lunes, 24 de octubre de 2011

Clear, el manual de los estereotipos sexistas

Cuando pensábamos que no se podía hacer publicidades más sexistas que las ya existentes... llegó Clear.

Y no es solamente un comercial: son decenas de comerciales que nos explican que "la cabeza del hombre y de la mujer es diferente" y por eso necesitan un shampoo distinto. Sigue una serie de estereotipos sobre cómo varones y mujeres piensan distinto, llamado "Manual de las diferencias". 

¿En qué piensan distinto? Pues lo de siempre: los varones son prácticos, pragmáticos, no les gusta hacer compras, no les gusta cuidarse, no les gusta perder tiempo en cosas superficiales, son más próximos al orangután que al ser civilizado y a las mujeres les encanta perder hooooras en los shoppings, ponerse miles de cremas, cuidar su apariencia en los más mínimos detalles, que las mimen y las cuiden, etc. 

También nos explican, por ejemplo, que "los hombres y las mujeres aman diferente". Ya se imaginarán la cantidad de estereotipos sexistas pronunciados por segundo...

En los comentarios de los videos en You Tube, aparecen algunas voces (entre las cuales la mía) que se elevan contra el carácter sexista de estos comerciales.

Y muchas otras contestan, típicamente, que no es sexismo, es humor.

Me asombra la constancia con la cual algunos seres humanos se niegan a entender lo que es el sexismo, y la energía que ponen en negarlo cuando se manifiesta.

Sexismo es hacer una discriminación (diferenciación) por sexos. Decir "los varones no expresan sus sentimientos"o "las mujeres son superficiales" es tan sexista como es racista decir "los argentinos son todos corruptos" o "los judíos son avaros".

Muchos comentarios minimizan el impacto de estos comerciales y alegan que se trata solamente de humor, que no los tenemos que tomar tan a la tremenda.

Esto es ignorar por completo los mecanismos cerebrales que se activan ante la repetición de un mismo mensaje, sobre todo en lxs niñxs. 

En lo ideal, lxs niñxs no deberían mirar televisión. Pero se calcula que hoy en día, lxs niñxs ven, en promedio, unos 50 comerciales por día. Hasta hay programas para bebés de 0 a 3 años... 

Si estos comerciales repiten sin cesar que los varones son de tal manera y las mujeres de tal otra, ¿cómo se puede creer que esto no va a tener el más mínimo impacto en su forma de considerar a los varones y a las mujeres?

Nuevamente, les recomiendo leer los estudios sobre el impacto de las publicidades en los procesos cerebrales. Hoy en día las marcas pagan a neurólogos para que estudien lo que se llama el neuromárketing, o cómo impactar de manera más eficiente en el cerebro de los consumidores.

Si las marcas gastan miles de millones de dólares en publicidad y neuromárketing, es porque los comerciales tienen una influencia de la que no nos percatamos. Y así como retenemos inconscientemente tal o cual marca, también retenemos, integramos, asimilamos mensajes sociales que se transforman en mandatos, sobre todo cuando somos niñxs y todavía no tenemos espíritu crítico.

Francamente, ¿puede un  niño de 5 años entender que la publicidad de Clear es humor y no una verdad científica?



Y para las personas que siguen creyendo el cuento de que los varones piensan de tal manera y las mujeres de tal otra, les recomiendo la lectura de las entradas de la categoría Esencialismo de este blog.

miércoles, 12 de octubre de 2011

En Europa no suceden esas cosas... bis.

Un simple recordatorio de que el sexismo es algo universal y no solamente reservado a los países llamados "en vías de desarrollo", tal como ya lo había publicado en una entrada anterior sobre una publicidad sexista en Francia.

El sexismo, y en particular el esencialismo, son flagelos de los que difruta la humanidad entera.

A modo de prueba, estos potecitos de comida para bebés, de la marca francesa Bledina, que rezan en la etiqueta: "Las ideas de Mamá".


Porque es bien sabido que solamente las mamás tienen buenas ideas para alimentar a sus bebés, porque las mujeres tienen un gen especial para ocuparse adecuadamente de su prole (preciso, para lxs que no se dieron cuenta, que estoy siendo sarcástica)...

Pero claro, viniendo de una marca cuyo eslogan es: "Del lado de las mamás", y que desvía una frase de la feminista Simone de Beauvoir para crear otro eslogan absolutamente sexista en ese contexto: "Una mujer no nace madre, se hace", qué se puede esperar...

viernes, 23 de septiembre de 2011

¿Nivelar hacia abajo?

Algunas veces me sorprendo alegrándome de que a los varones les ocurran las mismas cosas negativas que a las mujeres. Enseguida, corrijo mi pensamiento, porque sé que no hay que nivelar hacia abajo, sino aspirar a una sociedad más justa para todxs, y no peor para todxs.

Sin embargo, ese primer pensamiento en el que me regocijo de que los varones pasen por lo que sufren las mujeres, o en el que me alegro de que algunas mujeres tengan las actitudes negativas de los varones, no es tan descabellado.

Explicación con tres ejemplos:
  • Primer ejemplo: la depilación
Lo ideal sería que no haya ninguna norma, ninguna imposición social (y por favor, si me dicen que la depilación no es una imposición porque nadie pone una pistola en la sien de las mujeres para que lo hagan, vayan a leer o releer mi entrada sobre la violencia simbólica).

Envidio la libertad que tienen los varones de poder andar con sus pelos naturales en las piernas, las axilas, el pubis (ni que hablar de la espalda, el pecho, las nalgas...) sin sentirse ni un poquito acomplejados, cuando las mujeres son capaces de no ponerse faldas o no ir a la playa si les sale un ínfimo pelo de la bombacha.

Entonces, cuando constato que la imagen de los varones en los medios empieza a pasar también por una piel sin pelos, pues una parte de mí se alegra, y piensa: "Por fin les toca, ya van a ver lo que es la imposición social de la depilación, ya van a sufrir como nosotras, ya se van a sentir feos por tener pelos, ya van a sentir rechazo por su propio cuerpo al natural".

Claro, no está bien pensar eso. Es un pensamiento fugaz nomás. Y no, definitivamente no, no hay que nivelar hacia abajo, y la lucha feminista no pasa por que los varones también se tengan que depilar, sino por que la sociedad no imponga nada a nadie, y que todxs, varones y mujeres, elijamos realmente en libertad lo que queremos hacer con nuestros pelos, sin juicios de valor.

  • Segundo ejemplo: la imagen en los medios

Actualmente, se usa sistemáticamente la imagen de mujeres semi o completamente desnudas para vender cualquier producto. El cuerpo de la mujer, mostrado como objeto sexual, es un argumento de venta. Muchas veces, ni siquiera se muestra a una mujer de cuerpo entero: simplemente una parte de su cuerpo, unas tetas sin cabeza, una cola en primer plano, bastan para vender. La mujer ya ni siquiera es mostrada como alguien, es cortada en trozos, como pedazos de carne.

Entonces, cuando veo una publicidad con el cuerpo musculoso y aceitado de un bombonazo, no puedo dejar de pensar: "Por fin nos dan algo para que nosostras también podamos relamernos delante de un lindo cuerpo". Claro, no está bien pensar eso. Es un pensamiento fugaz nomás. Y no, definitivamente no, no hay que nivelar hacia abajo, y la lucha feminista no pasa por que los varones también sean objetizados.

De todas formas, sobre el uso del cuerpo humano como argumento de venta, lo que a mí me saca de quicio no es tanto eso: el erotismo, un bello cuerpo desnudo mostrado en un afiche, no me escandalizan en si. Lo que me parece realmente insoportable es el desequilibrio que hay entre la desnudez de las mujeres y la desnudez de los varones y la cantidad de imágenes en un caso y en otro.



  • Tercer ejemplo: las mujeres violentas

La violencia es una de las cosas que más rechazo, horror, asco, me provocan en la vida. La aborrezco completamente. Lucho contra ella con todas mis fuerzas. Pongo tanto énfasis en mi lucha contra la violencia como en mi lucha contra el sexismo.

Dicho sea eso, cuando se habla de una mujer violenta, o que decidió ser soldada (con lo que ello conlleva: el hecho de tener que, en algunas circunstancias, matar a otras personas) o que tiene actitudes agresivas, no puedo dejar de pensar que es un paso hacia la igualdad.

Claro, no está bien pensar eso. Es un pensamiento fugaz nomás. Y no, definitivamente no, no hay que nivelar hacia abajo, y la lucha feminista no pasa por que las mujeres sean tan violentas como  los varones (en este caso, hablo de "los varones" como el género varón, es decir, el estereotipo asociado con la palabra varón,  y que implica violencia, insensibilidad, etc.; no estoy diciendo que los varones sean más violentos que las mujeres por naturaleza).

¿Por qué pienso que es un paso hacia más igualdad? Claro que no deseo que la sociedad sea violenta. Claro que deseo que las cualidades que sobresalgan y sean más frecuentes, sean las de dulzura, compasión y ternura. Pero el hecho de que una mujer sea violenta o quiera ser soldada significa que pudo liberarse del estereotipo de género que asocia las mujeres con la dulzura, la compasión y la ternura. En sí, no son valores negativos, claro. Lo negativo es que se considere que, por naturaleza, por esencia, las mujeres tienen esas cualidades, y los varones no.

Entonces, cuando una mujer demuestra que esas cualidades son mandatos culturales, y no naturales, pienso que es un paso hacia la desconstrucción de los estereotipos de género y, por ende, hacia el fin del esencialismo y, por ende, hacia el fin del sexismo.

Para concluir: el tema es que con eso de que las mujeres tienen que ser mejores, más inteligentes y cometer menos errores que los varones, dejamos la igualdad para las calendas griegas. ¿Por qué? Pues simplemente porque siempre habrá personas violentas, estúpidas, malas y egoístas.

Pensar que las mujeres deben dar el ejemplo y no caer en los defectos de los estereotipos varoniles es una manera de posponer para siempre los avances hacia mayor igualdad, porque nunca las mujeres (ni los varones) serán perfectas.

Cuán fácil es decir: "Las mujeres no deberían ser tan estúpidas como para caer en la tentación de querer ser tan competitivas, violentas, trepadoras como los varones", cuando en esta sociedad capitalista neoliberal, solamente las personas competitivas, violentas y trepadoras alcanzan los puestos jerárquicos y de poder.

Cuán fácil es mantener a las mujeres en la posición de dulzura, paz y ternura, facilitando así que el poder y el dinero, y lo que poder y dinero conllevan, queden siempre en manos masculinas.

Entonces sí, efectivamente, en lo absoluto, la lucha feminista no pasa por que las mujeres reproduzcan los errores de los varones. Pero tampoco caigamos en la ingenuidad de pensar que manteniendo a las mujeres en  cortapisas de dulzura y espíritu de sacrificio lograremos una sociedad más justa.

Lucharé siempre contra la violencia y el egoísmo. Pero también por que las mujeres tengan derecho a ser tan idiotas, ineptas, imbéciles y necias como los varones, y por que no se juzgue peor a una mujer necia que a un varón necio.

Como dijo la política, periodista y escritora francesa Françoise Giroud: "La mujer habrá alcanzado la igualdad con los varones el día en que, en un puesto importante, se designe a una mujer incompetente". Y, agregaría, no se la juzgue peor que un varón por ello.

lunes, 19 de septiembre de 2011

90 años y 50 hijos con cuatro mujeres
(al menos): todo un galán

Hace unos meses, alguien me hizo un comentario bastante desagradable acerca de una mujer que tuvo tres hijos con tres hombres distintos, insinuando que una mujer así no era muy confiable. Mujer que, dicho sea de paso, resultaba ser su cuñada, y lo contaba con tono de: "Pobre mi hermano, justo meterse con semejante atorranta...". 

Más de una vez he escuchado que las mujeres que tienen hijos con cada uno de los varones con los que tuvo una relación son mujeres ligeras, por no decir putas.

Pues bien, leo esta nota en el diario Clarín: "Tiene 90 años y 50 hijos con dos esposas, su cuñada y su suegra".

¿Hay algún tipo de juicio de valor en la nota? ¿Algún comentario acerca de lo ligero que es el tipo?

Pues no, todo lo contrario. Al señor ése se le trata de "galán", de "conquistador" que admite su "debilidad por las mujeres" y se precisa que la familia vive "en armonía". Lejos, muy lejos de criticar su actitud, se le preguntó por "su secreto": una alimentación sana, no beber y no fumar y, por supuesto, su actividad sexual. 

O cómo elevar al rango de beneficio para la salud lo que es visto, para las mujeres, como una amoralidad...

miércoles, 17 de agosto de 2011

Mujer, ante todo un bello objeto

Hoy La Nación publica una extensa nota sobre Camila Vallejos, la líder estudiantil de la revuelta chilena.

El título: "Camila Vallejo: belleza y liderazgo estudiantil en Chile".

¿Se imaginan lo mismo para un varón? 

Nunca jamás en mi vida leí una nota sobre un personaje equivalente varón cuya belleza se destaque en el título. Ni tampoco en el cuerpo de la nota.

Pero es porque me olvido de que las mujeres, sean cuales sean sus actividades, capacidades intelectuales, logros, son, ante todo, bellos objetos.

sábado, 13 de agosto de 2011

Marcha de las Putas

Ayer debía realizarse en Buenos Aires la Marcha de las Putas, pero fue suspendida por el temporal que se abatió sobre la ciudad y se pasó al viernes 19 a las 18h en el Obelisco.

¿De donde viene esa Marcha? Fue a raíz de que un policía canadiense dijo que las mujeres tenían que dejar de vestirse "como putas" si no querían ser víctimas de violaciones, insinuando que las agresiones sexuales no son la culpa de los agresores, sino de la manera en que se visten las mujeres.

Una serie de "marchas de las putas" ("slut walk") se organizaron entonces en varios países del mundo, para hacer entender que "no es no" y que las mujeres deberíamos poder estar por la calle en el atuendo que mejor nos plazca sin ser agredidas.

Es cierto, me la paso en este blog criticando la imposición patriarcal de vestimenta sobre las mujeres. Me la paso explicando que los tacos altos que obligan a caminar moviendo las caderas, o sea, de manera sensual, destrozan los pies, las rodillas y la espalda y son un impedimiento para una caminata normal. Que las minifaldas también obligan a acortar los pasos, y a contorsiones por parte de las mujeres cuando, por ejemplo, quieren levantar algo del piso. Etc. etc.

Y soy la primera en decir que las mujeres no deberían someterse a estas imposiciones y deberían elegir ropa más cómoda.

Ahora bien. También creo firmemente que, y aún más en un contexto de imposición patriarcal, ninguna mujer debería ser juzgada por su manera de vestirse. Las mujeres deberían poder estar en pelotas en la calle sin ser agredidas. No es la mujer la que debería llevar una burka afgana para ocultar sus atributos y evitar "provocar" a los trogloditas que no se pueden controlar.

Y reivindico el pleno derecho de todas las mujeres a vestirse como mejor les parezca sin ser tachadas de putas y sin ser agredidas.

Me recuerda lo que pasó hace un par de años en una universidad de Sao Paulo: una estudiante fue a la facultad vestida con un vestido rojo muy corto y considerado "provocativo" e "inmoral",  y tuvo que soportar a toda la facultad gritándole y tachándola de puta, hasta que se tuvo que refugiar en un aula ante la intensidad de las agresiones. Luego fue despedida de la universidad. Ante el escándalo desatado, las autoridades finalmente la reincorporaron.



Una cosa es que critique el hecho de que la sociedad imponga como vestimenta para la mujer las polleras cortas, como manera de hacer de las mujeres eternos objetos sexuales.

Otra, que se agreda a una mujer y se la tilde de puta porque obedece al mandato social de ser un objeto sexual.

¡Qué contradicción en el país que popularizó las tangas y en el que, durante todo el mes de febrero, las mujeres desfilan prácticamente desnudas durante el carnaval!

¡Qué mensaje contradictorio! Desnudate porque sos un objeto sexual. Pero si lo hacés, sos una puta que merece la reprobación de la sociedad.

¿En qué quedamos?

Por más que sea un mandato impuesto por la sociedad, por más que el concepto mismo de minifalda me parezca horrorosamente sexista, las mujeres deberían poder pasear en el atuendo que mejor les parezca sin que se les califique de putas. ¿O acaso los varones no pasean en short y a veces hasta se sacan la remera en plena calle? ¿Ellos no merecen la reprobación de la sociedad?

Y no, porque como siempre, lo que se exige a las mujeres, por lo general, no se exige a los varones.

miércoles, 10 de agosto de 2011

El SAP, esa gran estafa

Foto: Cedoc Perfil
En estos días en Buenos Aires, estamos asistiendo a una marcha poco común, la de los "Padres del Obelisco". 

Se trata de una marcha de papás que se reúnen todos los jueves alrededor del Obelisco de la avenida 9 de Julio con un pañuelo blanco en el cuello, para reclamar que la Justicia los deje ver a sus hijxs.

Emulan así a las Madres de Plaza de Mayo que también giran alrededor de la pirámide con un pañuelo blanco en la cabeza todos los jueves para reclamar por sus hijxs desaparecidos durante la dictadura.

Más allá de la elección del símbolo fálico del obelisco, y de que compararse con las Madres de Plaza de Mayo me parece un tanto irrespetuoso, a priori, sólo podemos apoyar a esos pobres padres víctimas de sus horribles ex esposas o compañeras, que les impiden ver a sus hijxs y hacen todo para que padres e hijxs rompan el vínculo.

Yo que estoy a favor del sistema de custodia compartida (leer aquí, aquí, aquí y aquí), de que los padres sean tan responsables como las madres de sus hijxs, de que se hagan cargo en un 50% de su crianza, durante la convivencia y luego de la separación, mi primera reacción es apoyar ese movimiento.

Pero... Mirando con un poco más de detenimiento, ¿qué vemos?

Vemos que detrás de ese movimiento aparentemente inocente, están asociaciones autodenominadas de "padres alejadxs de sus hijxs", que promueven la idea del SAP, el Síndrome de Alienación Parental, según el cual lxs hijxs son manipulados por un cónyuge para odiar el otro. Se habla del "progenitor conviviente", pero en realidad se dice que son las madres las que manipulan a sus hijxs y les lavan el cerebro para que digan que, por ejemplo, fueron abusadxs por su padre.

El tema es que en la inmensa mayoría de los casos... la acusación es real. Lxs niñxs no mienten sobre esos casos. Es más, hasta cierta edad, ni siquiera tienen posibilidad de fabular sobre situaciones sexuales no vividas.

¿De dónde viene el SAP? Pues se trata de un supuesto síndrome creado por un oficial del ejército estadounidense, Richard Gardner, que sostiene que lxs niñxs, en los casos de divorcio, son alienadxs por sus madres para acusar falsamente a sus padres de abusos, con el fin de quedarse con la custodia de sus hijxs. Las mujeres quedan así como locas manipuladoras.

La realidad es que Richard Gardner también sostenía que niños y niñas pueden ser iniciados sexualmente por sus padres, y defiende claramente la pedofilia (se suicidó en 2003). Sin embargo el SAP se extendió en todos los tribunales del país, gracias al lobbying de asociaciones de "padres alejados de sus hijos" como APADESHI, AFAMSE y ANUPA, las mismas que hoy organizan o sostienen las marchas de los Padres del Obelisco.

Hoy día, psicólogxs, juristas, abogadxs, jueces, creen que el SAP es un síndrome real y lo usan en sus fallos, a pesar de que ningún organismo reconoció la validez de ese supuesto síndrome. Es más: fue rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría así como por la Organización Mundial de la Salud. Richard Gardner publicó él mismo sus libros, a cuenta de autor, y sus escritos nunca fueron reconocidos oficialmente por ninguna universidad estadounidense.

Exactamente como en los casos de denuncias de violaciones o de violencia de género, el porcentaje de falsas denuncias de abuso infantil son bajísimas, menos del 5%. Sin embargo, el SAP ha ganado terreno en todas las instancias judiciales del país. Gardner recomienda incluso que se aleje a lxs hijxs de sus madres "manipuladoras", ¡y se los deje entre las manos de sus padres abusadores!

El SAP es, sin más, el invento de un pedófilo para defender el derecho del padre a iniciar sexualmente a sus hijxs.

No dudo de que entre los padres que giran alrededor del Obelisco haya padres genuinamente impedidos de ver a sus hijxs por madres sin escrúpulos. Pero esos padres están siendo manipulados y terminan apoyando a asociaciones que defienden a los pedófilos.

Estaría bueno que se enteren de quiénes organizan esas marchas, para que, en su justa lucha por conservar un vínculo con sus hijxs, no terminen apoyando a vulgares criminales.

Y estaría bueno también que lxs periodistas argentinxs se enteren de esta realidad, para que no terminen escribiendo artículos en los que citan el SAP como una realidad, como en el caso de Perfil de hoy.

Para conocer un poco mejor la historia del SAP y su introducción en Argentina, les recomiendo este excelente artículo de Sonia Tessa en Página/12: Coartada para pedófilos.

Edit: Para tener una idea un poco más clara de las ideas de Richard Gardner, y para lxs que entienden inglés, recomiendo esta página: Overview of Dr. Richard Gardner's Opinions on Pedophilia and Child Sexual Abuse
Aquí una serie de cuatro videos de un programa que explica en qué el SAP es un invento.

viernes, 8 de julio de 2011

Yo aborté, y estoy bien, gracias

Las mujeres que abortan siempre quedan traumadas: es uno de los grandes argumentos de los mal llamados "provida".

Natalia Fassi "a favor de la vida"
Con la idea de desalentar a las mujeres que quieren abortar, la diputada argentina Cynthia Hotton, una evangélica ultraconservadora y que no oculta su homofobia, lanzó una muestra de fotos de dudoso gusto de la modelo Natalia Fassi, embarazada, "a favor de la vida" (vale aclarar que en su cuenta de Twitter, la modelo, embarazada de ocho meses y medio, se ufanó de haber engordado solamente cuatro kilos y medio, un concepto bastante personal de lo que es la "defensa de la vida").

"El aborto es una práctica que perjudica física y psicológicamente a la mujer y le trae consecuencias que en muchos casos son irreversibles", dijo Hotton, sin dudar un segundo de su afirmación.

En Argentina y en la casi totalidad de los países latinoamericanos, el aborto es una práctica muy extendida, muy corriente, casi banal... pero ilegal. Por más que el aborto esté prohibido por ley, las mujeres abortan. Lo único que provoca el hecho de prohibir el aborto no es impedir que haya abortos (500.000 mujeres abortan todos los años en Argentina pese a que esté prohibido), sino poner en peligro la salud de la mujer que aborta.

El aborto, practicado en condiciones sanitarias correctas, es una práctica muy simple, un procedimiento médico rápido y cuasi indoloro, y que no acarrea ningún problema físico para la mujer. Es más, el aborto practicado en buenas condiciones es menos peligroso que... un parto. O sea, si fuera solamente pensando en su salud, a una mujer embarazada le convendría abortar antes que seguir adelante con el embarazo.

En muchos lugares en que el aborto ya es legal, las personas que se oponen a que las mujeres puedan elegir (y que se hacen llamar "provida", cuando evidentemente no están a favor de la vida, sino a favor de la muerte de las mujeres que abortan, porque ilegalizar el aborto, como dije antes, sólo vuelve peligrosa su práctica, no salva embriones) esgrimen el argumento del "trauma" para las mujeres que abortan.

En muchos sitios anti-elección, el discurso ya no es: "Abortar es un crimen" (porque saben que las mujeres abortan de todos modos si no desean seguir adelante con un embarazo no deseado) sino: "Abortar es siempre traumático".

Y si una mujer que abortó no siente ningún trauma... es porque todavía no se dio cuenta de que está traumada, pero ya le va a llegar... "Psicológicamente, la mujer se deshumaniza, pero no tiene consciencia de ello", leí hace poco en uno de esos sitios. "La negación de reconocer los problemas psicológicos puede durar décadas antes de que la mujer sea consciente". O sea, mujeres que abortan, aunque ustedes crean que se sienten aliviadas porque pudieron elegir cuándo y en qué circunstancias tener hijxs o no, en realidad están deprimidas y no lo saben y tarde o temprano (aunque esa ilusión dure hasta el fin de sus vidas), les va a llegar el momento.

Varios estudios recientes muestran que la mayoría de las mujeres que abortaron un embarazo no deseado sienten alivio. La culpa viene de afuera, de discursos "anti-elección" del personal médico o del entorno. Recuerdo a una amiga que fue al médico a abortar (en un país en que el aborto es legal) y la médica le dijo: "Antes de hacerlo, hable a su bebé, dígale lo que le va a hacer". ¿Cómo una mujer que puede llegar a ser frágil psicológicamente no se va a sentir traumada con un discurso de este tipo?

Según un estudio reciente, es el estado psicológico de la paciente antes de la interrupción voluntaria de embarazo (IVE) el que determina su estado luego de la IVE. Entre el 1 y el 20% de las mujeres que abortan sufren problemas psicológicos luego de un aborto, pero la inmensa mayoría de ellas ya tenía problemas antes del aborto.

Pero si a una mujer no se la culpabiliza por abortar, si se le practica el aborto sin juzgarla y en condiciones no traumáticas, y si aborto un embarazo no deseado (la situación que abortan un embarazo deseado por razones médicas puede ser distinto, por supuesto) no tiene por qué estar necesariamente traumada.

Pueden leer los resultados de algunos de esos estudios aquí (estudio del American Psychological Association APA) y aquí (Universidad Johns Hopkins).

En Francia, donde el aborto está despenalizado desde 1975 y ha sido totalmente legalizado en 2001, un grupo de mujeres jóvenes, hartas de escuchar que una mujer que aborta tiene que sentirse mal sí o sí lanzó un blog, llamado: "IVE, me siento bien, gracias!". La ilustración del blog muestra a una mujer que responde alegremente "¡Mierda!" a un varón que le pregunta, furioso: "Pero vas a llorar, ¿sí, o mierda?"

Estas jóvenes dicen ser las "hijas" de las 343 mujeres que, en 1971, en plena lucha por la despenalización del aborto, firmaron un manifiesto publicado en la prensa francesa, en el que reivindicaban el haber abortado.

"El manifiesto de las 343", explican, "sacó el aborto del silencio de las clínicas privadas extranjeras que podían pagarse algunas mujeres, y de los apartamentos miserables en los que las más pobres iban a buscar aborteras. Este acto de desobediencia civil visibilizó el aborto y lo convirtió en una cuestión política. Obligó a los políticos a mirar enfrente a las muertas y las lisiadas que su ley absurda había enterrado. Obligó a los políticos a mirar al aborto en la cara".

Cuarenta años después, las que se hacen llamar "hijas" de esas 343 afirman que el aborto no tiene por qué ser un drama: el aborto no es un problema, es la resolución de un problema. Y lo explican en su propio manifiesto: "El aborto es presentado regularmente como un drama del que una no se puede reponer, un trauma sistemático. Estos discursos sobre el aborto son eslóganes alejados de lo que vive la mayoría  de las mujeres, tienen como meta asustarlas y culpabilizarlas. Estamos hartas de que nos dicten lo que tenemos que pensar y sentir. (...) Estamos hartas de esta forma de maltrato político, mediático, médico. Abortar es nuestro derecho, abortar es nuestra decisión. Esta decisión debe ser respetada: no somos idiotas o inconsecuentes. No tenemos por qué sentirnos culpables, vergonzosas o necesariamente desdichadas. (...) Decimos alto y claro que el aborto es nuestra libertad y no un drama. Declaramos haber abortado y no tener ningún arrepentimiento: estamos muy bien".

Sigue una serie de testimonios de mujeres que relatan su aborto y afirman no sentirse traumadas.

Ojalá, algún día, las mujeres argentinas puedan decir alto y claro, ellas también: "Aborté y estoy muy bien, ¡gracias!" Porque el aborto es, no me cansaré de repetirlo, la condición sine qua non de la igualdad entre varones y mujeres.

viernes, 3 de junio de 2011

Falsas denuncias: ¿mito o realidad?

España es uno de los únicos países en haberse dotado de un arsenal jurídico para luchar contra la violencia de género. Se trata de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Por supuesto, ni bien salió, fue objeto de las peores críticas por parte de mucha gente que vio cómo muchos privilegios de los que antes gozaban los varones maltratadores (entre otras cosas, era la mujer golpeada la que se tenía que ir del hogar para dejar de ser abusada, cosa que muchas veces no hacía porque no tenía a dónde ir) se iban esfumando.

Una de las principales críticas de esa ley, es que es usada por mujeres inescrupulosas que, con tal de quedarse con la tenencia de lxs hijxs o alejar al marido que ha de salir de la casa compartida, hacen falsas denuncias contra su pareja.

Se ha dicho que ha habido una multiplicación fenomenal de las falsas denuncias, y si bien las personas que sostienen esa tesis nunca citan estadísticas, sí decretan sin pestañear que la cantidad es tal que justificaría que se anule la ley y que "denunciar al hombre se ha convertido en un negocio", como lo ha afirmado en estos días la Comisión de Igualdad y Género del movimiento 15-M en Valencia (decepcionándome notablemente de ese movimiento). Algunos se han atrevido a decir que más de las mitad de las denuncias son falsas.

¿Cuál es la realidad? El debate lo ha zanjado el Consejo General del Poder Judicial, al que difícilmente se pueda tachar de feminista, en un informe de noviembre de 2009.

Sus conclusiones fueron que "sólo una de las 530 resoluciones estudiadas podría encuadrarse como denuncia falsa". Bien lejos de lo que nos quieren hacer creer lxs masculinistas. 

¿Que puede haber falsas denuncias? Por supuesto. ¿Que un varón falsamente denunciado puede llegar a vivir un infierno precisamente porque la ley española protege primero a la supuesta víctima y toma medidas casi inmediatas contra el supuesto victimario? También. ¿Que hay que castigar con todas las de la ley las falsas denuncias? Evidentemente.

Pero falsas denuncias hay en todos los ámbitos, para cualquier tipo de delito. Por ejemplo, las empresas aseguradoras españolas afirman que el 30% de las denuncias de robo en el hogar son falsas. Y que yo sepa, no porque haya falsas denuncias de robo vamos a anular las leyes que condenan el robo...

Como dice la fiscal Soledad Cazorla, citada en un excelente artículo del diario El País: "La denuncia falsa no es un problema de funcionamiento de la ley".

Y además, no entiendo cómo lxs que denuncian los abusos llegan a la conclusión de que lxs feministas están en contra de los varones. Las mujeres que hacen falsas denuncias no son necesariamente feministas (y dudo mucho de que lo sean), sino mujeres que se aprovechan indebidamente de una ley para salirse con la suya. No veo qué tiene que ver el feminismo con eso. 

Pero sobre todo, me parece increíble que se diga que esa ley es "contra los varones". No veo por qué un varón que no maltrata a su pareja debería sentirse concernido. La ley no es un privilegio que se ha dado a las mujeres, sino una protección especial para ellas porque la violencia de género sigue siendo una epidemia que deja centenares de miles de víctimas y era necesario tomar medidas drásticas. ¿Cuántas mujeres han muerto con varias denuncias hechas ante la policía, que no tomó ninguna medida de prevención? Alejar a la pareja denunciada antes de saber si la denuncia es real o falsa es imprescindible para proteger a esas mujeres, porque no estamos hablando de violencia de desconocidos en la calle, sino de un varón que vive en la misma casa que su víctima.

¿Es necesario recordar que de las 400.000 víctimas de violencia de género en España, apenas un cuarto denuncia a su pareja?

Eso sí, si la denuncia es falsa, es evidente que esa mujer debe ser castigada con todas las de la ley.

Recomiendo enfáticamente leer al respecto la nota de El País de la que hablé antes, y de la que copio aquí algunos párrafos:
Pérez Galván no cree, sin embargo, que haya muchas ventajas en tramitar un divorcio desde un juzgado de violencia de género, "porque las primeras medidas se toman rápido, pero la sentencia puede tardar un año y, sin embargo, en los juzgados de familia llevaría unos cuatro meses".

La fiscalía ha recabado algunos datos. En 2007 se incoaron 19 procedimientos por denuncias falsas; en 2008, 18, y en 2009, 22. "Y aquí no se sabe cuál es la sentencia, sólo se incoa por indicios", aclara. Al año hay unas 100.000 denuncias por malos tratos, de las 400.000 mujeres que padecen violencia de género en España, según las encuestas oficiales.

"Las denuncias por maltrato están bajando, las mujeres no denuncian lo que debieran. Esta ley no va contra los hombres, sólo contra los maltratadores. Y no es cierto que la violencia sea propia y normal en los casos de divorcio. Esa violencia viene de antes, y la mujer quiere poner fin a ella con el divorcio, pero los abogados de familia desconocen este fenómeno e insisten en llamar conflicto conyugal a lo que es violencia de género", explica con vehemencia Miguel Lorente, el delegado para la violencia de género del Ministerio de Igualdad.

"La protección a la víctima cuando se evalúa que corre riesgo, el alejamiento que se decreta, no es una ventaja por la que las mujeres acudan a denunciar, es una conquista. El proceso penal siempre se ocupaba del reo, de su castigo o de su inocencia, pero la protección a la víctima es una conquista del proceso penal moderno", dice la fiscal Soledad Cazorla.
PD: en otra entrada explicaré por qué no se puede enmarcar la violencia de mujeres contra varones (que también existe) en el concepto de  "violencia de género".

lunes, 30 de mayo de 2011

Caso DSK, revelador del machismo de la sociedad francesa

Hay noticias y circunstancias con las cuales no sé si alegrarme o desesperarme.

En este caso, se trata del escándalo que sacude Francia en estos días: quiero hablar de la acusación contra el presidente del Fondo Monetario Internacional y ex probable futuro candidato del Partido Socialista a las elecciones presidenciales francesas (y ex posible futuro presidente francés), Dominique Strauss-Kahn.

Para aquellos que están completamente fuera del mundo y no se enteraron: a DSK, como lo llaman en Francia, una camarera de un hotel de Nueva York lo acusó de violación: según ella, el ex ministro francés de Finanzas la forzó a hacerle una felatio. La mujer, Nafissatou Diallo, tiene 32 años, y es inmigrada, negra y musulmana (o sea, con todo en contra).
Por supuesto, la primera reacción de muchísima gente (y debo reconocer que la mía propia) fue pensar que se trató de un complot para hacer caer a una de las personas más poderosas del mundo.

El tema es que las reacciones incluyeron una dosis alucinante de machismo: la mayoría de la gente, incluso entre gente progresista, empezó a minimizar el drama de la violación, descalificando el testimonio de la mujer y lo que pudo haber vivido.

Pienso en particular en esa reacción de Jack Lang, ex ministro socialista de Cultura, que dijo, criticando la decisión del fiscal de no liberar a DSK pese a que hubiera pagado una fianza: "No liberar a alguien que paga una fianza importante, y más aún cuando no se murió nadie, no se hace casi nunca"

En realidad, Lang usó la expresión "il n'y a pas mort d'homme", que literalmente significa "no se murió ningún hombre", pero que metafóricamente significa: "algo que no es tan grave". O sea, para él, una violación no es tan grave.

Un gran periodista, Jean-François Kahn, director de la famosa revista de actualidad Marianne, y amigo de DSK, declaró: "Estoy prácticamente seguro de que no se trató de una violación, sino de una simple persecusión al personal doméstico" ("troussage de domestique", una "tradición" según la cual un patrón puede perseguir sexualmente al personal doméstico en completa inmunidad).

La mayoría de los comentaristas subrayaron que a DSK le gustan las mujeres, que los yanquis son puritanos, que no soportan el libertinaje sexual y la seducción, que probablemente a la camarera solamente se la quiso levantar, y que ella tomó lo que era un genuino intento de seducirla por un intento de violación...

Eso de asimilar una violación a un juego de seducción o al libertinaje es absolutamente insoportable. A mí me importa tres pepinos que DSK se acueste con miles de mujeres, vaya a clubes swingers o le guste el sado-masoquismo. Pero una violación no tiene nada que ver con un juego sexual libertino.

¿Por qué dije al principio que algunas noticias me escandalizan y me alegran al mismo tiempo?

Pues porque por un lado, me escandalizan, efectivamente, las reacciones misóginas, la minimización del drama de las violaciones, constatar a qué punto la sociedad francesa, en apariencia tan avanzada, sigue siendo profunda y asquerosamente machista.

Pero me alegro porque hace 10 años, ningún medio nacional habría dado espacio a las organizaciones feministas que, de inmediato, expresaron su indignación ante las reacciones. Los principales diarios franceses, Libération ("Caso DSK: organizaciones feministas se indignan"), Le Monde ("¿Revela el caso DSK el sexismo de la sociedad francesa?"), Le Parisien ("DSK: las feministas se hacen oír") y hasta Le Figaro ("Las feministas querrían tener influencia en la campaña de 2012") se hicieron eco de esas quejas.

Hace 10 años, nadie habría condenado la desafortunada expresión de Jack Lang. Y Jean-François Kahn no habría renunciado al periodismo ante el escándalo desatado por sus palabras, como anunció que lo haría hace unos días (haciéndose la víctima, eso sí...).

Lo que sí me indigna, es que la mayoría de lxs periodistas que cubrían la actualidad política en Francia sabían que DSK tenía tendencia no solamente a seducir a muchas mujeres, sino también a acosarlas. ¿Alguno dijo algo? ¿Alguno escribió algo al respecto?

No. ¿Por qué? Porque todavía hoy en Francia (y en muchos lugares) se tiene la idea de que un hombre de poder tiene derechos sobre las mujeres. Y se es complaciente con las actitudes machistas.

En estos días, hubo otro escándalo en Francia: uno de los ministros del Gobierno galo fue acusado de acoso sexual por dos empleadas de la municipalidad del que es también alcalde. Reacción de un lector de Le Monde: "Basta de una vez con todas esas historias de sexo".

Porque claro, un acoso, una violación, es simplemente "una historia de sexo". Algo privado. No un delito. No un crimen...

Con estos dos escándalos, se escuchó mucho hablar de la supuesta cantidad astronómica de falsas denuncias de violaciones. Las mujeres, creen muchxs, se la pasan inventando falsas agresiones para... ¿para qué? No se sabe muy bien, porque por lo general, a una mujer que tiene la valentía de denunciar una agresión sexual, se la arrastra por el barro, no se le perdona nada, con tal de desacreditarla.

La realidad es que solamente el 10% de las mujeres víctimas de agresiones sexuales las denuncian, por el temor al oprobio, a ser señaladas como mujeres "ligeras", con el famoso "algo habrán hecho". Porque la violación es el único crimen cuya culpabilidad recae primero sobre la víctima.

lunes, 2 de mayo de 2011

Adivinanza

Escuchado hoy al pasar:

Pregunta: ¿Cómo se llama un empleado que es pagado un 20% menos por el mismo trabajo?

Respuesta: una empleada.

sábado, 23 de abril de 2011

Hacer pis de pie, ¿sólo para varones?

"Ustedes las feministas quieren castrar a los varones, hasta consideran que mear de pie es machista, son unas paranóicas de mierda".

Esta es una de las tantas críticas infundadas, primitivas y superficiales que reciben las personas feministas. Siempre me alucina con qué ligereza muchas personas (incluso muy inteligentes o sensibilizadas a temas de derechos humanos) descartan de un plumazo los pensamientos feministas, caricaturizándolos al extremo.

¿Qué se puede decir sobre la manera de orinar?

La mayoría de la gente afirma, sin más, que es natural que los varones hagan pis de pie y las mujeres sentadas, porque así lo exige la biología.

Si bien, efectivamente, es lógico que los varones puedan hacer pis de pie (aunque nada les impide orinar sentados tampoco), eso de que las mujeres tengan que hacerlo sentadas es, una vez más, algo social, cultural, y para nada natural.

En efecto, si no tuviéramos bombachas cerradas, ¿qué nos impediría orinar de pie?

De hecho, antiguamente, en el campo y hasta el siglo XX, las mujeres llevaban bombachas abiertas a la altura de la vulva, que les permitía hacer pis de pie, sin necesidad de sacarse la ropa ni de agacharse. En Africa del Norte, las mujeres tuareg siguen orinando paradas debajo de sus amplios vestidos.

Cuando yo era chica, me divertía en la ducha haciendo pis de pie, y dirigiendo el chorro apretando a los costados de la uretra. Me decían que con eso quería hacer "como los varones". Pero yo lo único que quería hacer era divertirme con mi chorro de pis. Y podía orinar de pie sin ningún problema y sin enchastrarme toda.

De hecho, existen artefactos como el Freelax para permitir que las mujeres hagan pis de pie. Muchxs pensarán, como decían de mí cuando era chica, que lo que quieren es emular a los varones. ¿No es posible pensar que lo que queremos es buscar comodidad? Eso de tener que sacarse los pantalones y la bombacha y agacharse para orinar es muy incómodo. No hablemos de la falta de higiene en los baños públicos. Hay situaciones en las que, directamente, es muy engorroso, o incluso peligroso: montañismo, camping (frío, picaduras de insectos), situaciones de combate para las soldadas... Ni que hablar de las mujeres discapacitadas, o cuando tenemos una pierna enyesada.

Pero sobre todo, no entiendo por qué, cada vez que una mujer quiere hacer algo de manera más cómoda, la acusan de querer hacer "como los varones".

¿Acaso la comodidad está reservada a los varones?

Pues sí, parecería que sí. La moda para las mujeres siempre ha sido lo más incómoda posible: crinolinas, corsé, tacos altos, minifaldas, prendas que traban o dificultan los movimientos naturales... Los varones la tienen siempre mucho más fácil: pantalones, chaquetas, zapatos chatos y más amigables con las articulaciones o la espalda.

Pero cada vez que hablo de la posibilidad, para las mujeres, de orinar de pie, despierto reacciones a veces muy violentas y agresivas, como si esa posibilidad estuviera reservada, sí o sí, a los varones, cuando en realidad, lo único que impide a una mujer hacer pis de pie es la vestimenta, es decir, algo completamente cultural.



Interesantes algunos comentarios de este video que promociona uno de esos objetos:

"Una mujer tan guapa orinando de pie... es lo más groteco ke he visto!!!!"
"O_O que asco parece hombre"
"La mujer tiene una postura muy masculinizada para mi gusto ......!!!"
"que las mujeres son unashijas de su madre que todo quieren imitar."
"Mujeres no sean así, no quieran parecerse a los hombres que nos asustan"
...

Eso sí, los mismos varones a los que les parece "demasiado varonil" eso de orinar de pie son los que luego reprochan a las mujeres tardar demasiado cuando van al baño... Eternas contradicciones a las que estamos sometidas...

lunes, 18 de abril de 2011

Las verdaderas mujeres, anuladas

Para todxs aquellxs que niegan la influencia de la televisión en nuestra sociedad, este video italiano (subtitulado en español) sobre la imagen de las mujeres en la pantalla chica. La situación no es muy distinta en Argentina.

"El cuerpo de las mujeres" es un documental que parte de la constatación de que "las mujeres, las mujeres reales, están desapareciendo de la televisión y son reemplazadas por una representación grotesca, vulgar y humillante". 

"La pérdida", dice la autora del documental, "nos parece enorme: la cancelación de la identidad de las mujeres ocurre bajo la mirada de todos, pero sin que haya una reacción adecuada, ni por parte de las mujeres mismas. A partir de aquí, se abrió camino la idea de seleccionar las imágenes televisivas que tuvieran en común la utilización manipuladora del cuerpo de las mujeres para contar lo que está pasando no sólo a quien nunca mira la televisión, sino a quien la mira, pero 'no ve'. El objetivo es interrogarse y preguntar sobre las razones de esta cancelación, un verdadero "pogromo" del cual somos todos espectadores silenciosos."

Muchxs esgrimirán el eterno argumento de la libertad, diciendo que nadie obliga a estas chicas a aparecer así por televisión. Pero no se trata de analizar por qué estas chicas en particular aceptan mostrarse así, sino por qué se elige mostrar a las mujeres de esta manera, y sobre todo, la influencia que esto puede tener en lxs niñxs, que ven estas imágenes de mujeres-objetos sexuales desde que nacen.

Lamentablemente, muchísimxs chicxs (por no decir la mayoría) son criadxs por la caja boba. Sus padres los colocan delante del televisor para calmarlxs, no tener que lidiar con ellxs, porque padres y madres están cansadxs después de una jornada laboral, o por lo que sea. Y como mucha gente tiene hijxs sin tener una idea muy clara de cómo lxs quieren criar, ni tampoco de por qué lxs quieren tener, pues la solución de facilidad es el televisor

Así, niños y niñas están expuestxs a esto:

domingo, 17 de abril de 2011

Comercial Vintage #2

Sigo con mi serie de publicidades antiguas particularmente sexistas, para mostrar con qué hemos tenido que lidiar las mujeres (y con qué tenemos que seguir lidiando):

Mantenela en el lugar al que pertenece
Si tu marido se entera









Las dos siguientes son muy tiernas también.

Moulinex libera a la mujer
Para ella un Moulinex. Para él, platos ricos.

viernes, 8 de abril de 2011

El maquillaje, una manifestación del machismo

Hace varios meses, recibí un texto de un joven de 17 años. Me sorprendió que un chico tan joven tuviera las cosas tan claras(*).

El texto habla de por qué el maquillaje es una manifestación del machismo. Es un poco (muy) largo, y a veces se deja llevar por el entusiasmo de la escritura, pero lo publico aquí porque me parece que vale la pena mostrar que hay gente con muy pocos años de vida capaz de entender lo que es el condicionamiento social, la violencia simbólica y hasta qué punto nos gobiernan los mandatos patriarcales. 

Preciso que esta persona prefirió conservar el anonimato.
El maquillaje es una manifestación del machismo

Cuando hablamos de machismo hay muchas cosas más importantes que el uso de maquillaje por parte de las mujeres. Puedo enumerar una lista inmensa de todas las discriminaciones, maltratos, violaciones y abusos hacia ellas, y también hacia hombres aunque no lo creas. Pero el maquillaje me llamó la atención por su carácter de “encubierto” en nuestra vida, por la idea de que nadie ve ni una gota de machismo en su uso, por la idea de que siendo de carácter “optativo” y efímero se hace casi obligatorio haciéndolas esclavas de la pintura.
No puedo negar que también existen hombres que se maquillan. Son una absoluta minoría en comparación a la cantidad de mujeres que lo hacen. El maquillaje es algo más que vanidad. Las dietas y las cirugías estéticas también pueden ser consideradas machistas, pero opté por el maquillaje porque es mucho más masivo que las anteriores. Generalizaré y mucho, a veces de forma que parecerán grotescas pero debo hacerlo porque el machismo es un problema global. Siempre hay excepciones, quizás éstas aumenten con el tiempo pero el problema sigue ahí.
No me interesa hablar de la historia del maquillaje, ni qué inicio su uso, ni qué lo hizo popular. Me enfocaré a lo que veo ahora, a mi alrededor. Apunto a descubrir lo que conlleva usar pintura en la cara; todo lo que se le puede atribuir considerando estereotipos y prejuicios
Si eres una lectora quizás la primera idea que irá a tu cabeza será “Yo lo hago por mí, me pinto porque me gusta”. Si eres un lector... siendo sincero, no tengo idea qué podrás pensar pues no se qué te hace leer este texto ni qué te motiva a seguir leyendo. Ahora tú sin importar tu sexo, te preguntas cuál será la motivación que tiene una mujer en seguir leyendo esto. Es muy simple, ella se sintió atacada y querrá seguir leyendo para saber qué otras estupideces seguirá diciendo el tipo que escribió esto. Es obvio, las entiendo. Yo también me pondría furioso si alguien me dice que algo que hago a libre voluntad, para mi propia persona y ejerciendo mi libertad de hacerlo, es algo que en el fondo lo hago por obligación, porque me lo impusieron, que soy tonto por creerme libre y no darme cuenta. Alguien me podría decir que me impusieron mis ganas de jugar fútbol (el deporte que más practico y disfruto), que mi padre me alentó a jugar desde niño, que lo hice por encajar en un lugar, por amigos o la misma televisión me lo inculcó debido a que es el deporte más transmitido del mundo. Eso me haría enojar pero no puedo negar que quizás tenga razón.
Es estúpido generalizar y decir que todas las mujeres usan maquillaje porque se lo impusieron y nunca dejarán de usarlo. Muchas podrán dejarlo sin problemas, no se les caerá la cara, ni se les resecará la piel, ni se les achicaran los labios ni los ojos. Tampoco se morirán socialmente o se verán más feas... ¿o sí? ¿Acaso no usar maquillaje amerita un suicidio social? ¿No la predispone a ser objetivo de burlas y comentarios? ¿Acaso una mujer es fea si no usa maquillaje? ¿La belleza de una mujer consta sólo de su apariencia y no hay algo que valga más?
No quiero terminar haciendo una crítica social y decir que las mujeres son vistas como objetos en esta sociedad machista. Todos y todas sabemos eso. A lo que quiero apuntar es a que las mujeres se den cuenta que existe machismo en todos lados, incluso en sus decisiones personales a pesar de que ninguna figura masculina las esté obligando a usar pinturas en sus caras. Es una imposición hecha por cada mujer sobre ella misma. Muchas dirán que son gustos, que lo hacen porque quieren, que es su libertad. Yo planteo que lo hacen para verse más femeninas. Deben verse así porque son mujeres y las mujeres son femeninas. Así mismo, un hombre debe hacer cosas rudas y de machos para verse como “hombre”.
Quién dice lo anterior es la cultura, la costumbre y la televisión, esta última nos muestra cómo debe verse el ideal de mujer, cómo debe actuar, qué debe pensar y qué debe decir. Todas y todos sabemos cuál es el modelo de mujer que se muestra en la pantalla. Dudo que más de alguna imite sus acciones porque las mujeres en la tele sólo están para entretener y obedecer a los hombres meneando sus caderas y mojando sus poleras. No creo que muchas piensen como las de la caja tonta, que solamente hablan de farándula, moda o productos de belleza (?). Pero muchas intentan imitar la apariencia de las tipas de TV, de eso estoy seguro. El maquillaje es usado por las mujeres normales (consideremos “normal” a cualquiera fuera de la falsa realidad de la TV) con el fin de ocultar “defectos”, busca perfeccionar su rostro, busca hacerlo tan perfecto como los rostros de la TV que ven día a día no sólo en la pantalla, ya que muchas veces las mismas caras se repiten en gigantografías en las calles o publicidades en diarios.
Probablemente el contraste entre la “realidad” en la TV y la realidad en el mundo natural hace que las mujeres sean más duras con sus rostros, les hace exagerar pequeños defectos. Una mujer siempre debe estar bella, bonita, arregladita y “presentable” (y piensa en todas las interpretaciones de “presentable” que puedas encontrar). Eso nos muestra la TV, donde las mujeres “importantes” siempre se muestran así y la falta de arreglos es característico de los papeles insignificantes como público o entrevistada en la calle. Una persona bien presentada es importante, eso nos enseña la caja tonta. Ya que la TV está tan inmersa en nuestra vida, es obvio que las mujeres sentirán que es normal pintarse. Lo hemos visto desde niños y niñas. Siempre estuvo presente en nuestra formación. Aquí es cuando vuelvo a decir “Se les ha sido impuesto”, y no hablo de la misma acción de maquillarse sino del “gusto” por hacerlo. Sí, estoy diciendo que les impuso el gusto de pintarse por todo lo que conlleva, toda la femineidad que representa y costumbre de verlo como algo común y “natural” entre las otras mujeres que las rodean. Lo hacen para sentirse bien con ellas mismas. Incluso si algunas no lo hacen, se llegan a sentir “incompletas” o feas y ahí es cuando surge la necesidad de pintarse.
Una mujer también puede usar el maquillaje como una herramienta y usarlo de manera provechosa. Algunas se han arreglado más de lo usual para obtener un puesto de trabajo. Otras han “engatuzado” a un hombre para obtener lo que quieren. Quizás solamente lo han usado para verse “bien” en situaciones donde se requiera una cierta formalidad. Hasta se puede usar como defensa; recuerda esos polvos, cremas o pulverizadores que pueden reducir a un delincuente dejándolo ciego. Incluso si son espías internacionales (que por supuesto deben tener buena apariencia) pueden usarlo como una arma o defensa contra enemigos, o como explosivo destruyendo los barrotes de su celda para arrancar de su encierro luego de ser descubiertas y secuestradas... No lo niego, son miles los usos que se le pueden dar al maquillaje. El que yo veo relevante es el uso en la vida diaria de las mujeres, en su cotidianeidad. Paradójicamente, me parece relevante porque aparenta ser efímero e intrascendente. Se le considera un bien suntuario del cual se puede prescindir pero no es así. Según estudios del grupo L'Oréal realizados a 4 mil mujeres en 5 países europeos, indican que aún en crisis económica 9 de cada 10 mujeres no redujeron su consumo en maquillaje. Los polvos y las pinturas son parte de sus vidas, muchas incluso llegan a sentirse “desnudas” si no están maquilladas.
El maquillaje puede actuar como “máquina del tiempo”. Existen mujeres viejas que lo usan para esconder arrugas y verse más jóvenes. Muchas niñas lo usan para aparentar ser más adultas. Bueno en conclusión se buscaría ser jóvenes. No puedo continuar la idea porque si lo hago colapsa sobre sí misma. Y las mujeres jóvenes ¿qué es lo que buscan? ¿Ser más jóvenes? Podrían buscar o llamar la atención, hacerse más “bellas” para resaltar y hacer imposible ignorarlas captando las miradas de los hombres. Cuando una mujer camina por unas cuantas cuadras y se da cuenta que un gran numero de hombres le quedaron mirando, se preguntará el por qué y se responderá “Estaré muy bonita, hermosa y casi irresistible” y no pensará en los colores llamativos que lleva en su rostro (recuerda lo que “llamativo” significa). Por supuesto que su autoestima subirá, se sentirá importante, validada y hasta sentirá satisfacción. No digo que sea malo estar feliz con tu cuerpo, al contrario. Siempre es necesaria una autoestima que sea más alta que baja y la apariencia ayuda mucho... pero que necesites de unas miradas de unos cuantos hombres para sentirte valorada como persona y validada como mujer lo veo horrendo.
Si alguien duda de la idea anterior lo o la invito a realizar el estudio conmigo; basta con que un grupo de hombres mire a una mujer pasando por la calle y a la otra cuadra le hagan una encuesta sobre su autoestima... los valores estarán en las nubes. Pero esta idea coincide con el mundo machista en que nos vemos inmersos. Se limita a la mujer a un florero que adorna el paisaje, a un objeto donde “la belleza en una mujer es sólo su apariencia”. Esta es una afirmación muy repudiable y odiable, el problema es que muchas mujeres la reafirman cada día. Existe belleza en lo que siente, piensa, dice y hace una mujer (y toda persona en general). No es solamente como se ve en el exterior, es mucho más y no es necesario que “corrijan” o resalten elementos en sus caras con unos cuantos colores. Hay belleza en todas las personas. Encontrar y admirar esa belleza debería ser lo entretenido de una relación, y no sólo una relación de pareja, en todas; ¿acaso te atreverás a negar que hay belleza en un gesto de amistad? No puedes. La belleza se debería observar a medida que conoces a alguien y no intentar exponerla, disfrazarla o pintarla en tu cara.
Una mujer no es libre completamente, así como tampoco lo es el hombre. El concepto de libertad al que podemos optar es muy limitado. Yo dudo y me cuesta imaginar lo que podría ser la libertad en su máxima expresión. Libertad de pensar, sentir, decir y actuar sin restricciones (obvio considerando la única regla: no dañar a otra persona). Pero cuando nos restringimos al concepto de libertad en que nos vemos inmersos, una mujer no es “tan” libre como un hombre. Si considero algo externo, ella debe estar siempre atenta de su apariencia y ser “señorita”. Por supuesto que yo al igual que tú, considero esta última como una idea extremadamente machista, pero aún ocurre. Aún se ve en nuestra vida. Poco a poco se van exterminando estas erróneas ideas. A veces se ve como si no avanzáramos mucho. Si una mujer sale a la calle sin “arreglarse” probablemente sea el blanco de muchos comentarios hostiles de mujeres que se terminan viendo entre ellas con ojos masculinos. Existe una presión social que no todas pueden soportar. Deben converger al ideal de mujer. Deben ser femeninas. Deben ser como el estereotipo de mujer que todos y todas esperamos que sean, porque eso es una mujer...
Por otro lado si considero un aspecto interno, muchas mujeres piensan y sienten que pintadas son más bellas. Esto se basa en el latente prejuicio de que una mujer es fea si no está maquillada o que necesita mejorar su rostro, porque “la cara es el espejo del alma”... que basura más grande. Hay miles de formas de modificar una cara y hacerla parecer más bondadosa, y esto no garantiza que esa persona sea como muestra su rostro. A continuación citaré un fragmento de una entrevista realizada a la escritora egipcia Nawal Al Saadawi:
“-Hay muchos tipos de velo (…) El tercer velo, que yo llamo el velo posmoderno, es el maquillaje.
-Pero el maquillaje es optativo, el velo es una imposición.
-No, no puedes elegir. Te lo impone la televisión y el libre mercado. Estamos presionados por los anuncios y el libre mercado, la globalización (…)
-¿No le parece importante verse bien a una misma?
-Sí, pero ¿cuál es la imagen que me gusta de mí misma? Es la que le gusta a la gente, no la que me gusta a mí. La gente y especialmente los hombres, que tienen poder, quieren que seamos femeninas, con los pendientes, con los collares, los pechos, las pantorrillas. Esa es la moda, la moda capitalista (...)”
Esta psiquiatra critica el concepto de belleza que cada una tiene sobre si misma. Apunta a evitar que te digan cómo debe ser tu apariencia y tú reconocer cómo es tu belleza. Quizás creas que esa reflexión sobre las palabras de la escritora fue inadecuada y puse palabras en su boca, no lo creas. Es una feminista que siempre apunta a la liberación de las mujeres y la idea que escribí está relacionada a las suyas.
Me fue difícil escribir este texto. Simplemente no encontré más información sobre el maquillaje que ese fragmento de entrevista. Para mí era una verdad oculta y las verdades no se esconden. Es simplemente lo que veo y al parecer esta situación se seguirá reproduciendo durante mucho tiempo más. Por si no te diste cuenta, fui inconsecuente. Hablé de las mujeres como objetos y terminé haciendo una crítica social cuando dije que no lo quería hacer. No lo pude evitar porque ésas son las raíces del problema. Como dijo Simone de Beauvoir en el “Segundo Sexo”, una mujer se hace, no nace. Se hace en función del hombre y para éste. Al final son lo que fueron desde un principio. Desde que nacieron su destino estuvo escrito. Su apariencia es la única que importa. Yo grito que son tontas por aceptar eso y no valorarse como deben. Quizás lo hacen porque de verdad no son libres, nunca lo fueron y no lo serán hasta que se den cuenta de que su apariencia no es tan importante, que sus intereses y los elementos que componen sus vidas las representan más que la forma en cómo se ven.
(*) Edit: preciso que me sorprendió que alguien tuviera las cosas tan claras sobre el sexismo. No estoy insinuando que lxs adolescentes son tontxs e incapaces de tener ideas claras. Pero el camino del des-condicionamiento del sexismo impuesto es, en general, largo, si alguien no tuvo la suerte de toparse muy joven con otra persona que le abriera los ojos.

martes, 5 de abril de 2011

Vamos queriendo, pero...

¿Será que las marcas empezaron a escuchar las quejas de las personas feministas? ¿Será que constataron que cada vez más papás se ocupan de sus hijxs y que tal vez los varones también pueden ser un target comercial para productos antes relacionados únicamente con mujeres?

No lo sé. Poco a poco, va queriendo, pero todavía falta mucho camino por recorrer para que por fin la sociedad considere que padres y madres pueden encargarse de sus hijxs por igual.

Veamos este comercial. Es el primero que yo haya visto en Argentina (si me equivoco, por favor corríjanme) en el que es el papá el que cambia los pañales de su bebé (y ordena la habitación, de paso).

O sea, esto es un gran avance, sobre todo para las nuevas generaciones, que empezarán a ver en la televisión (muchxs niñxs, lamentablemente, son más educados por la televisión que por sus padres) imágenes de padres comprometidos con las tareas del hogar y el cuidado de los hijxs:



Pero... Bueno, evidentemente a los publicistas no les entra en la cabeza que un papá puede ocuparse de su bebé correctamente y sin referencia a la madre. En un momento le dice a su hijo que lo tiene que cambiar porque sino "después mamá me reta", como si él estuviera haciendo el trabajo de ella a la espera de su regreso, y como si ella necesariamente lo hiciera mejor (y como si, además, ella lo tuviera que "retar" como un niño).

Y al final del comercial, ¿cuál es el eslogan? "A prueba de papás". Como si los pobres padres fueran unos inútiles que necesitan algo realmente muy fácil para cambiar pañales (o mejor dicho, para no cambiarlos tan seguido, porque tienen cosas mucho más importantes que hacer como mirar un partido de fútbol), porque no lo saben hacer tan bien como la mamá.

Lo cual transmite el mensaje de siempre: son las mamás las más aptas para ocuparte de los bebés, los papás son demasiado torpes para eso, y cambian pañales excepcionalmente cuando mamá no está. Sino, es el trabajo de mamá, que lo hace mucho mejor.

Fíjense que los comerciales para pañales en los que aparece solamente la mamá, ella está ocupándose de su bebé, jugando con él, abrazándolo con ternura, etc. En este comercial, ¿qué vemos? A un padre que es estorbado por su hijo, que apenas le da bola, que no juega con él, y que aplaza lo más posible el momento de cambiarle el pañal porque está el partido...

Así que todavía falta... Pero bueno, va queriendo, y poco a poco, con paciencia y saliva...

domingo, 3 de abril de 2011

Yo me depilo, tú te afeitas

Hace poco, entré en un sitio que mostraba fotos de famosas que no se habían depilado, y empecé a leer los comentarios de la gente.

La mayoría de los comentarios decía:
- depilarse es una cuestión de higiene, los pelos dan malos olores
- yo me depilo porque me gusta sentirme pulcra
- las mujeres que no se depilan son un asco
- las mujeres que no se depilan quieren parecerse a los varones
- etc. etc.
Cada uno de esos comentarios es, por supuesto, completamente rebatible:

- Si fuera una cuestión de higiene, sería mucho más lógico que los varones también lo hicieran.
- ¿Por qué no se considera que los hombres que no se depilan son un asco también? Sólo se dice eso de las mujeres. ¿En qué es más asqueroso una mujer peluda que una varón peludo (tanto más cuanto que los varones son en general mucho más peludos)?
- Los pelos no son característicos solamente de los varones. Las mujeres tienen pelos naturalmente. No se tienen que agregar nada ni tomar hormonas masculinas para tener pelos. O sea, una mujer que no se depila simplemente se parece a una mujer, no a un varón.

El comentario más divertido fue ese:
No, no dejaria de depilarme , pues es un signo de pulcritud y limpieza, sobre todo las axilas
sera mas natural no hacerlo, no me gusta, produce rechazo es asqueroso.
y concluye con un lapidario:
en el hombre es diferente.
¡Y no le parece ni un poquito contradictorio!

Pero el gran argumento de algunos varones ante la dictadura de la depilación es:
Nosotros nos tenemos que afeitar la barba.
Ahora bien, no tiene nada que ver la imposición de depilación de las mujeres con la imposición del afeitado de barba entre los varones.

Primero, si bien reconozco que en algunos trabajos, la exigencia de afeitado es muy invasiva (alguien me contó una vez que todas las mañanas, le pasaban una hoja de papel a contrapelo por la cara para verificar que la piel estuviera perfectamente lisa...), esta exigencia sólo ocurre en los trabajos en los que hay contacto con el púbico o la clientela, o de representación. En muchísimos trabajos no se exige el afeitado.

Pero sobre todo, esta exigencia solamente es válida durante el trabajo, justamente. Los fines de semana o durante las vacaciones, los varones que tienen que afeitarse por trabajo se pueden relajar y dejarse crecer una barba de tres días (o más) sin que nadie les diga nada. Un hombre muy peludo se puede pasear con el torso desnudo y no pasa nada.

Las mujeres, en cambio, tienen que estar perfectamente depiladas en el trabajo, y también y sobre todo en la intimidad del hogar o durante las vacaciones.

Estamos de acuerdo, no es una obligación legal o una imposición por la violencia. Pero como explicaba el sociólogo Pierre Bourdieu, hay mandatos sociales que no necesitan ser impuestos por la fuerza (lo que él llama la violencia simbólica) para ser efectivos.

Y esos mandatos sociales dicen que las mujeres tienen que ir depiladas siempre, y sobre todo en la playa o la pileta, cuando exponen su cuerpo semi-desnudo. Una mujer a la que les salgan los pelos de la bombacha será mirada con desprecio, burlada e incluso, en algunos casos, directamente echada, como ocurrió en una pileta de Argentina en el verano pasado: una mujer quiso ir a una pileta con un short de baño en lugar de una malla "femenina" y la echaron. La encargada de la pileta se justificó diciendo: "Si ellas pueden, todas las mujeres que no se depilaron o les queda chica la malla, van a querer usar short"...

O sea que la exigencia que pesa sobre las mejillas de los varones durante su trabajo no se puede comparar con la exigencia que pesa sobre las axilas, el cavado y las piernas de las mujeres durante los siete días de la semana y los 365 días del año.

Pero además, en nuestra sociedad, una mujer peluda nunca va a ser un modelo de belleza ni de poder ni de nada de nada. Es más: no existen los modelos de mujeres peludas. Ni en la televisión, ni en el cine (ni siquiera en las películas que retratan historias del pasado, en el que las mujeres no se depilaban, como la prehistoria: hasta las mujeres prehistóricas se muestran sin pelos en las axilas o las piernas), ni en las publicidades, ni en los carteles, ni en las revistas femeninas: en ningún lugar aparecen mujeres al natural. Todas vienen perfectamente depiladitas.

Un hombre con una barba de tres días es considerado sexy.

David Beckham
George Clooney
Harrison Ford

Y la barba, en muchos lugares, e incluso en nuestra sociedad todavía, es símbolo de poder, de importancia, de prestigio. Lo fue a lo largo de la historia:

Moises, Abraham, Jesús: todos con barba.



Ni que hablar de Dios.


La religión musulmana prohíbe la representación del profeta Mahoma, pero también es imaginado con barba.



Y cuando una mujer accede al poder, para demostrar su importancia, se le agrega... una barba, como fue el caso de la reina egipcia Hatshepsut.


Entonces no, no se puede comparar la depilación exigida a las mujeres con el afeitado a veces exigido a los varones. El día en que, como modelo, aparezca una mujer con sus pelos naturales, volveremos a hablar del tema.