Una noticia maravillosa llegó de España: el Consejo de Ministros está a punto de aprobar un cambio histórico en la regulación del aborto. De ahora en adelante, las mujeres no tendrán que pedir permiso a nadie para abortar en las 14 primeras semanas del embarazo.
La interrupción voluntaria del embarazo pasa a ser un derecho jurídicamente exigible, y ya no un delito despenalizado bajo algunas condiciones: éste es un cambio drástico, fundamental, y del que espero podamos gozar en Argentina muy pronto.
¿Por qué digo que el derecho al aborto es una condición para la igualdad de condiciones con los varones?
Porque, más allá del debate acerca de si un embrión es o no es una persona (y que, francamente, no me interesa, lo dejo en manos de la Santa Iglesia católica, apostólica y romana, que no tiene nada mejor que hacer, aparte de disculpar a sus curas pedófilos), una mujer nunca podrá estar en igualdad de condiciones con los varones si no puede decidir cómo, cuándo y si tener hijos.
¿Por qué?
Porque tener hijos no es anecdótico en la vida profesional de una mujer, por sólo mencionar ese aspecto de la vida de alguien. Están los nueve meses de embarazo, eventualmente el amamantamiento, y el hecho de que en general, quien se hace cargo de la crianza del bebé es la mujer, con poca participación del padre.
¿Cómo una mujer puede pretender tener la misma carrera que un hombre, si depende de contingencias físicas como un embarazo y una maternidad no deseados?
Pero más allá de lo que algunos podrían considerar un "detalle", como es la carrera profesional de una mujer (aunque cuando se trata de hombres pasa a ser lo más importante en la vida, por supuesto), hay un derecho absolutamente inalienable, y es el derecho a controlar nuestro propio cuerpo, que es lo único que es nuestro y únicamente nuestro.
No se puede imponer una operación quirúrgica a nadie. Ni siquiera se puede imponer un tratamiento de salud a nadie: si la persona no quiere ser tratada, tiene derecho a negarse, porque se trata de su cuerpo, de su salud, de su vida. No se puede imponer una mutilación física a nadie. Y cada persona es absolutamente libre de hacer lo que se le antoje con su cuerpo: tatuajes, automutilaciones, operaciones de cirugía estética, donación de órganos... Nada de eso es ilegal. Es más, es ilegal la compra de órganos, pero la persona que decide vender sus órganos no es susceptible de ir a la cárcel.
Igualmente, nadie puede obligar a nadie a sacrificar su vida o su salud para salvar la de otra persona.
En el caso de un embarazo no deseado, pasa lo mismo. Aunque no les guste a muchos, un embarazo ocurre dentro del cuerpo de una mujer. Cuerpo sobre el que esta mujer tiene control absoluto.
Ninguna mujer debería poder ser obligada a someterse a un embarazo y un parto. Ninguna mujer debería ser obligada a elegir la existencia de un simple proyecto de vida, ni siquiera reconocido como persona ante la ley, antes que su vida propia, o antes que su salud física, mental, emocional.
El día que los embriones y los fetos crezcan fuera del útero, la situación será distinta. Pero por ahora, somos las mujeres y únicamente las mujeres las que podemos tomar este tipo de decisiones. Les guste o no a los "pro-vida".
Por eso, no habrá igualdad absoluta de condiciones entre hombres y mujeres hasta que las mujeres no tengan el control absoluto sobre su propio cuerpo, como lo tienen los hombres.
Y por eso, y por muchas otras cosas, pero sobre todo por eso, es que digo que en Argentina NO HAY igualdad de condiciones entre hombres y mujeres.
..