preferencias, ya ha pasado su vida entera asimilando mandatos y normas sexistas. Deconstruir todo eso es dificilísimo. 

El mismo hecho de verse a una misma linda con pelos en las piernas o las axilas es un trabajo de deconstrucción al límite de lo imposible, cuando te pasaste toda la infancia, la adolecencia y la juventud escuchando que las mujeres peludas son un asco y viendo modelos de mujeres siempre perfectamente depiladas.

Y como sigue diciendo Ilana Löwy: "La comprensión teórica de un problema no basta para borrar las consecuencias de la socialización, fruto de una vida entera. No siempre es fácil aceptar la diferencia entre la imagen que nos gustaría proyectar en el mundo, y la capacidad real de adecuarse a ella; paradójicamente, hasta puede suceder que la adhesión a un credo feminista agrave el malestar. (...) Algunas mujeres pueden ser plenamente conscientes de los efectos desastrosos de la tiranía del peso, sometiéndose ellas mismas a esa tiranía. Es muy difícil escapar a la influencia del habitus."

En otras palabras, para una mujer adulta, muchas veces es demasiado tarde para cambiar sus "preferencias" sobre su aspecto físico. No digo que sea imposible. Algunas lo logran. Pero sí muy difícil.
  • Y la segunda razón por la que el feminismo no juzga a las mujeres que elijen actividades que promueven el machismo, como por ejemplo, posar desnudas, o participar en concursos de belleza tipo la mejor cola del verano, es que no solamente estamos viviendo una crisis económica, sino que las mujeres son discriminadas en el mundo laboral, y no se puede pedir que elijan entre no tener trabajo, o tener un trabajo muy precario y mal pago (los trabajos "femeninos" son los que peor se pagan), y posar desnudas si tienen el físico para ello. 
Esas mujeres son "cómplices obligadas" de una sociedad patriarcal que no les deja muchas opciones (sin hablar del hecho de que muy pocas mujeres llegan a tener una consciencia feminista).

El feminismo no está para juzgar a nadie. Está para señalar qué es lo que nos imponen socialmente, qué es lo que debería ocurrir en un mundo ideal e igualitario. No para señalar qué es lo que las mujeres deberían hacer con sus propios cuerpos y su propia apariencia.

Así que sí: me depilo, aunque en menor medida en países europeos, donde la norma es un poquitito más flexible (aunque no tanto como se cree en Argentina), a veces (cada vez menos) me pinto un poco, y, para colmo, bailo tango, baile machista por esencia. Y cuando bailo tango, me pongo vestidos ajustados y tacos de 10 cm.

Sí, cedo a la norma machista. Porque soy un ser sociable, como todxs. Me importa la mirada de lxs demás, quizás demasiado, no lo sé.

Intento deconstruir los estereotipos, lucho con todas mis fuerzas contra las normas impuestas, pero a veces, cedo.

¿Me hace peor feminista que una mujer que logra pasar de las miradas ajenas y no depilarse, no pintarse, no ponerse tacos altos?

No, me hace simplemente más sensible a las miradas ajenas.

Y cuando me quejo de la norma de la depilación, las respuestas tipo "si no querés, no te depiles y chau, qué te importa lo que digan" (exactamente como cuando me dicen "si no te gusta el sexismo en la tele, no la mires) no sirven. Porque no estoy hablando de mi situación particular, de mi vivencia personal, sino de una situación social que considero injusta y sexista. 

La alternativa no debería ser entre "depilarse" y "no depilarse pero ser miradas con asco y arreglate con vos misma para que no te importe".

La alternativa debería ser entre "depilarse y que no le importe a nadie más que a vos" y "no depilarse y que no le importe a nadie más que a vos".


*Ilana Löwy, L'emprise du genre. Masculinité, féminité, inégalité, ed. La Dispute, Paris, 2006 (lamentablemente, creo que no traducido al castellano por ahora).

jueves, 15 de agosto de 2013

Cuando estás pariendo, no te importa nada

Conversación oída por ahí:

"Yo si tengo hijos, no quiero estar con las patas abiertas delante de todos, los genitales expuestos, y que mi novio me vea cagarme cuando estoy pujando. Me daría mucha vergüenza.

- Ay, pero qué decís? Qué exagerada que sos. Una mujer, cuando está pariendo, no le importa si se está cagando delante de todos, no le importa nada, lo único que le importa es que su bebé salga rápido y sano".

Escuché por ahí, ¿vio?

A ver. O sea. Si entiendo bien, una mujer, cuando tiene un bebé bajando por su vagina, (perdón, por el canal de parto, porque vagina es una mala palabra, visiblemente, cuando un bebé anda por ahí deja de ser una vagina y se transforma mágicamente en canal de parto) deja de ser un sujeto con pudores, traumas, un pasado que explique esos pudores y traumas, sino una incubadora a punto de expulsar el objeto que estuvo incubando.

Deja de tener subjetividad, para volverse un objeto destinado a sacar a la luz un bebé sano.

Pongamos una mujer que a los 14 años fue a ver su primer ginecólogo, un varón, y ese ginecólogo abusó de ella, o se comportó de manera impropia, o simplemente realizó maniobras inútiles (como un tacto vaginal, absolutamente inútil para una chica virgen de 14 años) y sin avisarle que lo iba a hacer (así, de golpe, le mete dos dedos en la vagina).

Pongamos que esa mujer quedó bastante traumada por eso.

Pongamos que esa mujer, luego, más tarde, es violada por un "amigo" (pongo comillas porque un amigo violador no es muy amigo que sea, pero bueno, digamos, un conocido).

Esa mujer crece con unos cuantos problemitas con respecto al pudor, a los genitales, a un montón de cosas que tienen que ver con el sexo y sus derivados. Por ejemplo, no puede ver un ginecólogo varón. De ninguna manera. No way. Sabe que es ridículo, que es una generalización abusiva, que es esencialista, bla bla bla, ya lo sabe. Pero es así.

Después de 10 años de terapia, logra vencer un montón de traumas, de obstáculos, logra disfrutar del sexo, se enamora, la pasa bomba con su novio, y se embaraza.

Pero claro. Los traumas siguen ahí en algún lugarcito. Tiene pudores que otra mujer capaz que no tendría. Sigue sin querer atenderse con un varón. No le gusta nada la idea de que su novio ande mirando entre sus piernas mientras está con los genitales al aire pariendo al bebé de ambos. O directamente prefiere ir a cesárea, porque lo del parto es más fuerte que lo que ella puede soportar.

Bien.

En alguna momento tiene la conversación citada arriba. Y no hay caso, siempre hay alguien para decirle: "Pero qué decís, estás exagerando", etc. etc. Y a veces, ese alguien es su propio compañero, que le dice: "Disculpame, pero yo quiero ver salir a mi bebé".

Quiero ver salir a mi bebé.

O sea, quiere mirar el agujero del que sale su bebé. No se acordará de que ese agujero pertenece a una mujer que, por la razón que sea, por lo expuesto arriba o por cualquier otro motivo suyo, no quiere que le anden mirando así. Porque es a su cuerpo al que están mirando, a su ser. No un agujero anónimo, no una bolsa que se rompe para dejar salir su carga, no una incubadora que se abre: a ella. A su intimidad. Con su pasado, su historia, sus traumas y sus pudores.

¿Por qué algunas personas creen que pueden dictar a las mujeres cómo se deben sentir durante un parto? Porque no se considera que una mujer pariendo sigue siendo un sujeto. Se vuelve un objeto al servicio de otro ser, el bebé. No es que a ella no le debe importar su pudor: es a los demás a quienes les importa tres pepinos.

Así que por favor, a la hora de tener esa conversación, piensen un poquito más, y no se olviden de que la mujer que está pariendo sigue siendo un ser humano con su propia subjetividad.
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lunes, 12 de agosto de 2013

"Santa for your vagina": una publicidad inteligente es posible

Una publicidad para tampones y toallitas divertida, inteligente, directa, que no le tenga miedo a las palabras, ni siquiera la tan temida "vagina"...

Una publicidad que no apele a viejos temores y estereotipos, que no se preocupe de que "no se note que estás en esos días", que diga las cosas por su nombre...

Una publicidad que no muestre líquido azul para hablar de la sangre, que no pinte a las mujeres menstruando como seres sufrientes o mujeres maravillas que todo lo pueden (y lo deben) hacer, pero que tampoco oculte que puede ser doloroso...

Una publicidad humorística sobre un tema siempre considerado tabú, oculto, del que solamente se debía hablar a escondidas de los varones, como si fuera una maldición y como si los varones fueran a desmayarse si se enteraran de que las mujeres sangramos todos los meses...

Una publicidad cuyo mensaje no sea: "que por favor los varones no se enteren de nada"...

¿Existirá algún día?

Pues sí, existe. Es obra de la empresa Hello Flo, que promociona el envío periódico de kits de tampones y toallitas.

Muestra a una niña de 12 años que habla con total naturalidad de la menstruación, de la vagina, de los tampones, sin tenerle miedo a las palabras, a los hechos, mostrando la regla como es: una realidad biológica como otra, sin interpretaciones esotéricas ni sexismos implícitos...

La prueba de que es posible hacer publicidad sin mostrar a las mujeres como pobres seres frágiles que tienen vergüenza de su propio cuerpo y de sus manifestaciones.

Ojalá hubiera visto este tipo de publicidad cuando me vino la menstruación, uno de los acontecimientos más traumáticos de mi vida. Ojalá hubiera tenido el ejemplo de esta niña tan alegre; ojalá hubiera sabido, a esa edad, que se puede decir "vagina" sin caerse muerta...

Una nota en Página/12 sobre el comercial aquí.



Gracias a Florencia por enviarme el enlace.

viernes, 9 de agosto de 2013

Cristobal Colón era soltero... ¿?

Está circulando en Facebook uno de tantos textitos pedorros que, se suponen, son humorísticos. Esta vez, se trata de la prueba de que Cristóbal Colon era soltero (ver más abajo).

Sigue una lista de todo lo que le habría dicho su esposa de haber estado casado, armando escenas de celos, coartando su libertad, frustrando sus ansias de aventura.

Muy divertido todo, excepto que, como siempre, el humor popular tergiversa la realidad... y perpetúa, una vez más, el sexismo.

El matrimonio nunca ha sido un impedimento para los varones de llevar a cabo sus sueños. Al contrario. Prácticamente todos los grandes escritores, científicos, artistas, genios de diversos campos, estaban casados y tenían hijxs.

El estar casadxs no les impidió llevar a cabo absolutamente nada, sus esposas se ocupaban por lo general de todo lo material, cocina, ropa, limpieza del hogar, crianza de lxs hijxs, mientras ellos se podían dedicar a su trabajo. Se podían ir de casa durante largos meses, ahí quedaba su esposa esperando. 

Es fácil ser un genio, descubrir América o llegar a la luna cuando se tiene a una mucama gratis en casa. 

Mucho más difícil es ser una genia cuando la mucama sos vos.

Porque las mujeres, si se casaban, no solamente tenían que ocuparse de la casa, de su marido, de sus hijxs, sino que además, no disponían de espacios de trabajo que les era reservado.

La escritora Virginia Woolf lo explicó muy bien en su libro "Una habitación propia" en el que detalla las dificultades, para las mujeres, de dedicarse a la escritura: casadas, las mujeres tenían que encargarse de las tareas domésticas y de lxs niñxs, sacándoles tiempo para escribir.

Pero además, las mujeres tenían prohibido viajar solas (¿cómo habrían hecho para descubrir América?), instalarse en la terraza de un café para pensar (solamente las prostitutas iban solas a un café), o acceder a la biblioteca de la universidad.

Y al no disponer de una habitación para sí dentro de la casa, en la que pudieran encerrarse con llave para que no la molestaran, pues se hacía aún más complicados el recogimiento y la concentración necesarios para escribir.

Todavía hoy en día, las cosas son bastante parecidas. Una mujer no puede estar tranquilamente en la terraza o el mostrador de un café sin que algún tipo se le acerque tratando de levantarla, pensando que si está ahí sola, es porque busca algo.

Las mujeres se siguen encargando del 80% de las tareas domésticas y de la crianza de lxs hijxs. Y varios estudios muestran que el matrimonio y tener hijxs impide el desarrollo de la carrera profesional de las mujeres, cuando casarse y tener hijxs es beneficioso para las carreras de los varones.

De hecho, no solamente los varones ganan más que las mujeres: además, los varones casados ganan más que los varones solteros. 

Otra variable que nos hace pensar que el matrimonio no es taaaan malo para los varones: ellos duplican a las mujeres en segundos matrimonios. O sea, luego de un divorcio o una viudez, hay dos veces más varones que mujeres que se vuelven a casar. ¿Tan masoquistas son, que repiten dos veces el mismo error? 

Si el matrimonio fuera el infierno que describen, aprovecharían un primer divorcio para volver a su tan ansiada soltería. El hecho de que se vuelvan a casar tan masivamente significa que algún beneficio sacan al estar casados. Aunque sea tener a una mucama gratis...

Ah, y por supuesto, Colón no era soltero: se casó en 1480 con Felipa Moniz, hija del colonizador de las islas Madeira, Bartolomé de Perestrello. Tuvieron un hijo.


Y su esposa, de la clase alta portuguesa, le abrió las puertas para la preparación de su proyecto de viajar al oriente navegando hacia el occidente...
Cristóbal Colón pudo descubrir América sólo porque ¡¡ERA SOLTERO!!

Si Cristóbal Colón hubiese tenido una esposa, habría tenido que oir:
- ¿Y por qué tenes que ir vos?
- ¿Y por qué no mandan a otro?
- ¡Todo lo ves redondo! ¿Estas loco o sos idiota?
- ¡No conoces ni a mi familia y vas a descubrir el nuevo mundo!
- ¿Y sólo van a viajar hombres? ¿crees que soy pelotuda?
- ¿Y por qué no puedo ir yo si vos sos el jefe?
- ¡Desgraciado, ya no sabes qué inventar para estar fuera de casa!
- ¡Si cruzas esa puerta yo me voy con mi vieja! ¡Sinvergüenza!
- ¿Y quién es esa tal María? ¿Qué Pinta? ¡Y la hija de puta se hace la Santa !!!
- ¿Y decis que es una Niña?... ¡andate a la mierrrrdaaa!
- ¡Todo lo tenías planeado, maldito! Vas a encontrarte con unas indias putitas....táquetepáaaaaarió!!!!
- ¿A mí me vas engañar?
- ¿Qué la Reina Isabel va a vender sus joyas para que vos viajes? ¿Me crees boluda o qué? ¿Qué tenes con esa vieja hija de puta, eeeeeeeeeeeeeeeeeh??????
- ¿Me vas a decir que la Reina te paga el viaje porque vos le mostraste un huevo????
- ¡No vas a ningún lado!
- No va a pasar nada si el mundo sigue plano. Así que no te vistas que ¡¡¡no vas!!!
Definitivamente: ERA SOLTERO...

viernes, 19 de julio de 2013

La misoginia y el sexismo en Duro de Domar, una costumbre persistente

Me apresuré. Pensé que por una vez, podía ser optimista. Di el beneficio de la duda a un programa y a sus panelistas.

Pensé que un llamado que les hizo el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión a los responsables del programa Duro de Domar para señalarles que el sexismo es un delito, no una joda, les haría pensar un poco, reflexionar sobre su relación con las mujeres.

Pensé, luego del "chiste" misógino del panelista Guillermo Pardini, que aconsejó drogar y violar a las mujeres para poder tener sexo con ellas la primera noche, que sus disculpas eran sinceras.

Me alegré aquí mismo por ello. Pensé que serviría de algo.

Me equivoqué.

El 10 de julio pasado, dos días después de las disculpas de Pardini, Duro de Domar emitió este "informe". Ojo, mejor tener alguna palangana a mano para no enchastrar el piso de vómito.



Esta vez, dejo la palabra a las administradoras de la página Facebook de la Marcha de las Putas, que ya denunciaron este supuesto "informe". Nuevamente, les pido que denuncien el programa ante el Observatorio de Discriminación de Radio y Televisión aquí. 

¿De qué servirá, pensarán, si la primera vez no sirvió?

Bueno, tal vez sea mi optimismo, pero 1) es hora de que dejemos de pensar que el sexismo es una fatalidad y que dejemos de agachar la cabeza siempre que nos pegan y 2) en algún momento, imagino que se cansarán de ser objeto de denuncias, y empezarán a autocensurarse.

No dejemos que ellxs sean la única voz siempre. Creo que es absolutamente necesario seguir con este tipo de acciones. Que sean ellxs lxs que se cansen primero.
Otra vez la cultura de la violación en los medios. Otra vez “Duro de Domar”. 
El pasado 10 de julio el programa emitió un informe comentando que la boxeadora Alejandra Oliveras denunció que Paco Valcarcel, presidente de la OMB (Organización Mundial de Boxeo), intentó acostarse con ella y ante su negativa habría organizado una pelea “ilegal” para despojarla de su título. 
El “informe” se tituló “Boxeadora inacosable denuncia acoso”. En él se concluía que el acoso era "poco creible", ya que, según el programa, la boxeadora era muy fea (“El mal gusto tiene un límite”, se dice) y al ser boxeadora destrozaría al supuesto acosador de una trompada. 
El “informe” no se priva de acotar cuando la boxeadora comenta que solicitó “Que haya igualdad en las bolsas”, “Eso decía Mangeri”, en una desagradable referencia "cómica" al acusado por el crimen de Ángeles Rawson. 
En el debate posterior, ante las objeciones de las panelistas mujeres los panelistas hombres se limitaron a responder que una mujer también puede acosar un hombre. 
Incluso para quienes ya estamos acostumbrados a escuchar toda clase de barbaridades en ese programa el informe es difícil de mirar (acá el link, sólo para personas valientes y de estómago resistente: http://www.youtube.com/watch?v=Be2JUppoDOw). Impresiona el tono despectivo y chistoso ante un tema tan serio, pero más aún impresiona como se puede dar tantas armas a los acosadores y reforzar tantos estereotipos en tan poco tiempo. Al respecto queremos decir: 
1) Que la boxeadora sea linda o fea es una apreciación personal. (de hecho, el informe se burla del periodista "Toti" Pasman por afirmar que Oliveras es “más linda y más sexy”). Pero aún ateniéndonos a la visión de belleza socialmente aceptada lo cierto es que las mujeres son acosadas todos los días con independencia de responder a esos parámetros. Todas, lindas o feas “sociales”, pueden ser acosadas. Decir que las “feas” no pueden ser acosadas les da más armas a los acosadores para quedar impunes. 
2) El acoso depende en gran medida de una situación de poder, que en el caso se configura al ser el acosador presidente de la OMB y la acosada una mera boxeadora. De hecho, lo que la boxeadora denuncia son las represalias tomadas contra ella por no ceder al acoso y estas son muy concretas y graves para ella (la pérdida del título de campeona). Pensar que la mera fuerza física es suficiente para impedir una situación así es caer en otro estereotipo: no sólo son acosadas y violadas personas con independencia de su aspecto físico. También lo son con independencia de su fuerza física. 
Por todo esto, repudiamos este inmundo informe y llamamos nuevamente a denunciar el programa ante el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión
De todos nosotros depende impedir que programas como este continúen denigrando a las víctimas y dando aún más armas a violadores y acosadores.
La Marcha de las Putas 
 

miércoles, 17 de julio de 2013

Quejarse sirve (bis): Pardini pide disculpas

Luego de las múltiples denuncias presentadas ante el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión por su "chiste" misógino en el que decía que para acostarse con una mujer la primera noche, había que drogarla, dormirla y "darle", Guillermo Pardini pidió disculpas públicas:


No fueron disculpas truchas como suelen hacer las personas acusadas de sexismo, y que se ocultan detrás de un "no entendieron mi humor".

No: fueron disculpas con todas las letras: "Cuando uno hace alguna gracia, a veces se equivoca", "un comentario desafortunado de mi parte", "la verdad que no estuve bien", "era un chiste tonto de mi parte"...

Para que esto fuera posible, fueron imprescindibles los mails enviados al Observatorio citado, que, ante el gran número de quejas, se comunicó con la producción y con el panelista para recordarles la necesidad de evitar contenidos sexistas y discriminatorios.

Juntxs, podemos cambiar las cosas. Quejarse sirve. Cuando abrí la página en Facebook Repudio a Pardini por sus "chistes" misóginos, la verdad que no estaba segura de que fuera muy útil.

Lo fue.

No sé si el pedido de disculpas es sincero o simplemente provocado por el cagazo a quedar mal. Me atrevo a optar por la primera opción. Espero que este señor aprenda a pensar dos veces antes de hacer "chistes tontos" y que haya entendido de verdad que divertirse a cuestas del padecimiento de las mujeres no es divertido.

Gracias a todas y a todos lxs que enviaron sus quejas al Observatorio, esto fue posible gracias a ustedes. 

viernes, 5 de julio de 2013

Autobombo

El suplemento Las 12, del diario Página/12, sacó un artículo sobre el activismo feminista en las redes sociales, titulado ".com.fem".

Fui una de las personas consultadas. Habla de mi blog, y de mi espacio en Facebook (perfil y página).

El tono es más pesimista del que quería dar, pero entiendo la necesidad de sintetizar todas las voces consultadas en un espacio reducido. También me reconozco en lo que dice Verónica Bajo, acerca de que Facebook es un arma poderosa para difundir acciones. No todo es tan oscuro como lo pinto en la nota.

En fin, gracias a Sonia Tessa y a las periodistas de Las 12 en general, por hablar de temas de los que los grandes medios nunca hablan...


sábado, 29 de junio de 2013

Pardini alienta a violar a las mujeres en Duro de Domar: ¡basta ya de violencia misógina!

En el programa Duro de Domar, se invita a violar a las mujeres, y a todos les parece súper divertido.

Fue, al parecer, en el marco de un "debate" sobre cómo levantarse a una mujer, el 19 de junio pasado. Digo "al parecer" porque no miré el programa entero, que me parece hecho para subnormales.

En el programa, los invitados y panelistas, todos varones hablan de las mujeres como objetos de consumo. O sea, lo normal.

Hasta que alguien sugiere que pagar una cena/salida a una mujer no significa necesariamente que se la esté tratando de levantar ("comprar", dicen los panelistas, porque todxs sabemos que las mujeres, en el fondo, son todas putas y sólo hace falta darles un poco de plata para que se abran de piernas). 

Y se acota que bien se puede hacer lo mismo con un amigo, sin otras intenciones que la buena amistad.

Hasta que uno de los panelistas, Guillermo Pardini (reconozco que nunca en mi vida había escuchado hablar de este señor hasta hoy) tira esta maravillosa idea (tiempo 11'38'' del video):
"Lo lógico es que si yo soy caballero con vos y te pago todo, ahora sé damisela vos y hacé lo que tenés que hacer".
Claro, nena, te pagué la cena, te pagué el cine, ahora calladita y a bajarse la bombachita, que con el poder que me da el dinero, impongo mi poder de macho sobre tu debilidad femenina.


¿Y si la mujer no accede... bueno, si la mujer no accede, la respuesta la vuelve a dar Pardini en el tiempo 12'38'' del video.

Los panelistas preguntan qué hay que hacer para tener sexo la primera noche (con una mujer, se sobreentiende, porque somos todos machos, no sé si había quedado claro).

Entonces, ¿qué se puede hacer? El mismo Pardini nos ilumina: 
"¡Drogarla! ¡Endrogarla en el trago! Le ponés algo que pierda los sentidos, y ahí le das".
¿No sabe este reverendo hdp (hijo del patriarcado) que tener sexo con una mujer inconsciente es una VIOLACIÓN?

¿Y nadie reacciona entre los invitados y los panelistas? ¿Nadie emite una sola crítica, una sola acotación?

No, nadie reacciona. Al contrario, siguen todos con la joda: "El consumo de alcohol, ¿ayuda?" preguntan. Dándole pie para que Pardini insista con su "chiste", comprobando así que no fue ningún desliz, sino algo intencional: "No, darle a ella alcohol".

Sí, Pardini, había quedado claro la primera vez: drogarla, darle alcohol, violarla. Claro como el agua.

Muchxs dirán: fue un chiste. Un chiste malo, pero un chiste al fin.

¿Un chiste? ¿Saben cuántas mujeres violadas a las que nunca le creyeron que habían sido violadas se cagaron de risa escuchando eso? 

¿Saben cuántas mujeres violadas que tuvieron que soportar comentarios del tipo "no hubieras tomado alcohol"/ "no hubieras salido con ese tipo"/ "no te hubieras puesto esa falda"/ "no hubieras salido a bailar" se destornillaron de la risa escuchando a un tipo en televisión hacer "chistes" sobre la violación? 

¿Saben cuántas mujeres no denunciaron su violación sabiendo que nadie les creería, o serían objeto de burla? 

¿Saben cuántas, todos los días, callan su trauma y fingen reírse ante "chistes" como éstos, gritando internamente su dolor, para no ser tildadas de "amargas"? 

¿Qué sabe este tremendo imbécil de la vida de la mujer que estaba sentada al lado? ¿Está completamente seguro de que esta mujer no fue violada?

Pues no, no es un chiste. Es un delito

La Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres prevé accionar para "prevenir, sancionar y erradicar la difusión de mensajes o imágenes que: 1) Inciten a la violencia, el odio o la discriminación contra las mujeres. 2) Tiendan a perpetuar patrones sexistas de dominación masculina o alienten la exhibición de hechos aberrantes como la intimidación, el acoso y la violación. 3) Estimulen o fomenten la explotación sexual de las mujeres. 4) Contengan prácticas injuriosas, difamatorias, discriminatorias o humillantes a través de expresiones, juegos, competencias o avisos publicitarios."

Por todo ello, les aliento a denunciar el programa Duro de Domar en general y a Guillermo Pardini en particular ante el Observatorio de Discriminación en la Radio y la Televisión, llenando el formulario aquí.

Recuerden: quejarse, sirve.

martes, 18 de junio de 2013

Mejor sola que mal acompañada

A las feministas nos ven en general como mujeres feas, mal cogidas, o amargas porque nadie las quiere coger, frustradas, y que vuelcan esa frustración en odio hacia los varones y, en el mejor de los casos, se vuelven lesbianas.

Porque, por supuesto, el feminismo es el odio hacia los hombres y el lesbianismo es el resultado de esa frustración...

Más allá de que tal aserción demuestra el cretinismo absoluto de quien la formula, en algo tienen razón: a las mujeres feministas heterosexuales nos cuesta encontrar pareja.

¿Por qué?

Pues es muy simple. Sabemos lo que no queremos. Sabemos lo que queremos. Y lo que queremos no abunda.

No queremos un machista. No queremos un esencialista. No queremos a alguien que diga "amar" a las mujeres. No queremos a alguien que nos diga estar a favor de la igualdad, pero luego nos deje ocuparnos del bebé porque "vos sabés mejor, vos lo tuviste nueve meses en la panza", o nos diga que somos paranóicas porque vemos sexismo en todos lados. O que tenga una sexualidad centrada en la penetración y que hable de "preliminares" al hablar de caricias. No queremos a alguien que salte con que "yo no soy así" cada vez que denunciamos la dominación masculina.

Queremos un varón feminista. Que no tenga miedo a decirlo. Que comparta nuestra lucha. Que nos entienda cuando decimos que queremos deconstruir el patriarcado y la masculinidad hegemónica. Que se reconozca dominante en una sociedad desigual, y que haga esfuerzos por no aprovechar ese lugar privilegiado. Que no hable en nuestro lugar.

Evidentemente, chocamos con la realidad: la inmensa mayoría de los varones son machistas (y de las mujeres también), o, al menos, esencialistas. La mayoría cree, en el mejor de los casos, que somos "iguales en la diferencia".

A la mayoría les conviene esa estafa de los sexos "complementarios", y no buscan a una igual, sino a una mujer que los ponga en valor. No soportan que ella gane más, viaje sola, tenga su vida propia. No soportan que esté muy segura de ella misma.

Quieren una  mujercita con un dedito en la boca (pero que pueda ser salvaje en la cama). A una mujer que esté siempre hermosa, flaca, maquillada, depilada (para poder despotricar contra las mujeres que pasan tres horas preparándose para poder estar hermosas, flacas, maquilladas, depiladas). A una mujer que no cuestione el orden social y la jerarquía de género (aunque serían incapaces de decirlo así porque no tienen ni la más remota idea de lo que significa "jerarquía de género").

Entonces claro. Nos resulta muy difícil encontrar pareja. Muchas feministas o nos conformamos con historias sin compromiso. O nos arreglamos con la soltería (y a veces, la reivindicamos, como el único estado posible para un correcto desarrollo de nuestro potencial), porque mejor solas que mal acompañadas. 

O, también, por qué no, empezamos a fijarnos en las mujeres. Después de todo, si lo que buscamos es una persona feminista que comparta nuestra vida, tendremos más posibilidades, estadísticamente hablando, de encontrar a una mujer que a un varón*.

¿Que si a veces no me gustaría ser "un poco menos" feminista? ¿Que si no me cansa estar siempre en lucha? Pues sí, claro. Ser feminista duele, porque el sexismo está en absolutamente todos los ámbitos de la vida cotidiana, profesional, personal, íntima, urbana... La lucha antisexista cansa. Pero es imposible cerrar los ojos sobre el sexismo una vez que se los ha abierto.

La verdad, debería crear un sitio de citas feminista. El problema sería, por supuesto, la escasa cantidad de varones inscriptos: no creo que los varones feministas heterosexuales tengan tantos problemas en encontrar a una pareja feminista...

En todo caso, ese sería mi anuncio:
Busco varón heterosexual o bisexual de entre 30 y 45 años, 
con consciencia de igualdad de género e igualdad social (absolutamente excluyente), 
que entienda lo que significan expresiones como "estereotipo de género", "esencialismo" "mandatos sociales" sin que yo le tenga que convencer de nada (o sea, que ya venga formadito con nudito y todo, no tengo ganas de jugar a la maestra como tantas veces lo he hecho, ya fue, ya no tengo edad para esas cosas, no pretendo cambiar a nadie), 
por ende, y por supuesto, que no piense que varones y mujeres somos "complementarios" o "iguales en la diferencia" (¡¡PUAJJ!!), 
que no le tenga miedo a una mujer feminista, militante e independiente (en todos los aspectos), 
que sea inteligente y con mucho humor (ambas cosas relacionadas, y excluyentes), de izquierda y con consciencia ecologista,
que esté disponible (no casado, no de novio, no en una relación complicada: dis-po-ni-ble), 
que no sienta la necesidad absoluta de tener hijxs, o de tener más hijxs de lxs que ya tiene, 
que no tenga un concepto cerrado de lo que significa "estar en pareja"
que sea compañero, cariñoso, tierno, que exprese sus sentimientos, 
que sea maduro y responsable en sus relaciones, que no huya a la primera de cambio cuando surgen dificultades. 
Ah, y preferentemente no fumador. 
Escucho todo tipo de propuestas a mi mail. Histéricos y falsos feministas abstenerse (igual son fáciles de detectar y neutralizar).
¿Qué les parece? ¿Que tendría éxito? Yo, creo que no.

Eso sí: de haber tenido esta lista antes y haberla seguido a rajatablas, me habría ahorrado muchos dolores de cabeza... Hoy, definitivamente prefiero estar sola antes que mal acompañada.


que mal acompañadá...
*Ojo, ya veo venir a algunxs. No estoy diciendo que el lesbianismo sea una elección "por descarte" por no haber encontrado a un varón, como muchxs piensan (volvemos a lo de la frustrada sexual). Tengo mis serias dudas acerca de la posibilidad de "convertirse" en lesbiana por "voluntad propia". Pero como creo, como expliqué en una entrada anterior, que las categorías "heterosexual" y "homosexual" son construidas socialmente, y que de no ser por esas categorías, todxs seríamos pansexuales con alguna tendencia/preferencia hacia un lado o hacia otro, pues también creo que, a fuerza de deconstrucción de nuestras sexualidades impuestas, algunas personas pueden, efectivamente, dejar inclinar la balanza hacia un lado que no sospechaban hasta ahora.



miércoles, 12 de junio de 2013

Todxs somos responsables del asesinato
de Ángeles Rawson

En estos días, Argentina está conmocionada tras el descubrimiento del cadáver de una adolescente de 16 años, Ángeles Rawson, en un basural, con signos de haber sido violada y estrangulada, un día después de que su familia señalara su desaparición.

Todxs se elevan, por supuesto, contra este horrendo crimen, y reclaman justicia.

Pero la mayoría, su padre incluido, lo atribuyen a la "inseguridad" en las calles del país, a la corrupción, y más generalmente, a la inoperancia del gobierno de Cristina Fernández. "Hay que ser responsable a la hora de votar y acordarnos de todo esto a la hora de votar", dijo Franklin Rawson por la radio.

Pero Ángeles Rawson no fue víctima de circunstancias socio-político-económicas particulares. No fue víctima de políticas de seguridad mal llevadas. No fue víctima de la pobreza o de la miseria. 

Ángeles Rawson no fue víctima de la "ola de inseguridad".

Ángeles Rawson fue víctima de nosotrxs mismxs. Víctima de una sociedad patriarcal que otorga a los varones poder sobre las mujeres. Víctima de la dominación masculina todavía vigente, y que nos negamos a ver, prefiriendo atribuir este crimen a un "enfermo" o un "monstruo".


Ver al violador y asesino de Ángeles como un enfermo es eximirlo de culpa. A un enfermo no se lo encierra en una cárcel: se lo pone en un psiquiátrico para tratar de curarlo.

Pero además, verlo como un enfermo, alguien fuera de las normas, fuera "de sí", fuera del mundo "normal", nos exime a nosotrxs de la responsabilidad, como sociedad, en la fabricación de varones violentos, golpeadores, acosadores, violadores, asesinos de mujeres.

El asesino de Ángeles Rawson no es ningún enfermo. Es el resultado de una sociedad que enseña a sus niños que el cuerpo de las mujeres es un bien de consumo, está a su disposición, y sólo hace falta que se acerquen para usarlo.

Una sociedad que se ríe con ternura cuando ve a un niño levantar la falda de una niña, sin explicarle jamás la noción de consentimiento y sin hacerle entender que esto está mal.

Una sociedad que usa el cuerpo desnudo de las mujeres para vender desde un jabón hasta un auto, mostrando a lxs niñxs que el cuerpo de las mujeres está ahí, disponible para todxs, y en particular para los varones.

Una sociedad que eleva el "piropo" al rango de halago en lugar de verlo como un acoso y una agresión.

Una sociedad que no entiende que entre un "piropo" y lo que le pasó a esta pobre muchacha, sólo hay una cuestión de grados, no de naturaleza

Una sociedad que no entiende que el mismo mecanismo que da permiso a los varones a decirle a una chica en la calle "chupámela toda" o "qué linda que sos, mamita", es el que le da permiso para violar y matar: este cuerpo es mío porque es mujer y soy varón.

Somos capaces de ver en una violación un acto de dominación masculina, de atribuirla a la violencia de género. Pero no somos capaces de entender que el acoso callejero y la violación parten de la misma base, la que otorga a los varones el derecho de opinar, actuar, apropiarse del cuerpo y la intimidad de las mujeres.

Ni un "piropeador" ni un violador son monstruos. Ambos aplican de manera muy obediente el discurso patriarcal y la educación recibida a través de todas las instancias sociabilizadoras. La única diferencia es cuán lejos llega cada uno.

La violencia de género no entiende de gobiernos, de política, ni siquiera de países. Este mismo tipo de violencia ocurre en el resto de América Latina, en Estados Unidos, en Canadá, en España, en Francia, en Inglaterra, en Italia... por hablar solamente de los países occidentales.

Y esto seguirá ocurriendo mientras eduquemos a nuestrxs hijxs con estereotipos de género, chistes sexistas, publicidades sexistas, lenguaje sexista, acoso callejero, que alientan a pensar que, de cierto modo, el cuerpo de las mujeres pertenece al ámbito público, y que existe una dicotomía santa/puta que protege a las virtuosas y condena a "las otras".

Por eso mismo este crimen es tan inaceptable para muchxs. Hay que escuchar decir que Ángeles era "una chica bien", "un ángel", como si ser una atorranta justificara que la violen y maten salvajemente.

Por más que Ángeles hubiera sido la última de las putas, su crimen habría sido igual de horrendo, de espantoso, de condenable.

Extrañamente, cuando violan y asesinan a putas, nadie sale a la calle a reclamar por justicia ni se moviliza en las redes sociales para condenar el crimen. Y eso que ha ocurrido, mucho más de lo que creemos.

Porque tenemos integrada la idea de que una mujer tiene que ser una santa si quiere ser respetada.

El machismo está dentro de nosotrxs. De todxs nosotrxs. El solo hecho de indignarnos tan masivamente ante este horrible crimen, y no ante el de mujeres menos "virtuosas", muestra que, como sociedad, somos parte del mismo mecanismo que llevó a la muerte de Ángeles Rawson.

El feminismo, que lucha contra estos estereotipos, nunca ha matado a nadie.

El machismo mata TODOS los días. Y seguirá matando mientras no derribemos al patriarcado.

martes, 11 de junio de 2013

La menstruación, un asunto de varones

A las mujeres nos han acostumbrado a todo tipo de publicidades idiotizantes sobre las toallitas íntimas y los tampones.

La menstruación, que nunca se nombra (se habla de "esos días"), nunca se muestra (alguien tendrá que contarme algún día quién tuvo la genial idea de transformar la sangre roja en líquido azul), siempre se insinuó como algo molesto, discapacitante, pero que tenía solución gracias a las toallitas X/ los tampones Z/ los antidolores Y.

Antes, el mensaje era que la regla no te impidiera hacer absolutamente nada: trabajar, nadar, correr, podías ser la Mujer Maravilla incluso en "esos días".

Y ojo con quejarte, que con todo lo que tenés a tu disposición, nena, no me vengas con la excusa de que estás "indispuesta" como lo podía estar tu bisabuela.

El mensaje, lógicamente, se dirigía a las mujeres. Y sí... Algo de lógica tenía, ¿no?

Pero hete aquí que en este último comercial, por primera vez, no se apela a las mujeres y a todas las cosas maravillosas que pueden llegar a hacer con los tampones, sino a... la mirada de los varones.

Ya directamente se saltó, sin más, a que actuemos, con nuestra menstruación, en función de los hombres, porque "el varón no tiene que notar nada".

A ver si al pobrecito le da un infarto por ver un poco de sangre, ¿no?

Y así, mágicamente, un asunto exclusivamente femenino se transforma en asunto de varones.

No tenemos derecho a pensar lo femenino ni siquiera desde una perspectiva femenina: hasta eso lo tenemos que ver desde una perspectiva masculina, de acuerdo a la mirada de ellos, a su deseo, que necesariamente apela a estereotipos de belleza y de pulcritud (porque básicamente, las mujeres somos un asco) que sólo se exigen a las mujeres (nótese la cara de babosos de los tres del final, que tampoco deja muy bien parados a los varones), y para que nunca-nunca-nunca se lleguen a enterar de que sangramos (sí, eso, SANGRAMOS) todos los meses.


Francamente, si vamos a hacer una publicidad para tampones y alabar el hecho de que no dejan correr la sangre entre las piernas (que, al fin y al cabo, es la meta de un tampón, no que "no se note"), preferiría mil veces esta.

Aunque claro, no se trata de un comercial auténtico, sino de una parte de la película Movie 43...

lunes, 10 de junio de 2013

¿Existe la homosexualidad?

La pregunta es provocadora. Pero no se trata de una pregunta homofóbica. Bien podría haber hecho esta otra pregunta: ¿existe la heterosexualidad?

A ambas preguntas, yo contesto: no.

Por supuesto, existen personas que prefieren tener relaciones sexuales, amorosas, sentimentales, con personas del mismo sexo.

Pero la homosexualidad como colectivo, como comunidad, como identidad, es algo relativamente reciente. Y algunxs sociólogxs consideran que se trata de una de las tantas construcciones sociales a las que estamos tan acostumbradxs que las creemos naturales.

El concepto de homosexualidad (preciso que estoy hablando del concepto, no del hecho de preferir tener relaciones con personas del mismo sexo, que es algo tan antiguo como la humanidad misma, me imagino) no apareció sino en el siglo XIX. 

En la Historia de la Sexualidad, el filósofo Michel Foucault explica que la homosexualidad como concepto es un "invento" de la psiquiatría de esa época.

Antes, se hablaba de "prácticas" (la sodomía), que, por supuesto, estaban prohibidas y castigadas, pero no de "homosexualidad". Fue al querer teorizar al respecto, al querer ver en esas prácticas "un hermafrodismo del alma", cuando se empezó a usar ese término y cuando nació el concepto de homosexualidad.

Pero entonces, si la homosexualidad y la heterosexualidad como categorías son construcciones sociales, ¿qué somos exactamente?

Yo creo que somos el producto de una sociedad que siente la necesidad imperiosa de categorizar a la gente, de ponerla en casillas (como las casillas "varón" o "mujer", por ejemplo), por miedo a no saber a quién tiene adelante y a no saber qué esperar de esa persona.

Poner en una casilla es una forma muy práctica de creer que vamos a poder predecir las acciones de esta persona. Así es como nacen los estereotipos, de género, de "raza", de clase, etc.

Si sabemos que tal persona es homosexual, la vamos a tratar de cierta manera (para mucha gente, de manera discriminatoria). Pero si no sabemos qué es, ¿qué hacemos? ¿Cómo nos comportamos? Que miedito, ¿no?

Estoy convencida de que todxs tendríamos tendencias heterosexuales y homosexuales, si no estuviéramos formateadxs por la sociedad, si no nos obligaran a elegir una u otra tendencia.

Creo que, si no tuviéramos esa obligación de elegir (y de elegir a muy temprana edad), todas y todos seríamos bisexuales, como los bonobos, nuestros primos primates más cercanos, que tienen relaciones sexuales con ambos sexos.

La reproducción biológica es, efectivamente, heterosexuada. Pero a partir del momento en que los seres humanos han separado la sexualidad de la reproducción, no hay ninguna razón "natural" por la que deberíamos ser completamente heterosexuales o completamente homosexuales.

La sociedad, por lo general, nos formatea para que seamos heterosexuales. Desde nuestra prima infancia, nos cuentan cuentos heterosexuales, nos hablan de cuando estemos casadxs con una persona del otro sexo, la heterosexualidad es la norma absoluta y la homosexualidad, lo anormal, lo otro, lo raro. En ese sentido, vamos construyendo una sexualidad heterocentrada.

Cualquier niñx que parezca tener "tendencias homosexuales" será catalogado, de inmediato, como homosexual. Quizás este niñx demuestre tendencias homosexuales Y heterosexuales, pero sólo se verán las homosexuales, y se lo categorizará como "homosexual" (sea para apoyarlo en esa "tendencia" o tratar de revertirla, o para discriminarlo luego).

De ese niñx, no se dirá: "Uh, mirá, puede que sea bisexual". Se dirá, de prepo: "Mirá, puede que sea homosexual". Ignorando por completo las posibles tendencias heterosexuales que también pueda tener.

Al crecer, ese niñx deberá elegir necesariamente entre ser 100% heterosexual y ser 100% homosexual. Y si se le considera homosexual, pues se le empujará a la "homosexualidad" por no considerarse en ningún momento la posibilidad de que sea, simplemente, bisexual.

La discriminación y la homofobia terminan de encerrar a las personas con tendencias homosexuales en la categoría absoluta "homosexual".

Así que efectivamente, creo que no existe la homosexualidad. Como tampoco existe la heterosexualidad. 

Existen sexualidades diversas, tendencias, preferencias, que podrían variar a lo largo de nuestra vida si nos sintiéramos realmente libres de cambiar, si no nos encerraran, y si no nos termináramos encerrando a nosotrxs mismos, heterosexuales y homosexuales, en casillas herméticas.

Para saber más:
- Historia de la Sexualidad. 1. La Voluntad de Saber, de Michel Foucault.
- La invención de la cultura heterosexual, de Louis-Georges Tin.







Edit del 10/06: me señalan en los comentarios que sería más justo hablar de "pansexualidad", en vez de "bisexualidad", de lo contrario, caemos nuevamente en una categorización binaria de los sexos y de los géneros.

viernes, 7 de junio de 2013

Si no te gusta el sexismo en la tele,
no la mires

Esto, "si no te gusta el sexismo en la tele, no la mires", es lo que me dicen cada vez que me quejo por las publicidades sexistas.

Y es el comentario que más se reproduce en You Tube cada vez que alguien tiene la osadía de criticar un comercial: "Si no te gusta, no lo mires, y listo, nadie te obliga".

Es notable cómo a la gente le cuesta entender la diferencia entre una queja personal, y una queja social.

Yo, personalmente, no tengo tele. Es una elección de vida. Crecí sin tele, excepto entre mis 13 y mis 17 años. El resto de mi vida transcurrió sin tele en mi casa.

Hoy en día, me mantengo firme en mi decisión: la tele no entrará en mi casa. No tengo hijxs, pero si lxs hubiera tenido, lxs habría criado sin tele, como me criaron a mí (y no, no me morí ni fui más infeliz por eso).

Cuando quiero ver un programa, lo veo en Internet, donde también hay publicidades, pero con el programa Adblock, pude deshacerme de la mayoría de ellas.

Ahora, ¿qué es lo que critico cuando critico un comercial sexista? 

Evidentemente, ya que no tengo tele, no critico algo que me molesta a mí personalmente en mi vida cotidiana. 

Critico el hecho de que ese comercial esté en la televisión, exista, sea emitido, y le llegue a muchísima gente, en particular a lxs niñxs y lxs adolescentes, porque estoy convencida de que la publicidad no es inocente, tiene una influencia en la gente, y creo que la repetición de un mismo mensaje decenas de veces al día (en este caso, la difusión de estereotipos de género) cala en el cerebro de las personas más influenciables (y no tanto también).

Una cosa es una queja personal (me molesta a mí en mi vida personal que pase tal cosa), y otra, la queja social (me molesta que esto exista en la sociedad, me parece nefasto y creo que habría que modificarlo para el bien de la sociedad).

Se puede estar de acuerdo o no con esa visión de la sociedad que yo deseo. Pero estamos en democracia y todxs tenemos derecho a expresarnos.

Cuando critico un comercial sexista, no hago otra cosa que ejercer ese derecho a expresar en qué tipo de sociedad me gustaría vivir.

Así que, a las personas que se creen super inteligentes cuando dicen "si te molesta, no lo mires", como si hubieran encontrado la respuesta para taparnos la boca definitivamente, qué tal si empezamos a usar un poco más el cerebro y a entender que no todo se refiere a unx mismx, y que puede haber gente comprometida en la búsqueda del bienestar colectivo, y no solamente individual.

martes, 4 de junio de 2013

Papá se ocupa de sus hijxs... cuando mamá
no está

Siempre me quejo de las publicidades sexistas.

Hoy, tuve la alegría de ver una que, por fin, muestra a un papá ocupándose de sus hijxs, sin que esté mamá atrás (real o simbólicamente, como en este comercial para pañales, donde el papá hace referencia a la mamá como la verdadera responsable del cuidado de lxs niñxs, y le explica a su hijo que si no le cambia el pañal, "después mamá me reta"...).

Aquí vemos a un padre que se despierta por la noche para ocuparse de su hija resfriada, y tiene que tomar él mismo un remedio para sentirse mejor.

¡Qué gran avance!

Peeeero... porque lamentablemente, siempre hay un pero...

En el comercial, el padre está solo. No hay nadie en la cama al lado de él, ni durante la noche, ni por la mañana cuando se despierta.

Esto puede ser debido a dos causas: se trata de un padre soltero (heterosexual y separado o viudo, o bien homosexual). O la mamá no estaba aquella noche por algún motivo.

En todo caso, lxs publicitarixs siguen siendo incapaz de concebir la situación en que, en una relación heterosexual (que es la que aparece en el 100% de los comerciales), papá y mamá estén en casa, y sea papá el que se despierte a la noche para ocuparse de lxs niñxs, mientras mamá sigue durmiendo...

La única situación imaginada para mostrar a un padre cuidando a sus hijxs, es borrando por completo a la madre del cuadro (porque claro, si estuviera mamá, sería ella la encargada de hacerlo y no se entendería que sea el padre el que se ocupe)... O dando a entender, como en el comercial para pañales, que se trata de una situación excepcional debida a la ausencia de ella...

Pero bueno, vamos queriendo, vamos queriendo...

Edit del 5/6: alguien me señala en los comentarios el anillo de casado que tiene el padre. O sea, volvemos a la primera posibilidad: se ocupa de su hija porque la madre excepcionalmente no está, que sino...



Gracias a Gaby por el enlace.