miércoles, 28 de abril de 2010

Matrimonio para todas y todos!

El Congreso Nacional argentino ya abrió sus puertas para el que será un día histórico para nuestra sociedad. Todo indica que hoy los legisladores de la Argentina darán un mayoritario SÍ a la Igualdad. Traspasando fronteras políticas, diputados de todos los sectores respaldarán nuestro reclamo. ¡Y es fundamental que estés ahí, demostrando que el Pueblo también apoya el Matrimonio para Todas y Todos!

- Presentate en el Congreso (Entre Ríos y Rivadavia) con tu DNI para asistir en vivo y en directo al debate y votación de la Ley de Igualdad. No te pierdas la oportunidad de ser parte de un día que quedará en la historia!!

- Si no podés estar ahí durante el día, te esperamos a partir de las 17 hs en la calle frente al Congreso para esperar y festejar entre todos la esperada Media Sanción.

- Reenviá la invitación a todos tus contactos de Facebook y de email. ¡Postala en tu muro!

- Te proponemos que durante el día de hoy adoptes la imagen de la Igualdad para tu perfil, demostrando tu apoyo a la ley contra la discriminación.

¡Venite! Que la Igualdad te llama, y no te lo podés perder.

viernes, 23 de abril de 2010

La sacralización de la maternidad

Lo extraordinario de las mujeres, dicen por ahí, es que dan la vida. Pueden llevar nueve meses una vida dentro de su cuerpo, crear de la nada un nuevo ser humano. Desde siempre se ha sacralizado esa función biológica, o se la ha demonizado. En todo caso, se la ha querido controlar y dominar, y ésa es una de las razones fundamentales del machismo: los varones han buscado a toda costa dominar ese poder increíble que tienen las mujeres de reproducirse a sí mismas, y además de reproducir a los varones.

Bien.

El tema es que ya no estamos en la edad de piedra, a esta altura sabemos que sin espermatozoide, no hay vida humana que valga, o sea, no son las mujeres las que crean la vida "de la nada", sino que es la especie humana en su conjunto la que lo hace. El hecho de que esa vida humana, creada a partir de un espermatozoide y de un óvulo (cosa que las personas que sacralizan la maternidad y ponen a las mujeres en un pedestal por ser "dadoras de vida", tienden a olvidar), se desarrolle dentro del cuerpo femenino es, podría decir, circunstancial.

Nunca entendí que se respete a las mujeres "porque dan la vida" o porque "son madres".  Yo creo que hay que respetar a las mujeres porque son seres humanos como cualquier otro. No porque "dan la vida". Porque entonces, ¿qué hacemos con las mujeres estériles o que no tuvieron hijxs? ¿Se deja de respetarlas?

Nuevamente, las mujeres no "dan la vida": simplemente incuban durante nueve meses a un ser humano creado con la colaboración activa (aunque bastante acotada) de un varón.

Un embarazo y un parto no transforman a la mujer en un ser especial. Las mujeres más tontas, más idiotas, más malas, más necias, más violentas, más sádicas, más incapaces de ternura y de amor y más egoístas son capaces de embarazarse y dar a luz. Y eso no les hace acreedoras de ninguna sabiduría, ninguna bondad, ningúna cualidad especiales.

El embarazo no es nada mágico: es una función biológica, como respirar o hacer pis. Una mujer no tiene que hacer nada en especial para que se desarrolle el feto: simplemente, respirar, alimentarse, beber, o sea, mantenerse en vida, y esperar que la naturaleza siga su curso. No requiere ningún esfuerzo ni intelectual ni físico, más allá de las molestias propias del embarazo y el parto, no se exige ninguna cualidad, ninguna capacidad especial. Una mujer podría sentarse durante nueve meses sin hacer absolutamente nada además de cuidarse a ella, y el bebé crecería igual.

Ahora, ¿es esa función irremplazable?

Pues no. Muchas experiencias se están haciendo en este mismo momento para crear úteros artificiales. Por ahora, se especula que en unos diez años, podrán existir úteros cuyo fin será mantener con vida bebés prematuros. Pero se considera que algún día, sí se podrá gestar completamente un feto en un útero artificial.

Alguna gente lo ve como una abominación. Incluso, algunas feministas consideran que es otra manipulación del patriarcado para sacar a las mujeres ese "privilegio" que tienen de embarazarse y dar a luz.

Yo no lo veo así. Primero, porque la existencia de esos úteros no impedirá que las mujeres que quieran pasar por la experiencia del embarazo y el parto puedan hacerlo. Y además, porque algunas mujeres sí quieren hijxs, pero no quieren vivir esa experiencia biológica. ¿Por qué? Pues tendrán sus razones,  muy válidas, como las que sí quieren vivirla.

Ya escucho las críticas acerbas: son egoístas, piensan en ellas antes de pensar en su bebé, no quieren embarazarse solamente porque no quieren engordar, si no están dispuestas a tener algunas estrías por su bebé, entonces mejor no lo tengan, darles un útero a ellas es como tirarles rosas a un chancho, etc. etc. etc. Voces muchas veces procedentes de varones, que hablan desde la comodidad de aquel que sabe que nunca tendrá que pasar por esa experiencia, nunca tendrá que sufrir dolores, molestias, náuseas, estrías, hemorroides, desgarros, episiotomías y prolapsos, y nunca se sentaron a pensar si realmente les gustaría pasar por esa experiencia.

Voces directamente sacadas de la Biblia y del "parirás con dolor", que sigue asociando mujer a sacrificio, dolor y abnegación en la maternidad, cual Virgen que sacrifica su vida para su sagrado hijo. ¿Cuánta gente considera que si parís por cesárea o con epidural, no parís realmente porque no sentiste los dolores del parto? La cultura judeo-cristiana del sacrificio, lamentablemente, sigue bien arraigada en la gente, y sobre todo para las mujeres.

Pues no veo por qué. Y no veo qué tiene de malo que un feto se desarrolle en un útero artificial antes que en un útero natural, a partir del momento en que todas las condiciones de salud y desarrollo normal están reunidas. Al contrario, permitiría que ambos progenitores, el padre y la madre, se impliquen por igual en el desarrollo del feto. Ya no nos hincharían con que "las mujeres saben más acerca de los bebés porque los tuvieron nueve meses en la panza", como si una mera condición biológica significara obtener mágicamente una sabiduría especial sobre cómo cuidar a otro ser humano.

Las personas que adoptan ya lo saben: no hace falta tener a un feto nueve meses en la panza para sentir un amor incondicional por ese nuevo ser, y cuidarlo, mimarlo, darle lo mejor y tener una relación fusional con él. Sí necesitan implicarse en su crianza desde el primer segundo en que lo tienen en sus brazos. Si no hacen ese esfuerzo, claro que la relación fusional no llegará nunca. Pero lo mismo pasa con las madres biológicas: ¿cuántas se deprimen porque cuando ven a su bebé, no sienten absolutamente nada por él,  contrariamente a lo que le vendieron, y al contrario, casi les provoca rechazo (pero de eso raras veces se habla, todo tiene que ser color de rosa enseguida)? La relación con un bebé, la maternidad, la paternidad, se construyen. No llegan milagrosamente.

Pues con un útero artificial pasará lo mismo. Ya me dirán que no es lo mismo, que la relación que se teje durante el embarazo es excepcional, bla bla bla. Yo les respondería que a nivel de salud física, probablemente sea mucho más sano que un feto crezca en un útero artificial que en uno natural, sin recibir ninguna sustancia nociva como drogas, alcohol, medicamentos, cigarrillo, contaminación, etc.

Y quizás, por fin, dejen de poner a las mujeres-madres en un pedestal. Porque en un pedestal sólo se pueden hacer dos cosas: mantenerse allí cumpliendo a rajatablas con los mandatos sociales de madre abnegada. O caerse si una tiene la desgracia de no conformarse con esos dictados (y claro, transformarse en puta, porque de la dicotomía madre/puta no salimos nunca...).

Así que mejor empiecen a ver a las mujeres como seres humanos normales que no son ni más ni menos valiosas que cualquier otro ser humano. Con eso, yo y muchas mujeres estaremos ya muy conformes.
.

martes, 20 de abril de 2010

Por fin mujeres naturales

No suelo copiar artículos enteros en este blog, pero este tiene tanto que ver con tantas entradas que hice (aquí, aquí, aquí y aquí), que no puedo resistirme. Es sacado del diario español El País del 18 de abril, y su título es:

El vello es bello en Hollywood


Por Rocío Ayuso, desde Los Angeles

¿Qué tienen en común Penélope Cruz, Mo'Nique y Julia Roberts? Un Oscar, sí. Pero lo que las une es su método de depilación. O su falta de él, ya que las tres actrices figuran entre las más renombradas a la hora de hablar de vello corporal en Hollywood. Y las muestras de rechazo son mucho más sonoras que las de apoyo, aunque cada vez son más las estrellas que hacen caso omiso a los dictámenes de la moda en lo que al vello se refiere. Porque si en hombres ya está impuesta la barba de un día como moda ¿qué problema hay con las mujeres que no quieren depilarse?

A juzgar por los comentarios que recibió Mo'Nique cuando se plantó en la alfombra roja de los Globos de Oro con piernas de futbolista, muchos. Da igual que esa misma noche lograra el Globo de Oro a la mejor actriz secundaria por su trabajo en Precious, victoria que volvió a repetir en los Oscar con el mismo vello en las piernas. Los galardones fueron muestra de que la apariencia no lo es todo en Hollywood, pero que sus piernas sigan siendo lo más comentado de su victoria demuestra qué poco ha cambiado esta industria en cuestión de vello. Aun así, Mo'Nique cada vez está más acompañada.

En los Globos de Oro, la que fue cantante de Dresden Dolls, Amanda Palmer, acudió junto a su novio, el escritor Neil Gaiman, con las axilas sin depilar. Algo que Julia Roberts ha hecho en más de una ocasión y que Amber Tamblyn también osó hacer recientemente recibiendo unas críticas más visibles que el escaso vello que lucía en axilas.

Estos pecadillos siempre han existido. Drew Barrymore acudió en 2005 con un vestido sin mangas pero con las axilas sin depilar a un pase de modelos de Marc Jacobs. Fergie se disculpó ante sus fans por el ligero vello rubio que se veía en la grabación de The Duchess, y gracias a este tipo de indiscreción, la prensa supo que el rubio de Paris Hilton es teñido. En Hollywood lo llamaban "estilo europeo", cosas de europeos como Penélope Cruz, otra de las mujeres que ha tenido el coraje de mostrar públicamente su vello en Hollywood. 

O de hispanas como Jessica Alba, cuando quedó inmortalizada en unas fotos con unos vaqueros tan bajos que dejaban ver unos tímidos vellos púbicos que ponían en duda su conocimiento de lo que es una depilación brasileña. Pero desde la exhibición de piernas de Mo'Nique en la alfombra roja el tono de la discusión se ha elevado. La actriz dejó claro a la periodista Barbara Walters que lo suyo no fue un descuido. Ni un olvido. Tampoco confiaba que el vestido de noche le cubriera bien las piernas. Simplemente sus piernas son así.


Gracias a Alhelí por el dato.

viernes, 16 de abril de 2010

El jabón de mujer te hace pensar como mujer

... o la oda al esencialismo.
Eso sí, de manera contradictoria, porque las mujeres a las que el hombre propone casamiento se van rajando. ¿No era que las mujeres querían casarse enseguida?

Y claro, un hombre sólo puede desear dos cosas: a muchas mujeres (porque sabemos que los varones, por default, son heterosexuales). Y nada de compromiso con ninguna.

Sí, sí, ya sé, ya sé, es humor... ¿Pero será posible que alguna vez tengan un poco más de imaginación para hacer humor?

domingo, 11 de abril de 2010

Así, por qué no...

Hace dos meses, una amiga mía tuvo un bebé. Fui a verla a la maternidad, con el que era entonces mi pareja. Allí, y en las semanas siguientes en que tuve ocasión de ver a esta hermosa familia, pensé: "Así, por qué no..."

Mis ejemplos de paternidad alrededor mío eran siempre los mismos: hombres muy dedicados a su trabajo, que llegaban exhaustos a casa, cambiaban algún pañal, jugaban cinco minutos con el bebé, hasta les daban el baño y todo, pero luego, trabajara o fuera ama de casa, le tocaba a su compañera hacer toooodo lo otro: comprar los pañales, limpiarles los mocos, pensar en planchar la ropa, en ir a comprar toallitas húmedas, pasarles crema en la carita contra el sol, ponerles un buzito cuando la noche se pone fresca, ayudar a hacer los deberes a los más grandes, tomar la iniciativa de todo (y es que a veces, la carga mental de las tareas domésticas y de crianza supera el hecho mismo de hacerlas).

Eso sí, los padres estaban convencidos de ser muy modernos y de estar muy presentes y muy dedicados, porque cambiaban los pañales por la noche, los bañaban, y alguna vez los llevaban a la plaza, para dejar a la exhausta mamá algún tiempo para, no sé, depilarse y estar linda para su compañero (casi nunca actividades exclusivamente para ella).

En el caso de esta familia de la que hablo, la cosa es radicalmente distinta: el papá trabaja en casa y es free-lance. Con lo cual, se tomó el lujo de estar completamente presente no solamente en la maternidad cuando nació su bebé, sino también en las semanas siguientes. No espera a que sea su compañera la que le diga: "Ponele un pulóver que está haciendo frío" o "alcanzame un pañuelo para sacarle los mocos" o "levantalo de ahí, ¿no ves que está todo sucio?", como sucede tan a menudo en las otras parejas con hijxs que me rodean.

Toma iniciativas como si fuera "una mamá cualquiera". Sabe lo que hay que hacer, cuándo hacerlo, y lo hace sin esperar a que su compañera se lo pida. Siempre está con su nena en brazos, y siempre atento a los cansancios de su compañera. Cocina, plancha, limpia, consciente de que su compañera, que amamanta cada dos horas a demanda, está completa y absolutamente agotada. El hecho de tener un bebé ha sido realmente, en el caso de esta pareja, un proyecto de a dos, un compromiso de a dos, y es la primera vez en mi vida que veo a un padre dedicarse realmente a su bebé en un 50% exacto con la madre.

Claro que debe de haber roces y peleas y broncas, como en cualquier pareja. Pero viéndolos tan cómplices, tan compañeros, tan a la par con su hija, me puse a pensar: así, ¿por qué no? ¿Por qué no dar el paso, poner a un ser humano al mundo como proyecto de pareja entre dos personas, por qué no prolongar un amor a través de un hijx? Allí me di realmente cuenta, cosa que ya intuía confusamente, de que gran parte de mi negación a tener hijxs viene del convencimiento de que ningún padre se dedicaría a su bebé en un 50% real conmigo. Esta pareja, que lamentablemente es cuasi excepcional, me da la esperanza de que tal vez sí podría suceder.

Lo irónico de la historia es que entiendo esto en el preciso momento en que soy soltera de nuevo...

Será cuestión de encontrar al padre adecuado. Así que candidatos potenciales... ¡a formar fila nomás! :-)
.

jueves, 8 de abril de 2010

Sprite acosador

Estamos en el 2010. Y todavía nos quieren hacer creer que a las mujeres nos encanta que nos griten asquerosidades por la calle. Que nos encanta sentirnos vaginas con patas. Que lo único que nos interesa es que tipos nos miren el culo y las tetas y nos hagan sentir que en cualquier esquina nos pueden violar.

Lo peor de todo, es que muchas mujeres efectivamente buscan que les digan cosas en la calle. ¿Por qué? Pues porque tienen integrado eso de que sin la mirada masculina, no son nada ni nadie. Sin un varón que las pongan en su rol de mujer a disposición de los machos, no valen nada. Nadie les contó que valen por sí solas, no como mujeres, no como objetos sexuales, sino como seres humanos.

Y así llegamos a este tipo de publicidad asquerosa:




Notarán el: "Cuanto más PIIIP PIIIP tiene el piropo, más te gusta". ¿Qué otra cosa puede ser ese PIIIP que la palabra "puta"?
Y sí, las mujeres, todas putas... Nada nuevo bajo el sol.

lunes, 5 de abril de 2010

¿Por qué me acusan a mí de odiar a los hombres?

Desde que me separé, mucha gente, y en particular muchas mujeres, extrañamente las mismas que me critican por ser feminista y supuestamente odiar a los hombres, me han dicho: "Es un pelotudo, como todos, olvidate de él, no vale la pena, todos los hombres son iguales  y ninguno vale la pena que se llore por él".

Mi ex pareja (qué difícil agregar ese "ex" cuando hablo de él) no es un pelotudo, no ha sido un cabrón, no tengo absolutamente nada que reprocharle (al menos hasta ahora). Siempre me ha tratado con respeto y amor. Si la relación no funcionó, no tiene absolutamente nada que ver con su género. Y aunque fuera el mayor de los cabrones, no se me ocurriría nunca ampliar sus defectos a todos los representantes de su género o de su sexo.

No entiendo con qué extraño mecanismo, a raíz de qué insólito razonamiento, yo me convierto en anti-hombres porque reclamo la igualdad de género, cuando nunca en mi vida he dicho cosas como "los hombres son todos pelotudos" o ni siquiera "los hombres son todos iguales". Si yo soy anti-hombres porque reclamo la igualdad, ¿en qué se convierten ellas que decretan que todos los hombres son idiotas que no valen la pena que se llore por ellos?

Lo peor de todo es que esas mismas mujeres no son consideradas anti-hombres. A la que tachan de misandra (que odia a los varones) que fomenta una guerra entre los sexos es a mí.

Me recuerda un blog que se llamaba "No entiendo a los hombres", en el que su autora se la pasaba despotricando contra los varones, criticándolos a todos sin ninguna distinción, poniéndolos a todos en una misma bolsa de imbecilidad, pelotudez, taradez y subnormalidad, generalizando de manera totalmente abusiva. Las veces que dejé comentarios en los que, al contrario, hablaba de igualdad, de la necesidad de no ser esencialistas y de no generalizar, etc. etc., todxs, varones y mujeres, se abalanzaron sobre mí para tildarme de anti-hombres, de virago, de histérica resentida que necesitaba una buena cogida, y tantas otras cosas más.

O sea, una mujer que reclama los mismos derechos que los que tienen los varones es anti-hombres. Una mujer que considera que todos los hombres son pelotudos, no lo es.

¿Por qué?

Bueno, la respuesta es bastante evidente: yo cuestiono el orden patriarcal y los privilegios de los que gozan los varones en esta sociedad. Soy un peligro para su posición dominante. Las otras, en cambio, no cuestionan nada: se quejan, insultan, agreden, putean, pero a la hora de reclamar una paridad efectiva, se borran, dejando a los varones en su lugar de privilegio (eso sí: ellas gozan de los derechos adquiridos a fuerza de militancia, lucha y a veces sangre de las mujeres "histéricas", sin preguntarse nunca cómo y con qué sacrificios se obtuvieron esos derechos).

Es obvio que, en esta situación, muchos varones prefieren a las mujeres que dicen que todos los hombres son pelotudos, y no a las que dicen que varones y mujeres deberían ser iguales en derechos...

Quod erat demonstrandum.
.

sábado, 3 de abril de 2010

La situación de las mujeres en Argentina

Para todxs aquellxs que dicen que hoy en día, la desigualdad de género ya no existe, que las mujeres han alcanzado los mismos derechos que los varones, y que se preguntan de qué se siguen quejando si lo tienen todo, aquí va un resumen de la situación, hecho por el diario Página/12, con estadísticas objetivas:


martes, 30 de marzo de 2010

Licencia de paternidad: una solución para menor discriminación laboral

Hoy en día en Argentina, los varones que tienen hijxs tienen derecho a dos (2) días de licencia por paternidad.

O sea: nace su bebé, y ni siquiera pueden esperar a que la mamá regrese a su casa luego del parto, que ya tienen que volver al trabajo.

Esto representa una doble discriminación: para los varones. Y para las mujeres.

¿Por qué?

Para los varones, es bastante obvio: se les niega el derecho a disfrutar de su nueva paternidad, a crear lazos con su bebé recién nacido (tiempo que la mamá sí tendrá), seguramente con la excusa de que ellos no pueden amamantar (lo cual, por cierto, es falso y además, si fuera por eso, entonces habría que acortar la licencia a las mujeres que no amamantan), a estar presente para la mamá, que luego de un parto, y más si es por cesárea, está agotadísima. El bebé se encariñará con la persona que más presente esté, es decir, la mamá. ¿Cuántos padres se quejan de que al regresar del trabajo, su bebé ni siquiera los reconoce y pide a gritos ser devueltos a los brazos de su mamá?

Además, es importante que lxs niñxs vean que su papá se dedica a su bebé de igual manera que su mamá. Esto es fundamental para dar el ejemplo de una pareja igualitaria y dedicada en la misma medida.

Ahora, ¿por qué digo que para las mujeres también es una discriminación?

Es muy simple. Imagínense ser empresarix. Imagínense tener que contratar a una persona, y tener que elegir entre un varón y una mujer, con iguales cualificaciones, igual experiencia, igual talento para ese trabajo. Sin dudas, cualquiera contrataría al varón. Porque la mujer, si está en edad de procrear, es fuente probable de problemas para la empresa: si queda embarazada, tiene derecho a 90 días de licencia. Un tiempo en que habrá que buscarle una persona para reemplazarla, en fin, un quilombo.

El varón, si tiene hijxs, y esto puede ocurrir más o menos en cualquier momento de su vida, porque su vida fértil es más larga, no representará ningún tipo de problemas: dos días de licencia, y a otra cosa mariposa.

Esto es una de las principales causas de discriminación laboral entre varones y mujeres.

Si los hombres, en caso de paternidad, tuvieran 30 días de licencia obligatorios, también empezaría a representar un problema para la empresa el hecho de que tengan hijxs. Y precisamente como su vida fértil es más larga, ya no habría tanta discriminación a la hora de contratar a una mujer. Treinta días empieza a ser un tiempo suficientemente molesto para la empresa.

¿Por qué digo que obligatorios? Porque es muy fácil que el o la jefa presione para que no se tome esos treinta días y regrese rápidamente a la empresa, donde seguramente habrá otras personas dispuestas a hacer el trabajo que él se negaría a hacer si se tomara toda la licencia. Y muchos, para hacer letra, o para no perjudicar la empresa, se negarán a tomarse esos 30 días. Por eso ese tiempo debería ser obligatorio.

Igualmente, para mí sólo sería un principio. Considero que la licencia por paternidad y maternidad debería ser absolutamente la misma. Está bien, el varón no tiene que reponerse del parto. ¿Pero por qué no pensar en darle una licencia después de la licencia de la madre, para que ella pueda retomar su trabajo sin tener que pensar en una guardería, y para que él pueda crear esos lazos tan importantes con su bebé?

Por todo eso es que, por ahora, estoy completamente en contra de aumentar los permisos maternales. Mientras no se haya alcanzado la igualdad, aumentar los permisos para las madres sólo reforzará la discriminación laboral entre varones y mujeres. Una vez alcanzada la igualdad, entonces sí se podrá pensar en alargarlos, tanto para las madres como para los padres. Porque se puede dar perfectamente que sea el padre el que decida dejar de trabajar un tiempo para ocuparse de sus hijxs, y no la madre. 

Sé que existe una tendencia del feminismo que opina que es una prioridad dar no sé cuántos años de licencia a las madres, y no a los padres. Yo no comparto esa postura. La compartiré a partir del momento en que se haya alcanzado la igualdad de permisos.

Como dicen en la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción, una asociación basada en España:
"El permiso de maternidad no es un descanso; es un periodo para cuidar al bebé. Las madres tienen derecho a disfrutarlo, pero también los hombres deben tener ese mismo derecho. Que los hombres se dediquen en la misma medida es fundamental para establecer la igualdad de roles en la pareja desde el primer momento de la llegada del bebé. Es importantísimo que los niños vean que los papás cuidan igual que las mamás.
Las mujeres dan a luz y tienen que recuperarse del parto, pero el hecho es que, entre unas cosas y otras, se dedican 16 semanas. Nada impide que los hombres se dediquen durante otras 16 semanas. El solo hecho de que desaparecieran del empleo durante el mismo tiempo ya sería importante, pero es que además, según demuestra la experiencia, la mayoría de los hombres cuidan a sus bebés durante los permisos. Una minoría no lo hace, pero eso no es ningún argumento para quitarle el derecho a los que lo utilizan debidamente.
Muchas otras reformas son necesarias para conseguir un modelo de sociedad en el que mujeres y hombres sean personas sustentadoras/cuidadoras en igualdad, pero otorgar a los hombres la igualdad de derechos para el cuidado es crucial. Mientras los permisos sigan siendo desiguales y/o conjuntos para madres y padres, mujeres y hombres continuarán siendo presionados por las empresas, por el entorno familiar y por el medio social para mantener la tradicional división de roles de género."

sábado, 27 de marzo de 2010

Lo otro

Ser mujer sigue siendo una característica aparte. El otro día, el diario La Nación titulaba: "Se fue el nº2 de Stornelli y lo reemplaza una mujer".

¿Se imaginan el mismo título al revés? "Se fue Mercedes Marcó del Pont y la reemplaza un hombre".

Tampoco se podría imaginar como título: "Un hombre se convierte en presidente de Costa Rica".

Sería impensable. ¿Por qué? Porque ser hombre no es una característica: es lo que se espera de las personas con cargos gerenciales o con cualquier tipo de responsabilidades o incluso en la vida cotidiana.

Lo normal es que sea un hombre. Lo masculino es lo genérico, lo general, lo que está por default.

Un ejemplo que cité en otra entrada: el antropólogo francés Claude Lévi-Strauss un día escribió: "Todo el pueblo se fue al día siguiente en unas treinta pirogas, dejándonos solos con las mujeres y los niños en casas abandonadas".

"Todo el pueblo" debería referirse, lógicamente, a la totalidad de lxs habitantes del pueblo, varones y mujeres. Pero en realidad, con "todo el pueblo", Lévi-Strauss quería hablar únicamente de los varones adultos. Las mujeres y los niños no forman parte de "todo el pueblo": están aparte. Y lo peor es que la inmensa mayoría de la gente, al leer esa frase, entiende perfectamente que "todo el pueblo" son, en realidad, únicamente los varones. Nadie se pone a pensar: "¿Cómo? ¿No había dicho que todo el pueblo se había ido? ¿Qué hacen allí las mujeres?"

La mujer sigue siendo lo otro, el satélite, lo anecdótico, lo secundario. La feminista francesa Simone de Beauvoir lo explicó mejor que nadie (¡en 1949!) en El Segundo Sexo (título más que explícito): la mujer "se determina y se diferencia en relación al hombre y no en relación a lo que ella misma es; ella es lo inesencial frente a lo esencial. Él es el sujeto, el absoluto: ella es “lo otro”".

De hecho, para iniciarse al feminismo (luego han surgido textos mucho más modernos, por supuesto), recomiendo enfáticamente la lectura de El Segundo Sexo, de Simone de Beauvoir. Supongo que muchas mujeres dirán que se equivocó al demonizar la maternidad y mostrarla como una alienación para las mujeres, pero es que lo era (y lo sigue siendo en gran medida) a partir del momento en que se asignaba únicamente a la mujer el papel de criadora, relegándola a la esfera doméstica, mientras los hombres monopolizaban los lugares de poder.

Entonces, El Segundo Sexo son dos tomos largos (como mil páginas) y engorrosos, algo anticuados en su enfoque, pero que tienen conceptos que, a mi entender, siguen teniendo plena vigencia. Lamentablemente.

lunes, 22 de marzo de 2010

50.000

Es el número de visitas que mi blog ha recibido desde su nacimiento, hace casi dos años y medio. Sé que en comparación con otros blogs, que reciben esta cantidad de visitas por semana o incluso por día, no es nada, pero yo estoy más que satisfecha, sabiendo, por un lado, que el tema de mi blog no es para nada popular ni demagogo, y por el otro, que su crecimiento es exponencial (la mitad de las visitas fueron en los últimos seis meses).
El o la visitadora nº 50.000 se conectó desde Buenos Aires este domingo a las 21h04 y su servidor era Telecom, así que si alguien se reconoce, se hace acreedor-a de... ¡todo mi reconocimiento!

Quiero aprovechar la ocasión, justamente, para agradecer a todxs y cada unx de ustedes por leerme, dejar comentarios, y hacer que este espacio sea dinámico y plural.

Mi meta, desde el inicio, ha sido simplemente concientizar a la gente, abrirles los ojos sobre la realidad del sexismo en la vida cotidiana. Es un viaje sin retorno: quien se da cuenta de que vivimos en un mundo sexista no puede volver para atrás. A veces, a mí me gustaría volver a cerrar los ojos, Pero es imposible. El panorama no es muy lindo, pero cada cual puede, con su granito de arena, modificar las cosas en pos de la igualdad de género.

Esta es, en todo caso, mi loca esperanza.

PD: Si quieren dar un empujón más al blog, también pueden votar por él aquí y adherirse a la página en Facebook creada recientemente.

domingo, 21 de marzo de 2010

La bruja me sacó a mis hijos

Es una constante: cuando una pareja con hijxs se separa, la mujer termina siendo una bruja que se quedó con la casa y lxs hijxs, y el hombre un pobre infeliz a quien no le queda nada, y que critica el sistema judicial por darle la tenencia de lxs hijxs a la mujer.

Estoy de acuerdo en que ningún padre, ninguna madre, puede negar al otro progenitor el derecho a ver a sus hijxs, excepto en casos extremos de violencia o incesto.

Ahora. Mi pregunta es la siguiente: mientras estaban juntos, ¿quién se ocupó realmente de lxs hijxs? ¿Quién sacrificó parte de su carrera para ocuparse de ellxs? ¿Quién fue a buscarlxs al colegio cuando enfermaban, poniendo en juego su trabajo y la consideración que tiene de parte de sus superiores? ¿Quién fue a las mal llamadas reuniones de padres, porque allí sólo se ven madres? ¿Quién les cocinó, les planchó la ropa, les ayudó a hacer los deberes, pensó en ponerles crema solar en verano, en cambiarles las medias sucias, en sacarles ese moco que le está colgando, en darles comida equilibrada o en comprarle los útiles para el colegio?

Según todas las estadísticas, y salvo muy honrosas excepciones (que no niego, ojo, sólo que me parece que no son representativas), las madres dedican tres o cuatro veces más tiempo al cuidado de lxs hijxs que los padres.

Esos padres, ¿se esfuerzan por cambiar la sociedad, el mundo laboral y reclaman permisos de paternidad más largos iguales al de las madres? ¿Militan por tener el derecho a ausentarse del trabajo por motivos familiares sin que sean mal vistos por sus superiores? ¿Hacen algo para cambiar la situación actual y poder disfrutar de su paternidad sin ser penalizados en su empresa?

Como leí en el sitio Stopmachismo (Hombres contra la desigualdad de género), en un comunicado reciente en ocasión del Día del Padre en España:
"(...) Quien no ha compartido al 50% las tareas de cuidado durante el matrimonio, no puede pretender después la custodia compartida tras el divorcio, con desprecio del criterio de la madre y con total desvaloración del trabajo de cuidado desarrollado por ella durante años. La atención compartida es una obligación de los hombres antes de la separación y por eso mismo la custodia compartida no es un derecho de aquellos que no hayan asumido previamente la mitad de las tareas domésticas y de cuidado. Reivindicar la custodia compartida en esas circunstancias y hacer pasar a la madre por el calvario de un procedimiento judicial, nos parece simplemente un acto más de violencia de género (psicológica y económica). Por más que algunos padres divorciados se sientan víctimas de una privación injusta de sus hijos y de una lógica disminución de su nivel de vida, lo que es verdaderamente injusto es reivindicar, por resentimiento a causa de la separación (que el modelo masculino tradicional sigue considerando como una ofensa), un papel que no se haya desempeñado (aunque subjetivamente se piense que “se ha ayudado mucho”) con el fin consciente o inconsciente de poner palos en la rueda del trabajo educativo que realiza la madre para hacerle la vida aún más difícil. Y encima manipular el sentido de la igualdad pidiendo la custodia compartida en nombre de una pretendida igualdad".
Eso, para todxs lxs que me citan asociaciones de padres divorciados como APADESHI (Asociación de Padres Alejados de sus Hijos). Yo quiero ver cómo esos padres se desenvolvieron en su casa como pareja y como padres, para luego del divorcio reclamar como un derecho automático la tenencia compartida.

PD: Preciso que estoy total y absolutamente de acuerdo con la tenencia compartida y que en mi caso, obligaría más bien a mi ex pareja a que se ocupe de sus hijxs tanto como yo luego de la separación (así como no concebiría tener hijxs con alguien que no se ocupe al 50% de ellxs mientras estemos juntos). Hablo únicamente del caso de los padres que no se ocuparon de sus hijxs en un 50% real, y luego pretenden tener derecho automático a la tenencia compartida. Igualmente, no conozco muchos padres así. Conozco muchos que se quejan de que la tenencia fue otorgada a la madre, pero no muchos que hayan reclamado realmente ante el tribunal la tenencia compartida: saben muy bien que ocuparse de un hijx todos los días de la semana, y no solamente un fin de semana de cada dos, implica un trabajo, una dedicación y un compromiso que la mayoría de ellos no está dispuesta a dar, arguyendo que trabajan todo el día (como si la madre no lo hiciera). Entonces aceptan el fallo de la justicia con gusto, ni se les ocurre reclamar la tenencia compartida, que implicaría tener a sus hijxs una semana entera de cada dos, pero luego, hipócritamente, se quejan de lo injusto del sistema.

jueves, 18 de marzo de 2010

Soledad

De repente, todo cambia en la vida de alguien.
De repente, lo que se creía estable, inmutable, sólido, hace agua, se fisura y finalmente se desmorona.
De repente, la persona más fuerte, más independiente, más entera, se cae a pedazos, y encuentra trozos de su ego, de sus convicciones, de sus ideologías, de sus certezas, pegados debajo de cualquier zapato sucio.
De repente, aquello que nos parecía tan importante se vuelve miserable, inútil, insignificante, fútil, y hasta molesto.
De repente, una vida pensada de a dos tiene que volver a pensarse en singular.
Y eso, por más sólida que una persona se sienta, la tiene como un pájaro con las alas rotas.

sábado, 13 de marzo de 2010

Si las mujeres fueran hombres...

Esta publicidad, que al parecer causa mucha gracia a muchos varones, muestra cómo serían las mujeres si actuaran como los hombres: en sus casas, pasearían con calzoncillos para nada sexys, se rascarían el culo, se tirarían pedos, escupirían, y tomarían cerveza mirando carreras de auto por televisión.

Ahora, ¿tan ingenuos son algunos varones que piensan que las mujeres no hacemos esas cosas cuando estamos solas? ¿Acaso creen que nos pasamos el día en tanguita con encajes, que nunca tenemos flatulencias y que siempre comemos ensaladitas light y miramos telenovelas soporíficas?

En el imaginario masculino, las mujeres nunca pueden estar cómodas, ni siquiera cuando están solas. La comodidad, el hecho de vivir naturalmente las manifestaciones del cuerpo, está reservado a los varones. Las mujeres tenemos que portarnos bien, ser decorosas y actuar como ladies inglesas, en todas las circunstancias, incluso en la soledad de nuestras casas.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Spam en los comentarios

Ante la invasión de spam de todo tipo en los comentarios (ustedes no se enteran porque los rechazo), me he visto obligada a imponer el paso de "verificación de palabra" para enviar un comentario.
Realmente no quería llegar a esa instancia, pero los spams me hacen perder mucho tiempo y ya me tienen cansada. Si veo que es mucho inconveniente para lxs participantes, lo sacaré de nuevo, pero al menos me habrá dado algún respiro.
Saludos a todxs.

martes, 2 de marzo de 2010

Ahora las mujeres pretenden trabajar...

Estoy podrida, podridísima de que la gente diga que antes las mujeres no trabajaban y se ocupaban de la casa, y que ahora pretenden trabajar a la par de los varones y que por eso estamos como estamos.

Un día, alguien me dijo que las mujeres, si querían alcanzar la igualdad, iban a tener que trabajar mil años para poder pretender obtener los mismos derechos y las mismas consideraciones que los varones, insinuando así que en los mil años anteriores, ellas se habían dedicado a rascarse los ovarios viendo cómo los pobres varones trabajaban y se ganaban el derecho a ser todopoderosos (ergo: para adquirir ese derecho, ahora les toca a ellas romperse el lomo).

Miente, miente, que algo quedará... Es exactamente lo que está sucediendo con el trabajo de las mujeres.

Porque las mujeres SIEMPRE HAN TRABAJADO. Siempre. En la época de las cavernas, es mentira que se quedaban cuidando la cueva mientras el varón iba a arriesgar su vida cazando el mamut. Ellas no solamente recolectaban frutos, también salían a cazar animales, quizás más pequeños que los que cazaban los varones, pero se iban a cazar igual. O sea que todas las grandes teorías sobre que los varones tienen mejor sentido de la orientación que las mujeres porque ellos tenían que ubicarse en el espacio, y sobre que las mujeres encuentran más fácilmente el frasco de mayonesa en la heladera porque se encargaban de ubicar las cosas en la caverna, son una mentira de los antropólogos machistas, que han interpretado a su conveniencia la realidad histórica.

Y así con todo. En el campo, las mujeres han trabajado siempre a la par de los varones, yendo a buscar el agua, cargando pesadísimos cubos, ocupándose de los animales antes mismo de que amaneciera, matándose sembrando, cosechando, y también lavando, cocinando, cuidando a lxs hijxs de la pareja. Sin embargo, no tenían los mismos derechos,  no eran consideradas cuidadanas, no podían votar, no podían tener acceso a la educación, que estaba reservada a los varones, o sea que no podían pretender desarrollarse como profesionales ni superar su condición. Hasta principios del siglo XX (o sea, ayer), las mujeres no tenían derecho a ir a la escuela y menos que menos a la universidad.

Después, claro, lxs machistas se jactan de que no hay genias entre las mujeres y  de que las mujeres no han inventado nada trascendental. Otra mentira, claro, porque en la escuela solamente te enseñan nombres de hombres famosos por sus inventos y sus logros. Pero de todos modos, si hay menos genias que genios, ¿es por una incapacidad de las mujeres o porque históricamente las han incapacitado para desarrollarse?

Eso de que las mujeres se quedan en casa mientras el marido sale a trabajar fue un invento de las clases altas del siglo XVIII (misma época en que se inventó el concepto de "instinto materno" para hacer creer a las mujeres que su destino era la maternidad y punto final), pero entonces las mujeres de las clases más bajas (o sea, la inmensa mayoría) también iban a trabajar fuera de la casa, de lavanderas, de obreras, de lo que fuera.

Y hoy en día, las mujeres representan la mitad de la fuerza laboral de la gran mayoría de los países, es decir, siguen trabajando a la par de los hombres, y con frecuencia incluso más que ellos. Eso sí, muchas veces su trabajo no es reconocido, se desarrolla en el campo informal, es menos pagado, y son ellas las que siguen cargando con la doble o triple jornada de trabajo, al tener que ocuparse de las tareas domésticas y de lxs hijxs de la pareja (insisto en que lxs hijxs son de ambos, no solamente de ellas) cuando vuelven a su casa después de trabajar.

A pesar de eso, ¿cuántas veces he escuchado: "Y bueno, ahora las mujeres pretenden trabajar", como si nunca lo hubieran hecho?

En un blog sobre África que descubrí recientemente, leí una entrada llamada "El oficio de ser mujer en África". Ahí el o la autora explica:

"Si África es un lugar olvidado por Dios, para todo tipo de personas, el oficio de ser mujer en África es una tarea de las más duras.
  • La mujer va a por agua con sus hijas
  • La mujer va a por leña con sus hijas
  • La mujer prepara la comida con sus hijas
  • La mujer cuida de sus hijos, junto con sus hijas
  • La mujer atiende a su marido
  • La mujer atiende la "casa"
  • La mujer atiende los animales
  • La mujer atiende las cosechas
En cambio el marido, únicamente busca un trabajo o atiende la cosecha.
El duro y triste oficio de ser mujer en África".

 
Cargando agua con un bebé a cuestas. Nunca he visto a un hombre trabajando con su bebé en la espalda...

sábado, 27 de febrero de 2010

El machismo de los cuentos infantiles

Disney es machista. Un video en Internet, enviado por una persona que lee este blog, lo explica muy bien.

Aunque Disney no ha inventado nada. La inmensa mayoría de los cuentos infantiles lo son: siempre cuentan la historia de una chica linda, con una madrastra horrible y mala, un padre bueno y sometido a su esposa, y un príncipe azul que rescata a la princesa.

¿Cuál es la enseñanza de esos cuentos? Que el padre es siempre bueno, que la culpable de todos los males es siempre una mujer, que las chicas tienen que esperar pasivamente a su príncipe azul que viene a rescatarlas y se enamoran de ellas no por su inteligencia, sino por su belleza, y que su felicidad pasa por casarse y tener hijos.

En pocas palabras: sé linda y callate.

Si tuviera hijxs, defenestraría a la primera persona que se atreviera a contarles ese tipo de cuentos.

martes, 16 de febrero de 2010

Lo que pasa es que no tenés humor...

El otro día me enviaron chistes por mails, de esos "subidos de tono" que circulan por Internet y que, más allá de que me parecen pésimos, transmiten de manera encubierta un horrendo sexismo. Digo, no dicen "las mujeres son todas putas", pero finalmente, no sé qué es peor, si chistes claramente machistas, o este tipo de chistes con la apariencia de la inocencia.

Primer chiste:
Resulta que, tras el diluvio universal, el arca de Noé se movía para todos lados, y el patriarca Noé no encontraba explicación a ello.
Un día decide ir a visitar la cubierta de los animales, y he ahí el problema: todos los animales hacían el amor.
Noé enfadado les gritó:
- Paren, ¡esto no puede ser! Les salvé la vida, ¿es así como me pagan? Van a hundir el arca.
Todos los animales le obedecieron, pero a Noé le dio lástima y les dijo:
- Le daré una ficha a cada pareja; en ella estará el día y la hora en que pueden hacer el amor.
Y así lo hizo. Pasaron los días y andaba el mono molestando a la mona y le decía:
- ¡El miércoles a las 4 de la tarde vas a sufrir!
Y durante tres días le dijo lo mismo. La mona, muy enfadada, fue a hablar con Noé.
- Mira Noé, el mono hace tres días que me anda molestando. Me dice que el miércoles a las 4 de la tarde voy a sufrir. Yo sé lo que va pasar ese día. ¡Pero no puede andar gritándolo por todas partes! ¿Qué van a decir mis amigas?
Noé, enfadado, fue a buscar al mono y le dijo:
- ¡Oye, mono...! ¿Por qué molestas a la mona de esa manera? ¿Qué es eso de que va a sufrir?
- Verás... ¡es que perdí mi ficha jugando al póquer con el burro!
No es la expresión "vas a sufrir" la que me escandaliza. Sino el hecho de que sea el mono el dueño de la ficha. ¿No era que Noé había dado una ficha "a cada pareja"? Aquí vemos un espléndido ejemplo de falocentrismo: "la pareja" es, en realidad, "el macho", que tiene la ficha, o sea, el poder. Poder de decidir cuándo, cómo y si tener relaciones sexuales. Todo un símbolo...

Segundo chiste:
Un joven, al estar con su novia en un parque, dentro de un auto, le ruega, lloriquea y pide por lo que más quiera que se deje hacer el amor, pero la chica no accede.
Finalmente el joven le dice:
- ¡Anda mujer! ¡Sólo te voy a meter la mitad!
La mujer, por fin convencida, acepta, diciéndole:
- Bueno, pero sólo la mitad... Promételo.
El joven acepta y se lanza sobre ella desesperado e introduce todo lo que tiene. La chica, al sentir la embestida, goza tremendamente y le dice a su novio:
- ¡¡Métemela toda!! ¡¡Métemela toda!!
El novio, algo avergonzado, tratando de salvar su orgullo, le dice:
- ¡Ah no! Promesas son promesas.
O sea, primero, vemos claramente un caso de violación: ella acepta con la condición de que sea sólo la mitad, y él se caga en su deseo, su cuerpo, su integridad física y se la mete entera. Claramente una relación no consentida.
Y luego, el chiste transmite la idea de que si le das un poquito a una mujer que se niega, ésa enseguida cambia de parecer y se pone a gozar como loca.
Por último, da a entender que hacer el amor = penetración de la vagina con el pene. Yo, personalmente, conozco mil maneras de hacer el amor sin que haya penetración, pero en fin...
Y ni que hablar de la expresión: "que SE deje hacer el amor". Significa que en una relación sexual, el que hace es el hombre. La mujer se deja. Buenísimo.

Eso sí: si le enviara mis comentarios a la persona que me mandó estos chistes, me tildaría de histérica, de hincha pelotas, de aburrida, y me reprocharía que vea sexismo en todos lados.

Si veo sexismo en todos lados, ¿será por un problema mío de visión? ¿O porque realmente está en todos lados?
.

jueves, 11 de febrero de 2010

Las madres perpetúan el machismo

Me pidieron entradas más cortas. Entonces voy a escribir una entrada corta.

Incontables veces, escucho que son las mujeres las que tienen la culpa de perpetuar el machismo, porque educan a sus hijxs de manera machista.

Ajá.

¿¿¿Y el padre qué carajos hace mientras tanto??? ¿Salió a jugar al pool con los amigos?

Un padre que deja que la madre eduque a sus hijxs de tal o cual manera, o que directamente no se hace cargo de sus hijxs, tiene tanta responsabilidad como la madre en el resultado de esa educación. Si quiere un resultado distinto, ¡que se meta!

Por lo demás, y sí, las mujeres también son producto de una sociedad y reproducen el machismo, ¿o pensaban que las mujeres vivían en una burbuja?


(¿así es suficientemente corta la entrada?)

martes, 9 de febrero de 2010

Me duele la cabeza...

El otro día, estuve hojeando la revista Brando, una revista, al parecer, dirigida al hombre moderno heterosexual de hoy. Uno de los artículos hablaba del cansancio que pueden sentir algunos hombres al final de la jornada, que dificultaría el deseo sexual y las ganas de tener sexo con su pareja.

No tomé la pena de anotar exactamente lo que decía, pero uno de los párrafos explicaba algo así: después de una jornada laboral de ocho horas, de una hora en el tráfico, de tener que soportar los gritos del jefe o el mal humor de los colegas, pasar por Coto a comprar lechuga y papel higiénico y llevar a la más pequeña a su clase de chino mandarín, cualquier hombre puede legítimamente sentirse cansado y no tener ganas de tener sexo.

Aaaaaaah, noooo, ¡paren las rotativas! ¿¿Cómo es eso?? Así que ahora que los hombres también hacen compras y se ocupan de lxs chicxs, ¿nos vienen con que están demasiado cansados como para tener sexo? ¿Cómo? ¿No era que era una excusa de las mujeres porque es bien sabido que a las mujeres no les gusta el sexo y se la pasan buscando excusas?

Claro, antes, los varones, después del trabajo, se iban a jugar al fútbol o a tomar una cerveza al bar o se quedaban hasta las 22 en la oficina (siempre con reuniones muuuuuy importantes) con tal de no volver a casa y tener que agarrar una escoba, cocinar o ayudar a sus hijxs a hacer sus deberes. Cuando llegaban a casa, estaba todo listo, los niñxs estaban en la cama, sólo tenían que ir a darles el beso de las buenas noches, poner los pies debajo de la mesa, comer, ver un poco de tele, y pretender que su esposa estuviera dispuesta a tener una noche de sexo desenfrenado, sin tomar en cuenta todo lo que ella había hecho en la casa además de su  propia jornada laboral.

Y ahora vienen con que, y bueno, después de hacer todo eso, qué les parece, es normal que uno se sienta sin ganas...

Me encanta cómo, cuando se trata de hombres, la cosa es entendible, y cuando se trataba de mujeres, ah no, ahí no, era una vil excusa de esa incorregible frígida...
.