sábado, 24 de mayo de 2014

La matanza de Santa Barbara:
la consecuencia de la cultura patriarcal

Elliot Rodger
Un joven de 22 años, frustrado de ser todavía virgen y por haber sido "rechazado" por las mujeres, mató en las calles de Santa Barbara (California) a seis personas, luego de filmarse anunciando que iba a vengarse de todas las mujeres. Fue descubierto luego muerto en su coche.

Esta matanza misógina es la consecuencia brutal del discurso masculinista, que agudiza la frustración de aquellos varones que no logran relacionarse con mujeres, y del machismo, que incita a los varones a ser "machos alfas" sexualmente activos muy temprano a toda costa, y a sentirse frustrados si no lo logran.

Los masculinistas, en efecto, suelen decir que las mujeres rechazan a los hombres "buenos", a los que colocan en la "friend zone", o sea, a los que consideran sólo como amigos, nunca como parejas sexuales potenciales, y sólo son seducidas por crápulas. Y pretenden que al final, para seducir a una mujer, hay que ser malo, tratarlas con desprecio, y algunos dan consejos sobre cómo tratar -mal- a las mujeres para conquistarlas. Es exactamente el discurso de este chico:
"No sé por qué ustedes las chicas no son atraidas por mí, pero las castigaré a todas por ello. Es una injusticia, un crimen, porque no sé qué no ven en mí. Soy el tipo perfecto, y sin embargo, se arrojan a los brazos de hombres repulsivos, en lugar de mí, el gentleman supremo. Las castigaré a todas por ello."
Básicamente, o te fijás en mí, o te mato. O me ves como un varón bien viril, fuerte y dominante, o te mato. Claro que este chico debía tener muchísimos problemas mentales para aplicar, en la realidad, esa estructura del "las mujeres deben estar sexualmente a mi disposición, o las mato, es un crimen que me rechacen".

Pero a estos extremos lleva la sociedad patriarcal, que obliga a los varones a ser seductores masivos, a tener mucho sexo siempre, a colocar su masculinidad, su honor, su orgullo, entre sus piernas, y en la cantidad de conquistas femeninas, y los lleva a negar el derecho de las mujeres a no darles bola.
"Durante los últimos 8 años de mi vida, desde que alcancé la pubertad, he tenido que soportar una existencia de soledad, rechazo y deseos incumplidos. Todo porque las chicas nunca han sido atraídas por mí".
"Todas esas mujeres que he deseado tanto, siempre me rechazaban y me miraban de arriba a abajo como un hombre inferior si les hacía una propuesta sexual, mientras se arrojaban a los brazos de esos brutos repulsivos. Sentiré mucho placer masacrándolas. Finalmente verán que en verdad soy superior. El verdadero macho alfa"
En esta sociedad, si un chico no logra tener sexo antes de los 22 años, es un perdedor. Un looser. Un maricón.

Y nadie, en la sociedad que lo rodeaba, fue capaz de abrirle los ojos sobre el machismo de la sociedad, nadie le dijo que lo que sentía era producto de mandatos sociales completamente alienantes e imposibles de alcanzar, nadie tuvo la sensatez de explicarle que un verdadero varón no se mide por la cantidad de sus conquistas sexuales, sino por valores como el respeto, la solidaridad, la generosidad.

Este chico, esta matanza, son la consecuencia directa de la sociedad patriarcal. Tomó al pie de la letra lo que el patriarcado (apoyado por los masculinistas) inculca a los varones: ser galanes, tener a todas las mujeres a sus pies, tener mucho sexo.

Hoy, son siete muertos. Mañana, una x cantidad de violaciones. 

¿Hasta cuándo vamos a seguir engendrando criminales?

(ojo, el contenido del video puede ser difícil de escuchar para personas sensibles)

jueves, 22 de mayo de 2014

El mito del óvulo pasivo

Los varones son activos y las mujeres pasivas, dice la creencia popular.

Los psicólogos evolucionistas tienen varias explicaciones para ello.

Una de ellas es que en la reproducción, el elemento femenino, el óvulo, espera pásivamente a que el elemento masculino, el espermatozoide, haga esfuerzos terribles para ganar una carrera sin piedad en la que millones quedarán en el camino, navegando en el cuerpo femenino con toda la fuerza de su cola, hasta finalmente penetrar el óvulo tras un largo camino lleno de dificultades, y ser el vencedor entre muchos otros.

Algo así como el maratón de Nueva York, pero sobre los 15 a 18 cm de la vagina y las trompas.

Y esto, señoras y señores, es ciencia, y la ciencia, es bien sabido, es neutra.

Sólo que... no. La ciencia no es neutra. La ciencia no es sino la interpretación del mundo por personas humanas, y por lo tanto situadas cultural, social, políticamente. Las investigaciones no sólo dependen del dinero que se acepte invertir en ellas, y por lo tanto se hacen selecciones de temas, de enfoques, que orientan esas investigaciones, sino también, luego, de la biografía misma de lxs investigadores, sus creencias, las normas culturales que han interiorizado, el interés que pueden tener en tal o cual trabajo, etc.

Por ejemplo, siempre se ha estudiado mucho el papel de las hormonas en las mujeres, llegando a conclusiones como que tienen mucha influencia en su estado de ánimo, su carácter, su líbido. Afirmaciones como: las mujeres son más irracionales que los varones porque están influenciadas por sus hormonas y, por lo tanto, son impredecibles y no se les puede confiar puestos de responsabilidad.

Ahora, cuando algunxs científicos se empezaron a interesar por la influencia de las hormonas en los varones, hicieron hallazgos sorprendentes: ellos también tienen ciclos, anuales, mensuales y hasta diarios, como explican aquí. Extrañamente, salvo algunos artículos en la prensa, no se difundió demasiado la información, y el estereotipo de la mujer impredecible, irracional, y del varón racional y confiable permanece intacto.

Sobre el papel del óvulo y de los espermatozoide pasa lo mismo: el estereotipo del óvulo pasivo y del espermatozoide activo sigue esgrimido por quienes quieren justificar las supuestas personalidades distintas de varones y mujeres, aún cuando se sabe desde hace casi 30 años que las cosas no son tan así.

Ya sobre la cantidad de óvulos y de espermatozoides, las descripciones supuestamente científicas son sesgadas, y hablan de "desperdico" en el caso de las mujeres.

Al nacer, en efecto, los bebés de sexo femenino ya tienen todos sus óvulos en sus ovarios, unos dos millones. No producirán ninguno nuevo a lo largo de su vida, y los que estén irán degenerando a lo largo de su vida. Al llegar a la pubertad, quedarán sólo unos 300.000. Y de esos, sólo uno por mes será liberado como para poder ser fecundado, con lo cual, a lo largo de su vida reproductiva, una mujer sólo usará 400 o 500 de los dos millones presentes al nacer.

Los textos de biología suelen sacar conclusiones sobre ese "desperdicio" y subrayan que, a diferencia de los varones que se pasan sesenta años de su vida "produciendo" esperma, las mujeres simplemente esperan a que sus huevos "degeneren".

Ahora, pregunta la antropóloga Emily Martin, "el verdadero misterio reside en por qué la amplia producción de esperma del hombre no está vista como un "desperdicio". Dado que un hombre "produce" 100 milliones de espermatozoides por día (una estimación conservadora) durante una vida reproductiva promedia de 60 años, produce mucho más que tres trillones de espermatozoides en toda su vida. Dado que una mujer "hace madurar" un huevo por mes lunar, o 13 por año, durante el transcurso de sus 40 años de vida reproductiva, haría madurar un total de 500 huevos en su vida. Pero la palabra "desperdicio" implica un exceso, producción en demasía. Si una mujer tiene dos o tres hijxs, por cada bebé que una mujer produce, desperdicia alrededor de 200 huevos. Por cada bebé que un varón produce, desperdicia más de un trillón (10 potencia 12) de espermatozoides."

Como vemos, la palabra "desperdicio" asociada únicamente a las mujeres no es un dato científico, sino una interpretación sesgada de los datos científicos. Una cosa es el dato bruto (una x cantidad de óvulos no se usan, una x cantidad de espermatozoides no se usan) y otra, la interpretación que se hace sobre esos datos (es un "desperdicio", las mujeres desechan, los varones producen; las mujeres desperdician, los varones crean; las mujeres son pasivas, los varones son activos...)

Otro dato supuestamente científico es que el óvulo espera "pásivamente" cual Bella Durmiente a que un espermatozoide azul lo venga a despertar y, con un beso mágico, a fecundar.

Este, nos dicen, se mueve gracias a la formidable fuerza de su cola, que le permite remontar hasta el óvulo por las trompas de Falopio. Y ahí, siempre gracias a su muy viril potencia, "penetra", "conquista", "vence" (poner ahí cualquier otro verbo guerrero) al óvulo inactivo. Prácticamente todos los textos de biología presentan así la fecundación.

¿Cuál es la realidad?

La realidad es que el ovocito es muchísimo más activo de lo que se suponía (y de lo que la gente sigue pensando, a pesar de las evidencias).

Contrariamente a lo que se cree, la potencia de la cola del espermatozoide es insuficiente como para hacerlo avanzar tanta distancia y, sobre todo, como para hacerlo penetrar el óvulo. El espermatozoide no es el potente "penetrador" que imaginábamos. Los movimientos de su cola, que son laterales, no pueden llevarlo a romper la barrera del óvulo. No es ningún príncipe azul conquistador.

En realidad, es el óvulo el que "atrapa" al espermatozoide: en efecto, el óvulo emite unos filamentos (vellosidades) que se enroscan alrededor de la cabeza del espermatozoide, atrapándolo y "chupándolo" literalmente. El espermatozoide no tiene otra que entrar en el óvulo, "tragado" por el ovocito.

Con lo cual, la fecundación no sería tanto la acción de un espermatozoide frente a la inacción del óvulo, sino la estrecha colaboración de ambos.

Estos descubrimientos datan de la década de los ochenta, o sea, tienen unos 25 años. ¿Se han modificado desde entonces los estereotipos sobre el óvulo/mujer pasiva y el espermatozoide/varón activo? Pues no. Nada. Ni un poquito. En el mejor de los casos, algunxs científicxs cambiaron el estereotipo de la Bella Durmiente pasiva por el de la bruja que teje su telaraña para atraer a los hombres y devorarlos.

Sea como sea, interpretaciones sexistas que oponen, dividen, presentan a unos y otras como enemigxs, contrincantes, rivales, en lugar de mostrar la realidad: organismos que colaboran para crear conjuntamente una nueva vida.

Para más información:



  • Jay M. Baltz, David F. Katz, and Richard A. Cone, "The Mechanics of the Sperm-Egg Interaction at the Zona Pellucida," Biophysical Journal 54, no. 4 (October 1988): 643-54.

  • Paul M. Wassarman, "The Biology and Chemistry of Fertilization," Science 235, no. 4788 (January 30, 1987): 553-60, esp. 554.

lunes, 12 de mayo de 2014

"Es normal que las mujeres cobren menos": otro delirio masculinista

Concepción Rodríguez,
la mujer que peleó
por el derecho
a trabajar en las minas.
Los masculinistas suelen basarse en creencias que no están sustentadas en ninguna estadística oficial, simplemente en observaciones que no responden a ningún criterio científico.

Por ejemplo, atribuyen el hecho de que los salarios de los varones sea, en promedio, más elevado que el de las mujeres, al hecho de que ellos "eligen" trabajos más peligrosos y, por ende, mejor pagados.

Y, afirman, los varones son las principales víctimas del sexismo, porque son ellos los que mueren en accidentes laborales, en las minas de carbón y en los andamios de las obras, mientras que las mujeres están tranquilitas en sus casas tejiendo ropita para el bebé, cosa con la que, evidentemente, tienen menos posibilidades de morir desangradas (si nos olvidamos de que las agujas de tejer han sido usadas durante décadas para realizar abortos inseguros que terminaban muchas veces en perforaciones, infecciones y hemorragias...).

¿Qué hay de cierto en todo eso? ¿Es verdad que los varones tienen, en promedio, actividades más peligrosas que las mujeres, que justifique que se les pague más?

Como Argentina carece de estadísticas en todos los aspectos que voy a mencionar, elegí el caso de España, que sí cuenta con muchos estudios oficiales.

En primerísimo lugar, vale aclarar un detalle: si las mujeres trabajan poco en las minas de carbón, no es una "elección".

Es, además de los estereotipos de género que atribuyen a uno y otro sexo actividades distintas, porque hasta 1993 lo tenían prohibido, lisa y llanamente. 

Y si, a partir de 1993, lograron hacerlo, no fue porque de repente el Estado se diera cuenta de que los varones padecían una tremenda injusticia, sino porque una mujer, Concepción Rodríguez Valencia, peleó durante ocho años hasta lograr que el Tribunal Constitucional le reconociera el derecho a trabajar en una mina.

O sea, las mujeres han peleado para poder trabajar en las minas de carbón, como lo relata una entrada del blog Mujeres del diario El País. No veo tanto ahínco de los masculinistas en reclamar ser amos de casa y ocuparse de lxs niñxs sin sueldo, sin vacaciones, sin fines de semana, sin aportes jubilatorios, sin compensación económica alguna...

Pero aunque los estereotipos de género, y no la discriminación, fueran la única razón por la cual hay más varones que mujeres en las minas de carbón y en la construcción, entonces con más razón los masculinistas deberían unirse a la causa feminista, en lugar de rechazarla: el término mismo de "estereotipo de género" ha sido acuñado por el feminismo, cuya lucha central es justamente en contra de dichos estereotipos.

Accidentes laborales

Ahora, estudiemos eso de que los varones son las principales víctimas en esta sociedad, y no las mujeres, porque son ellos los que mueren en accidentes laborales, y vayamos a las estadísticas. 

Estas muestran en primer lugar que, incluso por el mismo trabajo, en la misma empresa, con el mismo nivel de peligrosidad, las mujeres reciben, en promedio, un salario menor al de los varones.

Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadísticas, "analizando las diferencias salariales para cada actividad económica, se comprueba que las mujeres tuvieron un salario inferior al de los hombres en todas ellas".

Es decir, en un mismo rubro, con trabajos similares, las mujeres siguen ganando menos que los varones.

Esto, por un lado.

Por el otro, ¿cuál es la cantidad real de muertes por accidentes laborales en España? Según un estudio de la Fundación Mapfre, a la que difícilmente se pueda tachar de feminista, y basado en fuentes oficiales, las cifras son las siguientes:

- Accidentes laborales: 1.089, de los cuales 258 fueron en el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo (2008) (según el Ministerio de Empleo, fueron 683 en total en 2011)

Pero además: 

- Accidentes de tránsito: 3.100 (en 2008)
- Accidentes domésticos y de ocio: 4.000 (en 2007)

Hete aquí que, oh casualidad, el mayor número de accidentes no se da en el lugar de trabajo, tampoco en la ruta, sino... en la casa.

¿Y quiénes son las personas que más se quedan en la casa y son víctimas de esos accidentes domésticos? Pues sí: las mujeres. Representan el 56,2% de las víctimas de lesiones por accidentes domésticos. Dice el estudio del Ministerio de Sanidad y Consumo:
"Se confirma, igual que en años anteriores, el predominio de los accidentes entre los hombres, superior a la media, hasta los 24 años. El porcentaje se equilibra en la franja de edad entre 25 y 44 años. La tendencia se invierte a partir de los 45 años, donde se observa una disminución del porcentaje de siniestralidad. Dicha situación es la desigual distribución de las funciones y roles sociales que desempeñan cada uno de los géneros."
Hay que destacar que entre los accidentes domésticos y de ocio, están, justamente, los de ocio. Allí, los varones que mueren son mayoría (en las áreas deportivas, sobre todo). Es decir, las mujeres son muchas más en sufrir accidentes por realizar tareas domésticas en la casa (65,7%, por 48,4% de varones). Y los varones, durante su tiempo de ocio:
"Se observa un mayor peso de las actividades domésticas que contribuyen al 39,6% de las lesiones. En el otro extremo se encuentran las actividades relacionados con los juegos y el tiempo libre".
¿Y el bricolaje, preguntarán? Aquel famoso bricolaje que los masculinistas suelen esgrimir a la hora de comparar las tareas domésticas de unos y otras, tipo "nosotros tenemos que ir al bosque a cortar leña" (les juro que salen con ese argumento): pues representa el 5,5% de los accidentes... Y ahí sí, claro, el 90% son varones.

Pero en fin, hay que ser de muy mala fe para equiparar tareas domésticas y bricolaje.

Sobre los accidentes laborales que derivan en muerte, y que han alcanzado la cifra de 683 en el año 2011, según la Estadística de Accidentes de Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, es cierto que los varones son mayoría abrumadora
"Sobre siniestralidad de accidentes mortales, los varones tienen una siniestralidad de 6,37 accidentes mortales por cada cien mil trabajadores, mientras que dicho índice en mujeres es de 0,30."
Sin embargo, como vemos, hay más mujeres que mueren en su casa haciendo las tareas domésticas que varones que mueren en su lugar de trabajo.

Otra diferencia es que en caso de accidente laboral (que no derive en muerte), las víctimas tienen derecho a seguir cobrando su salario, indemnizaciones, etc. En caso de accidente doméstico, las víctimas no tienen derecho a absolutamente nada. Y muchas veces, aún lesionadas, las mujeres tienen que seguir ocupándose de la casa y lxs hijxs.

Y ni hablemos de la situación de las empleadas domésticas que, en su inmensa mayoría, no son declaradas ni tienen Seguridad Social ni nada por el estilo (hay 747.000 empleadas domésticas en España, y la casi totalidad son mujeres).

Sin embargo, los masculinistas afirman sin vacilar que los varones son las principales víctimas de los estereotipos de género que les asignan a ellos los trabajos peligrosos y a ellas el quedarse sin hacer nada en su casa (algunos, en comentarios que han dejado aquí, han comparado las tareas domésticas y el cuidado de lxs niñxs a "poner un DVD") y que, por lo tanto, es normal que tengan mejores sueldos.

Por último, lo que contaba al principio: los masculinistas suelen decir es normal que los varones ganen más que las mujeres, en promedio, porque ellos son los que más trabajan en puestos peligrosos, y mejor pagados.

Recuerdo que, en España, la ganancia media anual femenina supuso en el año 2008 el 78,1% de la masculina, según el Instituto Nacional de Estadística.

Vemos las cifras entonces:

- unas 7.000 personas trabajan en minas de carbón, de las cuales 300 son mujeres.
- hay 1.650.800 obrerxs de la construcción (2010), entre los cuales 137.300 mujeres.

O sea, ¿realmente unos 1.520.200 varones (mineros y obreros de la construcción) pueden modificar estadísticas y justificar que, en promedio, las mujeres en España ganen el 78,1% de lo que ganan los varones?

Evidentemente, no. La brecha salarial entre varones y mujeres se tiene que buscar en otro lugar.

Más información:

Las mujeres ganan menos que los hombres de por vida y la brecha salarial aumenta con la formación (informe de RTVE basado en la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística)


viernes, 9 de mayo de 2014

Desigual, #túdecides mostrar a las mujeres como imbéciles

Para el día de la madre, la marca de ropa española Desigual decidió emitir un comercial en que se ve a una mujer probarse un vestido, luego colocarse por debajo una almohada a modo de barriga de embarazada, constatar que el vestido le queda bien igual, y acto seguido, agarrar un alfiler y pinchar unos preservativos con cara de picarona.

Todo, bajo el lema: #tudecides y el eslogan final y habitual de Desigual: "La vida es chula".


Este comercial, que ha desatado una gran polémica, es escandalosa, denigrante y sexista por donde se lo mire.

En primer lugar, porque muestra lo que debería ser castigado, y no promovido (engañar a un varón quitándole el único método anticonceptivo fiable a su disposición), como una picardía de mujer que quiere a toda costa un hijx: pinchar preservativos es chulo, nos dice la publicidad.

Pero peor todavía es la justificación de Desigual. Pinchar un preservativo "puede ser un canto a la maternidad", contestó la empresa a las críticas. Es más, reivindica su comercial como "el derecho a perseguir los sueños".

¿Cómo cuernos engañar a un hombre y obligarle a ser padre en contra de su voluntad manifiesta (si se puso un condón, es claramente porque no quiere serlo) puede ser interpretado como "un canto a la maternidad"?

¿Qué mente retorcida piensa que la maternidad es un derecho que puede ser conseguido incluso aplastando a otra persona y destruyendo su vida (una paternidad no deseada, como una maternidad no deseada, te pueden destruir la vida)?

¿Qué grado de taradez hay que tener para justificar que se persigan los sueños pisoteando los de otras personas?

¿Cómo no tener luego a los masculinistas quejándose de las paternidades impuestas en contra de su voluntad, si se muestra un engaño, una maldad y un golpe bajo como algo divertido, recomendable y cool, y tildando de feminazi a la primera mujer que exija al padre de sus hijxs el pago de la cuota alimentaria?

Pero la publicidad es doblemente nefasta, porque precisamente, muestra como un comportamiento normal y corriente algo que se asemeja más a la idiotez más completa. Da una imagen superficial, imbécil y manipuladora de las mujeres, capaces de las más abyectas bajezas para conseguir ser madres.

Mujer vil, mujer malvada, mujer retorcida, mujer bruja a quien no le importa destruir la vida de los hombres con tal de conseguir lo que quiere.

No, gente de Desigual, las mujeres no somos tan taradas, no somos tan malvadas, no somos tan manipuladoras, como para pintarlas así en un comercial, ¡y pretender encima que se trata de un homenaje por el día de la madre!

Sin hablar, por supuesto, de que un preservativo pinchado es la puerta abierta a enfermedades de transmisión sexual, HIV, etc. Comercial triplemente nefasto, por ende.

Capítulo aparte merecería la imagen de la mujer (de una delgadez que roza lo cadavérico, por cierto) retorciéndose como si tuviera resortes en todo el cuerpo delante de su espejo. ¿Se imaginan la misma imagen de un varón moviendo las caderas, meneándose de manera tan ridícula y dándose cachetadas en las nalgas haciendo trompita?



PD: La advertencia del final, "Ficción publicitaria. No lo intentes en casa", roza lo sublime.

sábado, 26 de abril de 2014

Por qué me da cosa la campaña "Firmá una teta"

En estos días circula en Facebook la campaña "Firmá una teta". Consiste en ir al sitio firmaunateta.org y firmar la Declaratoria de los derechos de la mujer en Latinoamérica en materia de cáncer. La campaña está organizada por el Movimiento Ayuda Cáncer de Mama (Macma).

La firma, explican en el sitio, "ayuda a llamar la atención de los líderes del Gobierno, responsables de las políticas de salud y la sociedad en general, a crear conciencia sobre la creciente crisis del cáncer de mama y del cuello del útero".

Al firmar la convocatoria, aparece el nombre de unx como tatuado sobre una teta.


Una teta joven, linda, abultada y firme, por supuesto. Nada de tetas caídas, de tetas arrugadas, de tetas flácidas, de tetas chatas. de tetas de todos los días, bah.

Y en algún punto, esta campaña me molesta.

Entiendo la necesidad de llamar la atención, de peticionar, de conseguir la mayor cantidad de firmas, entiendo lo estratégico que es usar unas apetecibles tetas para atraer a la gente e incitarlas a firmar. Sé lo difícil que es conseguir apoyo para cualquier tipo de campaña, y entiendo el argumento del "vale todo" con tal de conseguir dichos apoyos.

Lo entiendo, pero no lo comparto.

Usar un argumento sexista para una campaña contra el cáncer de mama no me parece una buena idea. Será útil, sí. Por la cantidad de tetas firmadas que vi pasar en mi Facebook, me imagino que la campaña fue un éxito. ¿Pero el fin justifica los medios siempre?

En este caso, la campaña refuerza la cosificación de las mujeres, a las que reduce a un par de lindas y jóvenes tetas. Una mujer sin cuerpo, un trozo de carne, sin cabeza, anónima: pura teta que cumple con los requisitos patriarcales para ser considerada una teta por la que vale la pena movilizarse.

Porque ése es el tema, la gente no firma para las mujeres: firma para sus tetas. Para salvar sus tetas.

Ahora, ¿qué pasa con las mujeres que se tienen que someter a una mastectomía? ¿Se deben sentir desvalorizadas? ¿Son menos mujeres? ¿Deben pasar obligatoriamente por una operación quirúrgica para reponer su "feminidad"? ¿Un par de tetas definen el ser mujer? ¿Si no tengo más tetas, no firmás por mí?

Yo pensé que en eso de la lucha contra el cáncer de mama, se luchaba por la vida de las mujeres. Pero resulta que se apela a la empatía de la gente para salvar sus tetas.

Me imagino que si la campaña hubiera mostrado otra cosa que tetas jóvenes y firmes, si no hubiera consistido en tatuar una teta, no habría tenido tanto éxito. Me imagino que el Macma habrá intentado muchas otras estrategias antes que esa, y no habrá conseguido nunca tantas firmas (eso espero, al menos, que al menos sirva para algo).

Como en otras entradas (aquí y aquí), les invito a imaginar la misma campaña para luchar contra el cáncer de testículos: ¿nos pedirán que firmemos un par de huevos? 

"Firmá un cojón", ¿la nueva campaña que hace furor en las redes sociales?

PD: Preciso que he firmado la campaña, porque me parece importante hacerlo, y aliento a todxs a hacerlo, pero no compartiré mi "teta firmada" en Facebook o Twitter.

jueves, 24 de abril de 2014

Respuesta a Mauricio Macri del Observatorio de Discriminación

Ante las denuncias hechas por la ciudadanía luego de las declaraciones misóginas de Mauricio Macri, el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión expresó su repudio:
El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión expresa su más enérgico repudio a las declaraciones vertidas por el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en un programa radial de FM Masters de la ciudad de Ushuaia, Tierra del Fuego. 
En este marco el funcionario manifestó una serie de opiniones que promueven la acción del acoso callejero y la violencia contra las mujeres. Además deslegitima y anula la voz de las mujeres al hablar en representación de ellas: “En el fondo, a todas las mujeres les gusta que les digan un piropo; a aquellas que dicen que no, que ofende, no les creo nada. No hay nada más lindo que te digan ‘qué lindos ojos’, por más que esté acompañado de una grosería, como ‘qué lindo culo que tenés’ ”. 
Por otro lado, Mauricio Macri fundamenta sus dichos en la supuesta raíz italiana de la cultura argentina que explicaría este comportamiento: “Vos les preguntás a los escandinavos, a los ingleses, a las mujeres, y lo que más les gusta de los italianos es esa cosa, porque nosotros somos igual que los tanos, de españoles tenemos muy poco. Esta cosa de piropear, de mirar a la mujer”. Esta generalización errónea y de sentido común, refuerza modelos imaginarios de una homogeneidad eurocéntrica y niega la riqueza de los orígenes de la identidad nacional argentina, plural, mestiza y heterogénea: más del 60% de la población argentina tiene ascendencia de Pueblos Indígenas Originarios . (1) 
Cabe destacar que el periodista que lo entrevista no cuestiona estos conceptos sexistas. En este marco, señalamos que este espacio recibió múltiples reclamos de ciudadanos/as, por la naturalización de la violencia de género que conllevan las expresiones allí vertidas. 
Por tanto, este Observatorio sostiene que este tipo de declaraciones misóginas reproducen diversos aspectos de la violencia contra las mujeres, en especial en las modalidades simbólica y mediática definidas por le Ley Nº 26.485 de Protección Integral de las Mujeres; a la vez que atentan contra diversos avances reconocidos por distintas normas que en materia de derechos hacia las mujeres se han alcanzado en los últimos años. 
Notas
(1) Según un estudio de 2009 realizado por investigadores/as del CONICET y de la UBA, el 63,1 % de la población argentina tiene ascendencia amerindia.

Ahora, ¿Macri pidió disculpas por su misoginia? Dijo:
"Una de mis hijas me llamó y me retó por el tema de los piropos. Hice un comentario desde la galanterí­a. Pido perdón a quienes ofendí."
O sea, no se disculpó nada: justificó su machismo por... más machismo... La galantería es otra expresión de machismo que las mujeres tampoco piden. Las mujeres pedimos respeto, no galanteria.

martes, 22 de abril de 2014

Mauricio Macri, acosador confeso de mujeres

El jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, reconoció que acosa sexualmente a las mujeres en la calle gritándoles cosas.

Además, desoyendo los reclamos de miles de mujeres que exigen que se les deje de agredir en la calle e ignorando el estudio que salió la semana pasada que indica que el 60% de las mujeres se sienten incómodas, intimidadas e incluso violentadas por los "piropos", las tildó, lisa y llanamente, de mentirosas:
"En el fondo, a todas las mujeres les gustan que les digan un piropo. Aquellas que dicen que no, que se ofenden, no les creo nada."
Y remató:
"No puede haber nada más lindo que te digan que lindos ojos..., por más que esté acompañado de una grosería, que te digan qué lindo culo que tenés, está todo bien."
Está todo bien... ¿para quién exactamente? ¿Para la mujer que se siente violentada con una mirada cosificadora? 

Con esta última frase, Macri confirma además que no hay ninguna diferencia entre un piropo "lindo" y una grosería. Para los varones acosadores, la intención es exactamente la misma: poner a las mujeres en un lugar de objeto sexual a disposición de la mirada y del goce masculinos.

Se puede escuchar la nota completa que le hicieron en FM Masters de Ushuaia en esa nota de Clarín.

Pido enfáticamente que se denuncie a Mauricio Macri ante el Observatorio de Discriminación en Radio y Televisión por reivindicar el acoso callejero y las agresiones verbales contra las mujeres.

La excusa de la ignorancia

Tuve que mirar dos veces el comercial de las bolsas Asurín para poder creer lo que estaba viendo. 

Para vender bolsas de basura, se muestra a una niña de 14 años que le pide a su padre que para su fiesta de 15, en lugar de fiesta y viaje, le regale una operación de cirugía estética para tener más mamas. El padre se desvanece, pero no por lo que le pide su hija, sino por el olor que se desprende de la bolsa de basura. Cuando su hija cierra la bolsa, el hombre vuelve en sí y contesta a su hija lo más naturalmente del mundo: "¿Por qué no arreglás con tu mamá. Quizás nos hacen un 2x1."

El sexismo de este comercial es tan aberrante que no sé ni dónde empezar. Lo peor de todo, es que cuando, ante la avalancha de quejas, el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión se reunió con  la encargada de la imagen corporativa de la firma NECHO S.A. y el director de cuentas de la agencia FKW responsable del aviso, éstos contestaron que, cito: 
"no habían reparado en que el comercial hacía una explícita cosificación de las mujeres y de las niñas."
La respuesta me deja sin voz.

Nos muestran una niña de 14 años que sueña con tener más pechos, o sea, que es completamente víctima de una sociedad que cosifica a las mujeres y les impone cánones de belleza inalcanzables, a un padre que no solamente le parece completamente normal, sino que encima desea que su esposa haga lo mismo, ¿y tienen la desfachatez de decir que no se dieron cuenta de que el comercial cosifica a las mujeres y a las niñas?

¿Tan normal les parece que las mujeres nos sometamos a mutilaciones para que nuestro cuerpo se adecúe al ideal de belleza de la sociedad patriarcal? ¿Tan normal les parece que una niña de 14 años quiera ser una Barbie con tetas grandes? ¿Tan normal les parece sexualizar a ultranza a una niña desde los 14 años?

Lo peor de todo es que probablemente sí: les parece normal. Estamos en un mundo en que una niña de 14 años debe tener el deseo de mutilarse, operarse quirúrgicamente, para ser lo más atractiva sexualmente posible, y en que ningún adultx está para darle otra visión de las cosas, al contrario: su propio padre la alienta.



lunes, 21 de abril de 2014

Las mujeres, el sexo, el orgasmo y muchos mitos

- Las mujeres necesitan estar enamoradas para excitarse y tener sexo.
- Las mujeres asocian siempre sexo y sentimientos.
- El orgasmo de las mujeres es misterioso.
- Las mujeres necesitan mucho tiempo para llegar al orgasmo.
- Las mujeres no se focalizan solamente en sus genitales, necesitan que todo el cuerpo esté involucrado.
- Las mujeres no se excitan mirando imágenes pornográficas, para ellas el mirar no es tan importante como para los varones, su placer es más "cerebral", se excitan imaginándose historias de amor.
- Las mujeres no tienen tantas necesidades sexuales como los varones.
- Las mujeres no se masturban varias veces al día como los varones.

Todos estos estereotipos, que no tienen absolutamente ningún sustento científico, se pueden encontrar en publicaciones diversas y variadas, y la gente los suele repetir como loros, sin siquiera preguntarse de dónde salen.

¿Cómo es posible, entonces, que yo:

- alcance el orgasmo, cuando me masturbo, en un promedio de un minuto y medio (mi récord fueron 30 segundos de reloj)?
- haya tenido sexo con muchos varones sin tener ni un ápice de sentimiento amoroso por ellos, y la haya pasado fenomenal, a veces mejor que cuando estuve en una pareja estable y enamorada?
- considere que mi orgasmo es simplísimo y nada misterioso: me toco el clítoris, acabo, y ya?
- necesite tocarme solamente el clítoris para alcanzar rápidamente el orgasmo?
- me excite muchísimo al mirar (algunas) imágenes pornográficas y alcance el orgasmo mucho más rápidamente cuando miro alguna imagen?
- no introduzca ni ternura ni amor en mis fantasías sexuales, sólo puro sexo carnal?
- me pueda llegar a masturbar 10 veces en el dia, en algunas épocas de mucha líbido?

Hay dos respuestas posibles a mis preguntas:

1) soy varón y nunca me había percatado de ello,
2) las generalizaciones sobre la sexualidad femenina son sólo estereotipos, o en todo caso construcciones sociales que nos imponen, y para nada realidades naturales, en las que las mismísimas mujeres creen porque nunca les pintaron que su sexualidad podía ser distinta.

Eso sí: cuando estoy con un varón, ni de casualidad acabo tan rápido. El tiempo que descubran cómo tocar el clítoris para que sea placentero (previo descubrimiento de que es el clítoris al que hay que tocar), como si fuera la primera vez que vieran uno, ya pasaron 20 minutos... Por lo general, prefiero terminar el trabajo yo misma, harta de que me amasen como si fueran a hacer pan.

Entonces claro, si los "estudios" son hechos por varones que se basan en su experiencia, o si se les pregunta a las mujeres acerca de cuánto tiempo alcanzan el orgasmo cuando es un varón el encargado de hacérselo alcanzar, me imagino que la cosa es medio larga...

En cuanto a que ellas lleguen a reconocer que se excitan mirando imágenes, que pueden tener sexo placentero con desconocidos por los que no sienten absolutamente nada o que se masturban varias veces al día... no way. Serían catalogadas de inmediato como putas, con las consecuencias que ello conlleva (entre otras cosas, que te digan que "te lo buscaste" en caso de abuso sexual, si empiezan a hurgar en tu vida privada).

Y lo peor es que es muy probable que efectivamente, muchas sean sinceras cuando dicen que prefieren el sexo con amor, que no se masturban o que no miran imágenes pornográficas: nos crían con la idea de que todo eso es de varones, de que nosotras soñamos con príncipes envueltos en flores y corazones, y de que el placer del varón es más importante que el nuestro (¿cuántas han fingido multiorgasmos cósmicos para hacer acabar a su pareja, cuando no han siquiera empezado a gozar?).

Párrafo aparte merece lo de que las mujeres son más "cerebrales", como si la visión de imágenes pornográficas y el mismo orgasmo no fueran actividades cerebrales en todos los casos...

(Y por supuesto, solamente se habla aquí de mujeres heterosexuales. Ignorando por completo que hay mujeres homosexuales, bi, trans, etc.)

PD: Me preguntarán por qué elegí la imagen de un varón para ilustrar una entrada sobre placer femenino. Pues porque estoy harta de que TODAS las notas o entradas sobre sexualidad estén ilustradas por minas en pelotas, sea cual sea el tema tratado, incluso cuando se habla únicamente de sexualidad de los varones (como esta, que habla de varones acosados sexualmente -con un título por demás completamente engañoso- e ilustrada por una mina en bolas). Así que para compensar, pongo la foto de un tipo sexy para ilustrar una entrada sobre las mujeres y el sexo.

viernes, 11 de abril de 2014

A las mujeres les gustan los piropos

Esta es una de las respuestas más comunes cuando despotrico contra los mal llamados "piropos", que no son otra cosa que acoso callejero: a las mujeres les gusta que le digan cosas por la calle.

Y, agregan los que saben mejor que nadie lo que les gusta a las mujeres, lo que les molesta a ellas son los piropos subidos de tono, pero si es con respeto, se vuelvan locas por que les susurran palabras dulces.

Hete aquí un estudio del Programa de Opinión Pública de la Facultad de Psicología y Relaciones Humanas de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), realizado con ocasión de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero que demostró que:

- Al 72,4% de las mujeres consultadas les habían silbado, gritado o deslizado palabras vulgares mientras transitaban por la calle en los últimos tiempos.

El 59,2% de ellas dijeron sentirse incómodas, intimidadas e incluso violentadas por este tipo de práctica.

- El 6,6% de los hombres consultados reconoció utilizar este método, que consideran "halagador" (parece que el acoso callejero nos lo inventamos nosotras: nadie se hace cargo).

- De ese 6%, el 57,1% cree que a las mujeres "les gusta" recibir este tipo de manifestaciones (seeee, decime puta que me encanta).

- El 56% de las mujeres expresaron que si ven a un grupo grande de hombres, cruzan la calle.

- El 42,9% sienten temor a la hora de caminar solas.

- El 86,6% consideró que habría que prohibir el acoso callejero por ley.

Todo, porque los varones "piropeadores" no se cuestionan absolutamente NADA, y tienen cero intención de cambiar su manera de actuar. 

¿Sentirse responsables de que las mujeres estén cagadas de miedo al salir a la calle? ¿Pensar que por ellos, las mujeres tenemos que elaborar estrategias de vestimenta, recorrido, actitud, comportamiento, para esquivar miradas, silbidos "piropos", agresiones? ¿Pensar que son el número quince del día y que es la repetición de los hechos que los hacen tan insoportables y que nos sentimos agredidas hasta con un "hola, bonita" al final del día?

O sea, ¿cuestionarse y cambiar su comportamiento? Naaaa, eso es para los débiles, para los maricones, nosotros somos machos y nos la bancamos... aunque no tenemos el coraje de admitir que acosamos a las mujeres en la calle.

Aquí algunos ejemplos elaborados por la campaña Acción Respeto: por una calle libre de acoso. Esto, en Argentina, es cotidiano. Y agregaría uno súper tierno que me contó alguien hace poco, de cuando estaba embarazada:

Te haría un aborto con la pija... puta...

jueves, 10 de abril de 2014

Las mujeres y los niños primero... ¿un mito?

"Las mujeres y los niños primero"... Es uno de los grandes argumentos de los masculinistas a la hora de demostrar que los hombres sufren tantas discriminaciones como las mujeres, o incluso peores.

Nosotros, dicen, en caso de hundimiento de un barco, tenemos que sacrificarnos para salvar a las mujeres y lxs niñxs. ¿Dónde quedó la igualdad? preguntan, indignadísimos, ante tamaña injusticia.

Y acto seguido, dan el ejemplo del Titanic, en el que, efectivamente, el 70% de las mujeres se salvaron, frente al 20% de los varones.

El tema es que el caso del Titanic es... una excepción.

Una excepción que ha construido un mito, el de que en caso de una catástrofe, las que se salvan son las mujeres, mientras los pobres hombres se sacrifican y mueren en atroces sufrimientos.

¿Por qué un mito? Bueno, resulta que investigadores de la Universidad de Uppsala (Suecia) estudiaron 18 grandes naufragios ocurridos entre 1852 y 2011, y se dieron cuenta de que en realidad, manda la ley del más fuerte.

Más que la ley de "las mujeres y lxs niñxs primero", los varones tienen tendencia a aplicar la ley del "sálvese quien pueda" y a salvarse a sí mismo.

En su estudio, titulado Género, normas sociales y sobrevivencia en desastres marítimos y publicado en junio de 2012 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos, lxs investigadores han estudiado en detalle esos 18 naufragios, que implicaron a 15.000 personas de 30 nacionalidades diferentes. El resultado fue tajante: "Las mujeres tienen una desventaja de sobrevivencia clara en comparación con los varones".

Los resultados son inapelables. En promedio, lxs que mayor tasa de sobrevivencia tienen son... lxs tripulantes (61%). Luego le sigue el capitán (más de 44%, con lo cual el comportamiento del capitán del Costa Concordia, Francesco Schettino, es más común de lo que se cree). Luego, los varones, con más del 37% de posibilidad de sobrevida. Lejos están las mujeres, que tienen menos de 27% de posibilidad de salvarse, y por último lxs niñxs, con un 15%.

"En el Titanic", dicen lxs investigadores, "la tasa de sobrevivencia de las mujeres fue más de tres veces más elevada que la tasa de sobrevivencia de los varones. Pero al estudiar una muestra mucho más amplia de desastres marítimos que lo que nunca antes se había hecho, demostramos que la tasa de sobrevivencia de las mujeres es, en promedio, sólo la mitad de la de los varones. Interpretamos esto como una prueba de que la aplicación de la norma de "las mujeres y lxs niñxs primero" es excepcional en los desastres marítimos."

Y, agregan, "parece que es lo que dicta el capitán, más que la moralidad de los varones, lo que determina si se les da un trato preferencial a las mujeres en los hundimientos de barcos".

Básicamente: si no se les obliga a hacerlo (como ocurrió en el Titanic, a veces a punta de pistola), los varones intentan salvar primero su pellejo, como lo haría cualquier ser normalmente constituido.

Ante la ley del "sálvese quien pueda", una hipótesis de lxs investigadores es que los varones corren con ventaja en comparación con las mujeres: en caso de hundimiento de un barco, se salvará quien corra más rápido, sea más fuerte y pueda sortear más fácilmente los obstáculos. Todas cosas, y eso lo agrego yo, son más difíciles si se viste con polleras, zapatos incómodos o si hay que hacerse cargo de lxs niñxs, trabajo que, por lo general, le incumbe a las mujeres. Niñxs a lxs que, visiblemente, también les importa tres pepinos a los varones.

El "las mujeres y lxs niñxs primero" es una ley que, en realidad, estaría destinada a favorecer y salvar a lxs niñxs ante todo (los seres más indefensos), y puesto que son las mujeres las que se encargan de ellxs, pues a ellas también es a quien habría que salvar.

Y resulta que el estudio muestra que al final, lxs niñxs son lxs que menos posibilidad de salvarse tienen.

Ya me hablarán del duro sacrificio de los varones y de la horrible discriminación que viven por esa ley de "las mujeres y lxs niñxs primero": no solamente tienen ínfimas posibilidades de estar en una situación similar a la del hundimiento de un barco, sino que la realidad muestra que ante los hechos, no aplican esa ley que supuestamente tanto los desfavorece.

Sin embargo, los masculinistas la siguen esgrimiendo a la hora de demostrar lo horriblemente discriminados que son los varones en comparación con las mujeres...

domingo, 6 de abril de 2014

Los hombres también se depilan

Es muy común que, cuando me quejo de la norma impuesta a las mujeres sobre depilación (o sobre cualquier otra norma social sobre el cuerpo, la vestimenta, la apariencia), me contesten que ahora la cosa es más igualitaria, porque los varones también, cada vez más, son alentados a depilarse y a estar atentos a su apariencia.

En realidad, no es exactamente lo mismo. La norma, para los varones, no es la depilación y el cuidado extremo del cuerpo (maquillaje, ropa, flaqueza, etc.). Las sociedades occidentales siguen teniendo una actitud radicalmente distinta ante la "belleza" femenina y la "belleza" masculina.

En nuestra sociedad, los varones que se depilan, que pasan "demasiado" tiempo cuidando su apariencia, son considerados "sospechosos", "raritos", por no decir "putazos". No son los representantes de la masculinidad tal como se espera que sea (entendiéndose, por supuesto, que los gays no son "hombres de verdad").

De un hombre "de verdad", de un macho varonil, de los que serán reconocidos por sus pares como "varones", no se espera que se depilen el pecho, las piernas, las axilas. A lo sumo, algunos se depilarán el pubis, siguiendo el ejemplo de las películas porno, y con el argumento de que "es mejor para el sexo oral".

Pero no es una norma, como sí lo es para las mujeres, no es una exigencia, y dado que se trata de una parte "oculta" del cuerpo, no recibirán una reprobación social si no lo hacen, pues las únicas personas en enterarse son ellos mismos, y sus eventuales parejas.

Algunxs me dicen: "Bueno, pero un varón que se quiere pintar o depilar también será discriminado".

Sí, precisamente: la masculinidad hegemónica, es decir, lo que se espera de un varón para que entre en la categoría "varón", exige de ellos que sean lo más naturales posibles. Nada de modificar demasiado su apariencia, de sacarse lo que la naturaleza les dio como el pelo en pecho, axilas, piernas, nada de aparentar otra cosa que lo que son (pintura en el rostro o en las uñas). 

La femeneidad hegemónica exige exactamente lo opuesto: que sean lo menos naturales posibles, y que pierdan mucho tiempo y dinero en depilación, cosméticos, pintura, cremas para adelgazar, ropa sexy, tacones altos, etc.

La historiadora Ilana Lowy explica, en "L'Emprise du genre" (la influencia del género), citando a la socióloga Kathy Davis, que
"el interés de las mujeres por la belleza (...) sigue siendo considerado como "normal" porque reafirma su identidad profunda. La mujer estereotipada es bella, y preocupada por su apariencia. Los varones que muestran un interés comparable de preocupación por su apariencia son considerados como "raros". Tal preocupación sólo es tolerada para un pequeño número de varones: celebridades del mundo del espectáculo y de los medios de comunicación, actores, bailarines, creadores de moda. Pero se considera que se contradice con la racionalidad dominante y la masculinidad hegemónica. Esta última no se asocia con una fuerte preocupación por la apariencia, sino con el ejercicio del poder en el mundo. El "varón enamorado de belleza", que se ubica del lado del divertimiento agradable, no es un símbolo de masculinidad. Pero el "varón racional" sigue dominando las altas esferas de las organizaciones económicas, políticas o militares y diseñando la vida intelectual."*
Así que no, no se puede poner en paralelo el hecho de que algunos varones, como actores, cantantes, personajes de la farándula, que viven de su apariencia, también se depilen, se pongan base en el rostro o se apliquen botox, y la presión que existe sobre todas las mujeres, en cada instante de su vida, para que se transformen radicalmente (lo cual me hace pensar que, en el fondo, se considera que las mujeres son feas naturalmente), a fin de ser deseables por los varones, algo que se les impone como la meta última de su vida.

*Ilana Löwy, L'emprise du genre. Masculinité, féminité, inégalité, ed. La Dispute, Paris, 2006 (lamentablemente, creo que no traducido al castellano por ahora).

lunes, 10 de marzo de 2014

Alto Palermo, acosador oficial de mujeres

Leí una nota en el Diario Veloz, y lo primero que pensé es que era un chiste, así que fui a verificar por mis propios ojos. 

Pero era cierto nomás: para "homenajear" a las mujeres en su "día", el centro comercial Alto Palermo instaló una tarima simulando una obra, en la que actores disfrazados de obreros se dedican a "piropear" a todas las clientas que pasan.

Stand de "Hombres piropeando" en el shopping Alto Palermo
Hoy fui directamente al lugar, y efectivamente, allí está un cartel de "hombres piropeando", y unos hermosos y musculosos varones me largaron un piropo relacionado con el shopping, por el que casi me ahogo de la indignación.

Empecé a charlar con los actores, que en un principio, defendieron su trabajo (lo cual me parece normal) con el libreto de la empresa: que se trata de "homenajear" a las mujeres por su "belleza" y de "enaltecerlas" con comentarios "agradables" y "nunca faltándoles el respeto".

Querían a toda costa hacer la diferencia entre un "piropo lindo" y una guarangada. Me aseguraban que al 90% de las mujeres les gustaba la escenografía armada y se sentían halagadas.

Pasé entonces a explicarles lo que me mato explicando aquí:

- que no importa si un "piropo" de un desconocido en la calle es "lindo" o guarango: se trata de la consideracion de un varón sobre el cuerpo de una mujer, que es rebajada al rango de teta-culo-vagina, de objeto de deseo a disposición de los varones; O sea, la intención es la misma entre uno y otro;

- que el acto de "piropear" es una forma de acoso sexual, que de hecho está penado por la ley en Bélgica;

- que les creo que al 90% de las mujeres les gusta, porque las mujeres fueron criadas para necesitar la mirada de los varones para sentirse existir. Las criaron para ser princesitas lindas para las que la apariencia lo es todo. Si no les dicen nada sobre su apariencia, se sienten ser la nada misma. Pero no por ello la situación deja de ser machista;

- que el "piropeador" no tiene consciencia de que está acosando a una mujer, sobre todo si dice un piropo "lindo", porque a los varones también se les educa para decirles cosas a las chicas en la calle, para ser sujetos activos que tienen que hacer comentarios sobre el cuerpo de las mujeres para demostrar su virilidad. O sea, el "piropeador" también es la consecuencia de un sistema del que no es directamente responsable. Pero no por ello la situación deja de ser machista;

- que justamente las empresas tienen una responsabilidad ética y no deben perpetuar estereotipos de género, machismo o discriminación alguna, y que esta propaganda, como todas las de Alto Palermo (ver al respecto una entrada mía aquí, y una nota en la revista Damasco aquí), es machista y discriminatoria de aquí a la China.

A medida que les explicaba todo eso, algunos actores (que evidentemente no tienen la culpa de todo eso, ellos sólo son empleados que cumplen con un papel) empezaron a admitir que sus novias/esposas/amigas también se quejaban de los "piropos", que si bien la mayoría de las mujeres que pasan por el stand se sienten halagadas por sus comentarios, ellos también han recibido desde palabras de indignación hasta insultos, que algunas mujeres les dijeron que "homenajear" de esa forma a las mujeres en un día que es de lucha por sus derechos y contra el machismo era algo cínico, y que finalmente, pensándolo bien, a lo mejor, era posible entender que usar el símbolo de un acoso no era una muy buena idea para un 8 de marzo, pero que los responsables del Alto Palermo probablemente no pensaron en todo eso a la hora de idear esa campaña.

Y bueno, es hora de que piensen. No puede ser que sigamos ninguneadas a ese punto por empresas publicitarias que, a pesar de las denuncias, siguen insistiendo en el machismo más abyecto.

¿Cuál es el siguiente paso? Como sugirió una amiga, ¿una performance de un subte en hora pico con un montón de señores que te apoyan? Después de todo, ¿no era lo que proponía una marca de cerveza que mostraba el "roce" en el autobús como una picardía de varón inmaduro?

Como siempre digo, entre un "piropo" y una agresión sexual, hay una cuestión de grados, pero no de naturaleza. En ambos casos, se trata de un varón que se cree el derecho de imponer su punto de vista (verbal en un caso, físico en otro) sobre una mujer desconocida que no pidió nada a nadie y sólo pretende caminar tranquila por la vía pública.

Ya se habló lo suficiente del "piropo" como acoso callejero como para que lxs publicitarixs dejen de hacerse lxs imbéciles que creen genuinamente que "piropear" es un halago.

Los actores en el stand del shopping Alto Palermo.
Y si lo siguen sin entender, siguiendo el enlace aquí podrán leer todas mis entradas sobre el tema.

Edit: para expresar su repudio, tres opciones:

martes, 3 de diciembre de 2013

¡300.000 visitas y 6 añitos!

Dejé pasar la marca simbólica de las 300.000 visitas. Al día de hoy, mi blog ya alcanzó casi 307.000 visitas únicas desde su creación, en octubre de 2007.

La evolución de las visitas sigue un patrón exponencial: 50.000 en los primeros 30 meses, 50.000 en los 11 meses siguientes; luego, 100.000 visitas en 20 meses, y ahora, 100.000 en 12 meses.

El objetivo sigue siendo el mismo: mostrar el sexismo oculto en nuestras vidas cotidianas, explicar cómo nos es inculcado desde la más tierna infancia, cómo estamos condicionadxs desde la panza misma y cómo, también, sin darnos cuenta, vamos reproduciendo el sexismo que nos han enseñado.

Varones y mujeres estamos juntxs en esta realidad que nos supera, pero que podemos volver a controlar si y solo si tomamos consciencia de su existencia.

Como dijo Rosa Luxemburgo: "Quien no se mueve no puede darse cuenta de sus propias cadenas."




sábado, 30 de noviembre de 2013

Axe estigmatiza a las mujeres

Axe "hace de la permanente discriminación hacia [las mujeres] un rasgo distintivo de la marca"


¿Se acuerdan del comercial de Axe, "Mujeres impredecibles"? Lo había denunciado aquí y también ante el Observatorio

En los comentarios del video en YouTube, me tildaron, como siempre, de loca, de amargada, de histérica que no entiende el humor, etc. etc. Los varones, en particular, lo defendieron con ahínco, incluso cuando el video muestra a mujeres golpeando y hasta dejando inconsciente a sus novios.

Pues bien, el Observatorio acaba de publicar un informe, que pueden leer en su versión completa aquí, y del que copio algunos extractos:
La asociación de conductas valoradas negativamente en el comercial y vinculadas a un solo género, el femenino, estigmatiza a las mujeres y refuerza prácticas sociales generadoras de desigualdad. Así, una de las consecuencias que tiene este mito de la mujer como un ser impredecible e irracional es que genera prácticas discriminatorias con las consiguientes dificultades para las mujeres para de acceder luego a lugares de responsabilidad o conducción, perpetuando las relaciones de desigualdad. 
(...) La publicidad de AXE muestra a las mujeres como seres violentos capaces de golpear y violentar a los varones (a sartenazos, rompiéndoles la nariz, o clavándoles tacos aguja en el cráneo) al punto de dejarlos inconscientes, para terminar inesperada y sorpresivamente la agresión en besos y abrazos cariñosos y apasionados. 
Consideramos que este tipo de mensajes resulta doblemente peligroso. Por un lado, la violencia aparece no solo como naturalizada sino incluso como algo divertido y habitual en las relaciones románticas, omitiendo cualquier referencia al carácter reprochable de esta índole de prácticas. Por otro lado, al representar de forma tan violenta a las mujeres se minimiza el hecho de que la enorme mayoría de víctimas de la violencia son mujeres. Lo cierto es que si bien existen casos de mujeres violentas, las estadísticas a nivel mundial demuestran las mujeres son víctimas de violencia en una proporción significativamente más elevada que los varones. La forma más común de violencia experimentada por las mujeres en el mundo es la violencia física inflingida por una pareja íntima, incluyendo mujeres golpeadas, obligadas a tener relaciones sexuales o abusadas de alguna otra manera.
(...) No obstante, consideramos que pese a que Axe exprese no tener intenciones de ofender a las mujeres, hace de la permanente discriminación hacia ellas un rasgo distintivo de la marca transformándola en un guiño hacia quienes suponen sus compradores, estigmatizando con este gesto de complicidad a los varones en general. Por ejemplo, en este intento de justificación de su campaña publicitaria se argumenta como rasgo positivo características que atribuyen a las mujeres, “impredecibilidad” y “violencia”. Sin embargo, más allá de su enunciación, éstos no son atributos considerados positivos socialmente, ni tampoco se plantean como positivos en el contexto de esta publicidad. 
Pese a las buenas intenciones declaradas, la publicidad de Axe Random, La Donna e Mobile, legitima la asimetría entre varones y mujeres, perpetuando patrones socioculturales reproductores de desigualdad y habilitando así la violencia contra ellas."
No es la primera vez que el Observatorio le llama la atención a Unilever por el sexismo de sus comerciales. Por ejemplo, la empresa fue citada en un informe sobre publicidades sexistas en 2008

Me imagino que, a pesar de que en Unilever "aceptaron las recomendaciones" y "tomaron las sugerencias del Observatorio para que en futuras campañas comerciales de Axe no se repitan mensajes que discriminen a las mujeres y asimismo estereotipen a los hombres", lo seguirán haciendo sin ningún tipo de prurito.

Como siempre.

Link para denunciar el sexismo en la radio y la televisión: aquí.

(PD: no sé si, como dice el informe del Observatorio, las mujeres son "víctimas de violencia en una proporción significativamente más elevada que los varones". Habría que hacer un estudio completo que incluya violencia callejera (las mujeres son acosadas, pero los varones tienen más posibilidad de ser asesinados en la calle que las mujeres), la violencia doméstica, las agresiones sexuales, las violaciones... Sí, en cambio, son víctimas de violencia doméstica en una proporción muchísimo más elevada que los varones.)

viernes, 29 de noviembre de 2013

El sexismo de los cuentos infantiles
explicado por una niña de 7 años

Las princesas son boludas.

El video de una nena de 7 años que tilda de "boludas" a las princesas que, en los cuentos de hadas, esperan pásivamente a su príncipe azul en lugar de hacer algo para rescatarse a sí mismas, hace furor en la web.

"Dicen: rescatame, rescatame. Son medio boludas. En vez de ir, intentar, intentar y hacerlo, espera al príncipe porque sabe que la va a rescatar. (...) ¡Que la pibita haga su parte! Y si no viene nadie, no te quedes ahí, trabada, esperándolo. Hacé algo."

Y da como contra-ejemplo de las princesas boludas a Mulán, personaje de Disney basado en la leyenda china de Hua Mulan, que se hace pasar por un varón para luchar contra la invasión de los hunos: "En vez de esperar a su príncipe en la ventanita, va y lo hace, va y lo hace".

Ese video es interesante no solamente por lo que dice, sino por los comentarios que suscita.

De repente, todxs somos feministas.

Y ahí van todxs a calificar a la nena de genia, a decir que lxs niñxs son más sabixs que lxs adultxs (algunxs otrxs critican el hecho de que la nena probablemente fue adoctrinada por sus padres...), que debería ser presidenta, que efectivamente, qué boludas las mujeres que esperan al príncipe azul, que ella sí que la tiene clara, no como esas boludas que andan pululando por ahí...

Yo creo que ese video es la prueba de la importancia de dar a las niñas modelos de mujeres fuertes e independientes y darles una educación no sexista sin estereotipos de género, precisamente para que no sean las típicas Susanitas que esperan a ser rescatadas por el príncipe azul, como lo muestra el 99% de los dibujos animados, libros, películas, programas infantiles.

¿Pero tildar de boludas a las que lo hacen? Ahí no critico a la nena, que a sus 7 años no puede tener un razonamiento tan profundo ni hacer un análisis sociológico tan avanzado.

Critico a todxs lxs adultxs que, en los comentarios, insisten en que las mujeres que se creyeron los cuentos de hadas son "boludas".

Esta nena tuvo la suerte de vivir en una época en que no todos los cuentos infantiles muestran a princesitas sumisas y dóciles. Y probablemente tenga a padres que hayan insistido en mostrarle modelos de mujeres fuertes, activas e independientes y le hayan dado las herramientas y las claves para poder hacer semejante análisis del sexismo en los dibujos animados.

¿Pero cuántxs de lxs que tildan de boludas a las que esperan al príncipe azul le cuentan a sus hijas historias como las de Blancanieves, Cenicienta o La Bella Durmiente? ¿Cuántxs decidieron NO leerles esos cuentos e intentaron buscar historias no sexistas y educaron a sus hijxs sin estereotipos de género? ¿Cuántxs, cuando les decís que esos cuentos son sexistas, te contestan que sos una amarga y que no entendés nada y que las nenas son naturalmente atraídas por los cuentos de hadas con princesitas vestidas de rosa y por las Barbies y que no hay que ir en contra de la naturaleza?

Las princesas son boludas porque la sociedad lo es, ni más ni menos. Y me parece una hipocresía leer comentarios como:
"aprendan boludas que encima ni siquiera son princesas... lloran por un tipo, esperando el principe azul y gastan en psicologo y somníferos... una nena de pocos años les enseña una leccion de vida..."
Me imagino que el tipo que escribió eso es un feminista militante que lucha contra los estereotipos de género y por una educación no sexista, como mínimo.

Es muy llamativo ver cómo las reacciones son casi unánimamente elogiosas cuando se trata de descalificar a las mujeres, pero cuando una feminista habla de empoderarlas, de derribar los estereotipos de género, de cambiar los cuentos infantiles y los juguetes sexistas, salen todxs a tildarla de exagerada, histérica y frustrada.



Capítulo aparte se merece la conclusión sobre los novios. En el video, la nena dice: "Y después como ella fue luchadora, el mundo le agradece, y ahí tiene un novio, pero un novio no de buena suerte, sino porque ese chico dijo: ay qué luchadora, yo quiero tener una chica así".

Si la historia de Mulan es así (no vi el dibujo animado), esta nena va a necesitar otras fuentes para dejar de considerar que un novio es una recompensa.

El video concluye sobre el príncipe pensando: "Yo no quiero estar con una boluda, yo quiero estar con una inteligente".

Lamentablemente, nena, te exponés a grandes decepciones. La mayoría de los varones, que son criados para ser príncipes azules que rescatan a las princesas, no quieren a una mujer inteligente. Quieren a una mujer dócil y sí, boluda con un dedito en la boca que se ría de todas sus ocurrencias. 

Me pregunto cuántos de lo que tildaron de genia a esa nena estarían dispuestos a salir con una feminista fuerte, independiente, que no se pase horas pintándose y depilándose y tenga otras metas en la vida que ser una chica sexy.

Temo que esta nena algún día termine escribiendo una entrada como la mía, en que decía que prefería estar sola antes que mal acompañada por un machista.

Pero bueno, evidentemente, me alegro mucho de que haya padres que lograron que su niña de 7 años sea capaz de rechazar el papel de princesita pasiva y de querer, para su vida, la autonomía y la fuerza de carácter

Es la mejor prueba de que hay que seguir creando historias y modelos femeninos distintos e insistir en una educación no sexista.