viernes, 8 de abril de 2011

El maquillaje, una manifestación del machismo

Hace varios meses, recibí un texto de un joven de 17 años. Me sorprendió que un chico tan joven tuviera las cosas tan claras(*).

El texto habla de por qué el maquillaje es una manifestación del machismo. Es un poco (muy) largo, y a veces se deja llevar por el entusiasmo de la escritura, pero lo publico aquí porque me parece que vale la pena mostrar que hay gente con muy pocos años de vida capaz de entender lo que es el condicionamiento social, la violencia simbólica y hasta qué punto nos gobiernan los mandatos patriarcales. 

Preciso que esta persona prefirió conservar el anonimato.
El maquillaje es una manifestación del machismo

Cuando hablamos de machismo hay muchas cosas más importantes que el uso de maquillaje por parte de las mujeres. Puedo enumerar una lista inmensa de todas las discriminaciones, maltratos, violaciones y abusos hacia ellas, y también hacia hombres aunque no lo creas. Pero el maquillaje me llamó la atención por su carácter de “encubierto” en nuestra vida, por la idea de que nadie ve ni una gota de machismo en su uso, por la idea de que siendo de carácter “optativo” y efímero se hace casi obligatorio haciéndolas esclavas de la pintura.
No puedo negar que también existen hombres que se maquillan. Son una absoluta minoría en comparación a la cantidad de mujeres que lo hacen. El maquillaje es algo más que vanidad. Las dietas y las cirugías estéticas también pueden ser consideradas machistas, pero opté por el maquillaje porque es mucho más masivo que las anteriores. Generalizaré y mucho, a veces de forma que parecerán grotescas pero debo hacerlo porque el machismo es un problema global. Siempre hay excepciones, quizás éstas aumenten con el tiempo pero el problema sigue ahí.
No me interesa hablar de la historia del maquillaje, ni qué inicio su uso, ni qué lo hizo popular. Me enfocaré a lo que veo ahora, a mi alrededor. Apunto a descubrir lo que conlleva usar pintura en la cara; todo lo que se le puede atribuir considerando estereotipos y prejuicios
Si eres una lectora quizás la primera idea que irá a tu cabeza será “Yo lo hago por mí, me pinto porque me gusta”. Si eres un lector... siendo sincero, no tengo idea qué podrás pensar pues no se qué te hace leer este texto ni qué te motiva a seguir leyendo. Ahora tú sin importar tu sexo, te preguntas cuál será la motivación que tiene una mujer en seguir leyendo esto. Es muy simple, ella se sintió atacada y querrá seguir leyendo para saber qué otras estupideces seguirá diciendo el tipo que escribió esto. Es obvio, las entiendo. Yo también me pondría furioso si alguien me dice que algo que hago a libre voluntad, para mi propia persona y ejerciendo mi libertad de hacerlo, es algo que en el fondo lo hago por obligación, porque me lo impusieron, que soy tonto por creerme libre y no darme cuenta. Alguien me podría decir que me impusieron mis ganas de jugar fútbol (el deporte que más practico y disfruto), que mi padre me alentó a jugar desde niño, que lo hice por encajar en un lugar, por amigos o la misma televisión me lo inculcó debido a que es el deporte más transmitido del mundo. Eso me haría enojar pero no puedo negar que quizás tenga razón.
Es estúpido generalizar y decir que todas las mujeres usan maquillaje porque se lo impusieron y nunca dejarán de usarlo. Muchas podrán dejarlo sin problemas, no se les caerá la cara, ni se les resecará la piel, ni se les achicaran los labios ni los ojos. Tampoco se morirán socialmente o se verán más feas... ¿o sí? ¿Acaso no usar maquillaje amerita un suicidio social? ¿No la predispone a ser objetivo de burlas y comentarios? ¿Acaso una mujer es fea si no usa maquillaje? ¿La belleza de una mujer consta sólo de su apariencia y no hay algo que valga más?
No quiero terminar haciendo una crítica social y decir que las mujeres son vistas como objetos en esta sociedad machista. Todos y todas sabemos eso. A lo que quiero apuntar es a que las mujeres se den cuenta que existe machismo en todos lados, incluso en sus decisiones personales a pesar de que ninguna figura masculina las esté obligando a usar pinturas en sus caras. Es una imposición hecha por cada mujer sobre ella misma. Muchas dirán que son gustos, que lo hacen porque quieren, que es su libertad. Yo planteo que lo hacen para verse más femeninas. Deben verse así porque son mujeres y las mujeres son femeninas. Así mismo, un hombre debe hacer cosas rudas y de machos para verse como “hombre”.
Quién dice lo anterior es la cultura, la costumbre y la televisión, esta última nos muestra cómo debe verse el ideal de mujer, cómo debe actuar, qué debe pensar y qué debe decir. Todas y todos sabemos cuál es el modelo de mujer que se muestra en la pantalla. Dudo que más de alguna imite sus acciones porque las mujeres en la tele sólo están para entretener y obedecer a los hombres meneando sus caderas y mojando sus poleras. No creo que muchas piensen como las de la caja tonta, que solamente hablan de farándula, moda o productos de belleza (?). Pero muchas intentan imitar la apariencia de las tipas de TV, de eso estoy seguro. El maquillaje es usado por las mujeres normales (consideremos “normal” a cualquiera fuera de la falsa realidad de la TV) con el fin de ocultar “defectos”, busca perfeccionar su rostro, busca hacerlo tan perfecto como los rostros de la TV que ven día a día no sólo en la pantalla, ya que muchas veces las mismas caras se repiten en gigantografías en las calles o publicidades en diarios.
Probablemente el contraste entre la “realidad” en la TV y la realidad en el mundo natural hace que las mujeres sean más duras con sus rostros, les hace exagerar pequeños defectos. Una mujer siempre debe estar bella, bonita, arregladita y “presentable” (y piensa en todas las interpretaciones de “presentable” que puedas encontrar). Eso nos muestra la TV, donde las mujeres “importantes” siempre se muestran así y la falta de arreglos es característico de los papeles insignificantes como público o entrevistada en la calle. Una persona bien presentada es importante, eso nos enseña la caja tonta. Ya que la TV está tan inmersa en nuestra vida, es obvio que las mujeres sentirán que es normal pintarse. Lo hemos visto desde niños y niñas. Siempre estuvo presente en nuestra formación. Aquí es cuando vuelvo a decir “Se les ha sido impuesto”, y no hablo de la misma acción de maquillarse sino del “gusto” por hacerlo. Sí, estoy diciendo que les impuso el gusto de pintarse por todo lo que conlleva, toda la femineidad que representa y costumbre de verlo como algo común y “natural” entre las otras mujeres que las rodean. Lo hacen para sentirse bien con ellas mismas. Incluso si algunas no lo hacen, se llegan a sentir “incompletas” o feas y ahí es cuando surge la necesidad de pintarse.
Una mujer también puede usar el maquillaje como una herramienta y usarlo de manera provechosa. Algunas se han arreglado más de lo usual para obtener un puesto de trabajo. Otras han “engatuzado” a un hombre para obtener lo que quieren. Quizás solamente lo han usado para verse “bien” en situaciones donde se requiera una cierta formalidad. Hasta se puede usar como defensa; recuerda esos polvos, cremas o pulverizadores que pueden reducir a un delincuente dejándolo ciego. Incluso si son espías internacionales (que por supuesto deben tener buena apariencia) pueden usarlo como una arma o defensa contra enemigos, o como explosivo destruyendo los barrotes de su celda para arrancar de su encierro luego de ser descubiertas y secuestradas... No lo niego, son miles los usos que se le pueden dar al maquillaje. El que yo veo relevante es el uso en la vida diaria de las mujeres, en su cotidianeidad. Paradójicamente, me parece relevante porque aparenta ser efímero e intrascendente. Se le considera un bien suntuario del cual se puede prescindir pero no es así. Según estudios del grupo L'Oréal realizados a 4 mil mujeres en 5 países europeos, indican que aún en crisis económica 9 de cada 10 mujeres no redujeron su consumo en maquillaje. Los polvos y las pinturas son parte de sus vidas, muchas incluso llegan a sentirse “desnudas” si no están maquilladas.
El maquillaje puede actuar como “máquina del tiempo”. Existen mujeres viejas que lo usan para esconder arrugas y verse más jóvenes. Muchas niñas lo usan para aparentar ser más adultas. Bueno en conclusión se buscaría ser jóvenes. No puedo continuar la idea porque si lo hago colapsa sobre sí misma. Y las mujeres jóvenes ¿qué es lo que buscan? ¿Ser más jóvenes? Podrían buscar o llamar la atención, hacerse más “bellas” para resaltar y hacer imposible ignorarlas captando las miradas de los hombres. Cuando una mujer camina por unas cuantas cuadras y se da cuenta que un gran numero de hombres le quedaron mirando, se preguntará el por qué y se responderá “Estaré muy bonita, hermosa y casi irresistible” y no pensará en los colores llamativos que lleva en su rostro (recuerda lo que “llamativo” significa). Por supuesto que su autoestima subirá, se sentirá importante, validada y hasta sentirá satisfacción. No digo que sea malo estar feliz con tu cuerpo, al contrario. Siempre es necesaria una autoestima que sea más alta que baja y la apariencia ayuda mucho... pero que necesites de unas miradas de unos cuantos hombres para sentirte valorada como persona y validada como mujer lo veo horrendo.
Si alguien duda de la idea anterior lo o la invito a realizar el estudio conmigo; basta con que un grupo de hombres mire a una mujer pasando por la calle y a la otra cuadra le hagan una encuesta sobre su autoestima... los valores estarán en las nubes. Pero esta idea coincide con el mundo machista en que nos vemos inmersos. Se limita a la mujer a un florero que adorna el paisaje, a un objeto donde “la belleza en una mujer es sólo su apariencia”. Esta es una afirmación muy repudiable y odiable, el problema es que muchas mujeres la reafirman cada día. Existe belleza en lo que siente, piensa, dice y hace una mujer (y toda persona en general). No es solamente como se ve en el exterior, es mucho más y no es necesario que “corrijan” o resalten elementos en sus caras con unos cuantos colores. Hay belleza en todas las personas. Encontrar y admirar esa belleza debería ser lo entretenido de una relación, y no sólo una relación de pareja, en todas; ¿acaso te atreverás a negar que hay belleza en un gesto de amistad? No puedes. La belleza se debería observar a medida que conoces a alguien y no intentar exponerla, disfrazarla o pintarla en tu cara.
Una mujer no es libre completamente, así como tampoco lo es el hombre. El concepto de libertad al que podemos optar es muy limitado. Yo dudo y me cuesta imaginar lo que podría ser la libertad en su máxima expresión. Libertad de pensar, sentir, decir y actuar sin restricciones (obvio considerando la única regla: no dañar a otra persona). Pero cuando nos restringimos al concepto de libertad en que nos vemos inmersos, una mujer no es “tan” libre como un hombre. Si considero algo externo, ella debe estar siempre atenta de su apariencia y ser “señorita”. Por supuesto que yo al igual que tú, considero esta última como una idea extremadamente machista, pero aún ocurre. Aún se ve en nuestra vida. Poco a poco se van exterminando estas erróneas ideas. A veces se ve como si no avanzáramos mucho. Si una mujer sale a la calle sin “arreglarse” probablemente sea el blanco de muchos comentarios hostiles de mujeres que se terminan viendo entre ellas con ojos masculinos. Existe una presión social que no todas pueden soportar. Deben converger al ideal de mujer. Deben ser femeninas. Deben ser como el estereotipo de mujer que todos y todas esperamos que sean, porque eso es una mujer...
Por otro lado si considero un aspecto interno, muchas mujeres piensan y sienten que pintadas son más bellas. Esto se basa en el latente prejuicio de que una mujer es fea si no está maquillada o que necesita mejorar su rostro, porque “la cara es el espejo del alma”... que basura más grande. Hay miles de formas de modificar una cara y hacerla parecer más bondadosa, y esto no garantiza que esa persona sea como muestra su rostro. A continuación citaré un fragmento de una entrevista realizada a la escritora egipcia Nawal Al Saadawi:
“-Hay muchos tipos de velo (…) El tercer velo, que yo llamo el velo posmoderno, es el maquillaje.
-Pero el maquillaje es optativo, el velo es una imposición.
-No, no puedes elegir. Te lo impone la televisión y el libre mercado. Estamos presionados por los anuncios y el libre mercado, la globalización (…)
-¿No le parece importante verse bien a una misma?
-Sí, pero ¿cuál es la imagen que me gusta de mí misma? Es la que le gusta a la gente, no la que me gusta a mí. La gente y especialmente los hombres, que tienen poder, quieren que seamos femeninas, con los pendientes, con los collares, los pechos, las pantorrillas. Esa es la moda, la moda capitalista (...)”
Esta psiquiatra critica el concepto de belleza que cada una tiene sobre si misma. Apunta a evitar que te digan cómo debe ser tu apariencia y tú reconocer cómo es tu belleza. Quizás creas que esa reflexión sobre las palabras de la escritora fue inadecuada y puse palabras en su boca, no lo creas. Es una feminista que siempre apunta a la liberación de las mujeres y la idea que escribí está relacionada a las suyas.
Me fue difícil escribir este texto. Simplemente no encontré más información sobre el maquillaje que ese fragmento de entrevista. Para mí era una verdad oculta y las verdades no se esconden. Es simplemente lo que veo y al parecer esta situación se seguirá reproduciendo durante mucho tiempo más. Por si no te diste cuenta, fui inconsecuente. Hablé de las mujeres como objetos y terminé haciendo una crítica social cuando dije que no lo quería hacer. No lo pude evitar porque ésas son las raíces del problema. Como dijo Simone de Beauvoir en el “Segundo Sexo”, una mujer se hace, no nace. Se hace en función del hombre y para éste. Al final son lo que fueron desde un principio. Desde que nacieron su destino estuvo escrito. Su apariencia es la única que importa. Yo grito que son tontas por aceptar eso y no valorarse como deben. Quizás lo hacen porque de verdad no son libres, nunca lo fueron y no lo serán hasta que se den cuenta de que su apariencia no es tan importante, que sus intereses y los elementos que componen sus vidas las representan más que la forma en cómo se ven.
(*) Edit: preciso que me sorprendió que alguien tuviera las cosas tan claras sobre el sexismo. No estoy insinuando que lxs adolescentes son tontxs e incapaces de tener ideas claras. Pero el camino del des-condicionamiento del sexismo impuesto es, en general, largo, si alguien no tuvo la suerte de toparse muy joven con otra persona que le abriera los ojos.

martes, 5 de abril de 2011

Vamos queriendo, pero...

¿Será que las marcas empezaron a escuchar las quejas de las personas feministas? ¿Será que constataron que cada vez más papás se ocupan de sus hijxs y que tal vez los varones también pueden ser un target comercial para productos antes relacionados únicamente con mujeres?

No lo sé. Poco a poco, va queriendo, pero todavía falta mucho camino por recorrer para que por fin la sociedad considere que padres y madres pueden encargarse de sus hijxs por igual.

Veamos este comercial. Es el primero que yo haya visto en Argentina (si me equivoco, por favor corríjanme) en el que es el papá el que cambia los pañales de su bebé (y ordena la habitación, de paso).

O sea, esto es un gran avance, sobre todo para las nuevas generaciones, que empezarán a ver en la televisión (muchxs niñxs, lamentablemente, son más educados por la televisión que por sus padres) imágenes de padres comprometidos con las tareas del hogar y el cuidado de los hijxs:



Pero... Bueno, evidentemente a los publicistas no les entra en la cabeza que un papá puede ocuparse de su bebé correctamente y sin referencia a la madre. En un momento le dice a su hijo que lo tiene que cambiar porque sino "después mamá me reta", como si él estuviera haciendo el trabajo de ella a la espera de su regreso, y como si ella necesariamente lo hiciera mejor (y como si, además, ella lo tuviera que "retar" como un niño).

Y al final del comercial, ¿cuál es el eslogan? "A prueba de papás". Como si los pobres padres fueran unos inútiles que necesitan algo realmente muy fácil para cambiar pañales (o mejor dicho, para no cambiarlos tan seguido, porque tienen cosas mucho más importantes que hacer como mirar un partido de fútbol), porque no lo saben hacer tan bien como la mamá.

Lo cual transmite el mensaje de siempre: son las mamás las más aptas para ocuparte de los bebés, los papás son demasiado torpes para eso, y cambian pañales excepcionalmente cuando mamá no está. Sino, es el trabajo de mamá, que lo hace mucho mejor.

Fíjense que los comerciales para pañales en los que aparece solamente la mamá, ella está ocupándose de su bebé, jugando con él, abrazándolo con ternura, etc. En este comercial, ¿qué vemos? A un padre que es estorbado por su hijo, que apenas le da bola, que no juega con él, y que aplaza lo más posible el momento de cambiarle el pañal porque está el partido...

Así que todavía falta... Pero bueno, va queriendo, y poco a poco, con paciencia y saliva...

domingo, 3 de abril de 2011

Yo me depilo, tú te afeitas

Hace poco, entré en un sitio que mostraba fotos de famosas que no se habían depilado, y empecé a leer los comentarios de la gente.

La mayoría de los comentarios decía:
- depilarse es una cuestión de higiene, los pelos dan malos olores
- yo me depilo porque me gusta sentirme pulcra
- las mujeres que no se depilan son un asco
- las mujeres que no se depilan quieren parecerse a los varones
- etc. etc.
Cada uno de esos comentarios es, por supuesto, completamente rebatible:

- Si fuera una cuestión de higiene, sería mucho más lógico que los varones también lo hicieran.
- ¿Por qué no se considera que los hombres que no se depilan son un asco también? Sólo se dice eso de las mujeres. ¿En qué es más asqueroso una mujer peluda que una varón peludo (tanto más cuanto que los varones son en general mucho más peludos)?
- Los pelos no son característicos solamente de los varones. Las mujeres tienen pelos naturalmente. No se tienen que agregar nada ni tomar hormonas masculinas para tener pelos. O sea, una mujer que no se depila simplemente se parece a una mujer, no a un varón.

El comentario más divertido fue ese:
No, no dejaria de depilarme , pues es un signo de pulcritud y limpieza, sobre todo las axilas
sera mas natural no hacerlo, no me gusta, produce rechazo es asqueroso.
y concluye con un lapidario:
en el hombre es diferente.
¡Y no le parece ni un poquito contradictorio!

Pero el gran argumento de algunos varones ante la dictadura de la depilación es:
Nosotros nos tenemos que afeitar la barba.
Ahora bien, no tiene nada que ver la imposición de depilación de las mujeres con la imposición del afeitado de barba entre los varones.

Primero, si bien reconozco que en algunos trabajos, la exigencia de afeitado es muy invasiva (alguien me contó una vez que todas las mañanas, le pasaban una hoja de papel a contrapelo por la cara para verificar que la piel estuviera perfectamente lisa...), esta exigencia sólo ocurre en los trabajos en los que hay contacto con el púbico o la clientela, o de representación. En muchísimos trabajos no se exige el afeitado.

Pero sobre todo, esta exigencia solamente es válida durante el trabajo, justamente. Los fines de semana o durante las vacaciones, los varones que tienen que afeitarse por trabajo se pueden relajar y dejarse crecer una barba de tres días (o más) sin que nadie les diga nada. Un hombre muy peludo se puede pasear con el torso desnudo y no pasa nada.

Las mujeres, en cambio, tienen que estar perfectamente depiladas en el trabajo, y también y sobre todo en la intimidad del hogar o durante las vacaciones.

Estamos de acuerdo, no es una obligación legal o una imposición por la violencia. Pero como explicaba el sociólogo Pierre Bourdieu, hay mandatos sociales que no necesitan ser impuestos por la fuerza (lo que él llama la violencia simbólica) para ser efectivos.

Y esos mandatos sociales dicen que las mujeres tienen que ir depiladas siempre, y sobre todo en la playa o la pileta, cuando exponen su cuerpo semi-desnudo. Una mujer a la que les salgan los pelos de la bombacha será mirada con desprecio, burlada e incluso, en algunos casos, directamente echada, como ocurrió en una pileta de Argentina en el verano pasado: una mujer quiso ir a una pileta con un short de baño en lugar de una malla "femenina" y la echaron. La encargada de la pileta se justificó diciendo: "Si ellas pueden, todas las mujeres que no se depilaron o les queda chica la malla, van a querer usar short"...

O sea que la exigencia que pesa sobre las mejillas de los varones durante su trabajo no se puede comparar con la exigencia que pesa sobre las axilas, el cavado y las piernas de las mujeres durante los siete días de la semana y los 365 días del año.

Pero además, en nuestra sociedad, una mujer peluda nunca va a ser un modelo de belleza ni de poder ni de nada de nada. Es más: no existen los modelos de mujeres peludas. Ni en la televisión, ni en el cine (ni siquiera en las películas que retratan historias del pasado, en el que las mujeres no se depilaban, como la prehistoria: hasta las mujeres prehistóricas se muestran sin pelos en las axilas o las piernas), ni en las publicidades, ni en los carteles, ni en las revistas femeninas: en ningún lugar aparecen mujeres al natural. Todas vienen perfectamente depiladitas.

Un hombre con una barba de tres días es considerado sexy.

David Beckham
George Clooney
Harrison Ford

Y la barba, en muchos lugares, e incluso en nuestra sociedad todavía, es símbolo de poder, de importancia, de prestigio. Lo fue a lo largo de la historia:

Moises, Abraham, Jesús: todos con barba.



Ni que hablar de Dios.


La religión musulmana prohíbe la representación del profeta Mahoma, pero también es imaginado con barba.



Y cuando una mujer accede al poder, para demostrar su importancia, se le agrega... una barba, como fue el caso de la reina egipcia Hatshepsut.


Entonces no, no se puede comparar la depilación exigida a las mujeres con el afeitado a veces exigido a los varones. El día en que, como modelo, aparezca una mujer con sus pelos naturales, volveremos a hablar del tema.

viernes, 25 de marzo de 2011

La oxitocina, también en los papás

"No hay como una mamá". 

Cada vez que escucho esta frase, tengo ganas de agregar: "Ni como un papá".

Pero sé que si lo digo, voy a abrir un debate sin fin acerca de lo mejor preparadas que vienen las mujeres para ocuparse de un hijo o una hija. Algunas personas decretan incluso que la mamá es más importante que el papá para el bebé porque están mejor diseñadas biológicamente para ello. Y citan, en particular, el papel de la oxitocina para explicar el fuerte vínculo que se crea entre la mamá y su bebé en las primeras horas de vida de éste, gracias al parto y al amamantamiento.

Lo que omiten decir, es que la oxitocina no es solamente la hormona que vincula a la mamá con su bebé, sino la hormona que permite vincular a todos los seres humanos entre ellos. Incluso el papá con su bebé.

En un artículo publicado por Ilanit Gordon, Orna Zagoory-Sharon, James F. Leckman, y Ruth Feldman en la revista Biological Psychiatry, “Oxytocin and the Development of Parenting in Humans”, se muestra, luego de evaluar a 160 padres justo después del nacimiento de su primer bebé, a las seis semanas y a los seis meses, que los niveles de oxitocina en los padres no fueron distintos a los niveles observados en las madres.

Pese a que la liberación de oxitocina es provocada por el parto y la lactación en las mujeres, otros aspectos de la parentalidad sirven para estimular la liberación de esta hormona en los varones.

Una de las autoras del artículo, Ruth Feldman, apuntó que este descubrimiento "subraya la importancia de fomentar las interacciones padre-niñx inmediatamente después del parto a fin de activar el sistema neuro-hormonal que subyace en la creación de vínculos en los humanos".

O sea, lo que algunas personas presentan como la prueba suprema de que la mamá está biológicamente diseñada para ser la mejor encargada de ocuparse de su bebé es una falacia: los varones también están biológicamente diseñados para ello. Simplemente hay que darles la oportunidad. Y que ellos la quieran tomar.

Y como dije en otra entrada, nada impide a los varones intentar amamantar, o dejar que su bebé succione su pezón, para crear un lazo más profundo. O simplemente, tenerlx contra su piel.
"Viva Papá" de Ana von Rebeur
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domingo, 20 de marzo de 2011

Día Internacional contra el Acoso Callejero

Con mucho retraso, porque era hoy, hago circular esta información, acerca del Día Internacional contra al Acoso Callejero.

En realidad, lo que el sitio Atrevete/Hollaback alentaba a hacer para el día de hoy, se puede hacer en cualquier día, así que transmito la información de todos modos.

Algunas cosas que se pueden hacer para luchar contra los mal llamados "piropos", o más bien acoso callejero:
  1. Ir al sitio de Atrevete/Hollaback y contar sus historias de acoso callejero para romper el silencio.
  2. Animarse a responder a los acosadores. Sin ser agresivas y sin faltarles el respeto. No somos como ellos. Pueden encontrar algunos consejos sobre cómo responder aquí.
  3. Informar a la gente de su alrededor de su punto de vista acerca de lo que sienten y piensan sobre el acoso callejero. Debátanlo con aquellxs que piensan distinto.
También pueden bajar el siguiente material:

  • Panfletos para repartir:
  • Posters:
Poster 2: No es Romantico

Edit del 21: Una nota en el diario español El País sobre los piropos. ¡Se ve que el tema interesa!

Los hombres van a la guardería

Leo esta nota del diario La Nación: Los hombres van a la guardería en los centros comerciales, y pienso: "Uau, increíble, ¿¿hicieron guarderías en los centros comerciales para que los varones a los que no les gusta ir al shopping cuiden a lxs hijxs de la pareja??"

Pues no. ¡Las guarderías son para los varones mismos!
De acuerdo con una investigación de mercado encargada por Alto Palermo, nueve de cada diez mujeres disfruta ir de shopping. Sin embargo, el porcentaje cae abruptamente cuando se consulta a los hombres. Conscientes de este fenómeno, la desarrolladora Retco decidió incluir una guardería para hombres en el shopping que se prepara a inaugurar en agosto próximo, en la ciudad de Ushuaia.
Ya me parecía también... Qué ilusa que soy a veces...

Ahora, mi pregunta es si las mujeres a las que no nos gustan los shopping e ir de compras, como yo (¡lo odio! Estar en un lugar cerrado con tanta gente que lo único que hace es caminar despaciiiito mirando vidrieras me pone nerviosa), podrán acceder a esos espacios, o si estarán reservado a los varones...

martes, 15 de marzo de 2011

¿Más licencia por paternidad obligatoria en Francia?

Una posible buena noticia en Francia: la licencia por paternidad podría no solamente ser alargada, sino también volverse obligatoria. Así lo había sugerido la presidenta del MEDEF (Movimiento de Empresas de Francia, la organización patronal que reúne a 750.000 empresas), Laurence Parisot, con ocasión del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Y al parecer, el ministro del Trabajo, Xavier Bertrand, dijo estar de acuerdo, así como la ministra de Solidaridad, Roselyne Bachelot: "Permitiría acabar con la discriminación que existe en la empresa y con los estereotipos: los varones son tan capaces de ocuparse de sus hijos", consideró Bachelot, citada por la Agencia France Presse.

Dos grandes confederaciones sindicales, CFE-CGC y CFDT, recomiendan incluso una licencia por paternidad de dos meses.

Hoy en día, los padres en Francia pueden tomar 14 días de licencia cuando tienen un bebé, pero si bien la empresa no puede negarse a dárselos, no es obligatorio tomarse todo ese tiempo. Solamente dos tercios de los padres los toman, por temor a salirse de la norma y ser mal vistos por su empresa.

Al volverse la licencia obligatoria, disminuiría la discriminación laboral contra las mujeres, porque el nacimiento de un bebé significaría, para la empresa, una ausencia tanto de las mujeres como de los varones. Por lo tanto, ya no elegirían en prioridad a varones a la hora de una contratación.

En Francia, la diferencia de salario entre varones y mujeres alcanza un 27% y las mujeres son mayoritarias entre las personas que trabajan a tiempo parcial.

Me parece notable que haya sido con ocasión del 8 de marzo que la presidenta del MEDEF haya hecho esa propuesta: es una magnífica muestra de que el sexismo afecta tanto a mujeres como a varones y que resolver una discriminación contra un sexo tiene consecuencias benéficas para el otro: en este caso, es completamente discriminatorio que los varones tengan tan poco tiempo de licencia cuando tienen un bebé, porque si tienen que volver al trabajo enseguida, no pueden disfrutar de las primeras semanas de vida de su recién nacidx, no pueden crear un vínculo tan fusional con su bebé como sí lo puede hacer la mamá, no pueden estar tan presentes como les gustaría.

Y darles este derecho a crear un vínculo con su bebé ayudaría a luchar contra la discriminación laboral padecida por las mujeres. O sea, todxs ganan*.

¿Qué pasa en Argentina? Pues a contrapelo de lo esperable, muchas feministas  (aunque no todas, menos mal) aplaudieron una decisión de la provincia de Córdoba de alargar a seis meses la licencia por maternidad a las empleadas públicas de la provincia y a las docentes públicas y privadas. La licencia por partenidad, por su lado, pasó de dos a ocho días...

Yo creo que mientras no se alargue a al menos un mes obligatorio la licencia por paternidad, no se debería ni pensar en alargar la licencia por maternidad. Será muy bueno para alentar el amamantamiento, pero es completamente contraproducente para el derecho de las mujeres a largo plazo.

Ahora, otra pregunta que me hago es: en un país que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, ¿cómo determinan quién se toma seis meses y quién se toma ocho días? ¿Y por qué seguir haciendo esa discriminación? Incluso en caso de adopción, se hace una diferencia entre la licencia por maternidad y por paternidad. ¿Por qué esa diferencia, si en caso de adopción, la mujer no tiene que reponerse del parto ni amamanta, con lo cual el argumento biológico ya no existe?

*Igualmente, sabiendo que la propuesta de Francia viene del sector más reaccionario de la derecha, cuya meta es suprimir todos los derechos laborales, me pregunto por qué surge ahora, cuál es la razón oculta y dónde está la trampa...

sábado, 12 de marzo de 2011

Fiesta de la Vendimia machista

Por razones laborales, asistí la semana pasada a la tradicional Fiesta de la Vendimia en Mendoza. El acontecimiento gira alrededor de la elección, el desfile, la presentación y la coronación de la Reina y la Virreina de la Vendimia.

Foto: Agencia Mendoza
Son elegidas entre las Reinas de los distritos de Mendoza, que vienen a ser como las Miss locales, elegidas poco antes del inicio de la cosecha de uvas en esa región vitivinícola.

Históricamente, la Reina de la Vendimia era elegida entre las cosechadoras de uva. Una de las dueñas de la bodega Goyenechea, en San Rafael (250 km al sur de Mendoza) me comentaba que, en la década de los treinta, una cosechadora de ese lugar no había sido elegida reina porque poco antes de la elección, se había hecho manucura, y el jurado consideró que tenía manos demasiado suaves para ser cosechadora.

Hoy día, la elección es un simple concurso de belleza entre todas las mujeres que se anoten. Esto, por supuesto, ha provocado algunos dolores de cabeza a los organizadores, porque la Reina de la Vendimia pasa a ser como representante de la vitivinicultura mendocina (recibe un sueldo por un año y un auto...), y resulta que las chicas no saben cómo se llaman las principales cepas de Mendoza o son incapaces de hacer la diferencia entre un tanque de acero inoxidable y otro de cemento con epoxy... Dándose cuenta de eso, ahora les dan cursos sobre vitivinicultura y vinos...

Bueno, el hecho es que durante tres días, me sentí muy sola. No había casi nadie que considerara que esta fiesta es machista.

Hacer desfilar a mujeres como bellos objetos les parecía a todas y a todos una hermosa costumbre tradicional (que de tradicional ya no tiene nada, como acabo de explicar, pero en fin...). "¡Las chicas son tan lindas!", decían. Y las niñas de ocho, nueve años, miraban a las Reinas de la Vendimia con admiración total, como si hubieran estado delante de auténticas princesas, soñando seguramente con ser, algún días, admiradas como ellas por su cara y su simpática sonrisa.

Cuanto yo emitía alguna crítica, me decían lo típico de siempre: "Exagerás".

Y cuando preguntaba: "¿Y por qué no eligen también a un Rey de la Vendimia?", la contestación era unánime: "Para eso está la Fiesta de la Vendimia Gay".

En efecto, desde hace unos quince años, se organiza, luego de la tradicional Fiesta de la Vendimia, la versión gay (que en rigor se llama "Vendimia para todos" y a la que tendré el placer de asistir esta noche), en la que se eligen a un Rey y una Reina.

Ninguno se dio cuenta, al decirme eso, de que me confirmaban que la Fiesta de la Vendimia oficial está, por lo tanto, organizada por varones (heterosexuales) y para  varones (heterosexuales) en un mundo de varones (heterosexuales) que gira pura y exclusivamente alrededor del gusto de los varones (heterosexuales) en una sociedad falocéntrica (aunque apoyada por mujeres funcionales del sistema, por supuesto).

Yo hago una pregunta: ¿por qué, si un Rey de la Vendimia es para los gays, no se considera que la Reina de la Vendimia es para las lesbianas? ¿Por qué no puede haber un Rey de la Vendimia para las mujeres heterosexuales dentro de la Fiesta de la Vendimia oficial?

La respuesta es doble: primero, los hombres "de verdad" no pueden ser presentados como objetos sexuales. Los varones que se exhiben son necesariamente trolos, para trolos. Es evidente que mostrarse, exhibirse, es considerado denigrante. Y eso de ser denigrante está reservado a los gays... y a las mujeres. O sea, una categoría de personas ya denigradas por la sociedad.

Y segundo punto: las mujeres no deben mirar a los varones como objetos. Ellas no deben ser sujeto de deseo. Deben ser recatadas, no gustarles el sexo tanto como a los varones (pero lo suficiente como para satisfacerlos y saciar sus necesidades), y se difundieron las ridículas ideas de que 1) los varones no son tan lindos como las mujeres, o sea, no dignos de ser exhibidos y 2) a las mujeres no les gusta mirar tanto como a los varones: ellas están más en el sentimiento y la admiración de la belleza interna (o de lo abultada que es la billetera).

Si ellas fueran sujetos de deseo, los papeles estarían invertidos, y todo mal.

Es decir, cuando las mujeres se exhiben, lo hacen en un mundo de varones heterosexuales que cosifican a las mujeres.

Cuando son los varones los cosificados, sólo pueden serlo por y para otros varones, nunca por mujeres heterosexuales.

Ergo: mujer, si querés ver a tipos lindos exhibidos como objetos, andá a la Fiesta de la Vendimia Gay.

Esto nos lleva a un tema que trataré en otra entrada: ¿está bien que las mujeres quieran ver a los varones como objetos? ¿Es necesario nivelar hacia abajo para mostrar a qué punto algo puede ser denigrante? Yo todavía no tengo la respuesta. Lo que sí sé es que la Fiesta de la Vendimia es claramente una manifestación de la sociedad patriarcal.

(Y encima en la noche previa a la celebración, el invitado de honor era Cacho Castaña. Un cantante impresentable que tiene un tema que dice: "Si te agarro con otro te mato / te doy una paliza y después me escapo"... Todo un símbolo)
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martes, 1 de marzo de 2011

Pensado para mamás

El sexismo se esconde también en la letra chica. Hete aquí un paquete de toallitas húmedas para bebés de la marca Johnson's. En el dorso del paquete nos explican que, "pensando en las mamás, Johnson's baby ofrece el sistema Saca Fácil, por el cual las toallas húmedas/pañitos son cuidadosamente colocados de modo tal que puedan ser retirados fácilmente y con rapidez".

O sea, los papás nunca cambian pañales.


¿O es que los papás no necesitan el sistema Saca Fácil porque ellos son mucho más hábiles que las mamás y no necesitan esas tonterías?

No sé, habrá que preguntar a Johnson's.

sábado, 26 de febrero de 2011

¡ 100.000 !

Es el número de visitas que he recibido desde el inicio de este blog, allá por el 2007. El aumento de visitas es exponencial, dado que las primeras 50.000 visitas fueron en casi dos años y medio, y las otras 50.000, en 11 meses.

Y desde entonces, mi blog también pasó del quinto al tercer lugar (luego de haber estado un tiempo en el segundo) en el sitio Los Mejores Blogs Argentinos. Con un empujoncito, ¡puede llegar al primer lugar!

Agradezco a todas y todos lxs que visitan mis blog, dejen o no comentarios. También agradezco a todas y todos lxs que dejan comentarios agresivos e insultantes que, por supuesto, no valido: se nota que no lxs dejo indiferentes, porque no dejan de volver y volver... Y su visita permite que mi blog sea mejor referenciado en Google. Así que a ellxs también, gracias.

Gracias también a lxs autores de los otros blogs sobre sexismo que ayudan a cambiar las cosas. No conozco a todxs y probablemente me olvide de muchxs, pero pienso en lxs creadores de Exocitosis, Mejoremos la educación. Mejoremos nuestro futuro, Holla back, Universo Quimérico, Masculinidades en deconstrucción, Desobediencia y Felicidad, Sexismo Publicitario, Sexismo e Misoginia, y tantos otros blogs de los que me olvido o que no conozco.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Cómo se nota que es una nena...

Miren bien estas dos caras. ¿Quién es el varón? ¿Y quién es la mujer?

Apuesto a que respondieron que la mujer es la de la izquierda, y el varón el de la derecha.

En realidad, se trata de la misma persona y de la misma foto. Sólo que la imagen de la izquierda está un poco más contrastada que la otra.

Esta es otra prueba de que la atribución del género es completamente cultural, no real. Como tantas otras cosas que nos parecen naturalizadas, y en realidad dependen de los estímulos que recibimos, la sociedad en la que nacemos.

Me hace pensar que muchas gente cree que ya se puede decir si un bebé de unos pocos meses es varón o mujer. En realidad, a esa edad, las diferencias físicas en la morfología y la cara (excepto en los órganos genitales, claro) no se notan. Los niveles de hormonas no se han diferenciado.

Eso sí: a las nenas se les pone aritos, se les pone moños en su incipiente cabello, se las viste con faldas y vestidos, y colores como el rosa o el violeta, el rojo o verde clarito.

A los varones, nada de aritos ni joyas ni adornos, a lo simple nomás (como luego será en la vida: las mujeres se pasarán su vida adornándose, subrayando lo más posible que son mujeres, diferenciándose, y los varones serán lo más naturales posible), se les viste con remeritas y bermudas, con colores como el azul, el beige, el marrón, el gris, el verde.
 
Si se agarrara al mismo bebé y, por un lado, se lo visitera como una nena y, luego, como un nene, nadie podría hacer la diferencia, y todxs caerían en la trampa de atribuir el sexo de acuerdo al atuendo y la apariencia dada por adultxs.

Pero muchxs asegurarán, convencidos de lo que dicen, que "ya se nota que es mujercita" o "varoncito"...

sábado, 19 de febrero de 2011

Una nota sobre los piropos, el acoso callejero y el sexismo en Tiempo Argentino

El diario Tiempo Argentino acaba de publicar una excelente nota acerca del revuelo que se armó en Internet (en mi blog, el de Holla Back, el grupo de Facebook, el blog de Exocitosis...) con el cartel de Coca-Cola y los piropos:


Me alegro mucho, no solamente de que se cite a mi blog, por supuesto, sino sobre todo de que se hable en un medio nacional de temas de sexismo cotidiano.

Así que agradezco mucho a su autora, Lucía Álvarez.

Ojalá con este tipo de notas cada vez más gente abra los ojos sobre el sexismo de todos los días.

La genialidad es masculina

Hace unos meses, recibí un comentario que no validé porque me pareció ofensivo. Sin embargo, me parece que refleja lo que muchas personas siguen pensando acerca de las diferencias entre hombres y mujeres:
Yo escucho el "sueño de amor" de Frank Lizst, y me digo: "Esto podrìa escribirlo una mujer?".
No. De ninguna manera, mujer. Sigue participando. Sigue aprovechándote de la única ventaja que la vida te ha dado : Ser madre.
No quieres serlo? No sirves.
Más allá de la estupidez manifiesta de la persona que escribió esto (me encanta cuando tipos tontos de remate hablan de la incapacidad de las mujeres...), me recordó conversaciones que tuve con muchos jóvenes que apenas tienen educación y cero cultura general, y ven la realidad sin pasar por el filtro del conocimiento: hay más hombres genios que mujeres genias.

Y lo peor de todo, es que me topé con personas mucho más educadas y mucho más inteligentes, que tenían más o menos el mismo discurso: la genialidad es masculina, prueba está que los mayores inventores, científicos, músicos, escritores, artistas, son varones. Y su corrolaria: los hombres están hechos para tareas nobles, creativas, intelectuales, y las mujeres, para tareas más terrenales y reproductivas

Esas personas no le tienen miedo a la contradicción: por un lado consideran que ser sensible es una cualidad femenina, pero por el otro sostienen que una mujer nunca podría haber creado "El sueño de amor" de Franz Liszt (y de paso corrijo la ortografía del nombre).

Para esas personas, algunos datos para tomar en cuenta:

Durante mucho tiempo, y estamos hablando de hasta hace solamente cien años, la educación fue vedada a las mujeres. No podían ir a la escuela ni a las universidades.

Cuando se empezaron a incorporar las niñas a la educación, fue para enseñarles a ser buenas esposas. Por ejemplo, en España, a principios del siglo XIX, se establecen escuelas públicas, "en que se enseñe a la niñas a leer y a escribir, y a las adultas las labores y habilidades propias de su sexo". La idea es formar buenas madres de familia con buenos valores morales.

En 1857, la ley Moyano, en vigor hasta 1970, precisaba todavía:

"En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se omitirán los estudios de que tratan el párrafo sexo del artº 2º ["Breves nociones de Agricultura, Industria y Comercio"] y los párrafos primero y tercero del artº 4º ["Principios de Geometría, de Dibujo lineal y de Agrimensura" y "Nociones generales de Física y de Historia Natural"], reemplazándose con:
Primero. Labores propias del sexo
Segundo. Elementos de Dibujo aplicado a las mismas labores
Tercero. Ligeras nociones de Higiene doméstica"

Repito que esa ley estuvo en vigor hasta 1970.

Para la Iglesia católica, el fin de la educación de las mujeres era únicamente en pos de la cohesión de la familia.

Las mujeres han sido mantenidas en la ignorancia durante siglos, hasta hace muy poco tiempo, limitando su educación a las "labores propias de su sexo", es decir, las tareas domésticas y el cuidado de lxs niñxs. Y hoy en día, hay gente que tienen el cinismo de decir que el problema con las mujeres, es que no han estado a la altura de los varones en cuanto a descubrimientos científicos, inventos o creación...

Para resumir, es un poco como si se reprochara a lxs esclavxs negrxs no haber sido capaces de hacer otra cosa que cosechar la caña (bueno, seguro que existió gente para pensar eso).

Hoy en día, aunque las mujeres ya puedan ir a la escuela, a la universidad o votar (hablo de los países occidentales, claro, no es el caso en todo el mundo), las dificultades siguen siendo mayores para ellas que para ellos en el mundo laboral. Por la eterna discriminación sexual, pero también por los estereotipos restrictivos, las presiones que las mujeres siguen recibiendo para ser lindas, coquetas, "femeninas" (y que insume un tiempo valioso, tiempo que los varones tienen para desarrollar su genialidad), y por el hecho de que las tareas domésticas y la crianza de lxs hijxs sigue recayendo sobre ellas en gran medida.

Las mujeres representan más del 55% de lxs estudiantes en la universidad. O sea, tienen hoy día el mismo nivel de educación que los varones. Se podría pensar, entonces, que en el mundo laboral, la paridad continúa. Sin embargo, no es el caso. El buen desempeño en la universidad no garantiza que las mujeres tengan acceso a los mismos trabajos y tengan las mismas carreras que los varones, por las desigualdades de condiciones.

Está comprobadísimo que casarse y tener hijxs beneficia la carrera de los varones, y traba, frena y dificulta la de las mujeres.

Para un varón, está bien visto en su empresa que tenga una familia: demuestra que es alguien estable, responsable, maduro. Para una mujer, es la cuasi garantía de que no progresará en la empresa y en su profesión, porque lxs empleadores supondrán que se ausentará más seguido, pedirá licencias por maternidad y no rendirá como un varón.

Y por supuesto, y por todas estas razones, los varones ganan más que las mujeres.

En todo caso, aquí tienen una lista de mujeres escritoras por nacionalidad. Y aquí, de mujeres científicas (ambas en inglés).

Porque ése es otro tema: las pocas mujeres que lograron sobreponerse a las dificultades y desarrollar su genialidad no han tenido el lugar que se merecían en las clases de historia, literatura o arte. Siempre se ha privilegiado a los autores masculinos, por ejemplo. Los autores femeninos están catalogados, como mucho, en la categoría "literatura femenina", como si hubiera un solo tipo de mujer y un solo estilo femenino (por eso me revientan los ciclos "las mujeres y el cine" o "la literatura femenina", como si pudiera haber un ciclo "los varones y el cine"... Esta es otra prueba de que los varones son la norma, lo general, y las mujeres, lo satelital, lo "otro", la alteridad).

Por último, dejo la palabra a Simone de Beauvoir (una escritora de la que muchas veces se dijo que era más genial que su pareja, Jean-Paul Sartre, pero por supuesto, él es mucho más conocido que ella), en su monumental obra El Segundo Sexo (1947), que sentó las bases del feminismo moderno:
Los logros personales son casi imposibles en las categorías humanas a las que se mantiene colectivamente en una situación inferior. "¿Adónde se supone que podemos ir con esas faldas?", preguntaba Marie Bashkirtseff. Y Stendhal: "Todos los genios que nacen mujer están perdidos para la dicha del público". A decir verdad, no se nace genio: se hace; y la condición femenina hizo que hasta ahora este devenir fuera imposible.

Los antifeministas sacen del análisis de la historia dos argumentos contradictorios: 1º las mujeres  no han creado nunca nada grande; 2º la situación de la mujer nunca ha impedido el desarrollo de grandes personalidades femeninas. En esas dos afirmaciones hay mala fe; los logros de algunas privilegiadas no compensan ni excusan el rebajamiento sistemático de su nivel colectivo; y el hecho de que estos logros sean escasos y limitados prueba precisamente que las circunstancias les fueron desfavorables. Como lo dijeron Christine de Pisan, Poulain de la Barre, Condorcet, Stuart Mill, Stendhal, la mujer nunca tuvo oportunidades en ningún campo. Por eso hoy, muchas reclaman un nuevo estatus; y nuevamente, su reivindicación no es el ser exaltadas en su femeneidad: quieren que en ellas mismas como en el conjunto de la humanidad la trascendencia se imponga sobre la inmanencia; quieren por fin que se les otorguen los derechos abstractos y las posibilidades concretas sin la conjugación de los cuales la libertad sólo es una mistificación (*). Esta voluntad está camino a cumplirse. Pero el período que estamos atravesando es un período de transición; este mundo que siempre perteneció a los varones todavía está entre sus manos; las instituciones y los valores de la civilización patriarcal sobreviven en gran parte. Los derechos abstractos están lejos de serles reconocidos a las mujeres en todos lados: en Suiza, siguen sin poder votar; en Francia, la ley de 1942 mantiene bajo una forma atenuada las prerrogativas del esposo. Y los derechos abstractos, lo acabamos de decir, nunca fueron suficientes para garantizar que la mujer pueda tener una toma concreta del mundo: entre los dos sexos, aún no hay hoy en día una verdadera igualdad.

(*)Aquí también los antifeministas juegan con un equívoco. De pronto, y desconsiderando la libertad abstracta, se exaltan acerca del gran papel concreto que la mujer sometida puede desempeñar en este mundo: ¿qué es lo que reclama? Pero, del mismo modo, desconocen el hecho de que la licencia negativa no abre ninguna posibilidad concreta, y reprochan a las mujeres abstractamente liberadas el no haber demostrado lo suyo.

(Más de este texto aquí)
Este texto fue publicado en 1949. Desde entonces, las mujeres han obtenido el derecho de voto, las leyes que subordinaban a las mujeres a sus esposos han desaparecido. Pero si bien la discriminación ya no es legal, sigue existiendo de hecho. Estamos lejos, muy lejos, de haber alcanzado la igualdad que Simone de Beauvoir ansiaba tanto hace 60 años...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Un sitio para denunciar el acoso callejero

A las mujeres, aseguran algunxs como en la nefasta publicidad de Coca-Cola, nos encanta que nos piropeen. Y es cierto. A algunas mujeres, que creen que la mirada masculina es imprescindible para sentirse plenas, les encantan esos ruiditos tipo "tch-tch-tch", esos silbidos que se parecen a la manera en que llamamos a los perros, esas consideraciones salaces sobre nuestros atributos, y otros románticos comentarios tipo "chupamela toda, perra".

Pero muchas mujeres han abierto los ojos sobre lo que significan realmente los piropos: terrorismo psicológico, acoso, objetización de la mujer. Participan en la idea de que la calle es un lugar inseguro para una mujer sola.

Algunas de esas mujeres que se hartaron de ser tratadas como vaginas con patas que tienen necesariamente que sentirse alagadas por las miradas y los comentarios libidinosos de algunos varones, han abierto un sitio en Internet, End street harrasment ("paremos el acoso callejero"), que se ha transformado en un blog en el que cualquier mujer puede enviar su propia experiencia.

El sitio se llama Holla back e invito a todas las que padecieron acoso callejero a subir su testimonio y si la tienen, ¡su técnica para reaccionar!

Allí relaté el mío:
"La primera vez que me “piropearon”, yo tenía 12 años recién cumplidos. Era muy nena, muy inocente, y recuerdo haberme sentido muy incómoda, y haberme sentido culpable por lo que me habían dicho.

Había ido a la esquina de mi casa a comprar un helado en cucurucho. Volvía a mi casa lamiendo mi helado, cuando un hombre de unos 60 años me siguió y me empezó a preguntar: “¿Es rico ese helado? ¡Qué lindo cómo lo chupás!”

Me sentí muy culpable de estar chupando un helado, porque aunque ni sabía que existía la felatio, entendí la alusión sexual y pensé claramente que yo había provocado eso.

Nunca más en mi vida pude comer un helado en cucurucho sin tener esa sensación de estar provocando a los hombres…"
¿Cuál es la importancia de testimoniar? En el sitio lo explican:
"El acoso en las calles nos ha enseñado a guardar silencio, pero eso puede cambiar. No debemos de tolerar el acoso en nuestras casas, en el trabajo ni en la escuela; y por eso mismo no lo vamos a tolerar en las calles. Al contar tu historia conviertes una experiencia aislante y solitaria en una que se comparte. Esto hace que la atención deje de estar puesta en ti y sea puesta en el acosador. Y finalmente, te vuelves parte de una comunidad mundial que te apoya."
Por último, un toque de humor con algo encontrado en el grupo de Facebook "No al acoso callejero o "piropos" (violencia verbal a las mujeres)":

domingo, 13 de febrero de 2011

Coca-Cola promueve la violencia contra las mujeres

Estoy cansada. Muy cansada. Este blog es una gota de agua en un océano de machismo.

A mi pequeño nivel, con mis pequeños medios, alcanzando a unos pocos centenares de personas por día,  y junto con otras pocas personas como yo (entre ellas, algunas han abierto un sitio contra el acoso callejero del que hablaré en otra entrada), trato de hacer entender que los piropos proferidos en la calle por desconocidos no son un homenaje, sino una agresión, trato de abrir los ojos de las mujeres, para que dejen de pensar que la mirada de los varones es lo que las define, que dejen de esperar siempre una aprobación masculina, que se hagan valer por ellas mismas y más allá de sus atributos físicos, que se den cuenta de que los piropos son agresiones verbales, de que sus autores nos tratan como un pedazo de carne con patas.......

......y de repente, viene una ola enorme, gigante, como un tsunami, que arrasa con todo, se lleva puesto la pulga insignificante que soy... un gigante llamado Coca-Cola, y que empapela la ciudad con estos carteles:

Foto encontrada en http://buenosaires.ihollaback.org/
¿Qué puedo hacer contra tamaño gigante, que tiene todos los medios para que millones y millones de hombres, mujeres, niñxs, vean ese mensaje todos los días y crean que sí, efectivamente, qué lindo que es no poder pasar delante de una obra sin que te digan de todo, lo más tierno de ese todo siendo "vení mamita que te chupo toda"?

¿Con qué derecho hablan en nombre de las mujeres con esa primera persona del plural que parece abarcarnos a todas?

Admiren, además, con qué nos apunta el "angelito" con casco y bigote: con una hermosa llave inglesa. ¿Para golpearnos más fuerte?

La verdad, la verdad... estoy cansada.

Si, en una de esas, tienen ganas de explicar a Coca-Cola todo lo que opinan al respecto de esta campaña, pueden dejar un mensaje, pero ojo, el camino es un poco complicado.
Primero tienen que ir aquí.
En esa página, cliquear en "Ask Coca-Cola", arriba a la izquierda.
Se abre una ventana, y ahí tienen que cliquear sobre "Contact Us", abajo a la derecha.
Se abre otra ventana, donde pueden dejar su comentario.
No dejen de hacerlo: las marcas saben que por una persona que escribe, hay cien más que opinan lo mismo pero no se toman la molestia de expresarlo.

PD: acabo de ver que otra bloguera retomó la noticia en su blog justo antes de que publicara en el mío, casi con el mismo título, ¡como si nos hubiéramos concertado! Al menos, me hace sentir que no estamos solas...

sábado, 12 de febrero de 2011

La vacuna contra el VPH, un gran negocio

Hace unos días, la Presidencia de la Nación argentina anunció con bombos y platillos que se incluiría, en el calendario oficial de vacunas y para las niñas a partir de 11 años, la vacuna contra el VPH (virus de papiloma humano). Esto quiere decir que la vacuna será obligatoria y gratuita para todas las niñas de 11 años.

Este virus provoca la inmensa mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero (casi el 100%).

Se trata de un virus extremadamente contagioso, por vía sexual principalmente, pero no solamente (también se puede contraer el virus intercambiando toallas, por ejemplo), con el que el 90% de la población ha estado en contacto alguna vez en su vida, y que tiene más de cien cepas distintas. Solamente unas quince son oncógenas (pueden provocar cáncer).

Las otras provocan verrugas en la piel, las mucosas, etc., y aparte de ser antiestéticas o molestas, no son peligrosas. Se sacan con distintos métodos como ácido tricloroacético, láser o crioterapia (las lesiones provocadas por cepas oncógenas se tratan de la misma manera).

Esta vacuna, dijo Cristina Fernández, citada por el diario La Nación, debería "permitir que con el tiempo se elimine en un 98 por ciento el cáncer producido por el VPH". Perfil, por su lado, la cita diciendo que permitirá "que con el tiempo se pueda eliminar" el virus, que en "98 o 99 por ciento de los casos produce cáncer".

Esta última frase es un poco más acertada, pero en ambos casos, se trata, lisa y llanamente, de una mentira total y absoluta.

En ningún caso la vacuna permitirá eliminar el virus. Ni en un 98%, ni en un 90%, ni en un 80%.

Una de las dos vacunas existentes en el mercado sólo protege contra cuatro cepas oncógenas. La otra, sólo contra dos. Quiere decir que, aún vacunadas con la vacuna que protege contra cuatro cepas, las mujeres se podrán contagiar con las otras cepas oncógenas. Sólo estarán cubiertas en un 70% más o menos.

Pero al recibir la vacuna, es muy probable que esas chicas piensen que están protegidas y no se hagan los controles necesarios (papanicolau -citología- y colposcopía) para verificar que no se hayan contagiado con las otras cepas. Y es posible que tampoco se cuiden con preservativos ("total, estoy protegida"), con lo cual aumentarán los casos de otras enfermedades sexualmente transmisibles (ETS) y los embarazos no deseados.

La inclusión de esta vacuna en el calendario oficial es un debate en muchos países. Por ahora, pocos la han incluido (sólo Estados Unidos, España, Reino Unido y Panamá), precisamente por ese problema.

También hay muchas dudas acerca de sus efectos colaterales. Y tampoco se sabe cuánto tiempo dura el efecto de la vacuna. Si se vacunan chicas de 11 años, es muy probable que habrá que hacer refuerzos regularmente, y tampoco se conocen los efectos de los refuerzos, ni cuándo hay que darlos, ni nada por el estilo.

En los países nórdicos, se ha logrado bajar la tasa de incidencia de cáncer de cuello del útero a casi el 0%, mucho antes de que apareciera la vacuna, con campañas adecuadas de prevención por el método ultra sencillo de papanicolau y colposcopía regulares.

Con un pap por año, no hay manera de desarrollar el cáncer: desde el momento en que aparecen los primeros síntomas hasta el cáncer, pueden pasar muchos años. O sea que haciéndose una citología todos los años, y tratando los síntomas cuando aparecen, es prácticamente imposible desarrollar un cáncer.

Pero claro, con eso no hacemos negocios con un laboratorio que gana fortunas con una vacuna (las tres dosis salen 3000 pesos)...

Es mucho más fácil, y redituable políticamente (aunque es posible que el Gobierno lo haya hecho por ignorancia, influenciados por poderosísimos laboratorios que tienen toda la plata necesaria para hacer lobbying), anunciar que la vacuna será gratuita y que con eso nos libraremos del cáncer del cuello de útero (mortal solamente en el 0,3% de los casos), que hacer campañas y seguimientos adecuados para que todas las mujeres que iniciaron su vida sexual se hagan un papanicolau y una colposcopía regularmente (procedimientos sencillos y, sobre todo, muy baratos... mucho más baratos que cualquiera de esas vacunas).

Para más información, les recomiendo esta lectura y esta otra.

PD escrito un poco más tarde: me doy cuenta de que hay algo que expliqué mal: las cepas oncógenas del virus no producen cáncer en el 98% de los casos. Por el contrario, en la inmensa mayoría de los casos, el sistema inmunológico de las mujeres elimina el virus y ni se enteran de que lo tuvieron alguna vez. Son muy poquitos los casos en que se producen lesiones, y, como lo dije antes, hacen falta muchos años antes de que se vuelvan cancerosas. Pero visiblemente, el dinero está, ya que esa campaña masiva va a costar una verdadera fortuna al Estado.
Lo único bueno de la vacunación (obviando los posibles efectos colaterales, sobre los que, insisto, no se sabe nada), sería si viniera acompañada por una agresiva campaña para que las mujeres se hagan citologías regularmente. Tengo mis serias dudas al respecto...

jueves, 10 de febrero de 2011

¿Qué de las mujeres en Egipto?

Parece que en las multitudinarias manifestaciones en Egipto, las mujeres también salieron a la calle, a pedir por más democracia.

No sé bien si lo van a conseguir, pero de algo estoy segura: no habrá real democracia sin libertad e igualdad para las mujeres, garantizadas en la Constitución.

Pero por ello mismo, me preocupo. Luego de esta revuelta popular, ¿el derecho de las mujeres será reconocido en la Constitución? ¿O sucederá como en Irán en 1979 y retrocederá?

Estoy escuchando aquí y allá que la Hermandad Musulmana es un grupo "moderado". ¿Moderado con quién? Seguramente no con las mujeres. Aseguran que, si llegan al poder, no obligarán a las mujeres a llevar el velo. Todo bien con esa promesa. Pero yo no les creo nada. Fueron más que evasivos a la hora de hablar del papel de las mujeres en la sociedad. Y su historial no habla demasiado de un grupo muy igualitario que digamos.

Entonces tengo miedo. Tengo miedo a que los poderes religiosos y sectarios recuperen la rebelión popular y, como sucedió en Irán, los derechos de las mujeres retrocedan drásticamente con la imposición de la charia, la ley islámica.

Ojalá no suceda. Ojalá sea yo la pesimista de siempre. Ojalá el tiempo y las circunstancias me muestren lo equivocada que estaba.

Pero por ahora, tengo miedo.
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sábado, 5 de febrero de 2011

Sin penetración, no hay sexo

El machismo se cuela hasta en la manera en que hacemos el amor. Desde el vamos, muchas veces, escucho que el hombre le hace el amor a la mujer.

¿Y la mujer, mientras tanto, qué? ¿Mira el techo? ¿Recibe pasivamente?

Esta imagen del hombre activo y de la mujer pasiva, amén de ser totalmente falsa, marca cómo vemos las relaciones entre varones y mujeres.

Preciso que me limito en esta entrada a las relaciones heterosexuales.

¿Por qué es mentira que en una relación sexual el hombre es activo y la mujer pasiva? Pues primero, porque no veo por qué lo activo sería la penetración y lo pasivo sería la recepción. En algunas sociedades, se considera que la mujer "traga" el sexo del varón, con lo cual es ella la que tiene el papel activo, y el varón es el que es pasivo (tragado).

Pero sobre todo, porque da una idea completamente falocentrista (centrada en el falo) de la relación, en que la penetración vendría a ser el centro, la meta, lo principal de una relación sexual.

De hecho, ¿no se habla de "preliminares"? La palabra "preliminar" significa: "Que sirve de preámbulo o proemio para tratar sólidamente una materia". O sea, los preliminares preparan para la "materia" de la relación, es decir, la penetración.

Pone el pene en el centro de la relación, con una hipocresía raramente vista: se llega a pensar que si no hay penetración, no hay relación. Así es como Bill Clinton afirmó lo más pancho que no había tenido relaciones sexuales con Monica Lewinsky, porque se trataba "sólo" de una felatio.

Así, mucha gente cree que se es infiel sólo a partir del momento en que hubo penetración vaginal con el pene. Si solamente hubo palabras de amor, juegos de seducción, besos o caricias, aunque fueran de carácter sexual, entonces se considera que no hubo infidelidad. En dos oportunidades, me he enterado de que me habían metido los cuernos, pero en ambas se justificaron diciendo: "Técnicamente, no pasó nada". Traducción: "no hubo penetración, o sea que en realidad no te fui infiel".

Para mí, sí hubo infidelidad. Pero peor aún: hubo hipocresía.

Yo considero que la fidelidad no tiene nada que ver con la penetración de la vagina por el pene. Se puede ser infiel de mil maneras posibles: con una cena, con un beso, con una mirada, con una intención. Se puede llegar a tener más intimidad en una cena que en una cama.

Yo en lo personal no le doy ninguna importancia a la fidelidad sexual. Sí a la honestidad, a la lealtad. Nadie, en su sano juicio, puede jurar serle fiel a otra persona, porque considero que con un pensamiento ya se es infiel. Lo que sí se puede es ser leal, honesto, transparente.

De hecho, mucha gente que pone la fidelidad por encima de todo termina siendo infiel (por lo general, les importa más la fidelidad de la otra persona que la suya propia). Eso sí, asegurando hipócritamente que "técnicamente, no pasó nada".

Volviendo al tema de la entrada: claro que la gente que cree que el sexo se resume a la penetración puede llegar a tener mil historias con otras personas que su pareja, con la consciencia perfectamente limpia: yo no penetré/no fui penetrada, entonces fui fiel.

¡Cuánto falocentrismo! Da la idea de que sin pene, no hay sexo, no hay placer. Que sin eso, ninguna mujer puede gozar. Así es como, para una mujer resentida, se le recomienda "una buena cogida", como si el pene fuera a alegrarla como para sacarle la amargura, o a calmarla. Se le da al pene facultades cuasi mágicas. Y por supuesto, no se entiende que dos mujeres tengan sexo no solamente sin pene, sino que también sin penetración.

En el imaginario porno, una mujer que se masturba se introduce toda clase de objetos en la vagina o el ano, todos más grandes los unos que los otros, como sucedáneo del pene, cuando la realidad es que la inmensa mayoría de las mujeres se masturba acariciándose simplemente el clítoris, sin siquiera rozar la vagina (*).

El día en que varones y mujeres (porque la ignorancia está en los dos lados, como casi siempre, y muchas mujeres creen que sin penetración la relación está incompleta) entiendan que podemos gozar  también sin penetración, no solamente las relaciones sexuales serán mucho más variadas, divertidas, creativas y gozosas: también se evitará que los varones que tienen problemas de erección o de eyaculación precoz la pasen mal, se sientan disminuidos, inútiles en la cama y fracasados.

(*) Recuerdo que sólo el 30% de las mujeres tiene orgasmos con penetración sin estimulación de la parte externa del clítoris (preciso "externa", porque en la penetración, lo que se estimula en realidad es la parte interna del clítoris, o sea que incluso los orgasmos llamados "vaginales" son en realidad orgasmos "clitoridianos", ya que la vagina sólo es sensible en el primer tercio). La totalidad de los varones a los que he contado eso me contestaron: "Mentira, conmigo todas gozaron". Lamento decepcionarlos: es muy probable que muchas fingieran y que ellos fueran incapaces de darse cuenta. Con lo fácil que es fingir un orgasmo:



Edit del 07/02: Una lectora de mi blog, Geli, envió un enlace a una nota de la revista Ohlalá!, que se llama "Matrimonios no consumados: cuando no hay sexo en la pareja", en la que nos enteramos de cosas maravillosas:
- el sexo sin penetración... pues como dice el título de esta entrada, no es sexo
- aunque haya orgasmo, se considera que no hubo relación "completa"
- la "no penetración" es un trastorno que hay que resolver yendo al médico
- el "matrimonio no consumado" (es decir, la no penetración) debería ser considerado una entidad clínica aparte.

Una joyita de falocentrismo.